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"144-13" José Yárnoz Larrosa. Proyecto de ampliación del Banco de España. Sección por el hall, vestíbulo de enlace y escalera principal. 1928 (AHBE).
JOSÉ YÁRNOZ LARROSA

 

Arquitecto. Pamplona, 1884 – Madrid, 26 de diciembre de 1966

 

José Yárnoz comenzó sus estudios de Arquitectura en 1903 en la Escuela de Madrid, donde coincidió con Modesto López Otero, con el que le unirán estrechos vínculos profesionales y de amistad que le acompañarán toda la vida. Ambos se titulan en 1910, dando sus primeros pasos en la profesión de modo paralelo: Yárnoz comienza a trabajar en el estudio del arquitecto Antonio Oriol y López Otero en el de Antonio Palacios. En 1912 juntos obtuvieron la medalla de oro en la Exposición Nacional de Bellas Artes con un proyecto de Exposición Universal para Madrid, que fue un encargo de la empresa Leslie & Co. de Londres. Leslie les ofreció su incorporación a la compañía, que ambos rechazaron a pesar de ser económicamente tentadora. Yárnoz se trasladó a Argentina en 1912 donde permaneció dos años, realizando varios proyectos de villas. Allí contrajo matrimonio con Inés Orcoyen, con la que tuvo dos hijos, José María y Francisco Javier, ambos arquitectos. En 1914 regresó a Madrid y abrió su propio estudio, al que en 1923 se incorporó su hermano Javier. En 1924 ganaron el concurso convocado por la Diputación de Navarra en colaboración con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando para la reconstrucción del castillo de Olite. Para la misma institución José Yárnoz diseñó también el Pabellón de Navarra para la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, en el que reprodujo la portada de la iglesia románica de Estella[1].

 

En 1916 ganó el concurso convocado por el Banco de España para la construcción de su nueva sucursal en Vitoria. Su proyecto parece estar inspirado en el desaparecido teatro neoclásico de la ciudad, construido según proyecto de Silvestre Pérez de 1817, que tras su incendio en 1914 fue adquirido por el Banco de España para la construcción de su nueva sucursal en la ciudad. Yárnoz incorpora en su proyecto el esquema básico de lo que acabarán siendo las sucursales del Banco de España, al margen de su estilo: edificio exento sobre planta rectangular, fachada principal en uno de los lados menores con cinco ejes de huecos y tres alturas[2]. El modelo de Yárnoz fue seguido a partir de entonces por el resto arquitectos del Banco hasta los años cincuenta, cada uno con sus particulares variantes, con interiores diáfanos y funcionales en el diseño, al tiempo que elegantes y suntuosos mediante la incorporación de mármoles de colores y vidrieras.

 

La sucursal de Vitoria está, por tanto, en el origen de la larga vinculación de Yárnoz con el Banco de España, que resultó sumamente fructífera y que se extendió a toda su vida profesional. Se le deben a él una larga lista de edificios de sucursales en Haro (1920), Pamplona (1925), Murcia (1926), Tenerife (1926), Ávila (1927), Orense (1927), Tarragona (1927), Barcelona (1929), Calatayud (1930), Guadalajara (1932), Málaga (1933), Soria (1933), Huelva (1935), San Sebastián (1935), Alicante (1943), Valdepeñas (1944), Don Benito (1945), Tetuán (1945), Ferrol (1946), León (1946), Burgos (1955), Cáceres (1956) y Logroño (1956). Intervino, además, en las reformas de las sucursales de Jerez de la Frontera (1927), Don Benito (1928), Antequera (1929), Cabra (1929), Murcia (1957) y San Sebastián (1958)[3]. De entre todas ellas destaca la de Barcelona en Vía Layetana, que realiza en colaboración con Luis Menéndez-Pidal, probablemente la mejor de las sucursales que haya levantado el Banco de España en toda su historia.

 

“Sus dos fachadas columnarias, la original coronación sobre el chaflán y un bellísimo interior directamente emparentado con la ampliación de 1927 de la sede central de Madrid del propio Yárnoz hacen de este edificio una pieza sobresaliente de la arquitectura del primer tercio del siglo en Barcelona. Entre sus valores […] estrictamente arquitectónicos, destacaríamos la original secuencia espacial del vestíbulo, salas de operaciones y corredores inmediatos, cuyas luces rasantes y cenitales contribuyen a la magia que despierta su visita a esta obra maestra de la arquitectura”[4].

 

El trabajo más importante que Yárnoz realiza para el Banco de España en Madrid es la ampliación de su sede central. El Banco de España, instalado desde marzo de 1891 en el magnífico edificio en el Paseo del Prado con vuelta a la calle de Alcalá, obra de Eduardo de Adaro, se había quedado pequeño para sus necesidades siempre crecientes. En 1923 adquirió las casas de Santamarca, contiguas al edificio por la calle Alcalá, que habían pertenecido a Carlota Santamarca, duquesa viuda de Nájera. Las casas habían sido mandadas construir por Bartolomé Santamarca según proyecto de José Alejandro Álvarez a mediados del siglo XVIII. El Banco encargó originalmente a José Yárnoz el modo de incorporar las casas al edificio preexistente. Sin embargo, en 1926 el arquitecto propuso su demolición, lo que fue aprobado por el Consejo de Gobierno en febrero de ese año, encomendándole entonces el presupuesto y proyecto definitivo[5]. Yárnoz presentó el anteproyecto en abril de 1927 y el proyecto definitivo en marzo de 1928, acompañado de una maqueta de madera y escayola seccionada por tres partes, que daba una idea clara del proyecto y que afortunadamente se conserva íntegra, aunque con los añadidos de las edificaciones posteriores. Varios aspectos del proyecto de ampliación de Yárnoz resultan sumamente interesante. El primero de ellos, el modo de enlazar el edificio ampliación con el preexistente de Adaro a través de la construcción de una rotonda de enlace que posibilitó la unión de ambos a través de la escalera imperial sin tener que recurrir a su desmonte. El segundo de ellos, el modo de componer la nueva fachada, repitiendo con exactitud el modelo de Adaro en una actitud de respeto máximo a la ciudad y al propio edificio. En efecto, la nueva fachada tiene una proporción análoga a la primitiva, disponiendo cada una de ellas de nueve huecos de ventana, de modo que, excepto por algún detalle, es casi imperceptible que se trata de una ampliación posterior, pues se utilizaron los mismos materiales, las mismas canteras y se exigió incluso el mismo calibrado de los hierros de las ventanas. El cuerpo avanzado que remataba el edificio de Adaro por la calle Alcalá, fue desmontado y trasladado intacto al extremo del nuevo edificio. En la unión de ambos edificios situó Yárnoz con gran acierto la nueva entrada principal a través de la incorporación de un pabellón avanzado de tres huecos, similar al de Paseo del Prado, que absorbe el ángulo obtuso de las dos líneas convergentes de ambas fachadas haciéndolo casi imperceptible a la vista. En los relieves decorativos se permitió Yárnoz algunas variantes sobre el modelo de Adaro, incorporando las cariátides y la famosa corona mural en el remate del pabellón central, pues aunque el proyecto del edificio se realizó en tiempos de monarquía, se inauguró en 1936 y los símbolos republicanos quedan patentes en este y otros espacios. Toda la novedad de la arquitectura de los años treinta la relegó Yárnoz al interior del edificio, donde se dispuso el nuevo patio de operaciones. Recuerda este interior a la arquitectura americana de principios de siglo, ya introducida unos años antes en Madrid por Antonio Palacios en el Banco Español del Río de la Plata (1914-1918), en la calle de Alcalá esquina Barquillo, donde diferentes zonas de trabajo se organizan en torno a un área central rebosante de luz y se eliminan las paredes divisorias que dificultan la visión e impiden la comunicación. El Patio de Operaciones de Yárnoz es un enorme espacio de planta cuadrada de 900 metros cuadrados de superficie con esquinas ochavadas y altura de 27 metros. Las fachadas interiores, revestidas de mármol de Escobedo (Santander), se organizan con amplios huecos de ventanas adinteladas en la planta baja tras las cuales se encuentran las áreas de trabajo, ventanales de medio punto en la planta principal apoyados en dinteles sobre columnas con balcones volados y separados unos de otros mediante pilastras apoyadas en fuertes machones. Arquitrabe, friso y cornisa separan la planta principal de la superior, donde se abren huecos adintelados con pilastras acanaladas. Remata el conjunto un lucernario con una vidriera emplomada, obra singular de la casa Maumejean Hermanos y ejemplo impresionante de Art Decó español, con representación de distintas alegorías relativas al trabajo, al progreso y a la prosperidad del hombre. Los vidrios utilizados en el lucernario son los llamados “vidrios impresos”, resultado de una tecnología iniciada en los años veinte de vidrio plano-laminado e impreso, que da como resultado una gran variedad de dibujos y texturas[6]. Interesantísimo elemento arquitectónico de este espacio es la armadura de hierro que protege la vidriera, para cuyo cálculo de la estructura colaboró con Yárnoz el ingeniero de caminos Alfonso Peña Boeuf. Las obras comenzaron en 1930 y finalizaron en 1934, aunque la inauguración se pospuso a la finalización de la Cámara subterránea en 1936, que se localiza justamente debajo de este edificio y que es obra también de Yárnoz.

 

Aunque el Banco disponía ya de una Caja de seguridad para custodiar las reservas, aprovechando la construcción de la ampliación del edificio y ante el temor a su vulnerabilidad, se planteó la construcción de una nueva Cámara con garantías de seguridad máximas. José Yárnoz firmó el proyecto de construcción de una nueva Cámara del Banco de España el 9 de junio de 1932, ofreciendo dos opciones. Una primera que él mismo calificó de “superseguridad” la situaba a 28 metros de profundidad bajo el edificio ampliación. La segunda consistía en una Caja situada en la planta sótano del edificio en construcción. A pesar de su mayor coste, la primera propuesta fue la elegida. Yárnoz se inspiró en las cajas de otros bancos europeos y norteamericanos que habían emplazado sus cajas de seguridad a gran profundidad, movidos por el miedo a ataques aéreos y a cañones de largo alcance desarrollados tras la Primera Guerra Mundial y la delincuencia profesional que operaba después del crack de 1929. Visitó personalmente el Banco de Francia en París, cuya Caja de seguridad subterránea le sirvió de modelo. Los arquitectos Pedro Muguruza Otaño y Manuel Martínez Chumillas confirmaron la viabilidad del proyecto y el ingeniero Alfonso Peña Boeuf aportó un estudio sobre la composición del terreno y la acción de las aguas subterráneas. Las obras comenzaron en el verano de 1932 y el arquitecto tuvo que superar numerosas dificultades, en buena parte causadas por la naturaleza arcillosa del terreno, con una gran presencia de agua que obligaba a su agotamiento constante para garantizar la eficacia de las entibaciones de las obras. Aunque la cimentación estaba prevista a 28 metros de profundidad, no se encontró una capa de terreno firme hasta los 35 metros. Yárnoz utilizó hormigón armado con cemento fundido y soluciones técnicas de doble capa de hormigón, aplicación de modernos productos hidrófugos y drenajes en el techo y en el suelo, que han logrado mantener la Cámara libre de filtraciones a lo largo de los años. Se extrajeron 22.000 metros cúbicos de tierra y se tardaron dos años y medio en su ejecución, con tres turnos de trabajo diarios y las dificultades propias de levantar un edificio debajo de otro ya construido. Las puertas fuertes, de acero blindado especial, fueron fabricadas por la casa norteamericana Coffres-Forts York en 1933, empresa con gran trayectoria en blindajes para otros bancos por todo el mundo, como la Reserva Federal de Nueva York, el Banco de Tokyo, el Royal Bank of Canada o el Banco de la Reserva Federal en Cleveland. Una de las medidas de seguridad ideada por Yárnoz fue el pozo inundable, que permite la inundación del pozo exterior por encima del marco de la puerta de acceso. Las obras finalizaron en marzo de 1936. La Cámara ocupa una superficie de 2.500 m2, de los que 1.000 m2 corresponden a muros de hormigón, lo que da idea de la robustez de su construcción[7].

 

Entre 1920 y 1923, en pleno desarrollo de la nueva Gran Vía madrileña, Yárnoz construye por encargo de la Constructora Calpense, el edificio de la Casa del Libro, en el número 29 de la Gran Vía con vuelta a las calles Salud y Chinchilla, que conjuga la asepsia racionalista con toques aislados neobarrocos[8]. En 1921 realiza un proyecto de edificio de viviendas en la Gran Vía, 34, con vuelta a Mesoneros Romanos, 13, que en 1925 es adaptado y modificado por Antonio Palacios para su utilización como hotel, con denominación entonces de Hotel Alfonso XIII, que ya en su inauguración recibe el nombre de Hotel Avenida[9].

 

La Guerra Civil separó profesionalmente a los hermanos Yárnoz, pues Javier, partidario del gobierno republicano, se exilió a Caracas, mientras que José se alineó con el bando Nacional y abandonó Madrid. En 1939, finalizado el conflicto bélico, el Ayuntamiento de Madrid encargó a José Yárnoz la reorganización de los servicios técnicos municipales. Colaboró también con la Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones en la ciudad, realizando junto a Diego Méndez, entre 1941 y 1946, las obras de reparación de una parte del Convento e Iglesia de Agustinas Recoletas de la Visitación de Santa Isabel, que quedó en ruinas a raíz de la Guerra Civil[10].

 

Una de las facetas profesionales más interesantes de José Yárnoz es la que desarrolla como arquitecto restaurador de monumentos y que tiene su origen en el concurso convocado por la Diputación Navarra para la reconstrucción del castillo de Olite. Modesto López Otero, en su contestación al discurso de ingreso de Yárnoz en la Academia de San Fernando, alude a la metodología restauradora de Yárnoz, basada en una ingente labor de investigación, documentación y análisis de la historia de los edificios que precedía a sus intervenciones, según la doctrina restauradora de Viollet-le-Duc, tan en boga en aquellos años[11]. La Diputación de Navarra le confió en 1940 la dirección de las reconstrucciones emprendidas por la institución “Príncipe de Viana” para la conservación y restauración de los monumentos del Reino de Navarra. Desde esa posición dirigió las restauraciones de las Catedrales de Tudela y Pamplona, los monasterios de Irache, Leire e Iranzu, y las iglesias de Gallipienzu, Los Arcos, Estella, Ujué, Eunate, Gazolaz, Puente la Reina, Torres del Río, Uxue, Viana y muchas otras[12]. La revista Príncipe de Viana publicó varias de sus intervenciones.

 

Además de sus trabajos para el Banco de España y para la ciudad de Madrid, Yárnoz desarrolló una importante actividad en Navarra. Destaca en Pamplona la ampliación y remodelación del palacio de Navarra, que le fue adjudicado en 1929, y que realiza junto a su hermano Javier. En 1931, también en colaboración con su hermano, realiza el edificio de la Caja de Ahorros de Navarra en la Avenida de Carlos III, de inspiración decó. Entre 1940 y 1942, en colaboración con Víctor Eusa, realizó el Monumento a los Caídos en la Plaza del Conde Rodezno.

 

En 1942 fue elegido académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la que ingresó en 1944 con un discurso sobre “Ventura Rodríguez y su obra en Navarra”, al que contestó su colega y amigo Modesto López Otero. En él Yárnoz explica y defiende el trabajo de Ventura en la nueva fachada de la Catedral de Pamplona y en el proyecto de acueducto de Noain como parte de la obra de conducción de aguas dulces desde el lugar de Subiza a Pamplona[13]. José Yárnoz formó parte de la Comisión Central de Monumentos de la Academia y fue secretario de la Comisión Mixta de las academias de Historia y San Fernando, que se encargó del cuidado de los monumentos históricos y artísticos del Estado. En 1959 fue condecorado con la Cruz de Alfonso X el Sabio, en reconocimiento a su trabajo, y en 1965 fue elegido académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Jorge. Fue Vicepresidente de la Sociedad Central de Arquitectos y desde 1931 presidente del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.

 

José Yárnoz colaboró en diversas publicaciones, destacando entre ellas la revista Arquitectura, en la que empezó a publicar en 1920 y de la que fue vocal a partir de 1926. Colaboró también en Arquitectura Española, La Construcción Moderna, Revista Nacional de Arquitectura, Cortijos y Rascacielos, Academia y Príncipe de Viana. Se trata a menudo de comentarios a su propia obra o artículos sobre el desarrollo de la arquitectura. En ellos subyace la idea de que el arquitecto debe conocer los estilos históricos y tradicionales, sobre los cuales desarrollar la propia creatividad.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

ALONSO DEL TORNO, PATRICIA, “La Cámara del Oro del Banco de España y su colección de monedas”, en Actas del XV Congreso de Numismática (Patrimonio numismático y museos), Madrid, 28-30 de octubre de 2014. Madrid: 2016, pp. 143-153.

 

ALONSO LÓPEZ, MARIA JOSÉ, “El Banco de España o la búsqueda de un modelo (1872-1921)”, en Arquitectura bancaria en España, Madrid: Ministerio de Fomento, 1998, pp.47-63.

 

ALONSO LÓPEZ, MARIA JOSÉ, “Banco de España, Vitoria 1917-1920”, en Arquitectura bancaria en España, Madrid: Ministerio de Fomento, 1998, pp. 98-101.

 

BALDASANO Y DE LOS LLANOS, FÉLIX LUIS, El edificio del Banco de España, Madrid: Banco de España, 1959 (2ª ed.).

 

BERRIOCHOA SÁNCHEZ-MORENO, VALENTÍN, “El Patio de Operaciones del edificio tradicional del Banco de España”, en VÍCTOR NIETO ALCALDE (coord.), La vidriera del patio de operaciones del Banco de España, Madrid: Banco de España, 2014, pp. 91-110.

 

LÓPEZ OTERO, MODESTO, Contestación al discurso leído por José Yárnoz Larrosa con motivo de su recepción como académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid: Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1944.

 

MENÉNDEZ PIDAL, LUIS, “Don José Yárnoz” (necrológica), en Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, núm. 23, segundo semestre (1966), pp.25-33.

 

MUÑOZ DE PABLOS, CARLOS (et al.), “Informe sobre la intervención en la vidriera del Patio de Operaciones del Banco de España”, en V. NIETO ALCALDE (coord.), La vidriera del patio de operaciones del Banco de España, Madrid: Banco de España, 2014. pp. 111-123.

 

NAVASCUÉS PALACIO, PEDRO, “El Banco de España en Madrid: Génesis de un edificio”, en El Banco de España. Dos siglos de historia. 1782-1982 [cat.exp.]. Madrid: Banco de España, 1982, pp. 91-129.

 

NAVASCUÉS PALACIO, PEDRO, Y JOSÉ RAMÓN ALONSO PEREIRA, La Gran Vía de Madrid. Noventa años de historia de Madrid. Madrid: 2002.

 

NAVASCUÉS PALACIO, PEDRO, “La Gran Vía y su arquitectura”, en “Crónica 2010”. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (2011), pp. 155-175.

 

NAVASCUÉS PALACIO, PEDRO, “Arquitectura del Banco de España”, en E. SERRANO GARCÍA, Planos históricos de los edificios del Banco de España, Madrid y sucursales. Madrid: Banco de España, 2015, pp. 11-38.

 

MUÑOZ FAJARDO, RICARDO, “José Yárnoz Larrosa”, en http://dbe.rah.es/biografias/19555/jose-yarnoz-larrosa [consultado el 15.12.2019]. Muñoz Fernández, F.J., “Yárnoz Larrosa, José”, Auñamendi Eusko Entzikloopedia, http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/yarnoz-larrosa-jose/ar-128508/ [consultado el 15.12.2020].

 

NIETO ALCALDE, VÍCTOR (coord.), La vidriera del patio de operaciones del Banco de España, Madrid: Banco de España, 2014

 

SERRANO GARCÍA, ELENA, Planos históricos de los edificios del Banco de España, Madrid y sucursales. Madrid: Banco de España, 2015.

 

VV.AA. Arquitectura de Madrid, Madrid: Fundación Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, 2003.

 

YÁRNOZ LARROSA, JOSÉ, Ventura Rodríguez y su obra en Navarra. Discurso leído con motivo de su recepción como académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid: Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1944.

 

CRONOLOGÍA DE SUS OBRAS RELEVANTES EN MADRID

 

1910

 

(Finalización) Viviendas en la C/Alcalá, 73 c/v Claudio Coello, 1.

 

1920

 

(Proyecto) Edificio para la Sociedad Editorial Calpe (hoy Casa del Libro) en C/ Gran Vía, 29 c/v Salud, 21 c/v Chinchilla, 18.

 

1921

 

Proyecto) Edificio de viviendas (readaptado a Hotel Avenida) en C/ Gran Vía, 34 c/v Mesonero Romanos, 13.

 

1928

 

(Proyecto) Ampliación del edificio del Banco de España en C/ Alcalá, 48.

 

1932

 

(Proyecto) Caja subterránea del Banco de España en C/ Alcalá, 48.

 

1941

 

(Proyecto) Reparación del Convento e Iglesia de Agustinas Recoletas de la Visitación de Santa Isabel, Calle Santa Isabel, 46-48 c/v Doctor Fourquet, 2.

 

1950

 

(Proyecto) Capilla del Palacio del marqués de los Vélez y conde de Niebla (actual Residencia de las Esclavas del Sagrado Corazón), C/ San Agustín, 11 c/v Cervantes, 17.

 

1953

 

(Proyecto) Proyecto de casa para viviendas de jefes del Banco de España, C/ de las Huertas, c/v Jesús, c/v López de Vega, 36.

 

ELENA SERRANO GARCÍA

FECHA DE REDACCIÓN 15 DE DICIEMBRE DE 2019

FECHA DE REVISIÓN: 28 DE DICIEMBRE DE 2019

 

NOTAS

[1]MUÑOZ FERNÁNDEZ, F.J. (2020)

[2] Sobre el concurso y el proyecto de la sucursal de Vitoria, véase NAVASCUÉS (2015), pp. 21-23, y ALONSO LÓPEZ (1998), pp. 98-101.

[3]Para todo lo referente a los proyectos e intervenciones de Yárnoz en los edificios de sucursales del Banco de España véase SERRANO GARCÍA (2015). La documentación y planos de las sucursales pueden ser consultados en Archivo Histórico del Banco de España (AHBE). Véase además el rico Fondo Personal de José Yárnoz Larrosa en Archivo de la Universidad de Navarra (AUN).

[4] NAVASCUÉS (2015), pp. 32-33.

[5] Sobre la ampliación del edificio del Banco de España de José Yárnoz véase NAVASCUÉS (1982), BALDASANO (1959) y BERRIOCHOA (2014). La documentación y los planos pueden consultarse en AHBE; véase además AVM 27-489-61 y SH.COAM: OT/R09/013.

[6]MUÑOZ DE PABLOS (2014), pp. 111-112

[7]Para lo referente a la construcción de la Caja subterránea del Banco de España, consultar BALDASANO (1959) Y ALONSO DEL TORNO (2016).

[8]NAVASCUÉS (2002), p. 66. Véase AVM 16-111*-13.

[9] NAVASCUÉS (2011), p. 169; Véase AVM: 16-111*55

[10] MUÑOZ FERNÁNDEZ, F.J. (2020); Véase AGP, Patronatos: Santa Isabel y Planos; Véase además AHPM y Archivo del Ministerio de Fomento.

[11]LÓPEZ OTERO, M. (1944)

[12] Véase el rico fondo documental del Fondo Personal de José Yárnoz Larrosa conservado en la Universidad de Navarra.

[13] YÁRNOZ LARROSA, J. (1944)

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