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“Planta de cómo estará la plaza después de quitar la manzana” (Primer proyecto de reforma de la Plaza del Arrabal o Plaza Mayor de Madrid, 1581). Biblioteca de Francisco Zabálburu, Madrid.
JUAN DE VALENCIA ALONSO

 

Arquitecto. Valdemoro, Madrid, c. 1530 – Madrid, 1591.

 

Nacido en Valdemoro (Madrid) hacia 1530, Juan de Valencia falleció en Madrid entre el 11 y el 15 de abril de 1591. Sus padres fueron Juan de Valencia y Florentina Alonso, ambos naturales de Valdemoro[1]. Tras enviudar, Florentina contrajo segundas nupcias con el arquitecto regio Luis de Vega, quien debió de iniciar en la profesión a su hijastro, así como de relacionarle con el entorno regio. El 1 de enero de 1563, un par de meses después de fallecer su padrastro (Madrid, 10 de noviembre de 1562), Felipe II aumentó en doscientos ducados anuales el sueldo de Juan Bautista de Toledo «para que con ellos tenga y sostenga de ordinario dos discípulos, que sean hábiles y suficientes para que le ayuden a hacer las trazas y modelos que ordenáremos y se hubiesen de hacer para nuestras obras, y a las demás cosas del oficio de arquitectura, y para que en su lugar asistan en las obras y cosas que él les mandase»[2].Unos días después, el 18 de enero, el rey, «acatando lo que Luis de Vega, ya difunto, nos sirvió», y teniendo en cuenta «la habilidad que Juan de Valencia tiene en cosas de arquitectura», le tomó a su servicio bajo las órdenes de Juan Bautista de Toledo, haciendo mención especial a «las obras del alcázar desta villa de Madrid y casa del Pardo, y otras que en dicha Villa y su contorno se fabricaren»[3]; un mes después, el 18 de febrero de 1563, también sería nombrado Juan de Herrera como ayudante de Toledo.

 

Llaguno señaló que después de este nombramiento Valencia se ordenó sacerdote[4]; pero Luis Cervera, basándose en lo manifestado por Florentina Alonso en su primer testamento, otorgado el 27 de octubre de 1564, calculó que fue ordenado con anterioridad, entre 1553 y 1562[5].

 

Fue uno de los testigos del testamento (12 de mayo de 1567) y de la defunción (19 de mayo) de Juan Bautista de Toledo, el cual le encomendó que dijese las tres misas semanales dotadas a perpetuidad en la parroquia de Santa Cruz de Madrid, «en el altar que mando hacer junto a mi sepoltura […] y es mi voluntad que diga por todo el tiempo de su vida Juan de Valencia, clérigo, vecino desta villa de Madrid»[6].

 

A partir de 1577 y hasta su fallecimiento, Juan de Valencia se convirtió en sucesor de Gaspar de Vega en la dirección de las obras del Alcázar de Madrid, en las que ya había colaborado con anterioridad, desde 1563, con Juan Bautista de Toledo. El 9 de octubre de 1577 el rey le encomendó una de las tres llaves del arca custodiada en el Alcázar, donde se contenía el dinero para las obras del Alcázar de Madrid y la Casa Real del Pardo «entre otras cosas», que hasta entonces había estado encomendada a Gaspar de Vega: «Y mandamos al dicho Juan de Valencia, que demás de tener por su parte particular cuidado de la ejecución y cumplimiento de lo susodicho, vea y visite por su persona todas las obras que en el dicho alcázar y casas del Pardo y del Campo y en otras cualesquier partes mandáremos hacer, siendo los gastos dellas por cuenta del dinero del cargo del dicho pagador, teniendo mucho cuidado con ellas, y con saber y entender lo que se gasta, y hacer proseguir las que están comenzadas, y las que de nuevo se mandaren hacer, conforme a la traza que para ello se ha dado y diere, y con que se hagan de la bondad y perfección que conviene…»[7].

 

Su figura está comenzando a ser valorada a medida que van surgiendo nuevos datos sobre su actividad. Sin embargo, están cercanos los tiempos en que predominaba la opinión enunciada por Cervera Vera: «Juan de Valencia permaneció en un segundo plano, con su indefinida personalidad, su escasa preparación y sin mostrar dotes apreciables para la arquitectura»[8]. Como «figura huidiza» lo consideró Fernando Marías, «conocido sobre todo por su relación de parentesco con el arquitecto de [sic] Luis de Vega»; y añadiría que la sombra de Juan de Herrera «parece haber oscurecido, con justicia a la postre, la imagen del futuro clérigo y arquitecto»[9]. Pero tampoco resulta siempre sencillo determinar cuál fue el papel del propio Herrera[10]; según Cervera, tras el fallecimiento de Juan Bautista de Toledo (1567), de Luis de Vega (1562) y de Alonso de Covarrubias (1570), así como las continuas ocupaciones de Gaspar de Vega, y dado que «Juan de Valencia carecía de la capacidad y preparación necesaria para continuar la ingente obra en El Escorial», Felipe II solo pudo contar como sucesor de Toledo con Juan de Herrera[11].Por su parte, el aparejador Amancio Portabales, refiriéndose a las obras de la Casa de la Carnicería en la Plaza Mayor de Madrid, indicaría que «como Herrerano era maestro mayor y no entendía de construcción, se nombró para maestro mayor al alarife Diego Sillero»[12].

 

Juan de Valencia es un buen ejemplo de las dificultades aún existentes para deslindar las funciones de arquitectos, alarifes, aparejadores, maestros de obras, tracistas, incluso delineantes, a lo que hay que añadir una visión presentista de la labor y la personalidad de los artistas en el pasado, que tiende a ignorar el modo de trabajo en equipo y la esencial importancia de la voluntad de los comitentes de las obras: Valencia continuó los trabajos de Gaspar de Vega cuando este falleció, y Francisco de Mora los que había iniciado Juan de Valencia; pero, además, a menudo colaboraron en las mismas obras, simultánea o sucesivamente, diversos arquitectos y maestros de obras, de modo que no siempre es posible atribuir la autoría a solo uno de ellos.

 

A menudo se ha afirmado que Juan de Valencia fue tan solo un colaborador, e incluso discípulo[13], de Juan de Herrera. El siguiente testimonio nos indica que ambos fueron considerados como iguales: el 22 de mayo de 1585 se encomendó por la Villa a Juan de Valencia una importante responsabilidad, la supervisión del libro con las ordenanzas que regularían el acceso y la labor de los «alarifes y otros oficiales» de la Villa: «Ordenanzas de alarifes / Que se suplique al señor Presidente [de Castilla] que el libro de examen de alarifes y otros oficiales se cometa a Juan de Valencia, por no estar aquí Juan de Herrera»[14]; y el 10 de julio del mismo año se insistió sobre esta cuestión: «Cometióse a los señores Nicolás Suárez y don Juan de Sardaneta y el procurador general hablen al señor Presidente de Castilla suplicándole mande que pues Juan de Herrera por sus indisposiciones no puede ver las ordenanzas de los alarifes y maestros y oficiales de albañiles mande que Juan de Valencia las vea y se confirmen, porque hay gran necesidad de que se haga con brevedad»[15].

 

Valencia y Herrera mantuvieron siempre una fluida relación personal; Luis Cervera cita varios documentos relativos a censos de Juan de Herrera y su esposa María de Álvaro, en los cuales aparece Juan de Valencia como testigo[16]. También menciona la donación que hizo Felipe II a Herrera de un solar para que labrase su casa, encima de la fuente de la Priora, «delante de la plaza de la puerta que llaman de Valnadú», y señala que por aquellos contornos, «muy cerca de la fuente de la Priora», poseía Juan de Valencia unas «casas y solar, jardín y fuente de agua y hedificio»[17].

 

En su testamento de 1584, Juan de Herrera (fallecido en 1597) nombró a Valencia como uno de sus albaceas, así como pidió al rey que le ayudase económicamente: «A su Majestad ha muchos años que sirve Juan de Valencia en sus obras y con mucho cuidado y asistencia, de que merece mucha merced e remuneración, y está con muy poca hacienda, y tiene censos y deudas: y yo certifico a su Majestad que respecto de sus servicios merece se le haga mucha merced. Suplico a su Majestad sea servido de se la mandar hacer; porque confiado en que por él había de hacer este oficio ha dejado de pedir merced a su Majestad» [18].

 

Por una cédula real del 24 de enero de 1590 se acrecentó el salario de Valencia en doscientos ducados respecto a los cien que le habían sido concedidos anteriormente[19].

 

Un asunto un tanto turbio relacionado con él fue su papel como depositario del manuscrito del tratado de cortes de piedra que le había confiado Alonso de Vandelvira para que gestionase su publicación, que nunca se llevó a efecto, de modo que la obra solo se conoce por dos copias manuscritas de época posterior, debidas respectivamente a Felipe Lázaro de Goiti y a Bartolomé de Sombrigo y Salcedo. Todavía el 22 de agosto de 1596 Vandelvira otorgó en Sevilla poder notarial para «pedir, recibir y cobrar de Juan de Herrera […] o de Francisco de Mora […] y del licenciado Juan de Vega, hermano de Juan de Valencia […] o de otra cualquier persona en cuyo poder estuviere, un libro escrito de mano, que trata de arquitectura y cortes de piedras que yo dejé en poder del dicho Juan de Valencia, difunto»[20].

 

En el primero de sus dos testamentos, de 1568, Valencia mencionaba que en un cofre guardaba trazas que pertenecían a las obras reales y debían ser entregadas al monarca; otras correspondían a los monasterios de San Felipe el Real y la Merced, que debían entregarse a los respectivos frailes. El 11 de abril de 1591 otorgó su segundo testamento, en el cual declaraba tener varios acreedores y deudores; entre estos últimos destacaba el Concejo de Madrid, al que decía haber servido con «muchas trazas para las calles y ornato de esta Villa y para otras muchas cosas». El 16 de abril comenzaron a actuar sus albaceas, lo que indica que ya había fallecido. Dispuso ser enterrado en Valdemoro, junto a los restos de su madre, que hasta entonces había permanecido sepultada en la iglesia del monasterio de la Concepción Jerónima de Madrid, donde él mismo había pedido ser enterrado en su primer testamento, en una de las dos sepulturas que ahí poseía su hermanastro Juan de Vega, en una de las cuales estaba sepultado Luis de Vega. En su primer testamento manifestó tener algunas posesiones en Valdemoro, a las que se añadieron en el segundo testamento otras en Arganda, El Campillo y sus términos[21].

 

El 7 de junio Felipe II nombró sucesor suyo a Francisco de Mora: «Por cuanto habiendo fallecido Juan de Valencia, clérigo, nuestro criado, que servía el oficio de maestro mayor de las obras de nuestro alcázar de Madrid y casas reales del Pardo y Campo, deseando dar en la continuación de ellas y en la distribución del dinero que se gasta el buen recaudo que conviene, he acordado nombrar por maestro de dichas obras a Francisco de Mora, mi criado, acatando su habilidad y suficiencia, para que como tal ordene lo que se hubieren de hacer en ellas y en los reparos que se hubieren de hacer, comunicando las trazas con Juan de Herrera, nuestro arquitecto»[22].

 

Pendiente de una revisión exhaustiva de su labor, señalaremos algunas de sus obras documentadas o con las que aparece relacionado; en primer lugar en Madrid y su provincia:

 

CRONOLOGÍA DE SUS OBRAS

 

– 1579:

 

Trazas de la Casa de los Capellanes del monasterio de las Descalzas, ejecutada por los hermanos Grajal[23].

 

– 1580:

 

Túmulo funerario de doña Ana de Austria para la iglesia conventual de Santo Domingo el Real[24].

 

– 1581:

 

Trazas iniciales de la iglesia y otras dependencias del Colegio y Monasterio de agustinos de Nuestra Señora de la Encarnación (María de Aragón); obras continuadas por Francisco de Mora[25].

 

– 1581:

 

Encañados de las fuentes de la Casa de Campo, con Juan de Herrera y Francisco de Montalbán[26].

 

– 1581:

 

Puerta en el monasterio de las Descalzas para el acceso de las infantas a la clausura[27].

 

– 1581:

 

Trazas para la remodelación de la Plaza Mayor y la plaza de Santa Cruz[28].

 

– 1582:

 

Trazas para la reconstrucción de la puerta de Guadalajara tras su incendio el 2 de septiembre de 1582[29].

 

– 1582:

 

Sustituye a Pompeo Leoni en la dirección del retablo y otras obras de El Escorial[30].

 

– 1583:

 

Trazas del Hospital de la Misericordia del monasterio de las Descalzas (Madrid), ejecutado a partir de 1584 por los hermanos Grajal[31].

 

– 1584:

 

Trazas iniciales para el colegio y convento de Santo Tomás de Aquino en la calle de Atocha, Madrid; Francisco Lozano contrató ese año las obras como «albañil y carpintero»[32].

 

– 1585:

 

Intervención en las obras del Puente de Segovia, Madrid, con Juan de Ribero[33].

 

– 1585:

 

Nuevas condiciones para la obra de cantería de la torre de Santa Cruz, ejecutada por los hermanos Sillero[34].

 

– 1585:

 

Trazas para la Casa de Servicios de El Pardo[35].

 

– 1585-1588:

 

Dirección de las obras de las cocinas nuevas del Alcázar de Madrid, iniciadas por Gaspar de Vega[36].

 

– 1586:

 

Trazas para las obras de la Priora y la fuente del Peral, junto a la Puerta de Balnadú, realizadas por Andrés de Buega Valdelastra y Pedro de Nates[37].

 

– 1588:

 

Trazas de la capilla de la Anunciación en la iglesia de Santa María Magdalena de Torrelaguna (Madrid)[38].

 

– 1589-1601:

 

Construcción por Diego Sillero, alarife de la Villa, de la nueva Casa de la Panadería, cuyas trazas han sido atribuidas a Juan de Valencia[39].

 

– 1590:

 

Maestro mayor en la segunda Junta de Obras (Junta de Policía y Ornato Público); Juan de Herrera lo había sido en la primera Junta (1580) y tras el fallecimiento de Valencia lo sería Francisco de Mora[40].

 

– 1590:

 

Alineación de la calle Nueva de Segovia[41].

 

– 1590:

 

Alineación y prolongación de la calle de Alcalá[42].

 

– 1590:

 

Trazas para los conductos de la fuente del Puente de Segovia, que realizó Antonio Sillero, alarife de la Villa[43].

 

– 1590:

 

Trazas para la iglesia y claustro del convento de la Trinidad Calzada en la calle de Atocha[44].

 

OBRAS DOCUMENTADAS FUERA DE MADRID:

 

– 1582:

 

Reparos de las caballerizas reales de Córdoba, con Juan de Herrera[45].

 

– 1585:

 

Trazas del viaje de Argales para llevar aguas a Valladolid, con Juan de Herrera[46].

 

– h. 1585-1589:

 

Trazas para la capilla de los Cerralbo, Ciudad Rodrigo (Salamanca), cuyas obras fueron dirigidas a partir de 1595 por Juan del Ribero Rada[47].

 

– 1590:

 

Trazas para el convento de Santa Clara, Azcoitia (Guipúzcoa)[48].

 

BIBLIOGRAFÍA

 

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JOSÉ MIGUEL MUÑOZ DE LA NAVA CHACÓN

FECHA DE REDACCIÓN: 19 DE NOVIEMBRE DE 2019

FECHA DE REVISIÓN: 17 DE DICIEMBRE DE 2019

 

NOTAS

[1] Testamento de Juan de Valencia, 11 de abril de 1591, Archivo Histórico de Protocolos de Madrid (A.H.P.M.), prot. 924, Jerónimo Fernández, fols. 538-543; en Marías Franco, Fernando, «Tres testamentos de arquitectos reales del siglo XVI: Juan de Valencia y Antonio Segura», Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, 60 (1994), pp. 343-349.

[2] EUGENIO LLAGUNO AMÍROLA, Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde surestauración. Tomo II, Madrid, Imprenta Real, 1829, II, p. 231.

[3] EUGENIO LLAGUNO AMÍROLA, Noticias de los arquitectos…, III, Adiciones, nº XIII, pp. 237-238.

[4] EUGENIO LLAGUNO AMÍROLA, Noticias de los arquitectos…, III, p. 49. Llaguno dedicó a «Juan de Valencia, presbítero» el capítulo XXXVI de sus Noticias…, vol. III, pp. 48-51.

[5] LUIS CERVERA VERA, «El testamento de Luis de Vega y los de sus dos mujeres»,Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, 44 (1978), p. 152.

[6] EUGENIO LLAGUNO AMÍROLA, Noticias de los arquitectos…, II, p. 239.

[7] En San Lorenzo el Real a 9 de octubre de 1577; Llaguno Amírola, Eugenio, Noticias…, III, p. 238.

[8] LUIS CERVERA VERA, Años del primer matrimonio de Juan de Herrera, Valencia, Albatros, 1985, p. 234.

[9] FERNANDO MARÍAS FRANCO, «Tres testamentos…», p. 343.

[10] CATHERINE WILKINSON ZERNEr, Juan de Herrera. Arquitecto de Felipe II, Madrid, Akal, 1996, pp. 14-19.

[11] LUIS CERVERA VERA, Años del primer matrimonio…, pp. 234-235.

[12] AMANCIO PORTABALES PICHEl, Maestros mayores, arquitectos y aparejadores de El Escorial, Madrid, Rollan, 1952, p. 152.

[13] GREGORIO DE ANDRÉS, «Ordenación urbanística de Madrid dada por Felipe II en 1590», Anales del Instituto de Estudios Madrileños, 12 (1976), p. 19.

[14] Archivo de Villa de Madrid (A.V.M.), Secretaría, Acuerdos, 22 de mayo de 1585.

[15] A.V.M., Acuerdos, 10 de julio de 1585.

[16] LUIS CERVERA VERA, Años del primer matrimonio…, pp. 113-114 (27 de agosto de 1574); p. 189 (18 de julio de 1567); pp. 197-198 (9 de abril de 1576).

[17] LUIS CERVERA VERA, Años del primer matrimonio…, pp. 210-211.

[18] EUGENIO LLAGUNO AMÍROLA, Noticias de los arquitectos…, III, pp. 349-350.

[19] EUGENIO LLAGUNO AMÍROLA, Noticias de los arquitectos…, III, p. 238.

[20] CELESTINO LÓPEZ MARTÍNEZ, Desde Martínez Montañés hasta Pedro Roldán,Sevilla, Rodríguez Giménez y Cía., 1929. pp. 166-167; Banda Vargas, Antonio de la, «Nuevos datos acerca del manuscrito de arquitectura de Alonso de Vandelvira»,Archivo español de arte, 168 (1969), pp. 378-380; Barbe-Coquelin de Lisle, Geneviève, El tratado de arquitectura de Alonso de Vandelvira. Albacete, Caja de Ahorros, 1977, p. 20; Cruz Isidoro, Fernando,Alonso de Vandelvira (1544-ca. 1626/7): tratadista y arquitecto andaluz,Sevilla, Universidad de Sevilla, 2001,pp. 54-57.

[21] FERNANDO MARÍAS FRANCO, «Tres testamentos…», pp. 346-348.

[22] EUGENIO LLAGUNO AMÍROLA, , Noticias de los arquitectos…, III, pp. 342-343.

[23] MUÑOZ DE LA NAVA CHACÓN, JOSÉ MIGUEL, «Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid, La Casa de Capellanes y la de Misericordia», Anales del Instituto de Estudios Madrileños (Madrid), LI (2011), pp. 57-99.

[24] «Por la satisfacción que se tiene de que ningún otro maestro ni persona le podrá hacer con más ventaja», A.V.M, Acuerdos, 9 de noviembre de 1580. Las condiciones «de hacer el túmulo ylo demás que esta Villa le encarga para las honras y obsequias de la reina doña Ana» en A.H.P.M., prot. 190, Francisco Monzón, 9 de noviembre de 1580 (Pérez Pastor, Cristóbal, Noticias y documentos…, t. II, nº 166, p. 31).

[25] PILAR ANDUEZA UNANUA, «Nuevos datos documentales sobre el Colegio de Doña María de Aragón», Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte, 22 (2010), pp. 87-102;BUSTAMANTE GARCÍA, AGUSTÍN, «El Colegio de doña María de Aragón, en Madrid», Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología (BSEAA), 38 (1972), pp. 427-438; Cruz Yábar, Juan María, «Francisco de Mora y el retablo mayor del colegio de doña María de Aragón: nuevos planteamientos y algunas novedades documentales», Anales del Instituto de Estudios Madrileños (Madrid), LIII (2013), pp. 101-134; Marías, Fernando, «De nuevo, el Colegio madrileño de Doña María de Aragón», Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, 45 (1979), pp. 449-451;Olmo, María Jesús del, Sánchez Esteban, Natividad, y Montilla, Joaquín, «El Colegio de Doña María de Aragón: historia y datación de su fábrica», Anales del Instituto de Estudios Madrileños, XXIII (1986), pp. 105-119

[26] FERNANDO MARÍAS FRANCO, «Tres testamentos…», p. 345.

[27]«La abadesa me escribió que se podrá hacer una puerta por donde pudieseis entrar. A Valencia hago escribir que vea cómo se podrá hacer» (Carta de Felipe II a las infantas sus hijas, Lisboa, 21 de agosto de 1581), en Bouza Álvarez, Fernando (ed.), Cartas de Felipe II a sus hijas, Madrid, Akal, 1998, p.54.

[28] LUIS CERVERA VERA atribuyó a Juan de Herrera las trazas para la reforma de la Plaza Mayor conservadas en el Archivo Francisco Zabálburu de Madrid; Agustín Bustamante propuso que eran «posiblemente de Juan de Valencia» (Bustamante García, Agustín. «En torno a Juan de Herrera y la Arquitectura», Boletín del Seminario de Estudios del Arte y Arqueología de la Universidad de Valladolid, 42 (1976), pp. 244-245). Escobar consideró que se debían a Valencia (Escobar, Jesús,«Architects, masons and bureaucrats in the royal works of Madrid», Annali di Architettura (Vicenza), 12 (2000), pp. 91-98; The Plaza Mayor and the shaping of baroque Madrid. Cambridge, Cambridge University Press, 2004, pp. 36, 72-74 y 104-106).

[29] «En este ayuntamiento entró Juan de Valencia, arquitecto de su Majestad, y dijo que latraza que hoy la Villa le ha mandado hacer para enviar a su Majestad de los dos cubos y arcogrande que se le quiere proponer es derechamente contraria de la que está dada y acordada muchos años ha por esta Villa con aprobación de su Majestad, de la cual hizo demostraciónen este Ayuntamiento», A.V.M., Acuerdos, 5 de septiembre de 1582, Muñoz de la Nava Chacón, José Miguel, Espacios públicos de ocio en el Madrid de Felipe II y Felipe III, tesis doctoral, Madrid, Univ. Complutense, 2016, p. 516. «[…] que Juan de Valencia, el clérigo, envíe una tracilla en como esto se pretende hacer […] y hecha la resolución de ellos lo envíe para que su Majestad lo vea y resuelva como sea servido. Que el segundo y tercero cubo se derriben, como está ordenado en la traza que se dio en el incendio, la cual traza, u otra como ella, ha de enviar a su Majestad el dicho Juan de Valencia por acá», Nota de Felipe II; Archivo del Instituto de Valencia de Don Juan, envío 99, nº 148 (Íñiguez Almech, Francisco, «Juan de Herrera…», p. 30).

[30] «Poder de Pompeyo Leoni, escultor de su Majestad, a Juan de Valencia, maestro de las obras de su Majestad, para que durante su ausencia [,,,] pueda regir, administrar, despedir etc., a los oficiales que ha tenido y tiene ocupados en el retablo, custodia, colaterales y entierros del Escorial […]», A.H.P.M., Gutiérrez de Molina, 16 de marzo de 1582 (Pérez Pastor, Cristóbal, Noticias y documentos…, t. II, nº 192, p. 39).

[31] JOSÉ MIGUEL MUÑOZ DE LA NAVA CHACÓN, «Monasterio de las Descalzas Reales…». Mesonero Romanos lo había atribuído a Juan Bautista Monegro, lo que fue secundado por Elías Tormo (Mesonero Romanos, Ramón de, «Las calles y casas de Madrid», Semanario Pintoresco Español(31 de julio de 1855), p. 244; El antiguo Madrid. Madrid, F. de Paula Mellado, 1861, p. 101; Tormo y Monzó, Elías, En las Descalzas Reales. Estudios históricos, iconográficos y artísticos, Madrid, Blass y Cía., 1947, pp. 73 y 95.

[32] El Escorial en la Biblioteca Nacional, Madrid, Biblioteca Nacional de España, 1985, p. 202; Alberti, León Baptista, Los diez libros de Architectura, Madrid, Alonso Gómez, 1582, trad. Francisco Lozano; reseña biográfica de Lozano disponibles en http://dicter.usal.es/?obra=AlbertoLeon; Ortega Vidal, Javier, «Juan de Valencia Alonso», Diccionario biográfico, Real Academia de la Historia. Disponible en: http://dbe.rah.es/biografias/56288/juan-de-valencia-alonso

[33] «El 26 de mayo de 1585, Juan de Valencia y Juan del Ribero dan las condiciones para levantar los paredones y alcantarilla de la parte del mediodía del puente» (Bustamante García, Agustín. «En torno a Juan de Herrera y la Arquitectura», Boletín del Seminario de Estudios del Arte y Arqueología de la Universidad de Valladolid, 42 (1976), pp. 239-240.

[34] A.H.P.M., prot. 416, Francisco Martínez, 19 de mayo de 1585, fol, 88v (Bustamante García, Agustín, «En torno a Juan de Herrera…», p. 245).

[35] Plano en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid, Dibujos, IX-M-242-fasc. 2 (5); Marías lo consideró de Juan de Valencia (Marías Franco, Fernando, «Tres testamentos…», p. 346); Juan Herranz lo atribuye a Gaspar de Vega (Herranz, Juan, «Dos «nuevos» dibujos del maestro real Gaspar de Vega: El primer plano del Alcázar de Madrid, atribuido a Alonso de Covarrubias, y el plano de la casa de servicios del Palacio de El Pardo», Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte, U.A.M., IX-X (1997-1998), pp. 117-132).

[36] VERONIQUE GERARD, De castillo a palacio. El Alcázar de Madrid en el siglo XVI, Madrid, Xarait, 1984, p. 136.

[37] A.H.P.M., prot. 421, fol. 297 (Bustamante García, Agustín, «En torno a Juan de Herrera…», p. 242.

[38] Contrato: Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, Archivo Municipal de Torrelaguna, 14.284/86, 1 de septiembre de 1588, en Alonso Ruiz, Begoña, «La Capilla de la Anunciación en la iglesia de Santa María Magdalena de Torrelaguna (Madrid) en el contexto de la construcción de bóvedas baídas en el siglo XVI», Espacio, tiempo y forma, 5 (2017), pp. 189-211.

[39] Sin embargo, parece que las trazas también se debieron a Sillero: «En este ayuntamiento se vieron las trazas que Diego Sillero, por mandado del señor corregidor, ha hecho para la obra de la Panadería que esta Villa desea hacer […]» (A.V.M., Acuerdos, 7 de noviembre de 1589; Muñoz de la Nava Chacón, José Miguel, «La suntuosa Plaza Mayor de Madrid, Corte de los Reyes Católicos de España, que representó Antonio Mancelli (I)», Torre de los Lujanes, 60 (2007), p. 153, nota 85. Atribuye las trazas a Valencia: Escobar, Jesús R., «Nuevos dibujos de la Plaza Mayor de Madrid», Archivo Español de Arte, 284 (1998), p. 422.

[40] La cédula real se vio el 6 de mayo de 1590 en las casas del licenciado Agustín Jiménez Ortiz, del Consejo de su Majestad; entre los presentes estaban Luis Gaitán de Ayala, corregidor, y «Joan de Valencia, arquitecto de su Majestad», A.V.M., 1-1-54, mss. 15 (Íñiguez Almech, Francisco, «Juan de Herrera…», pp. 33-34); Andrés, Gregorio de, «Ordenación urbanística…».

[41] «Que la orden que se ha dado para la fábrica de la calle Nueva y lo que a ella corresponde para salir a la plazuela del conde de Puñoenrostro Juan de Valencia haga hechar los cordeles por la forma que está tratado, para que se vea conforme a la traza dónde van a herir y lo que se ha de cortar de cada casa, para que se consulte a su Majestad […]» (4 de junio de 1590), Íñiguez Almech, Francisco, «Juan de Herrera…», p. 60; Andrés, Gregorio de, «Ordenación urbanística…», pp. 22-24.

[42] GREGORIO DE Andrés, «Ordenación urbanística…»,p. 22.

[43] 31 de octubre de 1590, Íñiguez Almech, Francisco, «Juan de Herrera y las reformas en el Madrid de Felipe II», Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo, 59-60 (1950), pp. 58-59.

[44] «Consta en el Archivo que estuvo a cargo de un Maestro de Obras, llamado Gaspar Ordóñez, y de un tal Valencia Trazador» (Ponz, Antonio, Viage de España, V, Madrid, Joachin Ibarra, 1782, p. 64).

[45] FERNANDO MARÍAS FRANCO, «Tres testamentos…», p. 345.

[46] FERNANDO MARÍAS FRANCO, «Tres testamentos…», p. 346; González Fraile, Eduardo; Sánchez Rivera, José Ignacio, «El viaje de Aguas de Argales de Valladolid: Una obra hidraúlica del siglo XVI trazada por Juan de Herrera», en Estudios sobre historia de la ciencia y de la técnica, Valladolid, 1988, pp. 783-800.

[47] ALFONSO Rodríguez Gutiérrez de Ceballos, «La Capilla Cerralbo de Ciudad Rodrigo», Archivo Español de Arte, 190-191 (1975), pp. 199-216.

[48] MARÍA ISABEL ASTIAZARAIN, «El convento de Santa Clara de Azcoitia, una obra del arquitecto Lucas de Longa», Artes Plásticas y Documentales, 1 (1982), pp. 155-199.

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