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Iglesia parroquial de San Ginés de Madrid, 1645-1672.
JUAN RUIZ

 

Maestro de obras y alarife. Getafe 1610/1620 – Madrid, 1672.

 

Juan Ruiz hubo de nacer en el lugar de Getafe, donde lo hicieron sus padres Juan Ruiz y Catalina Manzano, que allí residieron. Se trasladó a la Corte hacia 1640 y en Madrid debió de formarse. Desde 1650 fue elegido anualmente alarife de la Villa, título con el que suele aparecer en los documentos acompañando al de maestro de obras. En 1651 ya estaba casado con Antonia del Valle, que le sobrevivió. En 1654 vivían en casas “a lo alto” de la calle de don Juan de Alarcón, cerca de la iglesia de San Ildefonso, y al morir en casas propias en la Corredera Alta de San Pablo. Por lo común de su nombre y apellido ha sido confundido a veces con otro maestro homónimo discípulo de Felipe Sánchez[1].

 

Se le han atribuido tres edificios eclesiásticos importantes en Madrid, pero existen discrepancias respecto a su actuación -tracista o realizador de la obra- y a las fechas de construcción. La iglesia parroquial de San Ginés fue reconstruida a partir de 1641, de lo que se ocupó Juan Ruiz, que en su testamento indicó que todavía estaba sin medir ni tasar[2]. Hace pocos años se ha publicado que las trazas fueron dadas por fray Lorenzo de San Nicolás y que en 1645 estaba concluido el cuerpo de la iglesia, consagrado por el cardenal Borja, arzobispo de Toledo[3].

 

Sin embargo, en 1659, Ruiz todavía trabajaba en la capilla mayor. Agulló publicó numerosos pagos que se hicieron al maestro desde 1655. El 16 de abril de 1658 otorgó carta de pago por importe de más de 54.000 reales a favor del licenciado don Pedro de la Peña, presbítero beneficiado de San Ginés, en cuyo poder entraban los efectos para la obra, “por quenta de las obras que el dicho Juan Ruiz ba haciendo en la capilla mayor de la dicha iglesia”[4]. En 1659 Ruiz “a cuyo cargo está la obra que se está haciendo en la capilla mayor” otorgó otra carta de pago por 4.000 ducados; también fue a favor de Pedro de la Peña[5]. Tovar consideró que la obra no estaba todavía concluida al morir Ruiz en 1672 porque en su testamento de ese año declaró que construyó la capilla mayor, sacristía, pieza para los mayordomos de la cofradía del Santísimo Sacramento, la bóveda del presbiterio, solado y gradas, capillas de la pila del bautismo y del doctor Chávarri con sus tribunas y medianerías, cuarto del párroco y profundidad de los cimientos que pasaban de 27 pies de fondo[6]. Había recibido hasta entonces 30.000 ducados y suponía que la tasación mostraría lo que todavía se le debiera.

 

La iglesia tiene planta de aspecto casi cuadrado con tres naves, más alta y ancha la central, transepto alto y ancho como la nave central y no sobresaliente, capillas de menor altura que las naves laterales, tribuna en alto a los pies y tramo de la capilla mayor plano y sobresaliente. Pilastras toscanas con arcos de medio punto soportan un entablamento corrido de friso liso. Se cubre con bóvedas de cañón con velas y lunetas con huecos termales y las capillas con cúpulas como el crucero, sobre pechinas, sin tambor ni linterna. A los pies en el lado del evangelio se dispuso la torre. Hay una clara inspiración en el templo precedente. Otros aspectos corresponden a reformas en el siglo XVIII y en la cabecera en 1824 a causa de un incendio.

 

Mientras se trabajaba en la iglesia de San Ginés, Ruiz se ocupó también de la construcción de la capilla de la congregación del Santo Cristo a los pies del templo[7]. El 4 de septiembre de 1651 se firmó la escritura de obligación entre Juan Ruiz con su mujer Antonia del Valle y Juan Álvarez, alguacil de casa y corte como fiadores y Francisco de Sardaneta y Mendoza, santiaguista y regidor de la Villa, Francisco Gutiérrez y Juan de Herrera en nombre de la congregación para “hazer la dicha obra y fábrica de la dicha capilla del Santo Cristo de San Ginés conforme a la dicha traza que está echa y firmada”[8]. En la escritura se fijó las condiciones, calidades y precios de los materiales que debían utilizarse; en la primera condición que se refiere a abrir las zanjas se indica que será “conforme a la planta que está elexida por los señores congregantes”. La cúpula se cubrió en 1656.

 

El 23 de enero de 1659 concluida la obra fue medida y tasada por fray Lorenzo de San Nicolás y el hermano Francisco Bautista[9]. Si bien la capilla se ha atribuido sin discusión a Juan Ruiz, en ningún documento conocido consta quién fue el autor de la traza; es posible que correspondiera al constructor, pero no estamos seguros de que lo fuera pues hubiera sido muy sencillo indicarlo, y no cabe descartar a fray Lorenzo si como parece dio traza para la iglesia y actuó como tasador. La obra, bien conservada, es similar al templo parroquial y responde a una estructura tradicional: una sola nave de cabecera plana con transepto poco saliente y coro a los pies, tres tramos con pilastras estriadas dóricas y entablamento continuo, cubre con bóveda de cañón con lunetas y fajones, huecos termales en el transepto, cúpula con tambor y ventanas entre pilastras pareadas con capitel corintio y linterna. La ornamentación es de placas geométricas de mármol gris oscuro de San Pablo y jaspe rojizo de Tortosa, a cargo de Bartolomé Sombigo. Ruiz fue nombrado alarife perpetuo de la Congregación. El importe de la obra fue de 159.613 reales de los que Ruiz había percibido 99.206 reales; por devoción “vino a hazer la grazia y limosna a la Congregación de 16.406 reales”, se le regaló la piedra berroqueña que había en el cementerio y que sirvió antes de que se pusiese mármol en el presbiterio[10]. Aunque se ha escrito que la deuda de 44.000 reales fue cancelada el 17 de noviembre de 1659 por cesión de Isidro Caro, en su testamento Ruiz declara que se le deben 18.000 reales como consta del ajuste que tiene con José García, secretario de la Congregación, y mandaban que se cobraran.

 

En escritura del 25 de julio de 1647 recibió el marqués de Leganés el patronazgo del monasterio de San Basilio Magno y en ella se estableció que se había de labrar una iglesia nueva en el sitio donde estaba entonces en la calle del Desengaño hasta la calle de Valverde, como estaba labrada la del convento de las Maravillas. Aunque como en ocasiones precedentes se ha adjudicado la obra a Juan Ruiz, con quien el 15 de junio de 1654 se firmó escritura para la construcción -que se había suspendido por motivos que no se mencionan- se indica que en cuanto a bóvedas de entierros y tribunas se había de seguir lo dispuesto por Leganés y que sobre ello la comunidad se había valido del parecer, traza y disposición del hermano Bautista de la compañía de Jesús que “como es notorio es uno de los mayores arquitectos y maestros que se conocen”[11]. Así solo cabe pensar que Ruiz no fue el tracista sino el constructor.

 

El 16 de octubre de 1671 Pedro Basas, maestro de cantería, declaró en su testamento que de orden de Juan Ruiz había hecho “la obra de la yglesia de los Basilios que es: las gradas del altar maior, dos pilastras anticurbas que se sentaron en el presviterio del dicho altar maior, la peana de él y las de los dos colaterales y las bajadas de las bóvedas de las capillas, la escalera a dos tiros que está en la calle”. Mandó que se tasase “juntamente con los machuelos que ai en dicha escalera a dos pies y de a dos y medio”. Había recibido 330 reales de Ruiz “por quenta de una portada que le tengo entregada en su casa” y mandaba que se tasara el porte y saca de las cuatro piezas[12]. A su vez Juan Ruiz en su testamento de 1672 mandó que se cobraran los 11.000 reales más o menos que se le debían según las declaraciones hechos por los maestros nombrados por ambas partes[13].

 

No conocemos la fecha exacta de conclusión, antes de lo indicado en 1671, pero se ha publicado que fue en 1664 porque al año siguiente el ensamblador Juan de Ocaña, fiado por su yerno José de Churriguera el Viejo, otorgó escritura para realizar el sagrario del altar mayor[14]. Según lo mencionado en la escritura de 1654, la iglesia tenía capilla mayor con cabecera plana y colaterales, cúpula sobre pechinas y una capilla a cada lado, pilastras dóricas y entablamento con friso liso. Aunque la escritura es precisa en los materiales y precios, no se indica más sobre la planta. Durante el siglo XIX la iglesia se dedicó a cuartel de artillería y más tarde el conjunto fue derribado.

 

Al margen de las noticias relativas a la construcción de los tres grandes edificios citados, tenemos otras de diversa índole. El 27 de octubre de 1647 firmó un finiquito de cuentas con Martínez Macaya, tejero y ladrillero de Alcorcón, que cobró 343 reales[15]. El maestro de obras aunque vecino de Madrid, figura como residente en Alcorcón, donde es posible que estuviera trabajando en la iglesia parroquial del lugar. El 9 de enero de 1656 realizó una compra de ladrillos[16]. Desde principios de 1663 con Ambrosio de la Fuente y Matías de Espinosa, maestros de obras y vecinos de Madrid, había tomado a su cargo un ladrillar en el camino de San Bernardino, y el 3 de octubre de ese año declararon en nombre de María Pérez, viuda del maestro de obras Juan Ormero, que en ese día cesaban en su fabricación. El 27 de octubre de ese año Fuente otorgó carta de pago a favor de Juan Ruiz a cuenta de los 7.537 reales que le debía por la cuenta del ladrillo que tuvo con Ormero[17].

 

Otras noticias de los años cincuenta tienen que ver con obras de distinto carácter. En este tiempo se encargó de la enfermería, claustro y noviciado del convento del Carmen calzado[18]. El 1 de julio de 1650 presentaron propuestas para realizar la obra de la Casa de la Villa de acuerdo con la memoria de condiciones redactada por José de Villarreal que modificaban las anteriores trazas de Juan Gómez de Mora. Además de Juan Ruiz acudieron otros maestros[19]. El 29 de julio Ruiz hizo baja y le fue adjudicada la obra. En 1652 se midió y tasó lo efectuado, pero por motivos económicos la obra no se terminó hasta final del siglo[20].

 

En 1651 contrató la hechura de la capilla de la Natividad en el monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles de Madrid. El recinto era de pequeño tamaño, 6 x 4 metros, pero el comitente era muy importante: el secretario de estado Jerónimo de la Torre, gran aficionado a la pintura. De la Torre entregó a Ruiz 6.000 reales como anticipo y el resto lo pagaría a tasación[21].

 

El 24 de junio de 1653 dio carta de pago por 579 reales a favor de Juan de la Fresneda, ujier de saleta, que se gastaron en los aderezos de la casa de aposento de que gozaba en la calle de la Cruz[22]. En junio de 1654, con fray Lorenzo de San Nicolás, midió y tasó la obra de la iglesia de Nuestra Señora de Loreto que, según trazas de Gómez de Mora, había realizado Jerónimo Lázaro Goiti y tras su muerte en 1649 su hijo Pedro[23]. El 14 de octubre de 1658 el escultor Juan de Revenga dio poder a un procurador para que le defendiera en el pleito pendiente ante los alcaldes de casa y corte contra Juan Ruiz para que le hiciera una imagen de Nuestra Señora para las franciscanas de los Ángeles, donde había trabajado anteriormente, como hemos visto[24]. Cruz Yábar ha indicado que se trataba de la titular con el Niño en brazos y coronada por dos ángeles que hizo Revenga para Ruiz, contratista de la fachada, y ponderada por Antonio Palomino en su tratado[25].

 

Su actividad no decayó en la década de 1660. El 3 de junio de 1662 otorgó carta de pago por 1.600 reales a favor de Juan de Urquiza por obras en unas casas que administraba que eran propiedad de unas memorias. El 27 de ese mes fue testigo del pago que el herrador Pedro Garrido hizo al escultor Juan Cantón de Salazar por haber arrimado su casa a las medianerías de las de Cantón[26]. El 18 de junio de 1665 el hermano Francisco Bautista dio trazas para la construcción de las casas de don Juan del Corral Paniagua, santiaguista y miembro del Consejo real, que corría a cargo de Ruiz; en su testamento declaró que Corral, alcalde de casa y corte, le debía 4.000 reales de resto de una cantidad mayor, lo que debía referirse a dichas casas[27]. El 29 de septiembre y el 6 de octubre de 1668 recibió de Gonzalo Yáñez 27.950 reales por la tarea realizada en su vivienda de la calle de Leganitos[28].

 

El 6 de julio de 1672, un día antes de morir, Juan Ruiz otorgó testamento[29]. Dispuso ser enterrado en la bóveda de la capilla del Santo Cristo de San Ginés que él había construido y de la que era congregante. Encargo de misas y numerosas mandas muestran una situación desahogada. A su esposa le pedía que diera de comer perpetuamente a María Cobos, vecina de Getafe, que vivía en su casa -suponemos que era su criada- y si por accidente no estuviera allí le daría tres reales diarios y le pagaría el aposento donde viviera; además mandó 400 ducados a los seis hijos de María. Muy importante fue la obligación que impuso a su mujer y testamentarios de fundar del valor de una de sus casas un vínculo de 10.000 ducados de principal nombrando como primer sucesor a su sobrino Manuel, hijo de su primo Manuel Ruiz y de Manuela Manzano, sin duda familiar de su madre. La renta serviría para dote de casar o tomar estado de religiosas a dos doncellas, naturales de Getafe, prefiriendo a quienes fueran parientes.

 

Hizo referencia a varias obras y a lo que todavía se debía por ellas, algunas de las cuales hemos mencionado anteriormente. La obra del hospital real de San Andrés de la nación flamenca corrió a su cargo junto con Gregorio Garrote. De la tasación que habían hecho los maestros de obras Marcos López e Isidro Martínez en 3.000 ducados les estaban debiendo la mitad. Después de la tasación se había hecho más obra por la que había de percibir 15.000 reales y Garrote 3.000. Nada más conocemos de esta obra que no se menciona en recientes publicaciones sobre el hospital, ya desaparecido; se ha indicado la fecha de 1660 pero también hacia 1670, lo que estimamos más probable. Juan Ruiz señaló en su testamento deudas de otros maestros de obras: 3.700 reales Juan de Corpa sin citar la causa y 3.700 reales Pedro Lázaro, quien se había llevado madera del corral de Ruiz. Respecto a esta madera, declaró que tenía con Bartolomé Hurtado, aparejador de las obras reales, y Diego Cerrato, el negocio de la renta de la madera que entraba en la Corte procedente de los pinares de Valsaín, y que corría por cuenta de sus socios por tiempo de seis o siete años y que la administraba Cerrato. Dispuso que se ajustara la cuenta y se cobrara lo que se le debiere[30].

 

Ruiz tenía cuatro casas en Madrid en la calle de Don Juan de Alarcón y la de en medio servía de cochera. Otra estaba labrando para él en la calle de Valverde Lucas Ruiz, maestro de obras desconocido al que debía 1.000 reales, y 400 reales para ayuda de un vestido al maestro de carpintería Francisco Pérez para cuando la acabaran. Como única y universal heredera nombró a su mujer. Al mencionado Gregorio Garrote dejó todos los libros de su profesión además de designarle su albacea[31] como a Pedro Lázaro, el licenciado Manuel Guerrero, relator del consejo supremo de la Inquisición, y Francisco Manuel de Castro.

 

El prestigio de Juan Ruiz se manifiesta en que se le encargó la aprobación del tratado de Juan de Torija: “La obra es de principios seguros de la Ciencia logrando el acierto y porque conozco al Autor y quan Maestro, es gloria el haver cometido por V. A. a mi censura, solo el mandato obliga a verlo quando serlo del Autor tiene merecido la aprovación. Este es mi parecer”. José de Villarreal y Pedro Lázaro aprobaron también la obra e indican: “mediante aprobación de Juan Ruiz Arquitecto, Alarife y científico en esta materia”[32].

 

CATÁLOGO DE OBRAS MADRILEÑAS

 

-Iglesia parroquial de San Ginés (construcción) (1645-1672).

Archivo Diocesano de Madrid, San Ginés, libro primero de fábrica.

BASANTA, pp. 75-79.

 

-Claustro, enfermería y noviciado del convento del Carmen calzado (Década de 1650).

LLAGUNO, p. 150.

 

-Casa de la Villa (construcción) (1650-1652).

A.V., A.S.A, 2-499-2.

TOVAR (1975), pp. 137-138.

 

-Capilla de la congregación del Santo Cristo en la iglesia de San Ginés (construcción) (1651-1659)

A.H.P.M., prots. 7.682 y 9.567.

TOVAR (1975), p. 144. TOVAR (1983), pp. 625-627.

 

-Capilla de la Natividad del convento de los Ángeles (1651).

A.H.P.M.

CRUZ YÁBAR (2014).

 

-Casa de aposento de Juan de la Fresneda en la calle de la Cruz (aderezos) (1653).

A.H.P.M., prot. 7.973.

AGULLÓ (2015), II, p. 114.

 

-Iglesia del monasterio de San Basilio (construcción)

A.H.N., Sección Clero, leg. 3.744.

TOVAR (1975), pp. 143-144. TOVAR (1983), pp. 627-630.

 

-Casas administradas por Juan de Urquizo (labores)

A.H.P.M., prot. 8.067.

AGULLÓ (2015), II, p. 114.

 

-Casas de don Juan del Corral Paniagua (construcción).

A.H.P.M., prots. 9.514 y 10.266.

TOVAR (1975), pp. 80, 174 y 182. TOVAR (1983), pp. 503-504.

 

-Casas de Gonzalo Yáñez en la calle de Leganitos (labores).

TOVAR (1975), pp. 174 y 182.

 

-Hospital real de San Andrés de los Flamencos (construcción) (antes de 1672)

A.H.P.M., prot. 10.266.

TOVAR (1975), p. 80.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

AGULLÓ Y COBO, MERCEDES, Documentos para la historia de la escultura española, Madrid: Fundación de Apoyo a la Historia del Arte Hispánico, 2005.

 

AGULLÓ Y COBO, MERCEDES, Documentos para la historia de la arquitectura española, vol. I, Boston-Madrid: Universidad de Massachusetts-Fundación de Apoyo a la Historia del Arte Hispánico, 2015.

 

AGULLÓ Y COBO, MERCEDES, Documentos para la historia de la arquitectura española, vol. II, Boston-Madrid: Universidad de Massachusetts-Fundación de Apoyo a la Historia del Arte Hispánico, 2015.

 

BASANTA REYES, MARÍA BELÉN, «La parroquia de San Ginés de Madrid. Datos histórico-artísticos», Cuadernos de Arte e Iconografía, 17-18 (2000), pp. 1-402.

 

CRUZ VALDOVINOS, JOSÉ MANUEL, «Arquitectura barroca: siglo XVII», en MORALES MARÍN, JOSÉ LUIS, y RINCÓN GARCÍA, WIFREDO (coords.), Historia de la arquitectura española, Madrid: Planeta, 1986.

 

CRUZ YÁBAR, JUAN MARÍA, «Los cuadros de Ribera de don Jerónimo de la Torre y su capilla funeraria en el convento de los Ángeles de Madrid», Goya: Revista de Arte, 349 (2014), pp. 290-307.

 

CRUZ YÁBAR, JUAN MARÍA, «La escultura cortesana para fachadas y portadas en el siglo XVII», en Escultura del tiempo de los Austrias: jornada de estudio, Museo Arqueológico Nacional, Madrid: Ministerio de Cultura y Deporte, 2019, pp. 94-135.

 

FERNÁNDEZ GARCÍA, MATÍAS, Parroquias madrileñas de San Martín y San Pedro el Real, Madrid: Caparrós, 2004.

 

LLAGUNO Y AMÍROLA, EUGENIO, Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su restauración, Madrid: Imprenta Real, 1829.

 

TORIJA, JUAN DE, Tratado breve sobre las ordenanzas de la villa de Madrid y policía de ella, Madrid: Pablo del Val, 1661.

 

TOVAR MARTÍN, VIRGINIA, Arquitectos madrileños de la segunda mitad del siglo XVII, Madrid: Instituto de Estudios Madrileños, 1975.

 

TOVAR MARTÍN, VIRGINIA, Arquitectura madrileña del siglo XVII. Datos para su estudio, Madrid: Instituto de Estudios Madrileños, 1983.

 

JOSÉ MANUEL CRUZ VALDOVINOS

FECHA DE REDACCIÓN:

FECHA DE REVISIÓN:

 

NOTAS

 

[1] TOVAR (1975), pp. 33, 350 y 362. Tras el incendio el 30 de agosto de 1672 en la plaza Mayor que provocó la desaparición casi completa de la Casa de la Panadería, se presentaron trazas para su reconstrucción por varios maestros y una junta de comisarios presentó al Rey las propuestas, apreciando las de Tomás Román sin reparo alguno que hacer, a quien se le encomendó la obra. La comisión estaba formada por fray Lorenzo, el hermano Bautista y Juan Ruiz (TOVAR (1975), p. 303), que a pesar de lo que se ha escrito, no fue el maestro de quien nos ocupamos pues murió antes del incendio, sino Juan Ruiz de Heredia.

[2] TOVAR (1975), pp. 181-182.

[3] BASANTA, pp. 75-79.

[4] Los pagos registrados fueron los siguientes: en 1655 el 30 de abril 1485 reales por tapias, derribos, desescombrar, materiales, jornales para cerrar el sitio necesario para la obra de la capilla mayor, 5.500 reales el 22 de agosto que dio de limosna Juan Gómez Selera, cura de la iglesia, otros tantos el 16 de septiembre de rompimientos y demás rentas de San Ginés y San Luis obispo, la misma cantidad el 6 de diciembre de rentas y fábrica de la iglesia, nuevamente 5.500 reales el 18 de septiembre de 1655 y el 7 de septiembre de 1656 dados por la cofradía del Santísimo Sacramento de la parroquial, en este último año el 29 de abril 11.000 reales de limosna del cardenal arzobispo de Toledo, 5.500 reales más 1.675 el 17 de septiembre de despojos de piedra berroqueña que se sacaron del derribo de la capilla mayor, 6.600 reales el 19 de diciembre, y 300 reales el 24 siguiente de gasto del derribo de la pieza que antes era antesacristía y poner la ventana y rejas en la capilla que entonces servía de sacristía. Pero se le había de hacer cargo solo de 52.275 reales porque la primera y última partida citadas de 1785 reales fueron por cuenta de la iglesia (AGULLÓ (2015), vol. II, p. 114).

[5] Las cantidades le fueron entregadas el 1 de abril, el 5 de mayo, 7 de junio, 7 de julio y 18 de septiembre de 1657, 24 de abril de 1658, 17 de abril y 1 de julio de 1659; todas fueron de 500 ducados excepto la última de 1657 de 800 ducados y la final, de 200 (Ibídem).

[6] TOVAR (1975), p. 181.

[7] TOVAR (1975), pp. 175-179. TOVAR (1983), pp. 304-306.

[8] TOVAR (1983), pp. 625-627, doc. 88.

[9] Según TOVAR (1975), p. 144, Bautista lo hizo por Juan Ruiz.

[10] Ibídem.

[11] TOVAR (1975), pp. 143-144. TOVAR (1983), pp. 627-630.

[12] AGULLÓ (2015), vol. I, pp. 53-54.

[13] TOVAR (1983), p. 503.

[14] TOVAR (1975), pp. 80 y 180.

[15] AGULLÓ (2015), vol. II, p. 111.

[16] Ibídem.

[17] TOVAR (1975), p. 174. AGULLÓ (2015), vol. I, p. 153.

[18] LLAGUNO, t. III, pp. 149-150. CRUZ VALDOVINOS, p. 1252. Se abandonó tras la Desamortización pero en 2014-2015 en la actual plaza del Carmen han aparecido restos de las construcciones, sobre todo una hilera de tres columnas jónicas pertenecientes al claustro. Se ignora cómo serán conservados los restos, de enterramientos y otros, tras la reforma prevista a partir de 2023.

[19] Gaspar y Pedro de la Peña, Alonso Palomeque y Juan Marroquín; el 14 siguiente hicieron postura Pedro Lázaro Goiti y Alonso del Valle y el 17 otra vez Gaspar de la Peña y Alonso Hernández.

[20] TOVAR (1975), pp. 137-138.

[21] CRUZ YÁBAR (2014), pp. 293-294.

[22] AGULLÓ (2015), vol. II, p. 114.

[23] TOVAR (1975), pp. 292-293.

[24] AGULLÓ (2005), p. 262.

[25] CRUZ YÁBAR (2019), pp. 123-124.

[26] AGULLÓ (2015), vol. II, p. 114.

[27] TOVAR (1975), p. 182; TOVAR (1983), p. 503.

[28] TOVAR (1975), pp. 80, 174 y 182; TOVAR (1983), pp. 503-504.

[29] TOVAR (1975), p. 80. TOVAR (1983), pp. 501-504. Fueron testigos, entre otros, el maestro de obras Francisco de Aspur y un Eusebio Lázaro y Cañas, quizá miembro de la conocida familia de arquitectos.

[30] TOVAR (1975), p. 174; TOVAR (1983), p. 503.

[31] Este maestro, que debió de nacer en Getafe como sus padres, casó en segundas nupcias con María del Valle (TOVAR (1975), p. 380), cuyo parentesco, seguramente hermana de la mujer de Ruiz, favorece la relación. Garrote falleció en 1678.

[32] TORIJA, Aprobación.

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