26919
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-26919,stockholm-core-1.2.1,select-theme-ver-3.7,ajax_fade,page_not_loaded,wpb-js-composer js-comp-ver-6.1,vc_responsive
Palacio Baviera (Aranjuez)
JOSÉ SEGUNDO DE LEMA Y GARCÍA

 

Arquitecto. Madrid, 1823 – Madrid, 30 de septiembre de 1891

 

José Segundo de Lema nació en Madrid en 1823. Perteneció a la primera promoción de la Escuela de Arquitectura de Madrid, donde obtuvo el título en 1850, con un proyecto de teatro de comedias[1] del que ya destacaba la incorporación como material del hierro fundido[2]. Se formó junto a Antonio Zabaleta, Álvarez Bouquel y Domingo Gómez de la Fuente. Con éste último, arquitecto mayor de Palacio, dio sus primeros pasos como arquitecto delineante[3]. Sus construcciones más tempranas se produjeron fuera de Madrid, como los edificios soportalados del paseo de la Independencia de Zaragoza, en su tramo más cercano a la Plaza de España (1851) en los que ya se aprecian sus características remates biselados.

 

Sus creaciones siguientes tuvieron lugar en el ámbito de la arquitectura privada en Aranjuez. La jubilación de su maestro Aníbal Álvarez Bouquel en 1859 tuvo una doble consecuencia para Lema: su nombramiento como arquitecto mayor de palacio y sitios reales[4], y como arquitecto del Museo del Prado[5], lo que le permitió dirigir obras de conservación en la pinacoteca. Tarea similar tuvo en la Biblioteca Nacional[6], primero como miembro de la junta de supervisión de obras creada en 1866 e inmediatamente después en 1867, como inspector permanente de las obras; formó parte del jurado que premió del proyecto de Jareño y que siguió las vicisitudes del mismo hasta 1868.

 

La salida del trono de Isabel II en el otoño de ese año supuso el cese de Lema de sus cargos de arquitecto en el Museo del Prado y en el Patrimonio de la Corona. A este segundo cargo fue restituido en marzo de 1869 para que colaborase con la Comisión para la conservación y custodia de los bienes que constituyeron el Patrimonio de la Corona. El 5 de octubre de 1869 firmó el acta de entrega de las propiedades de la Corona al Ministerio de Fomento[7], tras lo cual, en 1870, fue nuevamente destituido. El 2 de enero de 1875, de modo inmediato a la restauración monárquica fue rehabilitado, cargo que mantuvo hasta su fallecimiento en 1891[8]. Esta segunda fase le consolidó no sólo en su actividad edificatoria, sino también como teórico y estudioso: perteneció a la Sociedad Central de Arquitectos y fue elegido académico de número de la Real Academia de San Fernando en 1878[9].

 

La trayectoria profesional de Lema se acompasa a grandes rasgos con los dos reinados de Isabel II y de Alfonso XII. Cabe establecer diferencias en la obra de Lema entre ambos momentos. En la primera etapa (1850-1870) han de inscribirse las construcciones de Aranjuez vinculadas a la iniciativa privada, en un lenguaje más depurado y conceptual cercano a las pautas neogóticas racionalistas de Viollet le Duc. Durante la Restauración intervino en otros sitios e inmuebles reales, entre ellos el propio Palacio Real de Madrid. Estas actuaciones resultan más tópicas, con una mirada a la Edad Media más mimética, en las que el repertorio decorativo gótico enmascara el racionalismo predominante en obras anteriores. Tal vez no sea sino el resultado de la propia evolución de los gustos de la sociedad madrileña, una época en la que incluso la monarquía abraza las tendencias burguesas europeas, en un curioso movimiento estético de ida y vuelta.

 

Cabe trazar, ante la mirada conjunta de la producción de Lema, una reflexión sobre su posición respecto del empleo de los estilos y lenguajes, a su vez conectada con el debate europeo ante la conservación y restauración patrimonial. Asimiló el estilo gótico desde la comprensión de su estructura y dinámica sobre los presupuestos de Viollet-le-Duc, más allá de sus elementos decorativos, si bien esta faceta ornamental la desarrolló en la decoración de interiores. En otro ámbito, respecto de la arquitectura de ladrillos, trascendió la corriente neomudéjar en una serie de obras en las que demostró las posibilidades del empleo de este material de modo racional como módulo constructivo[10]. Lema adaptó los lenguajes formales a la función de los edificios, empleando el gótico en las construcciones religiosas y funerarias, la arquitectura de ladrillo en las edificaciones de servicios, o conceptos espaciales barrocos en el proyecto de conexión de El Retiro con el Paseo del Prado. Este tema de los revivals estilísticos ha de conectarse con la nueva disciplina de la conservación del patrimonio, si bien la actividad de Lema en materia de restauración quedó a en el ámbito de los proyectos no ejecutados y de los informes sobre bienes en estado ruinoso, tendente en sus informes sobre la Alhambra de Granada[11] y el castillo de Leire hacia el conservacionismo ruskiniano y en contra de las restituciones.

 

Por otra parte, el racionalismo de Lema quedó manifiesto en el carácter programático de sus actuaciones, conjuntos coherentes, proyectos conceptuales que contemplan edificios, vegetación, muros de cierre, incluso mobiliario y decoración interior en la arquitectura residencial.

 

La obra de Lema puede sistematizarse respecto de su función y destino, determinantes de las adopciones estilísticas y las evoluciones tipológicas. En primer lugar y desde los inicios, se sitúa la arquitectura residencial, tanto de edificios de viviendas como residencias en las que el jardín tuvo un gran protagonismo, ensayado en el laboratorio de Aranjuez y luego en reales sitios y fincas nobles del XVIII. Otro grupo es el de la arquitectura de servicios: hospitales, cementerios, monumentos fúnebres y arquitectura industrial. Respecto de la arquitectura religiosa Lema participó en la erección y reforma de templos, pero también, bajo la inspiración del neocatolicismo de la Restauración, intervino en conventos de función educativa pareja, bien ampliaciones o nuevas creaciones que exigieron un diseño integral. En el ámbito del urbanismo tuvo, en la misma medida, un interesante campo en el que expresar su metodología de trabajo conceptual y programática.

 

Las primeras noticias sobre sus creaciones residenciales en Madrid parten de 1854. En todos estos edificios de viviendas se manifiesta el juego de materiales (piedra y ladrillo) y el énfasis de la superposición de los pisos con impostas y molduras en los vanos y balcones característico de Lema, si bien estarán influenciados por el aspecto de fachada que Aníbal Álvarez utilizó recurrentemente en la zona centro de Madrid, con planta baja y entreplanta cobijadas bajo un único arco, como en el acceso del edificio para Tiburcio Torres en la calle Fuencarral, caracterizado por la separación con molduras clasicistas de los cuerpos de balcones[12].

 

El edificio de viviendas de cinco alturas que en 1856 trazó para Pablo Marina muestra el progresivo alejamiento de los rasgos clasicistas, con fachada a la calle de la Cruz bajo este modelo y fachada a la calle del Gato de estilo más depurado, sin las ménsulas clasicistas de los balcones de la otra fachada y con mayor protagonismo de las líneas limpias de las impostas, con el entresuelo unido a la planta baja mediante el recurso del arco único[13].

 

La reedificación entre 1856 y 1857 del inmueble medianero de José Hoffmeyes en la carrera de San Jerónimo[14], incorpora balcones de reja corrida, remarques de vanos con cajeados, que en la plana principal se hacen rebajados, molduras sencillas y la aplicación de medallones en las enjutas, al modo de su trabajo en Zaragoza. El arquitecto logró, ante las exigencias de las ordenanzas municipales de empleo exclusivo de piedra en la fachada, la novedosa limitación de ésta a las plantas baja y principal a favor de la inclusión de ladrillo en las restantes.

 

José Segundo de Lema también trabajó las viviendas unifamiliares de la alta sociedad isabelina, desde la Corona hasta la ascendente burguesía adinerada. En Aranjuez encontró el lugar excepcional para el despliegue constructivo de libertad formal de un conjunto de residencias ubicadas al Suroeste del Palacio Real que reproducían a pequeña escala, mediante la inserción de construcciones en jardines, la condición paisajística del sitio[15].

 

Su primera actuación fue el suntuoso proyecto de 1854 de palacio, cerca y portada en la finca del banquero Vicente Bayo[16]. El desaparecido conjunto disponía de “chalet suizo” de tres alturas, cochera, caballeriza, portería, depósito de herramientas, invernáculo, noria, jardín y huerta. El edificio principal combinaba piedra de Colmenar y ladrillo raspado y estaba rematado por cubierta de pizarra. Poseía una escalera iluminada por una claraboya de grandes dimensiones (posiblemente una estructura de hierro y cristal) y un mirador. Lema diseñó además la rejería y el mobiliario. El jardín, inspirado por las sinuosas formas del paisajismo, disponía de un invernadero, una fuente de piedra y hierro frente al palacio e incorporaba una montaña artificial, único vestigio de la finca.

 

Algunas de los elementos del palacio Bayo bien pudieron anticipar el palacio de Baviera[17], el máximo exponente del estilo de Lema en Aranjuez. El palacio (también conocido como de Silvela, pues el político madrileño fue un posterior propietario), respondió a un encargo del rey consorte Francisco de Asís para su primo Adalberto de Baviera en 1859, aunque no fue terminado hasta 1889. En 1876 ya estaban erigidos el edificio principal, el auxiliar para la servidumbre y las cocheras. Si bien su denominación y cronología lleva a la evocación del castillo de Neuschwanstein (1869-1886) de Luis II de Baviera, ha de considerarse el referente más cercano de las formas nórdicas de ecos medievales ya importadas en España por Felipe II.

 

El edificio principal es de planta rectangular, dos alturas, con semisótano y cubierta abuhardillada. Su aspecto singular y estilizado lo determinan las torres dispuestas en tres de sus ángulos (una octogonal, donde se aloja la escalera, y dos de planta circular con miradores), sus chapiteles cónicos (tan evocadores de los del alcázar de Segovia) y la pronunciada vertiente del tejado rematado por una crestería que no fue reproducida en la restauración de finales del siglo XX. En el mismo estilo se levantó la cerca, en la que destaca la puerta de acceso y una garita. Los juegos de líneas, determinados por la combinación de piedra y ladrillo en los paramentos, acentúan las líneas estructurales del edificio y unifican el conjunto. El jardín, de pequeñas dimensiones y hoy perdido, constaba de dos estanques y una estudiada selección de especies botánicas.

 

La importancia del conjunto viene determinada por la moderna lectura abstracta que Lema realizó de la corriente racionalista medievalizante encabezada por Viollet-le-Duc, para alcanzar la identificación de la función y la forma de la planta, el volumen y el alzado mediante una ornamentación depurada en piedra y reducida a las impostas y a la embocadura de vanos, con los arcos de descarga sobre los dinteles de ladrillo a la vista. Las citas medievales se localizan en las formas de los aleros, los miradores, la rejería, el cerramiento de la finca y en el empleo de la pizarra y la madera.

 

Esta residencia ribereña resulta esencial para comprender el palacio Zabálburu o de Heredia Spínola levantado en Madrid en 1872[18], durante el Sexenio Democrático, periodo en que Lema trabajó, relegado de su empleo en los sitios reales, para una clientela burguesa. En Zabálburu, la torre mirador del Palacio de Baviera se ha adaptado a la exigencia urbanística del chaflán, configurándose como un ventanal avanzado con gablete, rosetón, arquillos apuntados y matacanes. El diseño de los vanos subraya igualmente su estructura, evidenciando el gusto de Lema por parear rítmicamente algunos de ellos. Este racionalismo neogótico tiene su paralelo en el contemporáneo palacio del Conde de Villagonzalo (1862-1866) de Juan de Madrazo, obra en cualquier caso posterior a las construcciones de Aranjuez y a los tres edificios de viviendas que en 1861 proyecta Lema para el Conde de Valle en Madrid[19], bajo las mismas fórmulas: los juegos de impostas, el subrayado y enmarcado de los vanos, la combinación de materiales y, en detalle, el curioso y recurrente chaflán cóncavo y modulado de piedra.

 

El pintoresquismo francés decimonónico se observa en el llamado jardín de Oñate, en este caso un encargo de la aristocracia, cuya cronología se extiende entre 1862 y 1867[20]. Este conjunto de Aranjuez fue descrito como un capricho mayor al del palacio Bayo[21]. El jardín paisajista, asimétrico, con caminos curvos y praderas, ofrecía efectistas artificios, como la montaña suiza o el arroyo cruzado por tres puentes, que no es sino el caz de las Aves a su paso por la propiedad. A la vertiente estética se suma la del coleccionismo de especies (papiro, orquídea, más de cien clases de geranios, plantas de Nueva Zelanda, China o Japón, según las fuentes de la época) y la experimentación botánica, como demuestra el cuidado sistema de riego y los cuatro invernaderos (dos holandeses y estufas caliente y fría). El jardín definido en la época como de “estilo inglés”, fue el entorno idóneo para la disposición del chalet suizo y dos construcciones semejantes (una para enmascarar el depósito de agua) de piedra y madera. La moda de los chalets suizos remite de nuevo a Viollet le Duc, en este caso a las arquitecturas de inspiración alpina, como su residencia personal en Vaud. No obstante, los ejemplos del siglo XVIII en Aranjuez (la Casa del Ermitaño y la Montaña Suiza en los jardines del Príncipe) posibilitaron que la obra suburbana para el conde de Oñate no desentonase en el real sitio. Lema mostró en el jardín su capacidad para armonizar arquitectura y naturaleza, todo bajo la unidad conceptual y programática del proyecto que alcanzaba a la puerta de acceso -en hierro y cantería- y a la suntuosa decoración interior del edificio principal.

 

Las reformas acometidas por Lema en 1864 en El Deleite, el palacio de la Reina Madre en Aranjuez[22], habrían de contrastar con el clasicismo de Alejandro Sureda, el autor del proyecto inicial de 1852. Están documentados los machones del cerramiento de la finca y las porterías (en filiación con el cierre del palacio de Baviera)[23].

 

La producción residencial de Lema en Madrid en las décadas de los setenta y ochenta ejemplifica la evolución urbana de la capital, pasando de trabajar de la zona centro al nuevo barrio de Salamanca. El citado palacio Zabálburu, de 1872, ampliado con viviendas de alquiler, conoció una nueva reforma en 1876[24], en consonancia con el efecto de austeridad y sencillez del núcleo original.

 

En 1878 proyectó y ejecutó el edificio de siete alturas de viviendas de Montalbán esquina a Alfonso XII, donde reiteró sus fórmulas de materiales, molduras, accesos resaltados y en los vanos y balcones en alternancia, la depuración ornamental, el chaflán con balcones acristalados[25]. En el proyecto de edificios de Serrano, 7 (1880) incorporó cerámica vidriada como material articulador de la fachada de ladrillo[26].

 

Una última referencia de este tipo de edificios de viviendas, de vuelta al centro de la capital, es su obra para Pablo Marina en la calle Carretas, 21 (1881-1882), donde se evidencia la personal factura de Lema y el recurso de la unión de bajos y entresuelos con únicos órdenes[27].

 

Las novedades y tendencias estéticas de la sociedad burguesa penetraron en la Casa Real y de modo concreto en el Palacio de Madrid. En 1860 Lema dirigió las intervenciones de Lemaître para la modernización de las cocinas. Pero fue a partir de 1879 cuando desplegó su actividad de reforma y decoración de los interiores de la residencia regia. En este caso, no tan cercano a aquellos ejemplos en las propiedades de Bayo y Oñate como al del palacio Zabálburu, apoyó en las modas británicas y francesas contemporáneas la renovación de la imagen de la monarquía. Para Alfonso XII acometió un proyecto integral de redistribución y renovación interior[28], creando salas decoradas de variada estética conforme a sus nuevas funciones. Pudo introducir las tendencias británicas en espacios como la Sala de Billar, el orientalismo en la Sala de Fumar, el neobarroco francés en el comedor de Gala, y el revival del primer renacimiento español en la primera antecámara de la Reina y en la reforma del salón de Columnas. Lema introdujo puntuales elementos decorativos en otros palacios, como la lámpara goticista del Salón Árabe de Aranjuez.

 

Tal vez el capítulo más interesante en la producción de Lema corresponda a la arquitectura de servicios, proyectos conceptuales en los que el racionalismo, la contención ornamental y el empleo funcional de los materiales favorecieron la innovación tipológica.

 

El catálogo de hospitales se abre con el frustrado proyecto para el hospital e iglesia del Buen Suceso (1860), desestimado por la Academia por la amalgama decorativa y formal del templo[29], a pesar del protagonismo del área destinada a hospital respecto de las propuestas de otros arquitectos y de la novedosa observación de medidas higienistas, como la apertura de mayor número de vanos a la calle en la crujía norte donde se formaba una larga galería de convalecientes, o la autonomía de la zona gracias a un patio distribuidor tras la entrada marcada por el eje de la iglesia.

 

En 1863 Isabel II encargó a Lema la reforma del Hospital de San Carlos de Aranjuez[30], levantado por Manuel Serrano por orden de Carlos III en 1773. El proyecto materializó las exigencias del movimiento higienista, mediante la ampliación oeste del núcleo original con dos pabellones que delimitan un patio interior en U ocupado por un jardín plantado de castaños para los enfermos, cerrado a la calle por una puerta y tapia de ladrillo y piedra combinados. Los pabellones se configuran como salas de convalecientes abiertas a sendas galerías acristaladas de arcos rebajados de ladrillo a tizón. Este empleo funcional y sistemático del ladrillo, así como su valoración plástica y estética al servicio de la novedosa tipología se desarrolló en el Instituto Homeopático y Hospital de San José, en la calle Eloy Gonzalo (1873-1877), un encargo de la Sociedad Hahnemanniana, dotado con cuatro enfermerías, articulado mediante pabellones que forman patio de acceso en U con fachada principal a modo de corredor de madera acristalado, con hastiales rematados con piñones escalonados en piedra, un detalle recurrente de Lema.

 

La protección de la Corona a instituciones religiosas de vocación educativa, llevaron a Lema a edificar centros escolares en conventos de fundación real. Para el Real Monasterio de Agustinas Recoletas de la Visitación de Santa Isabel y Colegio de Nuestra Señora de la Asunción en Madrid[31] levantó en 1876 como construcciones anejas pero independientes, la casa para el rector y dos capellanes y las escuelas gratuitas. El proyecto de reforma integral del monasterio fue firmado por Lema en 1879, si bien fue ejecutado por su auxiliar Enrique Repullés Segarra y finalizado en 1883. Entre 1888 y 1889 se continuó trabajando en la delimitación y cerca del recinto. Si al exterior el edificio conservó su factura de aparejo toledano, las fachadas interiores se diseñaron en ladrillo tratando de modo diferente las alas, unas con arcos adintelados, otras con arcos abocinados ligeramente apuntados separados por bandas verticales a modo de alfices, todas con impostas con decoración de ladrillo en red de rombos y en esquinilla. Lema levantó además una capilla decorada al interior de modo similar a la iglesia de La Granja, con elementos goticistas en madera y techumbre plana. En el jardín, en el que destacaba un cenador, Lema siguió las pautas del paisajismo francés del siglo XIX, como ya experimentó en Aranjuez.

 

Mayor libertad constructiva tuvo Lema en el Real Colegio e iglesia de Nuestra Señora de Loreto de nueva planta, en el barrio de Salamanca. Fue construido en 1886 sobre el proyecto de 1885[32], definido por el empleo del ladrillo de modo estructural superando el tópico del revival mudéjar. El carácter funcional del colegio prima sobre el propiamente religioso de la iglesia[33]. Ello se observa en la misma distribución racional del conjunto y la adaptación formal: la fachada del colegio a O’Donnell, con los pabellones, el patio de entrada, la casa de capellanes y dependientes; al fondo, la iglesia, con fachada independiente a Duque de Sesto, integrada en el conjunto pero sin ser protagonista.

 

Entre 1884-1891 levantó la Real Fábrica de Tapices[34], organizada mediante pabellones, En el conjunto la piedra, limitada al zócalo, pierde protagonismo en favor del ladrillo (hastiales escalonados, articulación de muros, recercados de vanos, arcos adintelados moldurados con rombos), protagonista junto al cristal de las galerías de arcos rebajados (al modo de las del hospital de Aranjuez) abiertas hacia los patios interiores.

Las obras funerarias de Lema estuvieron definidas por el empleo del vocabulario goticista, al modo de sus arquitecturas religiosas. El Cementerio de Santa Isabel en Aranjuez (1861-1864) fue diseñado según tipología claustral, en la que una deliberada selección vegetal enfatizaba sus ejes. La coherencia formal del conjunto se aprecia incluso en los escasos lienzos que hoy se conservan de la cerca perimetral, con friso de ladrillo en esquinilla. En el extremo de la línea que discurre desde el acceso al recinto situó la capilla. A partir de 1864 se construyeron capillas funerarias y panteones en armonía con el diseño original de Lema, siendo el de la familia Casi posiblemente obra de Lema.

 

La experiencia de Aranjuez abrió a Lema el camino hacia otras obras, como la ampliación del cementerio del Real Sitio de La Granja (Segovia, 1862) y el Panteón de Infantes del monasterio de El Escorial (1862-1888)[35], cuyo vocabulario racionalista de inspiración gótica no termina de desentonar con la sobriedad de la arquitectura en que se inserta. En la Sacramental de San Isidro levantó el panteón de la condesa de Oñate (1882), con una tipología de inspiración clásica revisada en clave medievalizante[36], así como la sepultura del escritor, jurista y editor Fermín Abella (1890).

 

El punto de partida de la arquitectura religiosa eclesial de Lema es la iglesia y hospital del Buen Suceso (1860), cuyo proyecto, inspirado por una mirada tan simbólica como ecléctica, fue desestimado por la Academia, pero pudo materializarse en La Granja, en el convento e iglesia concepcionistas de Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordia, fundado por Isabel II[37]. En la iglesia segoviana (1863) en la que destacan las mansardas sobre el ábside, la gran inclinación de la cubierta y la portada lateral, Lema recurrió a su gótico depurado de pilares biselados, vanos pareados y otros elementos simplificados, como los arbotantes y arquillos den la portada lateral. Al interior, el alfarje conecta con la carpintería de lo blanco mudéjar. No obstante, el material protagonista es el granito, acorde con la tradición constructiva de la sierra de Guadarrama, reservándose el ladrillo en el interior, y en las construcciones conventuales. El remate de los extremos de la nave, en la zona de cubiertas, con piñones escalonados, anticipaba el recurso traducido a ladrillo en edificios como la fábrica de Tapices y el colegio de Loreto.

 

La capilla del cementerio de Aranjuez (1861-1863)[38] fue construida en ladrillo, con estructura enfatizada en piedra, Los volúmenes y la planta remiten a la arquitectura visigoda, asturiana y de repoblación: única nave, testero plano y dos capillas laterales de menor altura y acceso independiente desde el exterior; alzado resuelto mediante superposición de volúmenes, con simetría en macla. Los elementos goticistas se aprecian en la puerta de arco apuntado, los gabletes y los contrafuertes, resaltados en piedra, como la cruz de remate de la fachada. El ladrillo a tizón (aparejo a la española) explora los recursos decorativos en cornisas, vanos y fachada, ésta con un juego de cruces dispuestas en red de rombos, a base de rehundidos, que trasciende el concepto del revival mudéjar y resulta una muestra pionera del empleo del ladrillo como unidad modular, en el modo en que Rodriguez Ayuso lo difundiría años después.

 

Así, veinte años más tarde la iglesia de Loreto (1885), de tres naves, ofrece una factura innovadora sobre la base del esquema ad triangulum gótico, cuyas diagonales son subrayadas por las formas escalonadas y un juego de simetrías que a la vez remiten al románico. La doble puerta de medio punto y el trío de vanos sobre ella forman parte de una progresión rítmica que culmina en el campanario. Por otra parte, la cita es evidente en la planta basilical, la cubierta de madera (tan característica del románico hispano), la cripta bajo el altar, incluso el arte prerrománico es evocado en la solución plana y la modulación de arcos del testero. Las impostas de piedra vista de épocas anteriores pasan a realizarse en ladrillo, dando muestra de la versatilidad de esta arquitectura modular, más allá de la mímesis mudéjar. Esta plasticidad queda manifiesta en el panel de la fachada de la iglesia madrileña, que remite a la de la capilla del cementerio de Aranjuez.

 

Los patrones goticistas definieron los sucesivos proyectos que Lema presentó a la reina regente para la basílica de Atocha y panteón Nacional a partir de 1885, propuestas desestimadas que condujeron a la convocatoria de un concurso bajo los criterios técnicos redactados por el propio Lema en 1890, que ganó Fernando Arbós[39].

 

El último capítulo de la obra de Lema fue el del urbanismo, determinado por el interés en la integración armónica y en escala de la arquitectura en la ciudad así como por la preocupación por los espacios abiertos ajardinados. Su proyecto para la plaza de la armería del Palacio Real quedó inconcluso. Por una parte, se terminó el ala occidental en perfecto ensamblaje con las intervenciones previas, hacia el oriente se planteó la arcada abierta sobre el campo del Moro. Por último, propuso una ampliación hacia el sur a modo de plataforma que armonizando con el extremo de la calle Mayor, habría de conectar con la cuesta de la vega mediante una escalera en el eje de la plaza y la inclusión de una iglesia de modesta escala (y concepto muy diferente al de la catedral que luego se levantó).

 

Lema, por otra parte, intervino en la adecuación y reforma de los jardines del Campo del Moro, inspirando el proyecto paisajista que finalmente realizó Ramón Oliva hacia 1890. Lema trabajó en 1891 en la restitución de la cerca perimetral, cuya factura ha de conectarse con las similares de la casa de Campo, las de Somosaguas, Rodajos y en concreto la del Reservado Grande, datada en 1888, atribuible a Lema, levantada junto al edificio de Guardia cuya autoría sí corresponde al arquitecto real (al igual que la casilla del guarda del jardín de la plaza de Oriente). Por otra parte, las similitudes de estos accesos con los del Buen Retiro conducen hacia el proyecto de Lema (hacia 1880) de integración urbana tanto respecto del barrio de Salamanca como del eje del paseo del Prado y la edificación del espacio intermedio, considerando la pervivencia de la función recreativa de la que fue propiedad regia en las demandas públicas de la sociedad madrileña. Lema recurrió a un concepto paisajístico integral ya ensayado en aquellas residencias campestres privadas de Aranjuez. Sobre la base del trazado barroco de Felipe IV, planteó una revisión neobarroca, sustentada en la reordenación paisajística de espacios jerarquizados mediante un eje a través de perspectivas y efectos escenográficos[40]. Evocando en igual medida las premisas del París de Napoleón III, planteó una prolongación del eje del parterre de Felipe V que acentuaba los efectos perspectivos del descenso aterrazado hasta el paseo del Prado, disponiendo una plaza en el extremo inferior, ante la fachada norte del museo del Prado y dejando enmarcado mediante la escala volumétrica y espacial el edificio del Casón. En las mismas fechas, Lema trabajó en la reforma del jardín del Palacio de la Real Quinta de El Pardo o del Duque del Arco (1880) si bien la impronta de su trabajo quedó desdibujada por intervenciones posteriores.

 

El amplio abanico funcional de la obra de Lema, le permitió establecer, desde una base racional y conceptual, diferentes correspondencias con específicos materiales y repertorios tipológicos y estilísticos, que discurrieron entre el referente medieval, la tradición autóctona y el libre ejercicio del eclecticismo. La figura de José Segundo de Lema es determinante para comprender la arquitectura de la segunda mitad del siglo XIX, en sus manifestaciones medievalistas y en la reivindicación de la arquitectura de ladrillo.

 

BIBLIOGRAFÍA DE CONSULTA Y REFERENCIA

 

«125 aniversario del comienzo de la construcción del Instituto Homeopático y Hospital de San José «, Recopilación histórica, 6 (1998), pp. 31-64.

 

‎ADELL ARGILES, JOSEP MARÍA, Arquitectura de ladrillos del siglo XIX. Técnica y forma, Madrid: Fundación Universidad-Empresa, 1987.

 

AGUEDA VILLAR, MERCEDES, Enciclopedia del Museo del Prado, Madrid: Museo del Prado, 2006, vol. I, p. 98.

 

AGUILERA, EMILIANO, “Las fábricas de tapices madrileñas”, Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo, 41 (1934), pp. 1-18.

 

ÁLVAREZ-SIERRA, JOSÉ, Los hospitales de Madrid de ayer y de hoy, Madrid: Artes Gráficas Municipales, 1952.

 

ARQUITECTURA de Madrid, Base de datos del Servicio Histórico del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, Madrid: Fundación COAM, 2003-2007, 3 vols.

(http://www.coam.org)

 

BALDELLOU, MIGUEL ÁNGEL, Arquitectos en Madrid, Madrid: Ayuntamiento de Madrid, 2010.

 

CALLEJO, MARÍA JESÚS, “Las iglesias de La Granja de San Ildefonso”, Reales Sitios, 116 (1993), pp. 41-48

 

El CENTENARIO. Revista Ilustrada. Madrid, 1892-1893, tomo IV, p. 416.

 

COAM. El COAM ante la destrucción de la ciudad. Madrid: Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, 1978.

 

COAM. “El PALACIO de Zabálburu. Informes Comisión de Cultura del Servicio Histórico”, Revista de Arquitectura, 204-205 (1977), pp. 74-79.

 

FLORESTAS y palacios de Aranjuez, Madrid, 1924.

 

GARCÍA SEPÚLVEDA, MARÍA PILAR y NAVARRETE MARTÍNEZ, ESPERANZA, Relación de Miembros pertenecientes a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1752-1983, 1984-2006) http://rabasf.insde.es.

 

GONZÁLEZ AMEZQUETA, ADOLFO “Arquitectura neomudéjar madrileña de los siglos XIX y XX”, Arquitectura, 125 (1969), pp. 3-74.

 

GUERRA DE LA VEGA, RAMÓN, Palacios de Madrid. Madrid: Ramón Guerra de la Vega, 2001.

 

HERNANDO CARRASCO, JAVIER, Arquitectura en España 1770-1900, Madrid: Cátedra, 1989.

 

«HOSPITAL homeopático en construcción por la Sociedad Hahnemanniana Matritense», Ilustración Española y Americana, XVIII, IV (1874).

 

LASSO DE LA VEGA ZAMORA, MIGUEL; SANZ HERNANDO, ALBERTO; RIVAS QUINZAÑOS, PILAR, Palacios de Madrid, Madrid: Consejería de Cultura y Turismo, 2010.

 

LÓPEZ Y MALTA, CÁNDIDO, Historia Descriptiva del Real Sitio de Aranjuez escrita en 1868 por…sobre lo que escribió en 1804 D. Juan Alvarez de Quindós. Aranjuez: Palau, 1876. Ed. fac. Aranjuez: Doce Calles, 1988.

 

MARÍN PERELLÓN, FRANCISCO, Isidro Velázquez, 1765-1840: arquitecto del Madrid fernandino. Madrid: Ayuntamiento de Madrid, 2009.

 

MARTÍNEZ DÍAZ, ÁNGEL, El entorno urbano del Palacio Real Nuevo de Madrid, 1735/1885, tesis doctoral, (dir. Javier Ortega Vidal), Madrid: Universidad Politécnica, 2004.

 

MARTÍNEZ PEÑARROYA, JOSÉ, ““El Campo del Moro”, Parques y jardines, Ciclo de conferencias del Instituto de Estudios Madrileños, XLI, Madrid: Instituto de Estudios Madrileños, 2012, pp. 61-78.

 

MEMORIA de Madrid (http://www.memoriademadrid.es/)

 

MERLOS ROMERO, MAGDALENA, “Arquitectura palaciega y de recreo: la presencia de las clases privilegiadas en Aranjuez en el siglo XIX”, Goya 256 (1997), pp. 221-229.

 

MERLOS ROMERO, MAGDALENA, Aranjuez, urbanismo y arquitectura en el paisaje, Madrid: Consejería de Educación, Dirección General de Ordenación Académica, 2003.

 

MERLOS ROMERO, MAGDALENA, «José Segundo de Lema: Arquitectura del siglo XIX en Aranjuez», Espacio, tiempo y forma. Serie VII, Historia del arte, 18-19 ( 2005‑2006), pp. 209-235.

 

MERLOS ROMERO, MAGDALENA, “Se busca en Aranjuez: jardines que fueron y ya no están”/ “Wanted: the disappeared gardens of Aranjuez”, Cultura y naturaleza en Madrid. Estrategias para un mañanaCiclo de Conferencias. Madrid: Instituto de Estudios Madrileños, 2019, pp. 145-172.

 

MOLEÓN GAVILANES, PEDRO, Proyectos y obras para el Museo del Prado. Fuentes documentales para su historia, Madrid: Museo del Prado, 1996.

 

NAVASCUÉS PALACIO, PEDRO, Arquitectura y arquitectos madrileños del siglo XIX, Madrid: Instituto de Estudios Madrileños, CSIC, 1973.

 

PANADERO PEROPADRE, NIEVES, “Arquitectura religiosa neomedieval del Madrid isabelino”, Goya, 203 (1988), pp. 268-272

 

PANADERO PEROPADRE, NIEVES, Los estilos medievales en la arquitectura madrileña del siglo XIX (1780-1868), tesis doctoral, (dir. José Maria de Azcárate Ristrori), Madrid: Universidad Complutense, 1992.

 

PANADERO PEROPADRE, NIEVES, “La iglesia madrileña del Buen Suceso en el siglo XIX: proyectos para su reconstrucción”, Goya, 240 (1994), pp. 330-341.

 

PANADERO PEROPADRE, NIEVES, «Madrid frente a Granada: los Arquitectos Mayores de Palacio y la restauración de la Alhambra», Anales del Instituto de Estudios Madrileños, LVI (2016), pp. 79-114.

 

PANADERO PEROPADRE, NIEVES, “José Segundo de Lema y García”, Diccionario biográfico español de la Real Academia de la Historia, Ed. digital, Madrid, 2018.

http://dbe.rah.es/biografias/23582/jose-segundo-de-lema-y-garcia

 

PRIETO GONZÁLEZ, JOSÉ MANUEL, Aprendiendo a ser arquitectos: Creación y desarrollo de la Escuela de Arquitectura de Madrid (1844-1914), Madrid: Editorial CSIC, 2004.

 

Las PROPUESTAS para un Madrid soñado: de Texeira a Castro, [cat. Exp.], Madrid: Consorcio para la Organización de Madrid Capital Europea de la Cultura, 1992.

 

REVILLA, FIDEL y RAMOS, ROSALÍA, La arquitectura industrial de Madrid, Madrid: La Librería, 2008.

 

RODRÍGUEZ ESCALERA, EUGENIO: «El hotel de los condes de Heredia-Spínola. «, Blanco y Negro, 1661 (1923).

 

SAGUAR QUER, CARLOS, Arquitectura funeraria madrileña del siglo XIX, Madrid: Universidad Complutense, 1989.

 

SAN VALENTÍN GONZÁLEZ, ANDREA, Restauración de cubiertas en el colegio de Santa Isabel. Madrid: Patrimonio Nacional, 2015. (memoria histórica de J. L. Sancho).

 

SANCHO GASPAR, JOSÉ LUIS, La arquitectura de los Sitios Reales. Catálogo Histórico de los Palacios, Jardines y Patronatos Reales del Patrimonio Nacional. Madrid: Editorial Patrimonio Nacional, 1995.

 

SANCHO GASPAR, JOSÉ LUIS, “La imagen alfonsina del Palacio Real de Madrid”, Espacio, Tiempo, Forma, serie VII, Historia del Arte, t 3 (1990), pp. 365-392.

 

SEPÚLVEDA, RICARDO, «La Fábrica de Tapices «, La Ilustración Española y Americana, 34 (1891), pp. 158-159; 35 (1891), pp. 175-178.

 

TOVAR MARTÍN, VIRGINIA, “Proyectos para la remodelación del Sitio real de la casa de campo y el Buen Retiro”, Anales de Historia del Arte, 1 (1989), pp. 245-263.

 

VIÑAS, SIMÓN, Aranjuez, Aranjuez, 1891. Ed. fac. Aranjuez: Doce Calles, 1991.

 

VV AA, Arquitectura y desarrollo urbano. T IX Comunidad de Madrid, Aranjuez. Madrid, 2004.

 

FUENTES DOCUMENTALES

 

ARCHIVO GENERAL DE PALACIO (AGP), Personal (PER), Cª 544/26, Cª 1257/32. José Segundo de Lema.

AGP. Administraciones Patrimoniales. Aranjuez. Cª 14425. 1869, Entrega por José Segundo de Lema propiedades corona al Ministerio de Fomento.

AGP. Planos.

ARCHIVO ESCUELA DE ARQUITECTURA DE MADRID.

ARCHIVO HISTÓRICO DE PROTOCOLOS DE MADRID (AHPM).

ARCHIVO MUNICIPAL DE ARANJUEZ (AMAj).

ARCHIVO DE LA REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO (ARABASF)

ARCHIVO DE VILLA DE MADRID (AVM), Obras particulares (OP).

COMUNIDAD DE MADRID. PATRIMONIO CULTURAL. Inventario de bienes inmuebles protegidos. BIC.

Instituto Geográfico Nacional (IGN).

PATRIMONIO CONSTRUIDO DE MADRID. Ayuntamiento de Madrid. http://www.monumentamadrid.es/

 

CRONOLOGÍA DE SUS OBRAS RELEVANTES EN MADRID, CON INCLUSIÓN DE REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA Y REFERENCIA DOCUMENTAL RESPECTIVA

 

Proyecto de teatro de comedia. 1850.

Referencia Bibliográfica

PRIETO (2004), p. 234.

Referencia Documental

ARABASF. Gabinete de dibujos, planos A3348-A3352. 1850. José Segundo de Lema. Proyecto de teatro de comedia.

 

Edificio para Tiburcio Torres. Fuencarral, 77. Madrid. 1854.

Referencia Documental

AVM, OP, 4-101-49

 

Palacio de Bayo. Aranjuez. 1854-1859.

Referencia Bibliográfica

FLORESTAS (1924), p. 30.

LÓPEZ Y MALTA (1876), p. 342-343.

MERLOS (1997)

MERLOS (2005-2006)

MERLOS (2019)

Referencia Documental

AGP. Administraciones Patrimoniales. Aranjuez. Cª 14388, Cª 14401, Cª 14416

AGP. Planos, 7260. [1854]. J. Segundo de Lema. Palacio Bayo, Proyecto de fachada. Tapias y portadas de entrada.

AMAj. Cª 1358/8, 9, 10 y 11

IGN. Aranjuez. Hoja Kilométrica 31 M, 1861-1870.

 

Edificio de viviendas para Pablo Marina. c/ Cruz 27 y c/ Gato, 3. Madrid. 1856.

Referencia Documental

AVM OP 4-192-123

 

Inmueble de José Hoffmeyes. Carrera de San Jerónimo, 25. Madrid. 1856-1857. (reedificación)

Referencia Documental

AVM OP 4-194-64

 

Palacio de Baviera. Aranjuez. 1859-1860

Referencia Bibliográfica

LÓPEZ Y MALTA (1876), pp.

MERLOS (1997)

MERLOS (2005-2006)

MERLOS (2019)

VIÑAS (1891), 59

Referencia Documental

AGP. Administraciones Patrimoniales. Aranjuez. Cª 14442, Cª 14494.

AMAj. Cª 1112/3. 1978. Anteproyecto de restauración del Palacio de Silvela.

IGN. Aranjuez. Hoja Kilométrica 31 L, 1861-1870.

 

Museo del Prado. Madrid. 1859-1868. (obras, reformas).

Referencia Bibliográfica

PANADERO (2018)

MOLEÓN (1996)

Referencia Documental

                                   AMP

 

Hospital del Buen Suceso, Madrid. 1860. (proyecto)

Referencia Bibliográfica

PANADERO (1988)

PANADERO (1994)

SANCHO (1995)

 

Edificios (3) de viviendas para el conde de Valle. Madrid. C/ San Pedro, 18-22 c/v C/ Gobernador, 16 y 25 c/v C/ Almadén, 25. 1861.

Referencia Bibliográfica

ARQUITECTURA (2003)

Referencia Documental

AVM. OP. 4-225-37

 

Cementerio de Santa Isabel. Aranjuez, 1861-1864

Referencia Bibliográfica

LÓPEZ Y MALTA (1876)

MERLOS (2005-2006)

Referencia Documental

AGP. Administraciones Patrimoniales. Aranjuez. Cª 14413. 1861-1864. Expediente de obras del Cementerio de Santa Isabel de Aranjuez.

AGP. Planos, 2415

 

Monasterio de El Escorial, Panteón de Infantes. San Lorenzo de El Escorial, 1862-1888

Referencia Bibliográfica

PANADERO (2018)

SANCHO (1995)

Referencia Documental

AGP, Planos 1506, 2264, 3959, 2259, 2258, 2268, 2269.

 

Casa y jardín de Oñate. Aranjuez. 1862-1867

Referencia Bibliográfica

LÓPEZ Y MALTA (1876), pp. 339-341

MERLOS (1997)

MERLOS (2005-2006)

MERLOS (2019)

Referencia Documental

AGP. Administraciones Patrimoniales. Aranjuez. Cª 2825/5, Cª 2747/10.

AHPM. 29961, nº 89, 29958 nº 70, 29956 nº 246

IGN. Aranjuez. Hoja Kilométrica 30 M, 1861-1870.

 

Palacio de El Deleite. Aranjuez. (reforma). 1864.

Referencia Bibliográfica

MERLOS (1997)

MERLOS (2005-2006)

MERLOS (2019)

Referencia Documental

AGP, Administraciones Patrimoniales, Aranjuez, Cª 14414. 1864. José Segundo de Lema Cerramiento de la finca. Diseño y presupuesto.

IGN. Aranjuez. Parcelario urbano. 5I. 1861-1870

 

Hospital de San Carlos. Aranjuez, 1864.

Referencia Bibliográfica

LÓPEZ Y MALTA (1876)

MERLOS (2003)

MERLOS (2005-2006)

Referencia Documental

AGP. Administraciones Patrimoniales. Aranjuez. Cª 8696/13, Cª 14367, Cª 14419

AGP, Planos, 2481 y 2482. 1863. José Segundo de Lema. Planos del estado del Hospital de San Carlos.

IGN. Aranjuez. Hoja Kilométrica 32 M (1861-1870)

 

Biblioteca Nacional, 1867 (inspección de obras)

Referencia Bibliográfica

CENTENARIO (1892-1893), 416.

 

Jardines del Campo del Moro (Adecuación y reforma del entorno). 1867- 1889, 1891.

Referencia Bibliográfica

MARTÍNEZ (2004)

MARTÍNEZ (2012)

PANADERO (2018)

Referencia Documental

AGP, Planos, 1229, 1322-1323, 4416

 

Palacio Zabálburu, Madrid. c/ Salustiano Olozaga, 8 y 10 c/v c/ Pedro Muñoz Seca, 5 c/v c/ Marqués del Duero, 7. 1872, 1876

Referencia Bibliográfica

ARQUITECTURA (2003)

COAM (1977)

COAM (1978), pp. 26-31

GUERRA (2001), p. 79

HERNANDO (1989), p. 214, 230, 231 y 365

LASSO, SANZ, RIVAS (2010), pp. 314-319

memoriademadrid.es

NAVASCUÉS (1973), pp. 204-207, 210, 236, 249, 250, 265, 308

PANADERO (2018)

RODRÍGUEZ (1923)

Referencia Documental

AVM. 5-102-34, 5-270-25, 6-40-69, 16-38-101, 22-189-8, 22-191-20, 46-199-2

Comunidad de Madrid. Patrimonio cultural. Inventario de bienes inmuebles protegidos. BIC, 1977 (incoado).

http://www.monumentamadrid.es/ Patrimonio construido de Madrid. Ayuntamiento de Madrid. Ref.: 18007

 

Instituto Homeopático y Hospital de San José, c/ Eloy Gonzalo, Madrid. 1873-1877

Referencia Bibliográfica

«125 ANIVERSARIO” (1998)

ÁLVAREZ-SIERRA (1952), 150

ARQUITECTURA (2003)

«HOSPITAL” (1874)

memoriademadrid.es

MERLOS (2005-2006)

PANADERO (2018)

Referencia Documental

Comunidad de Madrid. Inventario de bienes inmuebles protegidos. BIC, 1997.

 

Real Monasterio de Agustinas Recoletas de la Visitación de Santa Isabel y Colegio de Nuestra Señora de la Asunción, c/ Santa Isabel, 46 y 48 c/v c/ Doctor Fourquet, 2. Madrid. 1876 (ampliación; casa rector y edificio escuela niños), 1879 (proyecto de reforma), 1888-1889 (tapia y cerramiento) .

Referencia Bibliográfica

ARQUITECTURA (2003)

SAN VALENTÍN (2015)

SANCHO (1995), p. 186

Referencia Documental

AGP. Planos. 5273, 5284-5285, 2592-2594, 2601-2604, 2775-2776, 3294-3296, 3415-3416, 3420, 3428, 5274, 5284.

BIC MONUMENTO (declarado) 1995

Patrimonio edificado de Madrid. Ayuntamiento de Madrid. (Ref.: 05739)

 

Plaza de la Armería del Palacio Real. Madrid. 1876 (intervenciones), 1878-1891 (proyecto de reforma inconcluso).

Referencia Bibliográfica

MARTÍNEZ (2004)

Referencia Documental

AGP, Planos, 45, 835, 1450, 1451, 1456, 1463, 1467, 1470, 1479, 1480, 1607/A, 2181, 2182, 2184, 1950-1957, 1963-1965, 1994, 1995, 2183, 2600, 1993, 4600, 4857, 5202, 7041, 7020, 7021.

 

Edificio de viviendas. c/ Montalbán, 13 c/v Alfonso XIII. Madrid. 1878

Referencia Bibliográfica

ARQUITECTURA (2003)

Referencia Documental

AVM. OP. 6-102-22.

 

Edificio de viviendas.. C/Serrano, 7. Madrid.1880.

Referencia Bibliográfica

ARQUITECTURA (2003)

Referencia Documental

AVM. OP. 6-132-20

 

Real Sitio del Buen Retiro. Madrid., 1875-1880 (proyecto de reforma)

Referencia Bibliográfica

TOVAR (1989)

 

Palacio de la Real Quinta de El Pardo o del Duque del Arco. Madrid. 1880 (proyecto de reforma del jardín)

Referencia Bibliográfica

ARQUITECTURA (2003)

 

Jardín de la plaza de Oriente. Madrid. Casilla para el guarda. 1880.

Referencia Documental

AGP, Planos, 1880. José Segundo de Lema. Planta y alzado del proyecto de una casilla para el guarda del jardín de la Plaza de Oriente.

 

Reservado Grande de la Casa de Campo. Edificio de Guardia. H. 1888.

 

Edificio de viviendas de Pablo Marina. C/Carretas, 21, Madrid. 1881-1882.

Referencia Bibliográfica

ARQUITECTURA (2003-2007)

Referencia Documental

AVM, OP, 6-132-20

 

Panteón de la condesa de Oñate (Sacramental de San Isidro), 1882.

Referencia Bibliográfica

PANADERO (2018)

SAGUAR (1989)

 

Real Fábrica de Tapices, (c/ Fuenterrabia, 2 c/v c/ Julian Gayarre, 4 y 6 c/v c/ Vandergoten, 1 c/v c/ Andrés Torrejón, 7), 1884-1891

Referencia Bibliográfica

Memoria de Madrid

ARQUITECTURA (2003)

AGUILERA (1934)

PANADERO (2018)

REVILLA Y RAMOS (2008)

SANCHO (1996)

SEPÚLVEDA (1891).

Referencia Documental

AGP. Planos. 4242, 4584- 4586, 4627, 4635-4638, 4643-4647.

AVM. Obras privadas, 13-100-34

Comunidad de Madrid. Inventario de bienes inmuebles protegidos. BIC, 2006.

 

Real Colegio e iglesia de Nuestra Señora de Loreto (c/ Doctor Esquerdo, 40 c/v c/ Duque de Sesto, 62 c/v c/ O´Donnell, 57 – 61). 1885 (P) 1886 (Co).

Referencia Bibliográfica

SANCHO (1995)

ARQUITECTURA (2003)

Referencia Documental

AVM. OP. 10-245-46, 43-283-17

Comunidad de Madrid. Patrimonio cultural. Inventario de bienes inmuebles protegidos. BIC. (incoado) 1977.

 

Palacio Real de Madrid, 1885 (reforma y decoración de diversas estancias: Sala del Billar, Antesala de la Reina)

Referencia Bibliográfica

LASSO, SANZ, RIVAS (2010), p. 68.

PROPUESTAS (1992), ficha 32.

SANCHO (1990)

Referencia Documental

AGP, Planos.

 

Palacio Real. Aranjuez (decoración). Lámpara neogótica. Salón árabe.

 

Proyectos para la Real Basílica de Atocha, Madrid, 1885

Referencia Bibliográfica

PANADERO (2018)

 

Sepultura de Fermín Abella en la sacramental de San Isidro, Madrid, 1890

Referencia Bibliográfica

PANADERO (2018)

SAGUAR (1989)

 

 

MARÍA MAGDALENA MERLOS ROMERO

FECHA DE REDACCIÓN. 15 DE DICIEMBRE DE 2020

FECHA DE REVISIÓN.

 

NOTAS

[1] PRIETO (2004), p. 234.

[2] ARABASF. Gabinete de dibujos, planos A3348-A3352. 1850. José Segundo de Lema. Proyecto de teatro de comedia.

[3] NIEVES PANADERO PEROPADRE, “José Segundo…”, 2018.

[4] Real Orden de 27 de agosto de 1859. Archivo General de Palacio (AGP), Personal, C.ª 544/26. Expediente de José Segundo de Lema.

[5] PEDRO MOLEÓN GAVILANES, “Proyectos…”, 1996.

[6] El Centenario. Revista Ilustrada. Madrid, 1892-1893, tomo IV, p. 416.

[7] AGP. Administraciones Patrimoniales. Aranjuez, Cª 14425.

[8] Archivo General de Palacio (AGP), Personal, Cª 1257/32. Expediente de José Segundo de Lema.

[9] NIEVES PANADERO PEROPADRE, “José Segundo…”, 2018.

[10] Sobre el concepto de arquitectura de ladrillos, vid. JOSEP MARÍA ADELL ARGILES, Arquitectura…, 1987.

[11] NIEVES PANADERO PEROPADRE, “Madrid…”, 2016.

[12] Archivo de Villa de Madrid, Obras particulares, AVM, OP, 4-101-49.

[13] AVM, OP, 4-192-123

[14] AVM OP 4-194-64

[15] MAGDALENA MERLOS ROMERO, “Arquitectura…”, 1997; MAGDALENA MERLOS ROMERO, “Se busca…”, 2019.

[16] MAGDALENA MERLOS ROMERO, “Arquitectura…”, 1997; “José Segundo de Lema…”, 2005-2006, “Se busca…”, 2019.

[17] MAGDALENA MERLOS ROMERO, “Arquitectura…”, 1997; “José Segundo de Lema…”, 2005-2006, “Se busca…”, 2019.

[18] NAVASCUÉS (1973); COAM. “El palacio…”, 1977; El COAM…, 1978, pp. 26-31; MIGUEL LASSO DE LA VEGA ZAMORA, ALBERTO SANZ HERNANDO, PILAR RIVAS QUINZAÑOS, Palacios…, 2010, pp. 314-319; NIEVES PANADERO PEROPADRE, “José Segundo…”, 2018.

[19] AVM. OP. 4-225-37

[20] MAGDALENA MERLOS ROMERO, “Arquitectura…”, 1997; “José Segundo de Lema…”, 2005-2006, “Se busca…”, 2019.

[21] CÁNDIDO LÓPEZ Y MALTA, Historia…, 1876, pp. 339-341.

[22] MAGDALENA MERLOS ROMERO, “Arquitectura…”, 1997; “José Segundo de Lema…”, 2005-2006, “Se busca…”, 2019.

[23] AGP, AP, Aranjuez, Administraciones Patrimoniales, Cª 14414. 1864.

[24] NIEVES PANADERO PEROPADRE, “José Segundo…”, 2018.

[25] AVM. OP. 6-102-22.

[26] AVM. OP. 6-132-20

[27] AVM, OP, 6-132-20

[28] JOSÉ LUIS SANCHO GASPAR, “La imagen…”, 1990.

[29] NIEVES PANADERO PEROPADRE, “Arquitectura..”, 1988; “La iglesia…”, 1994.

[30] MAGDALENA MERLOS ROMERO, Aranjuez…, 2003; “José Segundo…”, 2005-2006.

[31] SANCHO 1995, SAN VALENTÍN, Restauración…, 2015.

[32] JOSÉ LUIS SANCHO GASPAR , La arquitectura…, 1995.

[33] AVM. OP. 10-245-46, 43-283-17

[34] ARQUITECTURA… 2003.

[35] NIEVES PANADERO PEROPADRE, “José Segundo…”, 2018; JOSÉ LUIS SANCHO GASPAR, La arquitectura…, 1995.

[36] NIEVES PANADERO PEROPADRE, “José Segundo…”, 2018.

[37] NIEVES PANADERO PEROPADRE, “La iglesia…”, 1994.

[38] MAGDALENA MERLOS ROMERO, “José Segundo…”, 2005-2006.

[39] NIEVES PANADERO PEROPADRE, “José Segundo…”, 2018.

[40] VIRGINIA TOVAR MARTÍN, “Proyectos…”, 1989.

X