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Fachada principal del Real Coliseo de la Plaza de Oriente realizado por Manuel López Aguado.
ANTONIO LÓPEZ AGUADO Y GARCÍA AGÜERO
 

Arquitecto. Madrid, 1764 – Madrid, 27 de junio de 1831

 

Hijo de Miguel López Aguado, natural de El Hito, Cuenca, y de María García Agüero, natural de Lastras de Cuéllar, Segovia[1]. Matriculado en la Academia de San Fernando el 14 de noviembre de 1778[2], entra a trabajar en el estudio de Juan de Villanueva en 1781, tras haber aprendido la Escultura con Francisco Gutiérrez, escultor de cámara y director de la Academia. En ella, Aguado será primer premio de Primera Clase en 1787. Solicita asunto para su graduación como académico de mérito el 10 de abril de 1788 y obtiene el grado en la Junta Ordinaria de 1 de junio de ese mismo año. Su posterior interés por hacer carrera académica, vinculándose a la enseñanza en la de San Fernando, se resume así: fue nombrado teniente director de Arquitectura por real orden de 9 de octubre de 1799 leída en la junta ordinaria de 3 de noviembre de 1799 (en la vacante que se produjo por fallecimiento de Manuel Machuca), director por real orden de 27 de marzo de 1805 leída en la junta ordinaria de 31 del mismo mes y año (en la vacante que se produjo por fallecimiento de Juan Pedro Arnal) y director general por real orden de 7 de agosto de 1814 leída en la junta ordinaria del día 21 siguiente[3].

 

En 1787, antes de su graduación de académico, por tanto, y cuando aún trabajaba en el estudio de Villanueva, Aguado se casa con una hermana de Isidro Velázquez, María del Pilar Josefa González Velázquez y Tolosa (Madrid, 12.X.1771- Madrid, 27.I.1823)[4]. De este matrimonio nacerán cuatro hijos: Martín, futuro arquitecto y académico, Andrea, Marcela y Margarita. De los cuatro, sólo Martín y Andrea llegarán a edad adulta[5].

 

En paralelo con su carrera académica y los comienzos de su vida profesional, por real orden de 16 de marzo de 1801 Antonio López Aguado es nombrado teniente de arquitecto mayor de la villa, cuando ocupaba este puesto su maestro, Juan de Villanueva[6].

 

En 1808, tras la primera salida de los franceses de Madrid y la breve restauración de un orden aparente que no tardaría en romperse, se va a producir un hecho singularísimo que con certeza produjo una quiebra en la relación de Juan de Villanueva con su discípulo y teniente en el Ayuntamiento: la Comisión de Arquitectura de la Academia, reunida en 22 de septiembre de aquel año y a la que asisten los arquitectos Juan Antonio Cuervo, Pedro de la Puente, Manuel de la Peña Padura y Silvestre Pérez como secretario, tiene que juzgar ocho planos remitidos por el Ayuntamiento de Madrid con sendos proyectos de Villanueva y Aguado para la Casa Carnicería de la Plaza Mayor. La corporación municipal solicita a la Academia que diga cuál de estas dos ideas era preferible y la respuesta de la Comisión fue que «La J[unta] aprobó los dos proyectos de los referidos profesores, [y] en ambos reconoció el distinguido mérito que su pericia les ha granjeado, y no halló motivo de preferencia del uno al otro, sino que los dos han desempeñado su asunto con inteligencia y acierto.» Veremos que, fallecido Villanueva, en 1817 el edificio de la Carnicería acabó siendo encargado a Antonio López Aguado, pero desde ese lance de 1808 la relación entre maestro y discípulo no volvería a ser la misma.

 

Durante la segunda ocupación francesa de la corte, Aguado asiste en la Academia de San Fernando a la junta general extraordinaria del 27 de febrero de 1809, en la que también está presente su cuñado, Isidro Velázquez, y en ella ambos prestan juramento de fidelidad a José Bonaparte. El 1 de marzo siguiente, también ambos pudieron leer sus nombres en el Diario de Madrid junto a la cuota de contribución obligatoria que les correspondía abonar al Ministerio de Hacienda para asegurar el pago de la deuda pública. A Antonio López Aguado, como a su maestro, Juan de Villanueva, 7.200 reales, el nivel más alto del impuesto[7].

 

Tras una nueva salida de los franceses de la corte en 1812, por real orden de 29 de agosto de aquel año Aguado es repuesto en su empleo municipal. El 24 de diciembre de 1813 pasará a ser interinamente arquitecto mayor de Madrid, empleo en el que será confirmado por Fernando VII cinco meses más tarde[8].

 

El 2 de agosto de 1813, en ausencia del rey y de Isidro Velázquez, Aguado había obtenido de la Regencia el nombramiento de arquitecto mayor de los reales palacios, sitios y casas de campo, cuyo destino desempeña sin sueldo alguno hasta que lo ocupa en propiedad por real orden de 27 de julio de 1814 su cuñado Isidro Velázquez. Aguado nunca aceptó este hecho como definitivo y reivindicó, siempre que tuvo oportunidad, que el suyo había sido el único nombramiento de la Regencia que Fernando VII no confirmó tras su regreso. Quizá por ello, el 31 de julio siguiente se le concedieron los honores de arquitecto mayor de Palacio, aunque sin sueldo ni comisión concreta. A partir de este momento, solicitó a Fernando VII el empleo de arquitecto mayor efectivo de Palacio, en clara oposición a la titularidad de su cuñado, en diciembre de 1818, en marzo y octubre de 1819 y en noviembre de 1823, según consta en su expediente de Palacio. Siempre sin éxito[9].

 

Sin embargo, otras oportunidades profesionales irán apareciendo en su vida merced a iniciativas reales. La primera tiene relación con una real orden fechada en Palacio el 4 de julio anterior, y leída en la junta general de 5 de julio de 1814 celebrada en la Academia, según la cual Fernando VII cedía a la corporación el Palacio de Buenavista para que se estableciera en él una galería de pinturas, grabados, planos arquitectónicos y demás bellezas artísticas con la comodidad y decoro correspondiente. La obra de este Museo Fernandino correría a cargo del recientemente confirmado como arquitecto mayor de Madrid y todavía de S.M., Antonio López Aguado. Pero el asunto no llegó a prosperar, como vamos a ver[10].

 

La junta ordinaria de la Academia celebrada el 21 de agosto de 1814 fue informada de la real orden de 9 de agosto por la cual se concedían a Antonio López Aguado los honores de arquitecto mayor de Palacio «en consideración a sus conocimientos facultativos, conducta política en las pasadas ocurrencias y exactitud en la asistencia á todas las obras que han ocurrido en los Palacios y demás propiedades de S.M. desde Agosto de 1813.» Además, esa misma junta académica leía la real orden de 7 de agosto de 1814 por la cual Fernando VII nombraba director general de la de San Fernando a Aguado. Pero es la junta de aquel día la que decide presentar al rey su renuncia a la cesión del Palacio de Buenavista tras la inspección del edificio y la estimación del coste que tendría su transformación en Museo Fernandino, según el proyecto formado por Antonio López Aguado. Es decir, en un mismo día, Aguado obtiene el reconocimiento público de una posición prometedora en Palacio y el puesto más prestigioso de la Academia, pero pierde el mejor proyecto de su vida profesional hasta entonces, aunque otra iniciativa real, el Coliseo de la plaza de Oriente, vendrá cuatro años más tarde a resarcirle de tal pérdida.

 

En relación con sus obras para Madrid, en 1813 Aguado realizó una Puerta de Toledo provisional al modo de un arco triunfal para recibir la entrada en Madrid del Congreso Nacional procedente de Cádiz. En 1814, Aguado volverá a levantar provisionalmente otra puerta triunfal, esta vez en la calle de la Almudena, para la entrada en Madrid de Fernando VII y realizará el ornato de la preexistente Puerta de Atocha con el mismo motivo.

 

El 27 de mayo de 1814, como se anticipó más arriba, era nombrado arquitecto mayor de la villa, un puesto vacante tras el fallecimiento en agosto de 1811 de Juan de Villanueva. Aguado proyecta entonces la Fuentecilla de la calle de Toledo y el monumento provisional erigido en el Paseo del Prado a la memoria de los héroes del 2 de mayo sobre el mismo Campo de la Lealtad en el que se construirá según su proyecto una gran pirámide de arquitectura efímera en el aniversario de 1820 y en el que, a partir de 1822, se comenzará la ejecución del obelisco proyectado por Isidro Velázquez. También en 1814 Antonio López Aguado es elegido por Fernando VII para encargarse de la consolidación y recomposición del Museo del Paseo del Prado, obra de su maestro, que había quedado inacabada y en ruina parcial tras su ocupación por la caballería francesa entre marzo y julio de 1808. Aguado habilitará, a partir de entonces y hasta su fallecimiento en 1831, la planta inferior como museo de Escultura y la planta de la gran galería como museo de Pintura, cerrando sus salas con bóvedas encamonadas y cubiertas de teja sobre armaduras y tableros de madera, todo en principio provisional y procedente de los derribos del Retiro[11]. A la vez, entre 1815 y 1825 realizaba obras de consolidación y reparación del Observatorio Astronómico, otro edificio de Villanueva perjudicado por la ocupación francesa[12].

 

Tras ocuparse en 1815 del proyecto de la casa-palacio de la Alameda de Osuna, por real orden de 12 de enero de 1816 se le encargan las obras que ocurran en los reales sitios de El Pardo, San Lorenzo y Aranjuez, pero no ocurre nada de interés entonces. El 11 de junio de este mismo año, Aguado otorga testamento con su mujer, Pilar Velázquez, teniendo como uno de los testigos del acto al arquitecto José Joaquín Trocóniz y nombrando como albaceas testamentarios, entre otros, a los arquitectos Manuel de la Peña Padura, antiguo discípulo de Villanueva, y Bernardo Badía[13].

 

El 16 de septiembre de 1816 Aguado firma el proyecto de ampliación del Cementerio General del Norte, obra de su maestro entre 1804 y 1809, añadiendo tres grandes nuevos patios de nichos que se construyeron entre 1817 y 1820 bajo la dirección de su teniente en el Ayuntamiento, Juan Antonio Cuervo[14].

 

En 1817, don Antonio queda encargado de las obras necesarias en el Real Jardín Botánico y en ese mismo año se puso la primera piedra de la Puerta de Toledo, que se construirá según su proyecto y que no quedará acabada hasta diez años después, formando parte de una idea de conjunto que incluía dos edificios de nueva planta, uno a cada lado de la puerta, compuestos de piso bajo y principal[15]. En sus inmediaciones se realizaron, también de acuerdo con los planos de Aguado, un Cuartel de Caballería y un edificio cuya crujía con fachada a la calle de Toledo estaba dedicada a casa-cuartel de oficiales y cuya crujía con fachada a la calle de la Paloma estaba destinada a habitaciones de alquiler[16]. 1817 es también el año en que proyecta el Casino de la Reina, regalo del Ayuntamiento de Madrid a Isabel de Braganza, y el cenotafio para las exequias de la marquesa de Camarasa en la iglesia del Noviciado de los jesuitas y en el que es encargado por el infante don Antonio de obras reparación de la Casa de Baños de Sacedón, Guadalajara, y de la construcción en ese real sitio de una nueva casa-palacio para las personas reales. En 1818 se suspenden las obras del palacio de Sacedón y su asignación se dedica a la creación del nuevo real sitio de La Isabela a partir de 1825, al que Aguado aporta la traza urbana y la ordenanza, así como el proyecto de un nuevo palacio real cuyo volumen destaca sobre el del resto del caserío. En 1819 dio los planos para el edificio del Peso Real, a la espalda de la Casa de la Panadería y con fachada a la calle Mayor[17].

 

Intendente honorario de Provincia por real orden de 12 de diciembre de 1817, otra real orden, esta vez de 23 de abril de 1818, lo nombra director de las obras del nuevo Coliseo de la Plaza de Oriente, cargo que ejerció intermitentemente, según se suspendían o continuaban las obras en función de las vicisitudes políticas, hasta su fallecimiento, trece años, dos meses y cuatro días más tarde, un tiempo en el que Aguado tuvo que entenderse con Isidro Velázquez para adecuar su edificio a la disposición preestablecida de pórticos y accesos al gran foro fernandino diseñado por el arquitecto real, quien también se encargaría del proyecto de la fachada principal, frente a Palacio.

 

La intervención de Aguado en la madrileña Plaza Mayor a partir de 1817, continuando las obras iniciadas por Juan de Villanueva tras el incendio de 1790, es importante porque modifica la idea inicial de su maestro y condiciona las obras posteriores. El asunto comenzó tras una real orden de 30 de septiembre de 1817 en la que la secretaría de estado del Despacho de Gracia y Justicia comunica al Ayuntamiento de Madrid que Fernando VII desea que la corporación municipal dé ejemplo a los particulares y levante a su costa la Casa de la Carnicería de la Plaza Mayor, para lo cual concede los materiales procedentes del derribo del teatro de los Caños del Peral. Además, el rey ordena prontitud en la ejecución de la obra de la Carnicería y en la total reedificación de la plaza. Dos días después, el 2 de octubre de 1817, la obra de la Casa Carnicería comienza oficialmente, pero no será hasta el 9 de enero de 1818 cuando la Junta de Propios y Sisas del Ayuntamiento acuerde retener y separar de los fondos comunes la cantidad de cuatro mil reales semanales con destino a esa obra[18]. Proyecto y dirección quedan al cuidado del arquitecto mayor, Antonio López Aguado, quien el 5 de enero de 1818, poco más de dos meses después de empezadas las obras, escribe al corregidor diciéndole que para continuarlas con arreglo a los planes adoptados es preciso derribar la medianera de la casa perteneciente a Madrid que está sobre el arco de la calle de Toledo. El 7 de marzo de 1818 un nuevo oficio de Aguado al corregidor amplía la necesidad de derribos: «Hallándome en el caso de demoler en la Plaza Mayor el Arco y demás pisos de la calle de Toledo para construirle con arreglo al Plan aprobado, que consta de dos alturas en lugar de una que tiene [el arco] en el día, por estar quebrantadas sus dobelas, pisos, Bóvedas, impostas y cornisas, […] es urgente tomar las medidas dichas y resolver sobre este particular lo conveniente a fin de que a la mayor brevedad se dé principio a las obras.»[19]El informe de Aguado es sorprendente, ya que, según él, el arco y la casa que cargaba sobre él eran una ruina, ya que tenían quebrantados todos sus elementos, cosa de la que parece que nadie hasta entonces se había dado cuenta. Su maestro Juan de Villanueva invirtió una enorme suma en construirlo sólido sobre seguros cimientos y se había mantenido en pie durante veinte años, igual que el arco rebajado cercano a la escalerilla de piedra que todavía hoy podemos admirar entero y con tres pisos cargando sobre él. Sospecho que esa ruina sobrevenida del arco y la casa de la calle de Toledo fue el efecto de la impericia de Aguado al dirigir el derribo de la medianera a la que alude en su primer oficio de 5 de enero al corregidor. En consecuencia, el derribo completo de lo que estaba bien construido por Villanueva se hizo inevitable y urgente después de la torpe intervención de su discípulo. Sin indagar en las causas y aceptando la construcción de un arco de doble altura, es decir, de medio punto, en sustitución del rebajado, el Ayuntamiento se conforma con la perentoria necesidad del derribo, pero ordena a Aguado el 18 de marzo que lleve los pagos de las obras que deben ejecutarse en los pisos y el nuevo arco de la calle de Toledo en cuenta separada de los pagos de la Casa de la Carnicería [20].

 

En lo anterior encontramos el proceso que explica por quién y cuándo se derribó lo realizado en la embocadura de la calle de Toledo y se construyó el primer arco de medio punto que se levanta en la Plaza Mayor, según proyecto de Antonio López Aguado en 1818, cargando sobre los preexistentes pilares levantados por Villanueva, que se mantuvieron íntegros como soportes. A semejanza de este primer ejemplar construirá también Aguado el arco de la calle Nueva y el de la calle de la Amargura (hoy del Siete de Julio). Por su parte, la Casa de la Carnicería se verá realizada también según el proyecto de Aguado, que en 1823 verá terminadas las obras realizadas por el maestro vidriero y plomero Francisco Torres y en 1824 el final de los trabajos de pintura [21].

 

Antonio López Aguado fue retratado por Vicente López en 1821, vestido con el uniforme de Intendente de provincia y sentado, con una rodilla sobre otra, en un cuadro por ahora sin localizar. Durante el Trienio Liberal fue cesado el 8 de mayo de 1822 por su ausencia en la atención del hundimiento del tablado del Teatro del Príncipe durante un baile de máscaras[22], aunque él siempre sostuvo que fue «por enemigo del llamado sistema constitucional». Repuesto en su empleo municipal un año después, el 27 de mayo de 1823[23], tras la entrada de Angulema en la corte, permanece un lustro a la cabeza de la oficina de arquitectura de la villa en una intermitente queja por su excesivo trabajo y escasas remuneración y ayuda[24], situación que le lleva a presentar una dimisión que el Ayuntamiento no acepta, dejándolo en una situación ambigua que el rey resuelve por real orden de 23 de agosto de 1828, mandando al Ayuntamiento que expida a Aguado los despachos de arquitecto fontanero mayor y director general de Policía Urbana de Madrid[25].

 

Siguiendo sus planos se construyeron en esta época el Cuartel de Voluntarios Realistas, en la calle de Alcalá esquina a la del Barquillo, y los ornatos proyectados para conmemorar a los miembros de la familia real. La entrada de Fernando VII en 1823 por Atocha le llevó nuevamente a decorar la deslucida fábrica de la puerta del lugar, ya que su proyecto de 1819 no se llegó a construir. La entrada en Madrid de María Cristina de Borbón-Dos Sicilias en 1829 le permitió montar un templo de Himeneo en el Prado, una fuente de la Puerta del Sol, una columnata en las gradas de San Felipe el Real y otra fuente de la plazuela de la Villa. Ideó también el catafalco para Francisco I de las Dos Sicilias, fallecido en Nápoles el 8 de noviembre de 1830, padre de la reina María Cristina de Borbón, cuarta esposa de Fernando VII. El 4 de febrero de 1831 se celebraron sus exequias en la colegiata de San Isidro presididas por una pirámide sobre basamento con cuadro fachadas de orden dórico, según proyecto de Aguado en su última obra de este tipo. Siguió hasta su fallecimiento al frente de las obras de rehabilitación del Museo del Prado y del Coliseo de la Plaza de Oriente[26].

 

Viudo por el fallecimiento de Pilar Velázquez el 27 de enero de 1823, se casó en segundas nupcias cuatro meses después, el 30 de mayo de 1823, con la madrileña María del Pilar Zazo Ortega y Muñoz, viuda a su vez de un cierto Ramón Prieto Ortega[27]. El 26 de agosto de 1825, el matrimonio López Aguado-Zazo Ortega otorga testamento, expresando su deseo de ser enterrados en nicho del camposanto de la Puerta de Fuencarral, o sea, el Cementerio General del Norte[28]. Aguado tiene entonces solo dos hijos vivos de su primer matrimonio con Pilar Velázquez, Martín y Andrea. Dos hijas del matrimonio, Marcela y Margarita, habían fallecido en un momento impreciso entre 1816 y este año de 1825. Es significativo que en su testamento, Aguado mejora en un tercio la herencia de su hija Andrea respecto a Martín, y lo hace «en consideración a su sexo, estado [entonces soltera], y que con ella no ha tenido otros gastos más que los precios de manutención y vestido, al paso que en su hermano los he hecho y estoy haciendo estraordinarios, […] ya que su suerte por un cálculo prudente no puede ni debe ser tan ventajosa como la del nominado su hermano y mi hijo, que con solo su profesión puede sostenerse con el esplendor y rango que yo lo he hecho hasta el día.»[29]

 

Las condiciones del estado civil de su hija variaron más tarde, ya que contrajo matrimonio el 27 de octubre de 1827 con un cierto Ramón María de Medina y la pareja fijó su residencia en León. En consecuencia, Antonio López Aguado dictó un codicilo el 29 de diciembre de ese mismo año enmendando algunas de las condiciones del testamento de 1825 y revisando las asignaciones económicas de sus herederos, sobre todo por los gastos hechos en la dote de su hija[30].

 

Antonio López Aguado murió en Madrid, a las cuatro y media de la madrugada del 27 de junio de 1831, en la casa alquilada que tenía en la calle de la Magdalena con accesoria a la calle de las Cabezas, parroquia de San Sebastián, y fue enterrado en un nicho de la Sacramental de San Isidro, patio de San Andrés[31]. Su viuda obtuvo por real orden de 29 de agosto una pensión de 3.000 reales anuales con cargo a los fondos del Ayuntamiento madrileño[32]. El inventario, la tasación y la partición de los bienes dejados por el finado se realizaron entre el 22 de julio y el 31 de octubre de 1831, actuando como testamentario y juez árbitro un tal Liborio Camarmas, en presencia también de los representantes de los hijos y de la viuda del finado y con la asistencia de los correspondientes peritos tasadores.

 

CATÁLOGO DE OBRAS EN MADRID

 

Casa en calle Granada esquina Avapiés (1793).

 

Casa en calle Santa Isabel 18, manzana 23 (1793).

 

Casa en calle de Embajadores 26, manzana 68 (1793).

 

Casa en calle Infantes, 14, manzana 306 (1799).

 

Casas 20 y 21, manzana 14 (¿1799?).

 

Casa en calle Sin Puertas, manzana 132 (1802).

 

Real Casa de Expósitos en calle Libertad esquina a la calle del Soldado, proyecto con Julián de Barcenilla (1803).

 

Casa en calle Mayor, manzana 415 (1804).

 

Reforma y ampliación del Palacio de Villahermosa (1805).

 

Caballerizas del duque de Alba (1805).

 

Proyecto de marzo de 1805 para el retablo, altar y custodia de la Capilla de los Dolores de la Catedral de Sevilla (1805-1806).

 

Proyecto de nueva Casa Carnicería de la Plaza Mayor (1808).

 

Proyecto de Museo Fernandino en el palacio de Buenavista (1814).

 

Puerta de Toledo provisional (1813).

 

Puerta triunfal en la calle de la Almudena (1814) y ornato de la preexistente Puerta de Atocha (1814) con motivo de la entrada en Madrid de Fernando VII.

 

Fuentecilla de la calle de Toledo (1814).

 

Monumento provisional en el Paseo del Prado en memoria de los héroes del Dos de Mayo (1814).

 

Consolidación y recomposición del Museo del Paseo del Prado (1814-1831).

 

Consolidación y reparación del Observatorio Astronómico (1815-1825).

 

Casa-palacio de la Alameda de Osuna (1815).

 

Ampliación del Cementerio General del Norte (1816).

 

Puerta de Toledo (1817-1827). Cuartel de Caballería y edificio con fachadas a las calle de Toledo y de la Paloma (ca. 1817).

 

Casino de la Reina(1817). Cenotafio para las exequias de la marquesa de Camarasa en la iglesia del Noviciado de los jesuitas.

 

Real palacio y reparación de la Casa de Baños de Sacedón, Guadalajara (1817-1818). Real Coliseo de la Plaza de Oriente (1818-1831).

 

Nueva Casa Carnicería (1817-1823) y reconstrucción de la Plaza Mayor (1817-1831) con los arcos de medio punto de la embocaduras de las calles de Toledo, Nueva (hoy de Ciudad Rodrigo) y de la Amargura (hoy del 7 de Julio).

 

Proyecto de nueva puerta de Atocha (1819, no construido).

 

Proyecto del edificio del Peso Real (1819) entre la Casa de la Panadería y la calle Mayor.

 

Pirámide de arquitectura efímera en el paseo del Prado (1820).Ornato de la vieja puerta de Atocha (1823).

 

Trazado urbano y real palacio del nuevo real sitio de La Isabela (1825).

 

Cuartel de Voluntarios Realistas, en la calle de Alcalá esquina a la del Barquillo (ca.1828).

 

Ornatos de templo de Himeneo en el Prado, fuentes de la plaza de la Villa y la Puerta del Sol y columnata en las gradas de San Felipe el Real (1829).

 

Catafalco para las exequias por Francisco I de las Dos Sicilias en la colegiata de San Isidro (1831).

 

BIBLIOGRAFÍA

 

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PEDRO MONLEÓN GAVILANES

FECHA DE REDACCIÓN: 15 DE OCTUBRE 2019

FECHA DE REVISIÓN: 28 DE DICIEMBRE 2019

 

NOTAS

[1]A.H.P.M. Pº. 24594, ff. 315 a 393 v. «Testamento otorgado por Dn. Antonio López Aguado y Dª. María del Pilar Zazo y Ortega,…»

[2] ENRIQUE PARDO CANALÍS, Los registros de matrícula…, Madrid, CSIC, 1967, pp. 63. Sobre Antonio López Aguado, véase Pedro NAVASCUÉS PALACIO, «Antonio López Aguado, arquitecto mayor de Madrid (1764-1831)», Villa de Madrid, 33 (1971), pp. 84-89; Arquitectura y arquitectos madrileños del siglo XIX. Madrid, Instituto de Estudios Madrileños-CSIC, 1973; «Los discípulos de Villanueva», en Juan de Villanueva, catálogo de la exposición, Madrid, Museo Municipal, 1982, pp. 69-97; Arquitectura española (1808-1914), en Summa Artis, Madrid, Espasa Calpe, 1993, vol. XXXV.

[3]Las referencias a fechas relacionadas con juntas ordinarias, generales y públicas de la Academia de San Fernando proceden siempre de sus libros de actas, que son los siguientes para el periodo que aquí se estudia: libro 3/84 para 1776-85, libro 3/85 para 1786-94, libro 3/86 para 1795-1802, libro 3/87 para 1803-18, libro 3/88 para 1819-30, libro 3/89 para 1831-38 y libro 3/90 para 1839-48.

[4]Hay retrato (ca.1785) por su tío Zacarías González Velázquez. Véase NÚÑEZ, 2000, pp. 208, 209 y 343.

[5]A.H.P.M. Pº. 24.048, «Partición extrajudicial de los bienes que resultaron por fallecimiento de Dª. María del Pilar Josefa González Velázquez, muger que fue del Señor D. Antonio López Aguado…», ff. 282 a 357. La carta de Pago y recibo de dote por el futuro matrimonio está otorgada por Antonio López Aguado en 7 de agosto de 1787 ante el escribano Felipe Benicio Herráiz, fol. 286 a 290.

[6]Véase A.V.M.S. 1-171-33 (1831 y 1832). Sobre nombramiento de arquitecto mayor, por fallecimiento de D. Antonio López Aguado.

[7]Las licencias de obras que tenían solicitadas sus clientes particulares entre 1793 y 1805 dan idea, sin embargo, de una escasa actividad de Antonio López Aguado en la renovación del caserío madrileño: A.V.M.S. 1-53-14 (1793). Calle Granada c/v. Lavapiés. A.V.M.S. 1-53-15 (1793). Calle Santa Isabel 18, manzana 23.A.V.M.S. 1-53-26 (1793). Calle Embajadores 26, manzana 68.A.V.M.S. 1-55-98 (1799). Calle Infantes, 14, manzana 306, para el marqués de Camarena. A.V.M.S. 1-56-48. Casas 20 y 21, manzana 14.A.V.M.S. 1-56-111 (1802). Calle Sin Puertas, manzana 132.A.V.M.S. 1-57-21 (1803). Calle Libertad c/v. Soldado, Real Casa de Expósitos, proyecto con Julián de Barcenilla. A.V.M.S. 1-171-22 (1804). Calle Mayor, manzana 415.A.V.M.S. 1-61-46 y M.H.M. I.N. 2690 a 2694 (1805). Carrera de San Jerónimo c/v. Paseo del Prado. Reforma y ampliación del Palacio de Villahermosa. A.V.M.S. 1-61-56 (1805). Caballerizas del duque de Alba. Sobre su proyecto de marzo de 1805 para el retablo, altar y custodia de la Capilla de los Dolores de la Catedral de Sevilla, con modificaciones en febrero de 1806, véase Álvaro RECIO MIR: «Antonio López Aguado y los proyectos neoclásicos para el retablo de la Capilla de los Dolores de la Catedral de Sevilla», Academia, 86, 1998, pp. 381-398.

[8]A.V.M.S. 1-171-33 y CABRIÑANA, 1968, p. 248. Sobre sus sueldos como arquitecto mayor de Madrid véase AVM.C. 1-91-39 (1819). Aumento de sueldo del arquitecto municipal D. Antonio López Aguado hasta 15.150 reales anuales por los empleos de arquitecto mayor y director de Policía Urbana de esta villa. A.V.M.C. 1-190-4 (1816 a 1832). Varios oficios correspondientes a nombramientos y aumentos de sueldos a los arquitectos y sus tenientes: en 1819 se llegó a subir el sueldo del arquitecto mayor hasta 26.000 reales anuales sin que en lo sucesivo pudiera pedir emolumento alguno por tira de cuerdas (hasta entonces esos emolumentos consistían en 300 rs. por cada tira de cuerdas completa y 150 rs. por sólo plantas bajas).

[9]Véase su expediente en A.G.P. Personal. Cª. 559/19.

[10]Los tres planos conocidos de Aguado se encuentran en B.N.E. AB-7141 a 7143. Sobre la historia fallida de esta obra, véase Valentín de SAMBRICIO, «El Museo Fernandino. III. El Palacio de Buenavista», Archivo Español de Artes, 49 (1942), pp. 320-335, y Joaquín MARTÍNEZ FRIERA, Un Museo de pinturas en el Palacio de Buenavista. Proyecto de la Real Academia de las Nobles Artes de San Fernando, Madrid, Afrodisio Aguado, 1942. Planos de Antonio López Aguado en la Biblioteca nacional de España (B.N.E): B. 3784. Puerta de Atocha (1814 ó 1823).B. 3785. Ornato de los Arcos de la Puerta del Sol (1814 ó 1823).A.B. 313. Cenotafio por Francisco I en San Isidro el Real (1831).A.B. 314 y 315. Templo de Himeneo en el Paseo del Prado (1829).A.B. 316. Galería para orquesta en San Felipe el Real (1829).A.B.7141. Planta del Palacio de Buenavista como Museo Fernandino (1814).A.B.7142. Fachada principal del Museo Fernandino (1814).A.B.7143. Sección del Museo Fernandino (1814).

[11] Véase Antonio LÓPEZ AGUADO, «Descripción del Real Museo, construido en el Prado de S. Gerónimo de esta Corte», en Colección lithográphica de cuadros del Rey de España, Madrid, Real Establecimiento Lithográphico, 1826, tomo I. Se reprodujo también en el Semanario Pintoresco Español, 23 de junio de 1839, pp. 193-195.

[12]Sobre su intervención en el Museo del Prado, véase Pedro MOLEÓN GAVILANES, La arquitectura de Juan de Villanueva. El proceso del proyecto, Madrid, COAM, 1988, pp. 399-401, y Pedro MOLEÓN GAVILANES, Proyectos y obras para el Museo del Prado. Fuentes documentales para su historia, Madrid, MEC-MNP, 1996, pp. 55-60 y 150-157. Sobre la intervención de Aguado en el Observatorio, véase Manuel LÓPEZ ARROYO, El Real Observatorio Astronómico de Madrid (1785-1975), Madrid, Instituto Geográfico Nacional, 2004, pp. 68-70.

[13]A.H.P.M. P. 24048,ff. 282 a 284 vto. Ante el escribano Francisco Rodríguez Gallego.

[14]SAGUAR, 1987, pp. 220 y 221, que localiza los planos en el Archivo Histórico del Arzobispado de Madrid.

[15]NAVASCUÉS, 1973, pp. 45-49 y 351, que remite a A.V.M.S. 1-201-6, 3-96-18, 4-51-99 y 4-268-21.

[16]NAVASCUÉS, 1973, pp. 354 y 355, que remite a A.V.M.C. 1-125-14.

[17]Sobre La Isabela, véase LARUMBE, 2004, pp. 46-63. En 1818 se recibe en el Ayuntamiento de Madrid una real orden no accediendo a la instancia del arquitecto mayor de Madrid, Antonio López Aguado, en que solicitaba serlo del Real Palacio. Véase A.V.M.C. 1-91-7. Dos planos firmados por Aguado el 21 de diciembre de 1819 con su proyecto para el nuevo edificio del Peso Real en A.V.M. 0,59-31-51.

[18]AVM.S. 3-96-18. «Expediente sobre reedificación de las Casas carnicerías sitas en la Plaza mayor.» A.V.M.C. 1-253-2. Real orden para la reedificación de la Casa Carnicería en la Plaza Mayor. A.V.M.C. 1-253-5. Antecedentes de las obras de la Casa Carnicería en la Plaza Mayor.

[19]A.V.M.S. 3-227-23. «Arco de Toledo. Obras, año de 1818.»

[20]A.V.M.S. 3-227-23 citado.

[21]A.V.M.C. 1-250-23. «Cuenta de la obra de Francisco Torres, maestro Vidriero y Plomero, hecha para la Casa Carnicería.» A.V.M.C. 1-70-59. «Pago por Pintura en la obra de la Casa Carnicería.»

[22]NAVASCUÉS, 1973, da la fecha correcta y remite a A.V.M.S. 2-472-6. CABRILLANA, 1968, pp. 249-250, dice que fue en 1823, por el accidente de la noche del 3 de febrero de aquel año en el Teatro del Príncipe y remite también a A.V.M.S. 2-472-6, donde están los acuerdos del Ayuntamiento en 1822 sobre separación del destino de arquitecto mayor a Antonio López Aguado.

[23]A.V.M.S. 1-41-36.

[24]A.V.M.C. 1-134-46 (1825). D. Antonio López Aguado, arquitecto mayor de esta villa, sobre que se le abonen 200 ducados por el cargo que tenía de conservar el paseo y camino del Prado, como tenía su antecesor D. Juan de Villanueva. A.V.M.C. 1-134-45 (1826). D. Antonio López Aguado, arquitecto mayor de esta villa, sobre que el ramo de fontanería y alcantarillas que estaba a su cargo nombrasen a su teniente D. Juan Antonio Cuervo para desempeñarlo. A.V.M.S. 1-112-47 (1826). El arquitecto mayor D. Antonio López Aguado sobre que se le presten auxilios para atender al despacho de lo mucho que le ocurre, o se le descargue del ramo de fontanería, encargándolo a su teniente D. Juan Antonio Cuervo.

[25]A.V.M.C. 1-125-14 (1828). Nombramiento de arquitecto fontanero mayor y director general de Policía Urbana hecho a favor de D. Antonio López Aguado, con otros antecedentes relativos a dicho cargo.

[26]A.V.M.S. 1-59-35 (1831). Real orden encargando la dirección de la obra del Real Coliseo de la Plaza de Oriente al arquitecto Custodio Moreno por fallecimiento de Antonio López Aguado. Se notifica al Ayuntamiento desde Palacio el 17 de julio de 1831.

[27]De ninguno de sus enlaces tuvo esta señora hijos. Véase NÚÑEZ, 2000, p. 62, que remite en nota al A.H.P.M. Pº. 24596, f. 315. Hay errata en su nota. En realidad hay que ver A.H.P.M. Pº. 24594, ff. 315-393 vto., con los antecedentes de testamento y codicilo, inventario de la partición de los bienes realizada tras el fallecimiento de Antonio López Aguado entre sus hijos y su viuda.

[28]A.H.P.M. Pº. 24594, ff. 315 y ss., ante el escribano Tomás María Manrique.

[29]A.H.P.M. Pº. 24594, f. 319 v.

[30]Copia del texto del Codicilo en A.H.P.M. Pº. 24.594, fol. 325-330 vto., ante el escribano Antonio Lozano Anaya.

[31]Véase el Libro 43 de Difuntos, fol. 124, en la Parroquia de San Sebastián.

[32]CABRILLANA, 1968, p. 251, que remite a AVM.S. 1-63-50. Véase también A.V.M.C. 1-119-14 (1831). Informe a la instancia dirigida a S.M. por Dª. María del Pilar Zazo, viuda del arquitecto Aguado.

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