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Francisco García Nava. Capilla de la Necrópolis del Este
GARCÍA NAVA, FRANCISCO DOMINGO

 

Arquitecto. Somió (Gijón), 12 de mayo de 1868 – Madrid, 29 de diciembre de 1937

 

Una reciente y concienzuda investigación ha logrado, al fin, concretar las verdaderas fechas de nacimiento y muerte de Francisco García Nava, aportando al tiempo otros datos que vienen a perfilar su biografía y su carrera como arquitecto, así como a completar el catálogo de su obra[1]. Según el acta de bautismo conservada en el Archivo Histórico Diocesano de Oviedo, nació en Somió el 12 de mayo de 1868 (no en 1872 o 1877, como se venía afirmando), hijo de don Andrés García, natural de Granda –concejo de Siero– y de doña Isidora Nava, de Gijón. Tras cursar estudios de enseñanza media en el Instituto Jovellanos de Gijón, donde destacó en la asignatura Dibujo lineal y de adorno, en 1891 lo encontramos ya en Madrid como auxiliar de secretaría del Ayuntamiento. En 1892 ingresó en la Escuela Superior de Arquitectura pero no logrará titularse hasta diez años más tarde, pues tuvo que compaginar los estudios académicos con su trabajo en el Ayuntamiento –desde 1893 como delineante-escribiente de Cementerios, a las órdenes de los arquitectos municipales José López Sallaberry y Pedro Domínguez Ayerdi[2]– y con una incursión en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central para cursar Mecánica Racional en 1897-1898. Obtuvo el título de arquitecto en noviembre de 1902, en enero de 1905 fue nombrado Arquitecto de Cementerios del Ayuntamiento de Madrid y en agosto de 1930, Arquitecto Jefe de la Sección de Construcciones. De profundas convicciones religiosas, en diciembre de 1933, víctima del acoso político, fue relevado de su cargo de arquitecto director de la Necrópolis del Este, falleciendo cuatro años después.

 

Poco a poco, la figura de García Nava ha ido alcanzando el destacado lugar que ciertamente le corresponde dentro de la arquitectura española de las primeras décadas del siglo XX. Su aportación a la edilicia doméstica en sus obras de mayor empeño se distingue por una imaginativa interpretación del eclecticismo finisecular impregnada de la corriente secesionista, como puede apreciarse en el edificio de viviendas de la calle Alfonso XII, nos 36-38, proyectado en 1912, mientras que el construido en la plaza del Marqués de Salamanca, nº 11, ya de 1929, muestra una depuración formal próxima a la estética decó.

 

En la iglesia de la Buena Dicha, de la calle Silva, nº 21, proyectada en 1914, García Nava consigue un ejemplar excepcional en la arquitectura religiosa madrileña de la época, sacando el máximo partido al exiguo solar entre medianerías en un alarde de talento y creatividad. Con planta de una sola nave de dos tramos, el primero con coro en alto, la mayor amplitud del crucero logra dar la sensación de un espacio centralizado, enfatizado por una bóveda estrellada que evoca los cimborrios mudéjares de las catedrales de Teruel y Zaragoza. Arcos de herradura rebajada, túmidos, apuntados y angrelados, con claros ecos de la arquitectura almohade y taifa de la Aljafería, alfices, fantásticas lacerías y nervaduras góticas, exuberantes vidrieras de aliento secesionista, se ensamblan armoniosamente en una sintaxis de talante ya no historicista sino modernista. En la fachada, la piedra se combina con un virtuoso tratamiento del ladrillo, destacando el pórtico con arcos de herradura apuntada y el gran vano termal apuntado, elementos muy similares a los empleados en la Necrópolis del Este.

 

Cuando en 1905 se quiso reactivar la construcción del gran cementerio madrileño proyectado casi treinta años antes, la estética imperante era muy distinta. García Nava se ocupó de poner al día el proyecto de Fernando Arbós y José Urioste en un complejo proceso proyectivo que se alargaría hasta 1927. Así, mantuvo respetuosamente la planta general –inspirada en la del Zentralfriedhof de Viena–, pero modificó por completo el diseño de los pórticos de acceso, edificios de administración, depósitos y capilla, con un estilo muy personal fuertemente influido por el lenguaje de la Secession, en el que por una suerte de prodigiosa mutación biológica el historicismo románico-bizantino del proyecto de 1877 se transformaba en modernismo. Con el fin de conferir un tono nacionalista a la edificación, García Nava empleó arcos de herradura y modillones de rollos en el arco triunfal que centra los majestuosos Propileos, coronado en su día por tres cúpulas vaídas con revestimiento cerámico[3]. La capilla, una auténtica obra maestra, posee una única torre en la cabecera, rematada por un chapitel fusiforme de inspiración gaudiana y cierto carácter expresionista. Su cúpula presenta perfil parabólico[4] y distintos elementos de remota extracción bizantina, a los que habría que añadir el aire exótico que le otorgaba su primitiva cubierta de cerámica vidriada. La insistencia en el empleo de formas parabólicas –en el remate de la torre, en la cúpula y en los arcos torales y vanos de la capilla, así como en los viaductos que resolvían la comunicación de la Necrópolis con la ciudad– recuerda ciertamente a Gaudí, pero guarda también asombrosas similitudes con ciertos diseños del alemán Wilhelm Tappe (1769-1823) que hacen de García Nava un entusiasta seguidor, aunque seguramente inconsciente, del “Ellipsenbogenstil” que aquel preconizaba a principios del siglo XIX. Asimismo, la brillante configuración de la capilla del cementerio parece que fue tenida muy en cuenta por Jacques Droz (1882-1955) en la iglesia de Santa Juana de Arco en Niza.

 

La obra de García Nava en la Necrópolis del Este se alza pues como el buque insignia del modernismo madrileño, situándose también en primera línea del panorama español del estilo[5]. En su género, como cementerio, puede decirse sin exageración que el arquitecto asturiano llevó a cabo una de las creaciones más notables de Europa.

 

ESCRITOS

 

“Arista curva en una cubierta de hierro”, Pequeñas Monografías de Arte, nº 9, enero de 1908.

 

“Cimentaciones en Nueva York”, Pequeñas Monografías de Arte, nº 11, marzo de 1908.

 

“Hotel de D. Valentín Sarasola en la villa de Grado (Asturias)”, Pequeñas Monografías de Arte, nº 19, junio de 1909.

 

“Conducción de agua derivada de una acequia”, Pequeñas Monografías de Arte, nº 23, octubre de 1909.

 

“Comprobación de la estabilidad de una chimenea”, Pequeñas Monografías de Arte, nº 30, mayo de 1910.

 

“La nueva Necrópolis de Madrid”, La Construcción Moderna, nº 9, mayo de 1911.

 

La Necrópolis del Este de Madrid, Madrid, Hauser y Menet, 1927.

 

OBRA CONSERVADA

 

Necrópolis del Este, Madrid, 1905-1927.

 

Dos edificios de viviendas para Enrique Gutiérrez en calle Alfonso XII, nos 36 y 38, c/v a Alberto Bosch y Casado del Alisal, 1912.

 

Reforma del Palacio Longoria en la calle Fernando VI, nº 4, c/v a Pelayo, 1912.

 

Panteón Zorrilla Alaber (Necrópolis del Este), 1913.

 

Iglesia de la Buena Dicha en la calle Silva, nº 21, con fachada trasera a calle Libreros, n.º 12, 1914-1917.

 

Edificio de viviendas para Guillermo Vázquez en la calle Silva, nº 21, 1916.

 

Edificio de viviendas para Miguel Castañer en la calle Bretón de los Herreros, nº 6, 1916.

 

Edificio de viviendas para Jesús Espiga en la calle Fray Luis de León, nº 7, c/v a Sebastián Elcano, nº 17, 1917.

 

Panteón Pozo-Mulet (originalmente Ugalde Cámara), (Sacramental de San Isidro), 1919.

 

Panteón Ozcáriz Garayoa (Sacramental de San Isidro), 1920.

 

Panteón Martínez Lahera (Necrópolis del Este), 1923.

 

Edificio de viviendas para Emilio Fernández-Peña en la calle Casado del Alisal, nº 12, 1925.

 

Restauración de la iglesia de San Marcos en la calle San Leonardo, nº 10, 1926.

 

Ampliación de edificio de viviendas en la calle Alfonso XII, nº 32, 1927.

 

Edificio de viviendas para Ángel Bravo en la calle Casado del Alisal, nº 16, 1929.

 

Edificio de viviendas para Margarita Rodríguez San Pedro en la plaza del Marqués de Salamanca, nº 11 c/v a Príncipe de Vergara, 1929.

 

Panteón Cifuentes (Cementerio de Ceares, Gijón), 1929.

 

OBRA DESAPARECIDA

 

Vivienda para Manuel García en la calle Antonio Pérez, nº 16, 1902.

 

Quinta “El Mirador” para Manuel Cristóbal Mañas en la calle Pirineos, nº 25, 1912.

 

Reforma del frontón Jai Alai para Majestic Garage en la calle Alfonso XII, nº 60, 1912.

 

Hotel para Encarnación Valdés en la calle Marqués de Urquijo, nº 8, c/v a Tutor, 1913-1916.

 

Vivienda para Elena Guimerá en el paseo del Cisne (hoy de Eduardo Dato), nos 13 y 15, 1916.

 

Edificio de viviendas para Juan Rosado en la calle Sebastián Elcano, s/n, 1917.

 

Edificio de viviendas y taller de ebanistería para Rafael Esteban en la calle Sebastián Elcano, nº 14, 1917.

 

Edificios de viviendas para Isidoro Albarrán en la calle Doña Berenguela, nº 22, y en Doña Urraca, nº 15, 1917.

 

Hotel para Emilio Ruiz de Salazar en la carretera de San Isidro (hoy Paseo de la Ermita del Santo), nº 5, 1919.

 

Edificio de viviendas para Mariano Aldaz Hugalde en la calle Moreto, nº 11, c/v a Casado del Alisal, nº 10, 1924.

 

Piscina y reformas en el Instituto de Enseñanza Secundaria Virgen de la Paloma en la calle Francos Rodríguez, nº 106, c/v Antonio Machado, 1933.

 

PROYECTOS NO REALIZADOS

 

Vivienda para Paula Gil en la calle López de Hoyos, nº 20, 1904.

 

Monumento sepulcral del Padre Cámara en la Catedral Nueva de Salamanca, 1904.

 

Panteón de Hombres Ilustres en la Necrópolis del Este, 1911.

 

Viaductos sobre el arroyo Abroñigal en la calle O’Donnell y sobre el barranco de La Elipa en la carretera de Vicálvaro, 1911.

 

Edificio para Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Gijón, 1913.

 

Edificio para el Círculo de la Unión Mercantil e Industrial de Madrid, 1916.

 

Panteón para los Héroes de Cuba y Filipinas (Necrópolis del Este), 1918.

 

Viaducto de la calle de Bailén sobre la de Segovia, 1932.

 

BIBILIOGRAFÍA

 

ADELL ARGILÉS, JOSEP MARÍA, Arquitectura de ladrillos del siglo XIX. Técnica y forma, Madrid, Fundación Universidad-Empresa, 1986.

 

ALONSO PEREIRA, JOSÉ RAMÓN, Madrid 1898-1931 de corte a metrópoli, Madrid, Comunidad de Madrid, 1985.

 

ARANDA, OSCAR DA Y MUÑOZ FAJARDO, RICARDO, Madrid modernista, guía de arquitectura, Madrid, Tébar-CSIC, 2006.

 

AYUNTAMIENTO DE MADRID, Reseña histórica y antecedentes acerca de las Necrópolis del Este y el Oeste, Madrid, Imprenta Municipal, 1906.

 

BALDELLOU SANTOLARIA, MIGUEL ÁNGEL, Arquitectos en Madrid, Madrid, Ayuntamiento, 2005.

 

BALDELLOU SANTOLARIA, MIGUEL ÁNGEL, “García Nava, Francisco”, Diccionario Biográfico Español, Madrid, Real Academia de la Historia, 2009. http://dbe.rah.es/biografias/38860/francisco-garcia-nava .

 

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CASINELLO PLAZA, MARÍA JOSEFA Y ADELA MARÍA, “Rehabilitación del conjunto monumental Los Propileos. Cementerio de Nuestra señora de la Almudena”, en AA. VV., Una Arquitectura para la Muerte, Sevilla, Junta de Andalucía, 1993, págs. 313-323.

 

GARCÍA NAVA, FRANCISCO, “La nueva Necrópolis de Madrid”, La Construcción Moderna, 9 (15-V-1911), págs. 173-175.

 

GARCÍA NAVA, FRANCISCO, La Necrópolis del Este de Madrid, Madrid, Hauser y Menet, 1927.

 

LEAL SERRANO, ÁNGEL, “Una aproximación a la figura del arquitecto asturiano Francisco García Nava (1868-1937)”, Liño, 21 (2015), págs. 59-70.

 

MORALES SARO, MARÍA DEL CARMEN, Gijón 1890-1920. La arquitectura y su entorno, Gijón, Ayuntamiento, 1978.

 

MORALES SARO, MARÍA DEL CARMEN, El modernismo en Asturias. Arquitectura, Escultura y Artes Decorativas, Oviedo, Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias, 1989.

 

ROCHA ARANDA, OSCAR DA, El Modernismo en la arquitectura madrileña. Génesis y desarrollo de una opción ecléctica, Madrid, CSIC, 2009

 

SAGUAR QUER, CARLOS, Arquitectura funeraria madrileña del siglo XIX, Tesis Doctoral, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 1989.

 

SAGUAR QUER, CARLOS, “Arquitectura modernista en los cementerios de Madrid”, Goya, 217-218 (1990), págs. 65-77.

 

SAGUAR QUER, CARLOS, La arquitectura de la Necrópolis del Este, Madrid, Artes Gráfi­cas Municipales, 1998.

 

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VV. AA. La Necrópolis, Madrid, Imprenta Municipal, 1916.

 

CARLOS SAGUAR QUER

FECHA DE REDACCIÓN: 13 DE NOVIEMBRE DE 2019

FECHA DE REVISIÓN: 27 DE DICIEMBRE DE 2019

 

NOTAS

[1]ÁNGEL LEAL SERRANO, “Una aproximación a la figura del arquitecto asturiano Francisco García Nava (1868-1937)”, Liño, 21 (2015), págs. 59-70. Ángel Leal Serrano, Aproximación al arquitecto Francisco García Nava: vida y obra (1868-1937), trabajo del Máster en Estudios Avanzados en Historia del Arte Español, Delfín Rodríguez Ruiz (dir.), Universidad Complutense de Madrid, 2014, inédito.

[2]El Lábaro. Diario independiente (Salamanca), año VIII, nº 2.172, 23 de abril de 1904, pág. 2.

[3]En la cuidada rehabilitación de los Propileos llevada a cabo recientemente por las hermanas Casinello Plaza se ha perdido una magnífica ocasión de reponer la bóveda vaída corrida de la cubierta, hoy plana, y las cinco cúpulas con revestimiento de cerámica vidriada que coronaban el arco triunfal y los accesos secundarios.

[4]LUDWIG SCHREINER, “Wilhelm Tappe (1769-1823). Ein Architekturtheoretiker des 19. Jahrhunderts”, Niederdeutsche Beiträge zur Kunstgeschichte (Colonia), 9 (1970), págs. 195 y ss.

[5]CARLOS SAGUAR QUER, “Arquitectura modernista en los cementerios de Madrid”, Goya, 217-218 (1990), págs. 69-77.

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