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Vista de la Ermita de San Antonio de La Florida. José Gómez. Colección Particular.
FELIPE FONTANA

 

Arquitecto, Bolonia, 1 de mayo de 1744 – Madrid 21 de agosto de 1800

 

Cuando el rey compra la huerta de los marqueses de Castel Rodrigo, con el objeto de hacer en ella una «Casa de Campo, Jardines, Bosquete y Cascadas de su Real diversión«[1] nombró como director general de obras a José Merlo y arquitecto encargado a Felipe Fontana, bajo la supervisión de Merlo[2].

 

Fontana comienza todas las cuentas que presenta diciendo «yo don Felipe Fontana, arquitecto nombrado por S.M. de las Reales Obras de la Florida«[3]. No son demasiados los datos que tenemos sobre este arquitecto, se le cita primordialmente en relación con el teatro del Buen Retiro y con las construcciones de la Florida.

 

La localización, en 1998, en el Archivo de Protocolos de Madrid de su testamento, realizado el 24 de abril de 1790, nos permite saber con certeza algunos datos nuevos sobre su procedencia. Tenía en el momento de redactarlo 47 años y era natural de Bolonia[4], había nacido en la parroquia de San Segismundo y era hijo de Andrés Fontana y Dominica María Fontana de Jirella. En dicho testamento nombra por su única y universal heredera a su mujer Peregrina Fabro, natural de Valencia. En el momento de redactarlo no tenía hijos[5].

 

Dice Marcos Antonio de Orellana[6] que Fontana pertenecía a una célebre familia de pintores y arquitectos boloñeses, y que es probable que algunos de ellos trabajasen en España, incluso nombra a Lavinia Fontana, hija de Próspero Fontana, gran pintor de Bolonia como una de sus antepasadas[7].

 

Felipe Fontana se dedicó desde su infancia al estudio de la arquitectura civil, estudió cuatro años en la Escuela de Dominico Doti, decano de la Academia Clementina de San Lucas en Roma y de la Academia de San Lucas de Bolonia. Después estudió ocho años arquitectura teatral con Antonio Galli Bibiena, boloñés, arquitecto primero de la Majestad Cesárea la Emperatriz[8].

 

Con 23 años en 1767, llegó a España, donde no pudo ejercer la arquitectura por no estar agregado a ninguna Academia. En 1769 se trasladó a Valencia donde se le proporcionó la ocasión de dibujar un teatro. Lo consultó con Fray Francisco Cabezas y obtuvo su aprobación. Después lo envió a Madrid, donde igualmente mereció la aprobación de Ventura Rodríguez, quien lo manifiesta en una carta remitida el 30 de octubre de 1775 al Secretario de la Cámara Tomás del Mello[9]. A partir de esta fecha pasó a vivir un año en Valencia donde dio a conocer su habilidad y talento para realizar perspectivas teatrales.

 

En Castellón de la Plana pintó el frontis de la iglesia y convento de San Francisco      que llamaba la atención por la perfección con que realizó los fingidos elementos arquitectónicos. También policromó la casa del Conde de Sirat y la cúpula de la parroquia de San Lorenzo. Trabajó en un altar en San Pedro Pascual en la parroquia de San Bartolomé que estaba sobre el arco de la capilla. Era un gran especialista en pintar arquitecturas fingidas en casas particulares y edificios religiosos, destacamos el frontis de la casa de la Condesa del Castellar, frente a la iglesia de Santo Domingo y el altarcito de San Vicente en la calle de Campaneros.

 

Hizo, entre otras obras, una bella planta y perfil y corte de un templo de tres naves, con su fachada, “cesión interior y demás conveniente, en cuya virtud fue nombrado Académico de mérito de la Real Academia de San Carlos el 17 de septiembre de 1775 en cuya Academia existe dicha obra”[10]. Por idea suya se hizo la puerta de la Ruzafa en Valencia que se concluyó el 14 de abril de 1786.

 

Además de obras arquitectónicas y teatrales también realizó grabados y aguafuertes recogiéndose en la obra Fernando Gallí Bibiena, hermano de su maestro Antonio Gallí Bibiena. Es una obra de tres tomos con el título Direzione o giovani studenti nel disgeno del Architetura civile, nella Academia Clementina del Instituto delle Scienza. Impresa la 3ª edición en Bologna en 1764.

 

En 1786 llegó de nuevo a Madrid para el servicio del rey, en 1788 fue nombrado director del Belén que montó el príncipe de Asturias, haciendo incluso labrar varias figuras en Valencia a José Esteve de Luciano.

 

En 1789 fue nombrado tramoyista del teatro del Buen Retiro, puesto que había quedado vacante por muerte de Santiago Bonavera, que a su vez, lo había heredado de su tío, llamado igual que él. Ambos habían nacido en Bolonia, igual que Fontana, y parece posible que éste fuese recomendado para el puesto por su compatriota. Se le asignaron 6.000 reales anuales de sueldo, que era la mitad de lo que realmente le debía corresponder, ya que los Bonavera habían estado cobrando 12.000 reales[11].

 

Aunque tuvo el cargo desde la fecha citada, no se emite el Real Decreto con su nombramiento hasta el 13 de mayo de 1790 y no se va a incorporar de forma oficial hasta pasado bastante tiempo, ya que le previnieron que no tenía que personarse hasta que no fuese llamado de oficio por el intendente del Buen Retiro.

 

El 14 de mayo de 1791 a través de un memorial, solicitó la incorporación a su puesto y los emolumentos que le correspondían desde el día que fue nombrado. También pidió que le explicasen cual era la causa de la tardanza en tomar posesión.

 

Según otro memorial presentado en 1792, solicitando exactamente lo mismo que en el anterior, le contestaron que no se podía incorporar a su puesto porque el señor Barleti tenía ocupado el teatro con un globo. No obstante Fontana ya había mandado comenzar los trabajos de limpieza del teatro desde 1791. Encargó esa labor su padre con cuatro peones que le suministra el intendente, «porque él se encuentra haciendo otros trabajos que le ha mandado S.M.«. Los documentos deben hablar de su padre político, que vivía con ellos y que es aludido en otras ocasiones, como veremos más adelante. Los citados sueldos los cobrará efectivamente desde el día de su nombramiento y los trabajos que estaba realizando en este momento por orden del rey indudablemente eran ya los de la Real Florida que había empezado a conformarse.

 

Fontana va a pasar varios años pidiendo que se le reconozcan los emolumentos que habían tenido sus antecesores, a lo que no accedió el rey en ningún momento. Para realizar todos los días su trabajo en la Real Florida se había puesto a su disposición un coche, que llevaba desde el Buen Retiro. En 1795 tenemos constancia que sufrió una enfermedad que le ocasionó muchos gastos, por lo cual vuelve a pedir los emolumentos que le debían corresponder por su plaza.

 

Cuando se dirige al rey se nombra a sí mismo de diferentes maneras, en 1795 decía que era Conservador del Real Teatro del Buen Retiro y arquitecto de S.M.; en 1796 lo adorna más llamándose a sí mismo «Arquitecto, Pintor y Tramollista del Coliseo del Buen Retiro».

 

Según él mismo declaró en 1796 estaba aquejado de una falta de vista que le producía considerables trastornos, esto le llevó en marzo de 1797 a solicitar permiso para trasladarse a los baños de Archena en Murcia y después pasar a la ciudad de Valencia, de donde era su mujer, para descansar y así tratar de reponerse. En el informe que realizaron los médicos y cirujanos que le atendieron decían que padecía una obstrucción de nervios, particularmente los ópticos, que le hacían tener «predisposición a insultos paralíticos» algo que se llamaba vulgarmente «gota serena»[12].

 

Durante su ausencia de la Corte se hicieron cargo de los trabajos de la Florida Francisco Ribas y Carlos Chornet, como aparejadores mayores de las Reales Obras de la Florida, firmando las cuentas de todo lo que se trabajó, desde el 1 de mayo de 1796 hasta el 30 de abril del siguiente año[13].

 

Hay constancia que realizó obras en Valencia, pero se desconocía que intentó hacer el Convento de Cartujos de la Dehesa de Casaluenga a dos leguas de Sevilla. En la Junta celebrada el 3 de mayo de 1799 en la Academia de San Fernando se examinó un expediente remitido por Felipe Fontana para el nuevo Monasterio. Iba acompañado de nueve diseños, pero no fue aprobado por no haber presentado el informe facultativo y ver la Academia, una vez analizados los planos, numerosas deficiencias en los mismos[14].

 

Fontana murió el 21 de agosto de 1800 en su casa del Buen Retiro y su plaza como tramoyista del Real Sitio fue suprimida pasando a hacerse cargo de ese trabajo el conserje del Palacio Real.

 

El 18 de septiembre de ese mismo año su viuda Peregrina Fabro entregó a Florencio Martín, como interventor de la Real Florida, los «Diseños, Planes y Modelos del Palacio, Jardines, Fuentes, Cascadas, Ynbernáculos, Galerías y Hermita de San Antonio de la Florida ejecutados por el Arquitecto de S.M. D. Phelipe Fontana«. Se hizo un inventario de todos ellos por orden de Juan de Villanueva, que comisionó a su ayudante Juan Millán para ejecutarlo. Van citados en dicho inventario de la siguiente forma:

 

«Diseño del Altar mayor de San Antonio de la Florida.

Diseño de la mina que sale de la Florida al río.

Diseño de la Fachada principal del Palacio de la Florida.

Segunda Fachada del mismo Palacio.

Perfil de las escaleras del Jardín.

Plano del Vestíbulo y Escalera principal del Palacio.

Otro Plano de lo mismo, escalera menor.

Fachada principal del Palacio en escala menor.

Tres diseños de la Escalera principal del mismo Palacio plano bajo, plano principal y corte.

Galería circular con la Fuente principal del piso del Jardín, su plano bajo.

Fachada principal de dicha Galería circular.

Otra fachada del Palacio de la Florida.

Otra fachada del mismo Palacio, en menor.

Corte de escalera lateral del Palacio.

Corte más ancho de la Galería circular, escalera y ramblas del Jardín.

Plano de las escaleras circulares que hacen frente al de los Ymbernáculos,

Fachada del anterior plano con cascadas a los lados y sus cenadores.

Fachada y uno de los ángulos de los Jardines altos y ramblas para bajar al Jardín bajo.

Plano y fachada de uno de los Ymbernaculos.Plano y fachada de uno de los Ymbernaculos. (repetido)                

Plano y fachada de una de las cascadas con sus Fuentes arrimadas a los Ymbernáculos.

Corte por lo largo y por ancho de los Ymbernaculos.

Planta baja de una de las Fuentes y Galería circular a ella unida a los Murallones.

Fachada de la anterior, planta de la Fuente de Diana.

Corte por ancho de la misma fuente.

Planta baja de uno de los Salones circulares a los extremos de la Galería principal.

Otra de los mismos y media planta del piso principal del salón.

Fachada principal del mismo salón y Galería principal.

Corte del mismo salón y corte de la Galería principal.

Fachada y corte del mismo salón circular a los extremos en la Galería.

Plano de la Portada principal de la Galería.

Corte de dicha Portada.

Fachada de la Portada principal de la Galería grande.

Fachada opuesta a la principal de la misma Portada.

Corte más largo de la misma Portada principal.

Corte de la Portada y Galería Grande.

Plano general en que se demuestran los Jardines altos y bajos y Galería de la Florida.

Fachada del Observatorio encima de la fachada principal del Palacio.

Plano de un cenador cuadrado.

Plano y fachada de la nueva capilla de San Antonio.

Corte por largo y ancho de lo interior de la capilla de San Antonio y su Puerta principal.

Fachada del Frontispicio para colocar el Escudo de Armas Reales.

Cinco Escalas con que se hicieron los diseños.

Diez y siete borradores de todo el Proyecto y Plano general del Sitio de la Real Florida.

Plano general de las demarcaciones del Sitio conforme le tenía el Príncipe Pío, con sus medidas.

Plano y Perfil del terreno y camino de San Bernardino.

Onze Borradores de la Capilla de San Antonio.

Un modelito de madera de un ángulo de la portada principal»[15].

 

No terminan aquí las vicisitudes de esta colección de planos ya que en 1809 José Merlo hizo entrega de todas las escrituras y demás papeles pertenecientes a la Real Florida y sus agregados que obraban en su poder «asi en mi hida a Francia como al tiempo que me dieron salida de mi prisión en diciembre de 1809«[16].

 

Virginia Tovar después de analizar el proyecto de Fontana nos dice que este arquitecto «toma como base el edificio palacial como volumen unitario rodeado de las diversas experimentaciones y variadas posibilidades de la época«[17]. Compara estas realizaciones con las obras llevadas a cabo por Boffrand para el Chateau de Malgrange, cerca de Nancy en el primer tercio del siglo XVIII.

 

Entre los papeles que tenía en su poder Fontana a su muerte, también se hallaba un libro del Palacio de Caserta de Nápoles que el rey le dio para que «tomase de él lo que juzgase a propósito para la execución de los Planes y Diseños de la Real Florida»[18]. Indudablemente el pensamiento del arquitecto estaba puesto en ese palacio, pero las posibilidades económicas con que contó le limitaron sobre manera[19].

 

Haciendo un nuevo análisis de los planos después del que hizo Virginia Tovar, llegamos a la conclusión que fueron realizados con anterioridad a 1800, fecha de la muerte del arquitecto, por lo tanto, todavía no estaban compradas las huertas y palacio de Alba. Incluso se podría decir que son anteriores a 1797 porque en esa época ya estaba enfermo y afectado de la vista, por lo cual no es demasiado posible que pudiera seguir diseñando. Realmente es más que probable que todos ellos hayan sido realizados al comienzo de las obras en 1792-93 y que pertenezcan solamente a las remodelaciones que se pensaban hacer en el Palacio del príncipe Pío, ya que uno de los últimos asientos dice «Diez y siete borradores de todo el proyecto y plano general del Sitio de la Florida» y en el siguiente ya menciona «Plano general de las demarcaciones del Sitio conforme le tenía el Príncipe Pío, con sus medidas». En estos primeros años, La Real Florida era solamente el terreno de la Montaña del Príncipe Pío, y así será hasta 1795 en que se amplía con la compra de varias tierras que llegarán hasta el Palacio de La Moncloa de Godoy, que antiguamente se había llamado de Fuente El Sol.

 

OBRAS REALIZADAS POR FELIPE FONTANA EN LA REAL FLORIDA

 

Volviendo a Felipe Fontana, como ya hemos mencionado, Francisco Ribas y Carlos Chornet están junto a él en las obras de la Florida como aparejadores, pero también cuenta con otra serie de profesionales que llevan a cabo diferentes trabajos. Bernardo Pottoc realiza el trabajo de medidor; Juan Antonio Bermejo, Pedro Gumucio y Benito Osorio como sobrestantes y Pedro Piccioli, jardinero mayor que estaba a cargo de los nuevos jardines.

 

Una de las primeras medidas que toma el rey cuando se hace con toda la Florida es comenzar cuanto antes las obras necesarias para convertir la Real Posesión el lugar de esparcimiento deseado, y una decisión importante, es habilitar los hornos de ladrillo que existían en sus terrenos para que fabriquen el material necesario. Juan de Villanueva dará las órdenes oportunas para la puesta en marcha[20].

 

En el mes de julio de 1792 se comenzaron las obras en la casa del capataz de los jardines, sita en la Montaña del Príncipe Pío.

 

Blas Canosa fue el encargado de solarla, tuvo que utilizar para ello 3.084 baldosas, lo que nos puede llegar a dar idea de las dimensiones del lugar. También se le encargó el solado de la casa que había sido de los dependientes de Rentas Reales en la Puerta de San Vicente y que en este momento pertenecía ya a la Real Florida. Continuó por la antigua Casa de Vacas que se empedró de nuevo[21].

La primera cuenta presentada por Pottoc especifica la piedra berroqueña colocada en la Florida desde el 21 de diciembre de 1793 hasta el 20 de junio de 1794[22].

 

El 12 de abril de 1794 Fontana pasa la cuenta de gastos que ha originado la realización del modelo que el rey le ha pedido. Colaboran con él varios de los mejores profesionales. Dibujante de figuras: Domingo Rodríguez. Escultor: Ramón Estrada. Delineante: Natalio Casal. Carpinteros: José Guitar, Juan Prado, Gaspar Eisarga, Manuel Obispo, Juan Cortijo y Félix López. Ayudantes: Pedro López, Eugenio del Arco y Gregorio Gurguimi, por haber pintado la vista del palacio. Vaciador de figuras: Jacinto Canosa. Aprendiz: Rafael Canosa. A los oficiales de carpinteros y ayudantes el rey les concedió como gratificación 184 reales para poder asistir a los toros.

 

Utilizaron como materiales para la ejecución de la maqueta, pinceles, tinta china, tornillos, cadena de seis y media varas de largo, madera de peral, y treinta y ocho varas de gante blanco de cinco cuartas de ancho para poner alrededor del modelo. El total de todos los gastos supuso 20.422 reales. Se tuvieron que realizar 10 columnas con los capiteles y basas corintias, 350 columnas más, 130 guarda ruedas, 107 impostas de diversos tamaños, 11 medias naranjas chicas, 9 medias naranjas medianas con moldura por dentro, 2 piezas de caoba con media naranja lisas sin moldura, 6 cabos de buril, 3 garitas de caoba, 11 molduras de varios tamaños, un cascarón con cornisa de caoba, una media naranja con molduras dentro y fuera, una pieza embovedada para la fuente, una pieza de pino en media naranja, 392 vasos para las flores, una moldura por fuera, 8 piezas para los balcones, 2 piezas para las fuentes, 4 pilones y 2 pilas de columna, 180 balaustres para los balcones, 6 pedestales y pieza para el cuadrante que se pone en el pie del nivel. Todo ello importó 2.712 reales de vellón y se ha comenzó a realizar el 12 de julio de 1792.Por otro lado, Juan María Cherati hizo arbolitos y macetas para el modelo por un importe de 1.670 reales[23].

 

Fueron contratados para intervenir en las obras de la Florida miembros del Regimiento de Reales Guardias Españolas, sargentos, cabos y soldados que cobraron sus correspondientes sueldos. Asimismo también participaron miembros del Regimiento de Guadalajara. El número de empleados semanales que estaban trabajando en las obras de la Florida fue aproximadamente de 230[24].

 

CONSTRUCCIÓN DE LA ERMITA DE SAN ANTONIO DE LA FLORIDA

 

La ermita de San Antonio de la Florida es la única construcción que se conserva de las realizadas por Carlos IV cuando compra los terrenos de la Florida en 1792.

 

En la actualidad existen en el Paseo de la Florida dos iglesias gemelas, situadas en las proximidades de la Cuesta de Areneros. La primera que nos encontramos viniendo de Madrid es la que se realizó con el proyecto de Felipe Fontana y que posee los extraordinarios frescos del pintor Goya. La iglesia gemela fue erigida después de confiarse la custodia de la primitiva a la Real Academia de San Fernando, por Real Orden de 14 de noviembre de 1925. Se creó una comisión formada por Académicos y representantes de la Diputación Provincial y del Ayuntamiento de Madrid, que tuvo como principal función, la conservación de las pinturas de la Ermita y la administración de los fondos que se pudieran conseguir para este fin.

 

En las actas de esta Comisión se aprecia la gran preocupación que provocó la visita a la Ermita de San Antonio. Las pinturas estaban muy dañadas y además el deterioro iba aumentando considerablemente[25]. El conde de Romanones, que era en aquel momento el director de la Real Academia, creyó oportuno construir al lado una nueva ermita para el culto y dejar la que existía para museo. El Ayuntamiento cede los terrenos para la nueva construcción y se designa como arquitecto a Juan Moya e Idígoras.

 

La nueva Ermita fue terminada el 4 de abril de 1928. El día 30 se trasladó la imagen de San Antonio de Padua, con la intención de devolverla cuando se hiciese una reproducción[26]. Fue entregada al obispado por la comisión, quien a su vez la concede a la Real Academia en depósito con los restos de Goya pero pone una serie de condiciones: que debe conservar el carácter sagrado y «se la denominará Ermita de San Antonio de la Florida y Panteón de Goya«. La Academia de San Fernando queda obligada a celebrar anualmente en la Ermita una o dos misas de aniversario por el alma de Goya y podrá, si lo desea, organizar exequias fúnebres por otros ilustres españoles[27].

 

La primera Ermita que hubo en la Florida fue realizada, según una crónica de Antonio López Figueroa de 1804, por Pedro Arias, que tenía un lavadero con una casilla de esteras y en su interior colocó una imagen de Nuestra Señora de Gracia, devoción introducida en España por los Padres Agustinos Calzados. Todos los días le ponía una lucecita de aceite[28]. Andando el tiempo fabricó una casilla de barro y en ella colocó a la Virgen con algunos adornos, según parece esto ocurrió a mediados del siglo XVI. Pocos años después, hizo otra más grande a teja vana y baja de techo y le puso un altar portátil donde consiguió que se celebrase misa. Precisa López Figueroa que estaba situada en un sotillo donde se construyó la puerta de San Vicente, entre dos caminos carreteros, que descendían desde la salida del Alcázar y que se puede ver en el plano de Teixeira al pasar el puente del Parque[29].

 

Una segunda Ermita fue erigida en el mismo lugar y la podemos contemplar en el plano de José de Arce de 1735, con una planta ochavada, pero más adelante Chalmandrier en 1761 nos presenta una iglesia que parece de planta de cruz latina, acompañada de la nota número 72 que dice «Ermita de San Antonio año de 1720». Hemos podido constatar que en 1728 había una Ermita llamada de Nuestra Señora de Gracia y San Antonio de Padua la cual pertenecía a la jurisdicción de la Iglesia de San Martín y por lo tanto, piden licencia al abad de este lugar para rezar una salve, letanía y villancicos el día 12 de junio de ese año. Se encarga de oficiar el acto el teniente cura de San Marcos que era Iglesia aneja a San Martín[30]. Tiene que ser ya la Ermita construida por orden del guarda mayor Francisco del Olmo, que todos los historiadores dicen se construyó en 1729, y la imagen que se venera de San Antonio de Padua será la que hizo Diego de Villanueva padre del arquitecto neoclásico Juan de Villanueva, que tomó como modelo una pintura del Santo que estaba en la capilla de los Buenos Temporales de la Iglesia de San Ildefonso y que la había hecho Pedro de Valpuesta, nada extraño si tenemos en cuenta que Villanueva vivía en la calle San Pedro y San Pablo muy cerca de esta Iglesia.

 

La imagen del Santo se colocó en un altar colateral al altar mayor en el mismo año en que se terminó la nueva Ermita, fue tanta la gente que acudía a él con sus súplicas que el pueblo olvidó la primitiva advocación y empezó a denominarla San Antonio de la Florida.

 

La obra estuvo a cargo del arquitecto Churriguera que la fabricó de ladrillo y cal «con una longitud y altura de 30 pies y amplitud de 20 pies, con una sacristía de 14 pies de longitud y 12 de altitud, adornó primorosamente su media naranja e hizo los tres retablillos, los que no adornó por huir de la Corte por cierta travesura que executó[31]».

 

Francisco del Olmo pidió al abad de San Martín que se encargara de su gobierno ya que la nueva capilla estaba en su territorio, se negó el abad por lo que Olmo recurrió al arzobispo de Toledo, quien obligó al párroco de San Martín a que tomase posesión de la capilla.

 

El 23 de octubre de 1766 el Consejo de Castilla da orden de que se realice un inventario de todas las alhajas que contenía la Ermita, el cual se realiza el 25 de febrero de 1767. Entre otras piezas, existía una pintura de Nuestra Señora que se hallaba colocada en el altar mayor guarnecida por cristal; una talla de San Antonio de Padua con el Niño Jesús en sus brazos con su diadema de plata sobredorada que estaba situado sobre una mesa; dos pinturas del Salvador y María Santísima con sus marcos pintados con copetes y sobredorados; una imagen de San Francisco con hábito con su grada tallada; una imagen de Nuestra Señora de Montserrat con un vestido guarnecido de encaje de oro; una imagen de Cristo crucificado; una pintura del Santo Ángel de la Guarda y otra de Nuestra Señora de Belén con sus marcos; varias tallas de Niños Jesús; 24 ramos de seda de varios colores con sus macetas y varios objetos más[32].

 

Esta Ermita no durará más que hasta 1768 en que Carlos III ordena desmontarla para ensanchar la cuesta que venía de San Vicente a las orillas del río[33], pero la construye de nuevo a sus expensas en lugar próximo. El arquitecto escogido fue el favorito del rey, Francisco Sabatini que realiza esta nueva iglesia con los materiales de la existente. La hace más baja que la anterior, con una longitud de 30 pies y 20 de ancho. En la capilla mayor coloca tres hornacinas. La vivienda es algo mayor ya que tiene tres piezas.

 

En 1769 el abad de San Martín hace una relación de todas las iglesias y ermitas que pertenecen a su parroquia entre ellas figura la de San Antonio, que en este momento se está construyendo de nuevo por orden del rey. Nos informa el abad que se dice misa en ella los días de fiesta para los del Resguardo y hortelanos inmediatos, y que se hace para mayor comodidad de los mencionados «por quanto dicha ermita no tiene dotacion alguna, ni en ella ai fundacion»[34].

 

Terminada la iglesia, el abad de San Martín pide permiso el 6 de junio de 1770 para llevar en procesión la imagen de San Antonio hasta la nueva Capilla que inauguró y bendijo el 13 de junio de ese año, con motivo de la fiesta de Santo. Esto creó un problema de jurisdicciones ya que el vicario de Madrid se sintió agraviado porque le correspondía a él realizar la bendición y por lo tanto mandó cerrar la Ermita hasta que se dilucidara la competencia. Según parece el abad actuó como si la iglesia fuese jurisdicción de su monasterio y no de su parroquia, si hubiese sido propiedad del primero tendría todo el derecho a bendecirla pero al ser una capilla que está en territorio de la parroquia de San Martín corresponde al vicario[35].

 

En 1792 el rey ordenó derribar la Ermita construida por Sabatini para ampliar el Camino de El Pardo y comenzar toda la urbanización del Real Sitio de la Florida. De nuevo volvieron a llevarse la imagen de San Antonio a San Martín de donde no volverá a bajar ya que en la nueva capilla se va a poner una realizada por José Ginés.

 

El 10 de julio se celebró la última misa y por la tarde se subió todo lo que había a San Martín. San Antonio fue colocado en la capilla de Nuestra Señora de Balvanera con su lámpara encendida día y noche para que los devotos pudiesen rendirle culto, hasta que el 17 de julio de 1800 el abad con muchos fieles fundaron una hermandad en la Iglesia de San Marcos donde fue colocado en una hornacina al lado de San Blas[36].

 

Para construir la nueva Ermita el rey compra a la Comunidad de San Jerónimo el terreno necesario frente a la fuente del Abanico[37]. Las obras estuvieron a cargo del arquitecto Felipe Fontana. En documentos dirigidos al rey, fechados en el decenio en que se construye la Florida, se llama a si mismo arquitecto, pintor y tramoyista del teatro o coliseo del Buen Retiro.

 

Lafuente Ferrari piensa que Felipe Fontana podría ser uno de los arquitectos italianos que trabajaron en el círculo Sabatini[38].

 

Las obras comienzan el 22 de abril de 1792[39]. En la documentación de la Florida se citan como aparejadores a Francisco Ribas y Carlos Chornet, como medidor a Bernardo Potoc y como sobrestante mayor a Juan Antonio Bermejo[40].

 

Carlos IV puso la primera piedra con el consabido rito de enterrarse allí monedas del monarca reinante; Manuel Alonso, maestro vidriero y plomero, hizo una caja de plomo batido para guardar las monedas por valor de 6 reales, pasó la cuenta el 28 de agosto de 1792.

 

La construcción duró hasta 1798. Según Antonio López Figueroa la iglesia fue bendecida el 11 de julio de 1799 casi un año después de que los frescos de Goya estuviesen acabados; Viñaza dice que la inauguración fue el 1 de julio[41]. Se cree que el rey no quiso abrirla al culto hasta que estuviera definitivamente arreglada la cuestión de la autonomía eclesiástica.

 

El capricho de los reyes por esta finca fue tal, que consiguieron del Papa Pío VI un Breve Pontificio, fechado el 30 de julio de 1798, en que se sustraía la Florida a la dependencia parroquial ordinaria de la abadía de San Martín, agregándola a la jurisdicción de la capilla palatina que Benedicto XIV, en Breve de 23 de junio de 1753, había erigido en parroquia independiente, bajo el capellán mayor de los Ejércitos, patriarca de las Indias y párroco del Palacio. El Breve de Pío VI lo que hacía era ensanchar la jurisdicción de la Capilla Real de modo que la Florida y su iglesia de San Antonio quedasen beneficiadas de esta autonomía y exención[42].

 

El 28 de septiembre de 1792 ya se estaban realizando trabajos en San Antonio de la Florida, se precisaban 55 estanques de agua para apagar la cal que se va a utilizar en las obras de San Antonio[43].

 

El 18 de julio de 1793 ya estaban realizadas las jambas de la puerta principal, en piedra blanca, según una cuenta presentada por el arquitecto medidor Bernardo Pottoc, con el visto bueno de Felipe Fontana. El 21 de diciembre se había asentado el dintel de la puerta con arquitrabe friso jónico aboquillado y moldado, y el romanato con cornisa jónica dentellones y piñas, todo ello realizado por Alfonso Gómez.

 

El edificio que va a construir Fontana es de gusto neoclásico según marcan las normas academicistas del momento. Tiene planta de cruz­ griega, con la adición de la cabecera en curva de arco rebajado. Los brazos de la cruz son muy cortos, con lo que se da toda la importancia al cuadrado central que se cubre con cúpula sobre pechinas y se remata con linterna.

 

Según Buendía «la severa estructura exterior agiliza sus masas debido a la graciosa combinación de los elementos arquitectónicos. Ello denota la mano y el cerebro de un arquitecto decorador»[44]. En la puerta hay tres peldaños de planta curva que dan acceso a la iglesia y están perfectamente combinados por el frontón también curvo que la remata.

 

Las pilastras exteriores son lisas al igual que el frontón, la única ornamentación de la fachada consistía en un bello escudo de España, que Buendía dice tenía corona real y toisón y que fue derribado en la revolución de 1868, esta afirmación no parece que se ajuste a la realidad ya que en una foto que Laurent realiza en 1890, todavía está el escudo colocado en el frontón. Sobre este particular podemos precisar que el encargado de realizar las barretas para sostenerlo fue Pedro Manzano y describe el escudo con «armas, angelotes y corona»[45], también se encarga de fijar los ángeles de los altares laterales.

 

En 1795 y 1796 Manuel Alonso hace la obra de emplomado de todas las ventanas, en las que están incluidas las ocho de la linterna. La puerta principal fue realizada por Diego Herranz cerrajero que pasó la factura el 31 de julio de 1796.

 

Está construida sobre un basamento de granito encima del cual se erigen pilastras escalonadas de orden dórico que le dan un ligero movimiento y sirven de refuerzo a su fachada. Encima de la puerta se abre una ventana que da paso a la cornisa y frontón triangular partido.

 

El breve espacio interior, es de un orden severo, con pilastras coronadas por capiteles corintios que dan un punto de delicadeza y animación a la Ermita.

 

El entablamento es muy sobrio con su arquitrabe de tres bandas escalonadas, el friso enteramente liso y una cornisa bien moldurada. Los resultados a que da lugar el movimiento de la planta se acusan especialmente en el crucero. El presbiterio está separado del crucero por unos escalones, tiene el muro incurvado y flanqueado con pilastras. Se ha venido diciendo que los altares de la Ermita eran de mármoles de diversos colores, pero en un pequeño libro titulado «Noticias históricas y descriptivas de San Antonio de Padua y el templo de la Florida», dicen que «el altar mayor es de mármol y estuco y en su centro se halla expuesta a la veneración la imagen de San Antonio de Padua vestido con el sayal franciscano y sosteniendo en los brazos el Niño Jesús»[46]. El altar mayor está coronado por un frontón sobre el que se encuentran dos ángeles arrodillados, esculpidos también en estuco, que después de la restauración casi han recobrado su color original. Es una composición muy al gusto italiano, adoran el triángulo simbólico de la Trinidad que rodean rayos dorados, a esta adoración parecen unirse los ángeles pintados por Goya en el ábside. Según Buendía la decoración del Sagrario se puede adjudicar a J.B. Bertoni, que también efectuó la custodia[47].

 

Los altares laterales, son también de estuco imitando mármoles, están rematados por niños desnudos sobre los frontones. Los cuadros de estos altares son del pintor del rey Jacinto Gómez Pastor, no son de buena calidad y todos los historiadores coinciden que no se merecen estar en el mismo lugar que la obra de Goya.

 

El altar de la Epístola tiene representados a San Luis de Francia y San Isidro Labrador, el del Evangelio tiene una Inmaculada Concepción niña con San Carlos Borromeo y San Fernando.

 

En el vestíbulo de lo que fue sacristía con acceso al presbiterio, en el lado del Evangelio se ve la hornacina que contiene la fuente para las abluciones, es de mármol blanco, la corona, con un frontón curvo lleva la fecha «Año de 1798».

 

Una vez terminadas las obras, comienza por orden de José Merlo el amueblamiento interior. Andrés Jiménez, camero y tapicero de muebles de la Real Casa fue el encargado de vestir los altares de San Antonio de la Florida[48]

 

BIBLIOGRAFÍA

 

APARISI LAPORTA, LUIS MIGUEL. «La ermita de San Antonio de la Florida en el Madrid de Alfonso XIII» en El Madrid de Alfonso XIII, (1902-1931). Instituto de Estudios Madrileños, Madrid, 1997.

 

BUENDIA, JOSÉ ROGELIO, La Ermita de San Antonio de la Florida, Madrid 1992.

 

FERNÁNDEZ TALAYA, MARÍA TERESA, El Real Sitio de La Florida y La Moncloa, evolución histórica y artística de un lugar madrileño. Madrid 1999. Fundación Caja Madrid y Presidencia de Gobierno. Madrid 1999.

 

FERNÁNDEZ TALAYA, MARÍA TERESA, Catálogo de la exposición “El Real Sitio de la Florida y La Moncloa y su transformación en Barrio de Argüelles. Junta Municipal de Moncloa – Aravaca (Ayuntamiento de Madrid) Madrid 1999.

 

LAFUENTE FERRARI, ENRIQUE. Goya, los frescos de San Antonio de la Florida Barcelona 1955.

 

MONERO LÓPEZ CHICHARRO, FRANCISCO, San Antonio de la Florida. Madrid 1992.

 

PITA ANDRADE, JOSÉ MANUEL, San Antonio de la Florida y Goya. La restauración de los frescos. Turnes Publicaciones. Madrid 2008.

 

SANCHO, JOSÉ LUIS, La arquitectura de los Reales Sitios. Catálogo Histórico de los Palacios, Jardines y Patronatos Reales del Patrimonio Nacional. Patrimonio Nacional. Madrid 1995

 

TOVAR MARTÍN, VIRGINIA, en «Diseños de Felipe Fontana para una Villa Madrileña del Barroco tardío”, Villa de Madrid, Tomo XIII págs. 27-40.

 

VIÑAZA, CONDE DE LA. Goya su tiempo, su vida, sus obras. Madrid 1887. p. 34

 

REFERENCIAS ARCHIVÍSTICAS

 

ARCHIVO GENERAL DE PALACIO (A.G.P.)

 

A.G.P. Personal Caja 7307/49.

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales Caja 10.830

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales, Caja 10.405/13.

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales Caja 11.759/43. Orden a Bonicelli para que en la fábrica de porcelana se cuezan unas figuras propias de don Felipe Fontana. 1791

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales Caja11.761/68. Expediente sobre la entrega a don Florencio Martín, interventor de la Real Florida, de los diseños, planes y modelos de Palacio, jardines, fuentes, cascadas, invernáculos, galerías y Ermita de San Antonio de la Florida, que estaban en poder de la viuda de Felipe Fontana. 18/09/1800.

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales Caja 11.761/71. Informa detallado de Felipe Fontana, arquitecto encargado del teatro del Real Sitio del Buen Retiro sobre el mal estado del mismo. 28709/1792.

 

A.G:P. Administraciones Patrimoniales Extinguidas, Buen Retiro 11761, Exp. 71

 

A.G:P. Administraciones Patrimoniales Extinguidas, Buen Retiro 11761, Exp. 72. Solicitud de Felipe Fontana de varios enseres para la iluminación del Nacimiento del Real Sitio del Buen Retiro. Conservador y tramoyista del teatro del Real Sitio del Buen Retiro, 1790.

 

A.G:P. Administraciones Patrimoniales Extinguidas, Buen Retiro 11761, Exp. 72. Solicitud de Felipe Fontana de los resortes que hay para la iluminación del Nacimiento, en el Teatro del Real Sitio del Buen Retiro y las llaves del Juego de Pelota, para sacar las armas que dejó allí cuando la iluminación de la plaza de Palacio, 1790.

 

A.G.P. Administraciones PatrimonialesCaja10405/19

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales Caja 10.381.

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales Caja 10.830. Cuentas de la Real Florida, donde Felipe Fontana se intitula, arquitecto nombrado por S.M. de las Reales Obras de la Florida.

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales, Caja 10405/3. Crónica elaborada por Antonio López Figueroa para el Patriarca de las Indias.

 

A.G.P. Obras de Palacio Legajo 449.

 

A.G.P. Florida Caja 10404.

 

A.G.P. Buen Retiro Caja 10404/11 Fontana afirma en este documento que ha sido nombrado por S.M. para realizar la obra de la Florida.

 

A.G.P. Florida, Caja 10404/25. Breve Pio VI. Se enumeran en el breve las propiedades que por quedar incorporadas a la Florida se conside­ran territorio de la iglesia, como extensión parroquial.

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales, Caja 10.380.

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales Caja 10.381.

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales Legajo 10.384.

 

A.G.P. Administraciones Patrimoniales Caja 11578/04. Copia de los recibos a favor de Felipe Fontana, encargado de la custodia del Teatro del Buen Retiro por el cobro de sus haberes. 1794-1808.

 

ARCHIVO REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO (A.R.A.B.A.S.F.)

 

A.R.A.B.A.S.F. Legajo 139/3. Obras realizadas en Valencia.

 

A.R.A.B.A.S.F. Acta de la reunión de la comisión de San Antonio de la Florida de 12 de diciembre de 1925, Legajo 94-8/4.

 

ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL

 

A.H.N. Sección de Clero, libro 8552.

 

A.H.N. Sección Clero, Libro 8563pp. 224-226.

 

A.H.N. Sección Clero, Libro 8563 pp. 437 v.

 

A.H.N. Sección Clero, Libro 8563 pp. 600-601.

 

MARÍA TERESA FERNÁNDEZ TALAYA

FECHA DE REDACCIÓN: 15 DE OCTUBRE 2019

FECHA DE REVISIÓN: 28 DE DICIEMBRE 2019

 

NOTAS

[1].A.G.P. Sección Administrativa Cª 10404/5.

[2].A.G.P. 10404/5. El documento está fechado en Aranjuez a 24 de febrero de 1792. Publicado por Virginia Tovar Martín en «Diseños de Felipe Fontana para una Villa Madrileña del Barroco tardío, Villa de Madrid, Tomo XIII pp. 27-40.

[3].A.G.P. Sección Administrativa Cª 10830. Hemos cogido la cuenta de esta caja al azar pero hay otras muchas.

[4].Los datos de su nacimiento también los proporciona José Rogelio Buendía en La Ermita de San Antonio de la Florida, Madrid 1992. p.17.

[5].A.H.P.M. Protocolo 21.659. Pasó ante Santiago de Estepar el 24 de abril de 1790.

[6]MARCOS ANTONIO DE ORELLANA, Biografía pictórica valenciana, vida de los pintores, arquitectos, escultores y grabadores valencianos. Obra filológica manuscrita entre 1780-1805. Edición preparada por Xavier de Salas (copia facsímil realizada en 1995 por Librerías ‘Paris-Valencia’, pp. 546-551.

[7] MARCOS ANTONIO DE ORELLANA, Biografía pictórica valenciana… p. 546.

[8]MARCOS ANTONIO DE ORELLANA, Marcos Antonio de Biografía pictórica valenciana… p. 547.

[9]MARCOS ANTONIO DE ORELLANA, Biografía pictórica valenciana… p. 547

[10]MARCOS ANTONIO DE ORELLANA, Biografía pictórica valenciana… p. 550.

[11].A.G.P. Personal Caja 7307/49. El nombramiento fue efectivo en 1789.

[12].A.G.P. Personal 7307/49.

[13].A.G.P. Sección Administrativa Caja 10.830.

[14].A.R.A.B.A.S.F. 139/3.

[15].A.G.P. Sección Administrativa, Caja 10405/13.

[16].Ibídem. Esta colección de planos la hemos buscado insistentemente por los archivos españoles sin haber tenido éxito de momento.

[17] VIRGINIA TOVAR MARTÍN, en «Diseños de Felipe Fontana para una Villa Madrileña del Barroco tardío, Villa de Madrid, Tomo XIII págs. 27-40.

[18].A.G.P. Sección Administrativa 11761/68.

[19] El libro del Palacio de Caserta se encuentra en la Biblioteca del Palacio Real.

[20].A.G.P. 10405/19.

[21].A.G.P. Sección Administrativa Leg. 10.381.

[22].A.G.P. Sección Administrativa, Caja 10.830.

[23].A.G.P. Sección Administrativa Cª 10.381.

[24].A.G.P. Sección Administrativa Cª 10381.

[25].Acta de la reunión de la comisión de San Antonio de la Florida de 12 de diciembre de 1925, ARABASF

Leg. 94-8/4.

[26] APARISI LAPORTA, LUIS MIGUEL. «La ermita de San Antonio de la Florida en el Madrid de Alfonso XIII» en El Madrid de Alfonso XIII, (1902-1931). Instituto de Estudios Madrileños, Madrid, 1997, p. 39.

[27].Ibídem.

[28].A.G.P. Sección Administrativa, Cª 10405/3. Crónica elaborada por Antonio López Figueroa para el Patriarca de las Indias. Publicado por Francisco Monero López Chicharro San Antonio de la Florida. Madrid 1992. p.19.

[29].Esta imagen parece que se la llevó un sacerdote que la heredó de la santera y que vivía cerca de las Descalzas Reales en la calle de Peregrinos esquina a Rosa.

[30].A.H.N. Sección de Clero, libro 8552.

[31].A.G.P. Sección Administrativa 10405/3.

[32].A.H.N. Sección Clero, Libro 8563. pp.224-226. Apéndice documental, documento 9.

[33].La noche de Santa Ana de 1766 se dijo la última misa y después se subió a San Martín el Santo, para colocarlo en la Capilla Mayor en el lado de la Epístola, donde permaneció con mucho culto y devoción hasta que se bajó a la nueva ermita en 1770.

[34].A.H.N. Sección Clero, Libro 8563 pp 437 v.

[35].A.G.P. Obras de Palacio leg. 449.

A.H.N. Sección Clero, Libro 8563 p. 600-601.

[36].A.G.P. 10405/3

[37].A.G.P. Florida Caja 10404 La orden está fechada en Aranjuez, el 16 de mayo de 1792 «para dar lugar y principio a las obras que el rey ha mandado verbalmente se hagan en las posesiones y terrenos de la montaña del Príncipe Pio que se acaban de comprar, ha resuelto S.M. que V.M. trate con el Monasterio de San Jerónimo de Madrid y por su justo valor compre la huerta que le pertenece frente a la Fuente del Abanico, el terreno que sea necesario a fin de situar la nueva capilla de San Antonio de la Florida que se ha de hacer en el lugar de la antigua que hay en la Florida, la cual deberá demolerse porque hay que empezar por aquella parte las primeras obras que el rey quiere que se hagan».

[38].LAFUENTE FERRARI, ENRIQUE. «Goya, los frescos de San Antonio de la Florida» Barcelona 1955, p. 14

[39].A.G.P. Buen Retiro Cª 10404/11 Fontana afirma en este documento que ha sido nombrado por S.M. para realizar la obra de la Florida. Lafuente Ferrrari «Goya, los frescos de San Antonio… p.16.

[40].A.G.P. Florida Cª 10404/11

[41].VIÑAZA, Conde de la. «Goya su tiempo, su vida, sus obras. Madrid 1887. p. 34

[42].A.G.P. Florida, Caja 10404/25. Breve Pio VI. Se enumeran en el breve las propiedades que por quedar incorporadas a la Florida se conside­ran territorio de la iglesia, como extensión parroquial. La copia de este breve que está en el Archivo General de Palacio está firmada por Leandro Fernández de Moratín, el escritor amigo de Goya. Todavía en el siglo XIX la Florida tenía cuarenta puertas, seis de ellas de hierro, una de ellas próxima a la ermita era llamada de San Antonio.

[43].A.G.P. Sección Administrativa Caja 10.381.

[44].JOSÉ ROGELIO BUENDIA, La Ermita de San Antonio de la Florida, Madrid 1992. p.17.

[45].A.G.P. Sección Administrativa, Caja 10.380.

[46].La fecha en que se escriben estas noticias es 1893, por lo tanto sabemos que hasta entonces todavía estaba San Antonio en su altar.

[47]JOSÉ ROGELIO BUENDIA, La Ermita de San Antonio... p. 73.

[48].A.G.P. Sección Administrativa Leg. 10.384.

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