25581
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-25581,stockholm-core-1.2.1,select-theme-ver-3.7,ajax_fade,page_not_loaded,wpb-js-composer js-comp-ver-6.1,vc_responsive
Miguel Fisac Serna. Fotrografía propiedad particular.
MIGUEL FISAC SERNA

 

Arquitecto. Daimiel (Ciudad Real), 29 de septiembre de 1913 – Madrid, 12 de mayo de 2006

 

Miguel Fisac Serna fue un visionario, voluntariamente marginado de modas y estilos y, por tal motivo, inimitable e incluso, en críticos periodos, olvidado. Fue además y quizás, ante todo, un indagador incansable que, superando los planteamientos más ortodoxos del Movimiento Moderno, sabría crear una arquitectura científica en la que la técnica se hace imprescindible y previa a toda respuesta estética. De ahí sus incursiones en la industria de la construcción, de la prefabricación, que le llevarían a crear patentes de hormigón, máxime tras su definitiva identificación con este material, al que consideraba el más adaptado a la realidad presente. Sus vigas huecas de hormigón pretensado, los célebres “huesos”, o sus encofrados flexibles son buena muestra de esa constante experimentación que le llevaba a acercar la práctica arquitectónica habitual al mundo del ingeniero.

 

Nacido en La Mancha, en la localidad de Daimiel (Ciudad Real) en 1913, en el día de su santo arcángel patrón, al que debe su nombre, fue el menor de los tres hijos que llegaron a edad adulta del matrimonio formado por el farmacéutico Joaquín Fisac Ramo, natural de la misma población, y Amparo Serna López-Tello, que lo era de Madrid. Su padre había sido un entusiasta investigador, pues llegó a obtener y patentar, junto a su hermano médico Gaspar Fisac, unos polvos calcáreos con buenos resultados para curar la tuberculosis, y un reconocido benefactor, ayudando a proporcionar sustento a las familias más humildes, mediante la creación de una empresa de recogida de plantas colorantes y medicinales y su exportación a Alemania.

 

La familia, de profunda fe cristiana, gozaba de una situación acomodada, lo que les permitía tener calefacción central y automóvil, así como una espléndida finca próxima llamada “La Arboreda”[1]. En este ambiente intelectual y religioso se formó Miguel Fisac, del que salió para estudiar el bachillerato en el Instituto Nacional de Badajoz y después arquitectura en la Universidad Central de Madrid en 1930, ciudad en la que acabaría arraigándose. Esa opción por la arquitectura había preocupado a sus padres, como él afirmaba, por ser una actividad ajena al mundo rural en el que vivían y “reputada como muy difícil y para gentes influyentes”, además de que hubieran preferida que continuara con la profesión farmacéutica.

 

Superados los estudios preparatorios y complementarios en 1934, no sin dificultad por falta de inicial aptitud hacia el dibujo, continuó la carrera universitaria, primero en la calle Estudios y luego en la nueva Escuela de la Ciudad Universitaria. Aquí, a través de su compañero Pedro Casciaro, entró en contacto con San José María Escrivá de Balaguer, entonces joven sacerdote que había fundado en 1928 la organización del Opus Dei, luego Prelatura Personal de la Iglesia Católica, atrayéndole el “ambiente agradable” y juvenil que alrededor de aquel se suscitaba, lo que le llevó a incorporarse al mismo en febrero de 1936. Fue, según sus palabras, una respuesta al deseo de mejorar su filiación cristiana y como consecuencia del ambiente de persecución religiosa que se vivía durante la República. Su hermana María Dolores Fisac Serna, muy unida a Escrivá por su hermano Miguel, sería la primera mujer en ingresar en el Opus Dei.

 

Al iniciarse la Guerra Civil permanece en Daimiel, escondido durante un año en la buhardilla de su casa, pasando miedo y calamidades, pues su familia está amenazada, pero en octubre de 1937 huye desde Madrid, vía Valencia, a Barcelona con el fin de pasar a Andorra junto con el propio Escrivá de Balaguer y otros seis jóvenes colaboradores del Opus Dei, entre ellos el farmacéutico y químico José María Albareda, después fundador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Lo harían a pie a través de los montes de Lérida, en los que permanecieron durante un mes, llegando el 2 de diciembre. Una semana más tarde pasaban a Francia y desde aquí vuelven a entrar en España por Hendaya, ya bajo mando nacional. En este momento se incorpora al frente para mandar la quinta compañía del primer batallón.

 

Terminada la contienda retoma sus estudios y al poco comienza a colaborar con los arquitectos Pedro Muguruza, con quien trabaja como perspectivista, dibujando la reconstrucción de Santander, y Ricardo Fernández Vallespín, además de sacerdote del Opus Dei y con quién realiza algunas actuaciones para el CSIC, recientemente fundado, según se ha referido, por su amigo y correligionario Albareda en la llamada Colina de los Chopos de Madrid. Fruto de esta primera colaboración como estudiante sería el Instituto Leonardo Torres Quevedo en la calle Serrano, 144.

 

En 1942 obtiene el título profesional, por cuyo Proyecto Fin de Carrera consigue el Premio de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, realizando junto a sus compañeros de promoción y el profesor César Cort su viaje de conclusión de estudios a Portugal, único país posible para circular libremente, por encontrase la mayor parte de Europa en guerra. Fisac, que pertenece junto a Francisco de Asís Cabrero y José Luis Fernández del Amo a la primera y una de las más brillantes promociones de posguerra, llegó a decir que la Escuela no le había enseñado nada, que cuando salió de ella se encontraba completamente desorientado, pues aún reconociendo la preparación de profesores como Modesto López Otero, allí no se formaba con planteamientos modernos. Su idiosincrasia se manifestó pronto, entendiendo que en las escuelas se podían adquirir conocimientos técnicos, pero para hacer arquitectura hacía falta una vocación profunda o una sensibilidad personal.

 

Sin embargo, como el resto de los recién titulados arquitectos, tuvo que afrontar la falta de materiales modernos, obligándose a desarrollar la imaginación y a madurar en planteamientos formales para conciliar la modernidad con la tradición, pues esa carencia se mantuvo hasta bien entrada la década de los cincuenta, por el aislamiento al que las potencias extranjeras sometieron a España después de la II Guerra Mundial.

 

En su primera etapa conoce la arquitectura italiana de los años veinte y treinta, sin haber estado en Italia, y se ve influido por ella en sus primeras obras para el Consejo, como el Edificio Central de 1942, en colaboración con Fernando Vallespín. Como ha comentado Antón Capitel, Fisac, igual que sus compañeros Cabrero y Aburto en el edificio de Sindicatos, buscó una alternativa a la arquitectura oficial de carácter neoherreriano, si bien en su caso la referencia histórica es reflejada de un modo más literal, mediante la simetría o el orden clásico, con su pórtico resaltado de columnas pareadas, sin basa y con capiteles corintios, rematado por un ático con inscripciones en tipografía. En cuanto a la planta del edificio resulta menos rígida que el alzado, aprovechando el espacio disponible y dejando vista por detrás la superficie curva del salón de actos.

 

Del mismo año y más paradigmática es la Capilla del Espíritu Santo, también para el CSIC, proyectada en solitario. Se trata de una obra de transición, sencilla y rotunda, en la que avanza algunas premisas de lo que será la transformación del espacio religioso a partir del Concilio Vaticano II, superando los historicismos. Fue construida sobre el antiguo Auditórium de la Residencia de Estudiantes, obra de los arquitectos Carlos Arniches y Martín Domínguez de 1931, aprovechando parte de sus muros. En sus características formales recuerda a la arquitectura religiosa alemana de entreguerras, como las iglesias del arquitecto Dominikus Böhm, manteniéndose además alineado con las actuaciones de revisión del clasicismo de Luis Moya.

 

En la fachada de la Capilla destaca su gran óculo y su frontón, así como el tambor cilíndrico rematado por una cúpula que cubre el ábside, en un clasicismo desnudo, muy geométrico, monumental. Al interior, la decoración de inspiración barroca se concentra en el altar, con esculturas de Juan Adsuara y las pinturas murales de Ramón Stolz, éstas también sobre los huecos termales que dan luz a la nave, cubierta con bóveda de cañón.

 

En 1944 recibe el encargo de proyectar el Instituto de Edafología y Fisiología Vegetal, manteniendo las mismas premisas que en los descritos edificios del Consejo, si bien por su situación, alineado a la calle Serrano, lo concibe exteriormente a modo de propileo monumental, con dos pabellones independientes de ladrillo, unidos por una escalinata y un doble pórtico de tres vanos adintelados de granito. Éste sirve de acceso y límite de un patio interior abierto y se cierra con una creativa verja, sirviéndole aquí de inspiración a Fisac el pórtico de ingreso a la Universidad de Roma, proyecto de raíz clasicista de Arnaldo Foschini de 1932.

 

En todos estos edificios llega hasta el último detalle, proyectando muebles, lámparas, alfombras “y hasta las manivelas de las puertas”, aunque se encuentra con enormes dificultades para conseguir los materiales adecuados por la situación económica del país. A pesar de todo, valorándosele los resultados, él pronto se dio cuenta “que aquel era un camino equivocado”.

 

Viaja por primera vez a Roma en 1946, donde se interesa por la obra de Piacentini y menos por lo construido inconclusamente en la Exposición Universal del 42 (EUR). Sigue necesitando fundamentos conceptuales y por eso decide revisar ahora el racionalismo de preguerra, así como estudiar a fondo la obra de Le Corbusier y Terragni.

 

Dos años más tarde proyecta el antiguo Instituto de Óptica Daza de Valdés, también en el conjunto de la Colina de los Chopos, con la pretensión de dar continuidad al contiguo Instituto de Física y Química de la Fundación Rockefeller, fruto éste del concurso ganado por Manuel Sánchez Arcas y Luis Lacasa en 1927. Fisac plantea un volumen de planta en U, simétrico al exterior y de composición menos rígida y más funcional al interior, por la utilización de una estructura porticada. El tema de la planta libre, todavía muy comedida, demuestra esa influencia de las propuestas de Le Corbusier, apostando por la conexión con el Movimiento Moderno, pero más por la incorporación en fachada de un innovador pórtico de acceso, muy en relación con el proyectado para el edificio de la Sociedad de Naciones (1927) o el Centro Soyuz en Moscú (1928). Dicho pórtico es central, adelantado y de planta cóncava, con muros de granito con ligeros bajorrelieves y cubierto por una lámina curvada, antecedente de su futura arquitectura. También de gran interés es la cafetería, de líneas organicistas, que anticipan los diseños de los años cincuenta.

 

Con el pretexto de hacer un estudio de estabulación de animales de experimentación para el Centro de Investigaciones Biológicas de los Patronatos Cajal y Ferrán del CSIC realiza un viaje por Europa en noviembre de 1949, con el también arquitecto José Antonio Balcells, visitando las ciudades de Basilea, París, Ámsterdam, Copenhague y Estocolmo. Aquí queda impresionado por la arquitectura nórdica, especialmente con las realizaciones de Erik Gunnar Asplund, y concretamente su Ayuntamiento de Göteborg, pues encuentra en él ese anhelado camino a seguir, considerándole a partir de entonces, y constantemente, su referencia conceptual y metodológica más que formal. En Asplund encuentra la modernidad, verdaderamente conectada con los principios arquitectónicos, y la honradez, así como una opción original y personal, aunque este posicionamiento le acabe alejando de las modas y le deje “marginado”, como él mismo afirmaba.

 

Este viaje explica que el Centro de Investigaciones Biológicas sea una obra charnela de su producción, donde empieza a investigar un modo diferente de hacer arquitectura. El edificio tiene planta en V, delimitada por las calles de Velázquez y Joaquín Costa, y organizada en dos bloques con pasillos intermedios y aulas a cada lado, que se unen en el ángulo mediante una torre cóncava. En medio queda un jardín, conectado con el exterior a través de dos pórticos, uno en cada calle, resueltos con interesantes soportes en V.

 

Los alzados alternan bandas horizontales de ventanas y paramentos ciegos de ladrillo hueco con goterón, diseñado por Fisac, que se oponen al ladrillo macizo de testeros y torre de unión. Ésta es muy opaca, con huecos rectangulares y contrapeados, pero alineados en tres calles verticales, la occidental rematada por un balcón volado en cornisa, de carácter ornamental, que pretende equilibrar la moderna y original fuente con escultura de un hombre en la parte oriental del zócalo inferior, obra de Carlos Ferreira, el cual parece cerrar la grieta por donde mana el agua.

 

El Centro, considerado una de las obras cumbre de la arquitectura española del siglo XX, tiene su continuidad en la Librería del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de la calle Duque de Medinaceli (1950), donde también se refleja esta influencia escandinava, abandonando el clasicismo, y especialmente en el Colegio Apostólico de Arcas Reales de Valladolid (1952), por el que recibiría el Premio Internacional de la Exposición de Arte Sacro de Viena en 1954.

 

En 1950 viaja a Estados Unidos de América, donde visita las torres Lake Shore Drive de Mies van der Rohe en Chicago, el centro técnico de la General Motors de Saarinen en Detroit y el Lever House de Skidmore, Owings & Merrill en Nueva York, que le impresiona.

 

Iniciada esta década de los 50 desarrolla un organicismo de volumetrías horizontales, que asume lo vernáculo y popular, destacando en Madrid el Centro de Formación de Profesorado de Enseñanza Laboral (1952) en la Ciudad Universitaria, parte de un proyecto más amplio con distintos bloques independientes de un solo nivel, unidos por galerías con cubiertas onduladas, entre patios y jardines, componiéndose con gran expresividad. Destacan los dos laboratorios en planta de abanico, que contrastan con los bloques de líneas ortogonales en L y T, cuya composición Fisac relacionaba con La Alhambra de Granada. Constructivamente utiliza dos materiales principales: el ladrillo visto y el hormigón, con su habitual sinceridad, los mismos que se muestran en la imagen estéticamente más característica del conjunto y que conforma la ampliación del propio autor, un largo bloque de cuatro niveles, escalonado, con el fin de adaptarse a la topografía del terreno.

 

Coincide este periodo, por otra parte, con su vinculación a la política del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), prácticamente única a lo largo de su vida, siendo vocal de su Junta de Gobierno entre 1949 y 1951, y a sus actividades, pues participa en el concurso de Vivienda Mínima, convocado por dicho organismo en 1950, y por el que obtuvo el primer premio. Con este reconocimiento inició una vida profesional jalonada de otros muchos y diversos, si bien interrumpidos durante las décadas de los setenta y ochenta, por hallarse fuera de los círculos de la crítica arquitectónica.

 

Precisamente, esa propuesta para el Colegio responde al tipo de vivienda en cadena que pudo materializar después en el Grupo de Viviendas Experimentales en Villaverde, encargado por el Instituto Nacional de la Vivienda (INV) a una serie de arquitectos, además de a él, Rafael de Aburto, Carlos de Miguel, Joaquín Núñez Mera y Javier de Zuazo. Los tipos A y G del Grupo fueron diseñados por Fisac, el primero en cuatro bloques encadenados y el segundo distribuido en otros cuatro dentro de una manzana. Siguiendo esta misma línea, en 1955 realiza el grupo de viviendas sociales del Barrio del Zofío para la Comisaría General de Ordenación Urbana de Madrid, con dos tipos de bloques, de cuatro y dos plantas, ambos con las mismas características formales y constructivas.

 

Su figura profesional empieza a ser ampliamente reconocida, incluso internacionalmente, y así es invitado por la Universidad de Santo Tomás de los Dominicos de Manila para impartir una conferencia en 1953, como experto en arquitectura religiosa. Aprovecha ese desplazamiento para viajar a Hong-Kong, Japón, quedando impresionado por la concepción nipona de la casa tradicional y el jardín, y a Israel. Coincide este viaje con su nombramiento como consultor de la Catedral de Manila y restaurador de la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén.

 

Unos meses antes había participado en la Sesión de Crítica de Arquitectura en Granada, entre los días 14 y 15 de octubre de 1952, firmando el conocido Manifiesto de La Alhambra al año siguiente, redactado por Fernando Chueca Goitia como síntesis de aquella reunión y con el objetivo de hacer patente la necesidad de regenerar la arquitectura española, a partir de su propia esencia. Para Fisac, La Alhambra sería otra de sus referencias, de modo que ésta y el jardín Zen japonés, como ha señalado José de Coca, tendrían su reflejo en el Pabellón de Ciudad Real que, en la II Feria Internacional del Campo en Madrid, realiza en 1953.

 

Otra de las piezas clave de su producción, punto de inflexión en la trayectoria del arquitecto, fue fruto de un nuevo encargo de los Padres Dominicos en 1955, esta vez su Iglesia y Teologado en Madrid, al borde de la Carretera de Burgos. El templo representa además un avance formal en la arquitectura religiosa española, adelantando lo que serían las propuestas del Concilio Vaticano II, pues sin pretender una ruptura con la tradición, sí plantea su relectura, introduciéndose en su esencia para conseguir un espacio nuevo o renovado. Y es que pretendía estrechar la vinculación del hombre con Dios, entre el oficiante y los fieles,de un modo dinámico, no conformado, austero, pero de gran riqueza cromática, en el que la arquitectura recuperase su papel integrador de todas las artes.

 

Fisac plantea el conjunto con bloques de gran horizontalidad, mayoritariamente paralelepipédicos y de dos niveles, dispuestos ortogonal, pero no simétricamente, adaptados a la topografía para su mejor integración en el paisaje y enlazados por galerías, reservando los espacios libres resultantes para jardines y claustros, que se abren al norte y se cierran al sur. En el programa se atendía a los distintos grupos de usuarios y a cada uno con su propio ámbito, donde la celda se convertía en el elemento modulador, incluso de los espacios comunes: el refectorio, la enfermería, la biblioteca, el salón de actos o las aulas.

 

En la iglesia, su elemento más singular, resuelve su planta en hipérbola, cerrada cada rama al fondo por sectores de círculo y el altar como punto de convergencia, iluminado cenitalmente por una original celosía de tubos metálicos, que separa la nave de los fieles del coro de los religiosos. El espacio, por tanto, es convergente y tensional, con el gran crucifijo suspendido con cables del escultor Pablo Serrano sobre el altar, dramatizando la situación el tratamiento de la luz y el color, gracias a las cristaleras, especialmente el vitral en tonos rojizos y azules que representan el martirio de San Pedro y se sitúa tras el coro, obra de Adolf Winterlich.

 

Al exterior destaca la sinceridad constructiva y un moderno desinterés estético, descargando el lenguaje arquitectónico de todo exceso, pero sin renunciar a la escala humana. La iglesia vuelve a destacar en alzado, haciéndose visible inmediatamente por su estilizada torre-campanario con dieciséis pilares de hormigón visto enlazados por una rampa, un hito coronado por una cruz, envuelta con una maraña abstracta de hierro.

 

En 1955 realiza en solitario una nueva e intensa gira por diversos países del mundo, que le vuelven a llevar a Estados Unidos, donde visita a Richard Neutra en Los Ángeles, con quien mantiene una relación de amistad, y los edificios de Frank Lloyd Wright de la Johnson Wax Company en Wisconsin y la Farnsworth House en Illinois. Aquí también conoce el Instituto Tecnológico de Chicago de Mies van der Rohe.

 

Estos viajes coinciden con su polémica, pero muy meditada salida del Opus Dei al final del mes de septiembre, donde se había mantenido casi dos décadas, pero siempre, a su juicio, en una permanente crisis vocacional. Desde su residencia en la Casa Madre del Opus Dei, en la calle Diego de León, 14 de Madrid, parte con una ligera maleta a la vivienda de sus padres en la del Conde Duque, pues después de la Guerra habían decidido trasladarse a Madrid.

 

Compra entonces una parcela de 7.000 m2 en suelo rústico, en el Cerro del Aire, al norte de Madrid, junto a la Carretera de Burgos y el Arroyo de Valdebebas, para construir su casa, en la que residiría hasta el final de su vida. La proyecta en 1956, elevada sobre la entrada, para lo que modifica la ladera, y organizada alrededor de un patio con chimenea en un ángulo, configurándola de modo orgánico, con muros de carga de mampostería de piedra dispuestos ortogonalmente y pilares metálicos, sobre los que descansa una delgada losa de hormigón armado. Consta de tres partes: los dormitorios, la zona de servicio y el sector más público, con la entrada, comedor y estar unidos, caracterizados por sus huecos de suelo a techo, que conectan el interior con el jardín y el paisaje. Se distingue el espacio por su luminosidad y las texturas de sus superficies, con paramentos de mampostería o ladrillo visto, paneles de madera de roble en paredes y techo del salón o suelo de sintasol continuo, amueblado por el propio arquitecto con diseños de inspiración nórdica.

 

El INV vuelve a convocar un concurso en 1956 para la construcción de viviendas experimentales de renta limitada, con el objetivo de realojar urgentemente a la población suburbana marginal y con escasos medios. Conocida esta actuación como Colonia Puerta Bonita tras su construcción, participan en ella los mejores arquitectos de la época, acompañados de empresas constructoras, y Fisac lo hace de la mano de Durisol y Ecisa. Con este concurso se trataba de impulsar el diseño del alojamiento de masas con propuestas avanzadas que investigasen la vivienda mínima, desde la organización de la planta hasta los sistemas constructivos, materiales y texturas. En su propuesta, Fisac apuesta nuevamente por el bloque de viviendas en cadena a modo de estructura autosuficiente, coherente e integral, con posibilidades de diferentes tipos de ordenación, según el lugar, de composición libre en planta y alzado, para adaptarse al terreno y evitar la racionalización deshumanizada. El material empleado en muros de carga, cerramientos, forjados y cubiertas sería el Durisol, una patente de hormigón reforzado con fibras de madera.

 

En un cursillo de jardinería en la Escuela de Arquitectura, impartiendo una conferencia, conoce a la joven périto agrónomo Ana María Badell (Ana María García-Badelly Lapetra), luego escritora e ilustradora, con quién contrae matrimonio en la Iglesia de los Jerónimos de Madrid dos años después, el 11 de enero de 1957. El padrino fue el tío de la novia, el celebrado doctor Gregorio Marañón, y entre los testigos de Fisac estaban el exministro José Ibáñez Martín y el arquitecto Francisco Prieto Moreno. De su matrimonio nacieron tres hijos: Anaïck, Miguel y Taciana Fisac Badell.

 

Realmente, con este hecho, culmina un momento de cambio personal y profesional que se traduciría en una mayor independencia y apertura, caminando hacia un eclecticismo en el que obtendría igualmente magníficos resultados.

 

En 1958 su compañero Fernando Cassinello le hace notar su despreocupación por los problemas estructurales y la investigación sobre el hormigón armado, lo que le lleva a partir de entonces a reflexionar e indagar con más profundidad sobre este material. Surgen así sus novedosas estructuras prefabricadas, sus celebrados huesos, piezas huecas de hormigón pretensado con molde metálico, que patenta tras su uso en el Centro de Estudios Hidrográficos del Ministerio de Fomento. Proyectado en 1959, es también una de sus obras más interesantes y significativas, y a su juicio “el mayor desafío estructural que había tenido”. El conjunto se compone de dos edificios: uno de siete plantas para despachos, salas de juntas, salón de actos y espacios de uso común, más una nave diáfana de 88 x 22 m, en la que, para obtener la homogeneidad luminosa, impidiendo la incidencia directa del sol, diseñó una cubierta formada por las referidas vigas huecas de gran luz, cuya reiteración constituye la identidad del conjunto. En cuanto al primer edificio, su volumetría es vertical y prismática, con fachadas resueltas con bandas ciegas de hormigón visto, alternadas con ventanas horizontales con carpinterías metálicas.

 

Al año siguiente realiza el Centro de Información y Documentación del Patronato Juan de la Cierva del CSIC, de planta rectangular, doble crujía y tres niveles más semisótano, que albergan la biblioteca, con su sala general, zona de consulta y ficheros y otra para lectura de microfilms, despachos, recepción y otros servicios, depósito de libros y revistas para una capacidad de 2.200 m3, laboratorio de imprenta, fotomecánica, almacenes, etc. El volumen es de extrema sencillez, pero de gran plasticidad formal, en el que todos los materiales empleados, como el vidrio y el hormigón armado, se expresan y combinan con sinceridad. Para remarcar la entrada, desplazada del centro y resuelta con peldaños prefabricados, la cubre con una losa de hormigón armado en zig-zag de 6 cm de espesor.

 

En 1962, realiza un viaje a México, en el que toma contacto con la arquitectura precolombina, y dos años después obtiene el título de Doctor en la Escuela de Arquitectura de Madrid, la misma fecha en la que proyecta una de sus viviendas unifamiliares más conocidas, la Casa Barrera, la primera que levanta en Somosaguas, a las afueras de Madrid. Se compone de naves escalonadas que se adaptan a la topografía y aprovechan al máximo el soleamiento y las vistas, situándose en el punto más bajo la piscina. El material utilizado es el hormigón, armado y realizado in situ para muros y forjados, y piezas premoldeadas en marquesina, de entrada, estar, comedor y dormitorio principal. Cinco años más tarde lleva a cabo en la misma zona la Casa Alonso Tejada, con tres zonas vivideras, la más pública con el vestíbulo, salón, estar, comedor, separadas por el mobiliario, y dos zonas de dormitorios, con varias estancias asociadas a los mismos.

 

Con el CSIC vuelve a colaborar en 1963, realizando una de sus obras más expresionistas, el Instituto de Química Orgánica, caracterizado al exterior por sus bandas de antepechos curvados de hormigón visto y ventanales corridos retranqueados, interrumpidos por machones del mismo material, produciendo un interesante efecto de luces y sombras. La curva del antepecho se aprovecha para ocultar las cajas de las persianas y acoger los radiadores, reduciendo las pérdidas de superficie útil. El programa comprendía laboratorios, despachos, biblioteca, talleres y servicios auxiliares.

 

Muy próximo a esta última obra, Fisac proyecta al año siguiente un edificio de oficinas para los Herederos de Teodoro Vega en la calle Velázquez, de planta en estrella, adaptada a un solar triangular, con tres naves rectangulares de cinco pisos que confluyen en el núcleo central de comunicaciones, el cuál actúa de nexo y diferenciador de los distintos recintos. Su estructura se resuelve con pórticos de hormigón armado que generan espacios diáfanos en las naves, éstas caracterizadas por sus cerramientos con bandas curvadas de hormigón, similares a las del Instituto de Química Orgánica, pues también protegen las persianas proyectables y fan-coils, alternadas con ventanales horizontales corridos, diseñados con carpintería de aluminio.

 

La presión inmobiliaria, que rompió en la década de los sesenta el equilibrio existente en el barrio de Salamanca entre vivienda y dotación escolar, es la explicación de que las Religiosas de la Asunción tuvieran que trasladarse, para proseguir con su labor educativa, a lo que hasta entonces era un lugar despoblado a las afueras de la ciudad, con una topografía irregular y fuertes diferencias de nivel, muy próximo a la residencia del arquitecto en el Cerro del Aire y al conjunto de los Dominicos.

 

Proyectado en 1965, Fisac tuvo que adaptar al terreno el complejo programa del colegio para mil quinientas alumnas, creando espacios de gran funcionalidad y expresividad arquitectónica, sin renunciar a la austeridad y adecuándolos al avance pedagógico en el desarrollo mental y físico. El conjunto, con volúmenes enlazados por galerías y rampas, que configuran una planta orgánica en L, cuenta con salón de actos, aulas, laboratorios, sala de música, polideportivo, así como convento, administración, viviendas y capilla. Destaca esta última, encajada, sin fachada principal, que el arquitecto resuelve con una imponente curva cóncava para el ábside y la nave, cerrada con ocho medios cilindros convexos al interior, que delimitan los accesos y logran la anhelada superficie dispersiva acústica.

 

Paralelamente, y en esta misma línea conceptual, realiza el conjunto parroquial de Santa Ana y Nuestra Señora de la Esperanza en Moratalaz, en memoria de su hija Anaïck, fallecida repentinamente a los seis años de edad. Se trata de una propuesta innovadora, con el objetivo de materializar ahora ya las tesis postconciliares de un mayor acercamiento litúrgico en el recinto de la iglesia, para lo cual la diseña con planta radial y un foco móvil, no único en el altar, como hasta ese momento. Para lograrlo potencia el eje transversal de la nave, tal y como hace en la capilla del Colegio de la Asunción, y cierra el presbiterio con tres concavidades correspondientes a los diferentes momentos de la celebración: la central para el altar, la izquierda para el ambón y a la derecha el sagrario. En la cubierta se distinguen sus identificativas vigas hueso, deteniéndose en la zona del presbiterio para abrirlo a la luz natural cenital.

 

Formalmente muy similar es también la Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena en Chamartín de 1966, en cuyo proyecto se impuso el menor gasto posible, traduciéndose éste en el empleo de materiales y la composición. Consta de nave, capillas y sacristía, pero quedaba abierto el programa para poderse ampliar en un futuro. La estructura es de muros de carga de ladrillo visto al exterior y cerchas metálicas muy ligeras, que soportan la cubierta, de placas de virotherm en su cara inferior, para aislar térmica y acústicamente, doble tablero de rasilla y placas onduladas de fibrocemento. El cerramiento de la nave con volúmenes en V, independientes, le da gran dinamismo, abriéndose ventanales cuadrados entre ellos para iluminar el templo. Separada queda la esbelta y delgada torre de planta en cruz, que se impone sobre la horizontalidad del edificio, como en Santa Ana.

 

En la década de los cincuenta y sesenta va a desarrollar varios proyectos para la industria farmacéutica. Su colaboración se inicia con Alter en 1950, diseñando un Hogar Infantil en Chamartín de la Rosa y cuatro años después tres viviendas unifamiliares en la Calle Mateo Inurria para los hijos del fundador de la empresa, Juan José Alonso Grijalba. En septiembre de 1956 firma el proyecto de dieciséis viviendas de renta limitada para los trabajadores de Alter, en el mismo espacio geográfico, y entre 1959 y 1969 realiza distintas intervenciones en los Laboratorios, un edificio para las oficinas de dirección, un nuevo pabellón de producción, otro de servicios generales, etc. El Edificio de Dirección (1960) cuenta con un amplio patio de entrada y tiene dos niveles, bajo para despachos, sala de juntas y dependencias administrativas del personal de los laboratorios, más sótano para instalaciones. Es un pabellón de pequeño tamaño, en el que se refleja la influencia escandinava, con un gran ventanal corrido en su fachada principal y cerramientos con ladrillo chapado de mármol y madera. Lo más característico es la marquesina sobre la entrada, constituida por una lámina plegada de hormigón armado.

 

En 1955 proyecta los Laboratorios Farmabión, también del grupo Alter, en la Avenida de Burgos, constituido por dos edificios paralelos construidos por fases, siendo el primero el de mayor tamaño e interés. Se resuelve conforme a un sistema de módulos cuadrados, compuesto cada uno por cuatro pilares metálicos y cubierto el conjunto por una losa de hormigón pretensado. El interior es diáfano y funcional, pensado para adaptarse a los continuos cambios en la distribución del laboratorio.

 

Los Laboratorios Made, que se proyectaron seis años más tarde, estaban formados por tres edificios, comunicados por pasos subterráneos y elevados y galerías abiertas, siendo su juego plástico el principal valor del conjunto. El pabellón de acceso, de un solo nivel, contiene los servicios sociales y la cafetería y se distingue al exterior por su potente y volado alero con vigas hueso. Desde aquí se pasa al edificio de fabricación y desde éste a los almacenes y a las oficinas, con los servicios representativos y administrativos de la empresa farmacéutica. En éste se sitúa el vestíbulo de doble altura y la escalera de hormigón de peldaños volados y empotrados en los muros, siendo de gran interés su cerramiento con bandas horizontales de hormigón visto alternadas con ventanales corridos. Nuevamente la sinceridad constructiva vuelve a ser la característica en esta obra de Fisac, dejando el hormigón en fachada sin ningún tipo de enmascaramiento, la primera obra así resuelta en Madrid.

 

En 1963 proyecta los Laboratorios Bioter en Alcalá de Henares, pero más singular es su propuesta para el edificio que la misma empresa le encarga seis años más tarde en Madrid, con plantas de diferente superficie, para lo que utiliza un pórtico simétrico con voladizos, al que alternadamente se le incorpora el cerramiento a base de chapa de hierro plegada y galvanizada, bien al límite, bien al interior, provocando un fuerte contraste de luces y sombras, vacíos y llenos. Fisac lamentó no haber podido utilizar la inicial solución prevista en piezas prefabricadas de hormigón en esta obra.

 

Muy próximos a estos últimos, compositiva y geográficamente, son los Laboratorios Jorba (1965), los cuales tenían dos partes bien diferenciadas, adaptadas a su funcionalidad, esto es, dos naves de planta rectangular yuxtapuestas y la torre de oficinas, dirección y biblioteca, popularmente conocida como “La Pagoda”, por recordar volumétricamente a los templos orientales. Estaba constituida por plantas cuadradas de 16 m de lado, giradas unas sobre las otras 45º y enlazadas por paraboloides hiperbólicos, produciendo un juego formal que debía servir de reclamo de la compañía, dada su situación a la entrada desde el Aeropuerto. Este conjunto fue, sin duda, uno de los más emblemáticos del Madrid contemporáneo, si bien su lamentable y polémica desaparición en el verano de 1999 traería consigo, como contrapartida, la revitalización de la imagen pública de Miguel Fisac, superando el ámbito estrictamente profesional.

 

El mismo año que fallece su padre en Madrid, el 24 de septiembre de 1965 a los noventa años, construye para PROSA (Promotora S.A.) el edificio de viviendas de la calle Doctor Esquerdo, configurado por nueves pisos, de los cuales ocho eran para viviendas y apartamentos y el bajo para locales comerciales. Los cerramientos se resuelven con piezas prefabricadas de hormigón armado, con antepechos de perfil quebrado, siguiendo la misma idea de alojar persianas y radiadores, si bien aquí también las jardineras en la zona de terrazas.

 

Al año siguiente recibe el encargo de la multinacional norteamericana IBM de construir su sede en el Paseo de la Castellana. Se trata de un volumen constituido por la superposición de plantas diáfanas y flexibles cuadrangulares, concentrando hacia la medianería el núcleo de comunicaciones, aseos e instalaciones y planteando la fachada exterior en el resto de las alineaciones, dos directamente a la vía pública, por su posición en esquina, y otra hacia un alargado patio. Como la orientación predominante es a poniente, el arquitecto cierra las fachadas con piezas huecas de hormigón pretensado de dos centímetros de espesor de pared y con sección en búmeran rellena de aislante. La apertura queda así reducida al mínimo, mediante vidrios laterales que unen las piezas, suficiente para evitar la claustrofobia, pero no para conseguir la iluminación natural.

 

Financiado por el INV, la Sociedad General de Autores le encarga dos edificios de viviendas de once alturas en Fuencarral, que Fisac resuelve en planta en H, unidos por el lado menor de una de las alas, buscando un mejor soleamiento. En el núcleo de la H coloca las comunicaciones verticales, que dan acceso a cuatro viviendas, con algunas variaciones en su programa, pero con un gran aprovechamiento de su superficie. El cerramiento es de ladrillo visto, quedando interrumpido en los lados más anchos por los acristalamientos y las vigas vistas de hormigón en U que los recorren.

 

Su última etapa se centró en el estudio de los aspectos formales del hormigón, concretamente en su imagen externa con un encofrado flexible, que también patenta, aplicándolo en una de sus primeras ocasiones en el Centro de Rehabilitación para la Mutualidad del Papel, Prensa y Artes Gráficas (MUPAG) en 1969, consiguiendo una textura de apariencia blanda e inacabada.

 

Incansable viajero, no deja de hacerlo con su mujer o su familia y de reflejar en su cuaderno todo aquello que le impresiona, lo que llama la atención a su mirada.. Visita Moscú, donde conoce a Dolores Ibarruri, “La Pasionaria” y con la que mantendrá desde entonces relación epistolar, Leningrado (San Petersburgo) y Praga, interesándose por la construcción prefabricada. En 1972 parte para Irlanda e Inglaterra y luego a Múnich, para ver las instalaciones de la Olimpiada, y tres años después realiza un amplio viaje que le lleva a Tierra Santa, Estambul y Atenas, incluso encontrándose en abril de este último año en Washington. En 1978 viaja a Sudamérica, visitando las ciudades de Caracas, Río de Janeiro y Brasilia, además de Oriente Medio, atravesando el desierto de Abu Dhabi a Dubai. En 1981 volvería a esa primera ciudad para asistir como miembro del jurado en un concurso en Abu-Dhabi y al siguiente es invitado en Estocolmo a un Congreso Internacional de Pretensado como ponente.

 

En 1971 había trasladado su estudio junto a su vivienda, donde puede experimentar y seguir investigando. Lo sitúa en una nave anexa en la que sigue formalmente al cercano y descrito Colegio de la Asunción, mediante el empleo de vigas hueso, especialmente visibles en el pórtico y en el alero. La estructura se resuelve con dos crujías paralelas y el cerramiento con grandes piezas macizas prefabricadas de hormigón, excepto al sur, en el que se abren tres amplios huecos.

 

Aquí realiza sus últimos proyectos, todavía a lo largo de las tres décadas siguientes, como la Casa Pascual de Juan en La Moraleja (1973), donde también utiliza moldes flexibles en la fachada, enlazando los bloques con lunas fijadas con perfil de neopreno, sin necesidad de carpinterías, que le daban una apariencia futurista. Tres años después proyecta en Villaverde la fábrica de cristalería La Veneciana de Saint-Gobain, de planta rectangular, con un bloque lineal donde se localizan las dependencias administrativas y a continuación las naves. El edificio de oficinas se asienta sobre un gran zócalo compuesto por sus patentados prefabricados de hormigón con encofrado flexible, de gran plasticidad, que contrastan con la sencillez funcional de los acristalamientos horizontales, alternativamente translúcidos y reflectantes de los pisos superiores, y con los revestimientos metálicos ciegos, que cubren los testeros y los ejes de comunicación. Estos prefabricados también habrían de caracterizar a la Parroquia de Nuestra Señora Flor del Carmelo de 1983 en el Barrio de Pilar, contrastando con las vigas metálicas aligeradas de las cubiertas.

 

Durante su última etapa un grupo de jóvenes arquitectos decidieron colaborar con él, Fernando Sánchez-Mora, Sara González Carcedo, Blanca Aleixandre y Leonardo Oro, presentándose a algunos concursos y ganándolos, como el Pabellón Polideportivo de Getafe (2002) o las Viviendas para la EMV en Vallecas (2005), que sería su obra póstuma. En el caso del polideportivo, lo más característico es como se sustenta con seis grandes vigas de hormigón pretensado de 56 metros de longitud, cuatro de anchura y un peso de 70 toneladas cada una, con cerramiento de placas hechas con encofrado flexible.

 

Toda la vida profesional de Fisac estuvo marcada por la conciliación entre obra arquitectónica y escritos, realizando numerosas publicaciones sobre diversos temas, el espacio sagrado, la arquitectura popular, las estructuras de hormigón, artes plásticas, mobiliario, urbanismo, ética y estética, etc., destacando tres libros: La arquitectura popular española y su valor ante el futuro (1952), La molécula urbana: una propuesta para la ciudad del futuro (1969) o Carta a mis sobrinos y Mi estética es mi ética, ambos en 1982. Fue colaborador asiduo de la Revista Nacional de Arquitectura desde 1948, participando activamente en las Sesiones de Crítica de Arquitectura con Carlos de Miguel (1952-1956), y luego en Arquitectura, pero también de Blanco y Negro entre 1957 y 1960.

 

Desde la década de los setenta su figura y su obra comienza a ser objeto de numerosos artículos y tesis doctorales, siendo la primera la de María Cruz Morales, que publicaría el Colegio de Arquitectos de Ciudad Real en 1979. Aún en vida del arquitecto se leerían las tesis: Forma, espacio y construcción en la arquitectura de Fisac de Alberto Morell en 1988 y La forma y el ornamento en la obra arquitectónica. El Centro de Estudios Hidrográficos de Miguel Fisac. Un para qué, un cómo y un no se qué, de Francisco Arqués Soler en 2003.

 

Lúcido hasta el último suspiro, en estos años finales pudo equilibrar su proverbial pesimismo, si bien siempre atemperado con dosis de fina y elegante ironía, con el unánime encomio social, hasta la recuperación de su figura con la primera exposición sobre su obra en la Escuela de Arquitectura de Múnich en 1993 o la concesión de la Medalla de Oro de la Arquitectura del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España en 1994. Dos años después recibe el Premio Antonio Camuñas de Arquitectura y en 1997 el Ministerio de Fomento organiza una gran exposición retrospectiva sobre su obra. Se suceden en esta década y la siguiente nuevos premios y honores, que reivindican su figura, como el Nacional de Arquitectura en 2003, comunicado el día de su noventa cumpleaños, o el doctorado Honoris Causa por la Universidad Europea de Madrid en 2004.

 

El I Simposio Miguel Fisac celebrado en 2005 en el Colegio de Arquitectos de Ciudad Real y la transmisión de su archivo profesional al mismo coincidieron con la fundación que lleva su nombre, con el fin de preservar su memoria. Fue sin duda el mejor epílogo para tan fértil trayectoria, camino de ida y vuelta a su tierra manchega, para convertirse en foco de irradiación perenne para la arquitectura.

 

Pero no tuvo tiempo para ver sus frutos, pues el 12 de mayo de 2006 fallecía en su querida casa del Cerro del Aire, queriendo ser enterrado en el Cementerio de Fuencarral, junto a su hija Anaïck, cuya tumba diseñó bajo un gran pino mediterráneo.

 

Con él desapareció uno de los grandes maestros y principales impulsores del desarrollo de la historia de la arquitectura española durante las seis últimas décadas del siglo XX. Su vida, una de las más dilatadas entre los miembros de la primera generación de posguerra de la denominada Escuela de Madrid, se fue jalonando de genialidad, reflejando desde el principio su rebeldía contra la arquitectura oficial y monumentalista, adhiriéndose al sentir “moderno” y sirviendo de puente entre el racionalismo republicano, bruscamente interrumpido, y las nuevas propuestas europeas y norteamericanas.

 

CRONOLOGÍA

 

– 1942

 

Edificio Central del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), calle Serrano, 117, Madrid, con Ricardo Fernández Vallespín.

Capilla del Espíritu Santo en el CSIC, calle Serrano, 117, Madrid

 

– 1943

 

Proyecto de restauración de la Iglesia Parroquial de Chozas de la Sierra (Soto del Real), Madrid.

 

– 1944

 

Instituto de Edafología y Fisiología Vegetal, actuales dependencias del Servicio Central del Rectorado del CSIC, calle Serrano, 113, Madrid

 

– 1947

 

Rehabilitación de locales para Biblioteca de la Fundación Hispano-Alemana Goerres, Claustro del Espíritu Santo, calle Serrano, 117, Madrid.

 

– 1948

 

Instituto Nacional de Óptica Daza de Valdés, actual Centro de Física Miguel A. Catalán del CSIC, calle Serrano, 121, Madrid

 

– 1949

 

Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC, calle Velázquez, 144, c/v Joaquín Costa, 34, Madrid.

Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, Estación Biológica Alpina del CSIC, Navacerrada, Madrid.

 

– 1950

 

Librería del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, calle Duque de Medinaceli, 6, Madrid.

Proyecto de Hogar Infantil para Alter.

 

– 1952

 

Centro de Formación del Profesorado de Enseñanzas Media y Profesional, Avenida de Puerta de Hierro, Madrid.

Librería Europa, Edificio Los Sótanos, calle Gran Vía, 53-59, Madrid.

 

– 1953

 

Pabellón de Ciudad Real en la II Feria Internacional del Campo, Recinto Ferial Casa de Campo, Madrid, con Germán Valentín-Gamazo.

 

– 1954

 

Bloques A y G para el grupo de Viviendas Experimentales del Instituto Nacional de la Vivienda, Camino de Leganés, Villaverde, Madrid

Tres viviendas unifamiliares para Alter, calle Mateo Inurria, 5, Madrid.

Sala de conferencias del Patronato Juan de la Cierva, calle Serrano, 150, Madrid.

 

– 1955

 

Iglesia y Teologado de los Padres Dominicos, carretera de Fuencarral, Madrid.

Laboratorios Farmabión, Avenida de Burgos, 93, Madrid (Archivo COAM 2.116/57)

Poblado suburbano de viviendas de tipo social en el Barrio del Zofío para la Comisaría General para la Ordenación Urbana de Madrid, Avenida de Puerta Bonita a Usera, Madrid.

 

– 1956

 

Casa particular del arquitecto, Camino Arroyo de Valdebebas s/n, Madrid

Dos viviendas unifamiliares, calle Menéndez Pelayo, 45, Madrid.

Viviendas Experimentales en cadena en la Colonia Puerta Bonita, calle Valle del Oro, 46, Madrid.

“Delicatessen”, reforma de local para el Grupo Commodore, calle Serrano, 96, Madrid.

 

– 1957

 

16 viviendas de renta limitada para los empleados de los Laboratorios Alter, calle Marqués de Torrelaguna, 6, 8 y 10, Madrid.

Proyecto de chalet para don José Entrecanales, La Moraleja, Alcobendas, Madrid.

Anteproyecto de colonia infantil de verano para Cristalera Española, Carretera de Rascafría, km. 2, Miraflores de la Sierra, Madrid.

Proyecta de vivienda unifamiliar para don Benito Perojo, Somosaguas, Pozuelo de Alarcón, Madrid

 

– 1959

 

Centro de Investigaciones Geológicas, Edafológicas y Fitobiológicas, actual Centro de Ciencias Medioambientales del CSIC, calle Serrano, 113, Madrid.

Centro de Estudios Hidrográficos del Ministerio de Fomento, Paseo de la Virgen del Puerto, Madrid.

 

– 1960

 

Centro de Información y Documentación del Patronato Juan de la Cierva, calle Joaquín Costa, 22, Madrid.

Depósito General de Especialidades y Pabellón de Dirección de los Laboratorios Alter, calle Mateo Inurria, 30, Madrid.

 

– 1961

 

Laboratorios Made, Avenida de Burgos, 91, Madrid (Archivo COAM, 6.027/1961, 17.546/1962, 6.277/1963, 30.887/1968)

 

– 1962

 

Vivienda unifamiliar para don José Vicente Barrera, Carretera Nueva de Pozuelo de Alarcón, Somosaguas, Madrid (Archivo COAM,4711/63).

 

– 1963

 

Centro de Cálculo Electrónico IBM, Avenida del Paraninfo, Madrid.

Instituto de Química Orgánica del CSIC, calle Juan de la Cierva, 3, Madrid.

Sepultura de la familia Fisac en el Cementerio de Fuencarral, Madrid.

 

– 1964

 

Edificio Vega, calle Velázquez, 157, Madrid (Archivo COAM, 910/64).

Proyecto de Teatro de la Ópera, Centro Comercial AZCA, Madrid, con José Ramón Azpiazu y Felipe Lafita.

 

– 1965

 

Centro parroquial de Santa Ana y Nuestra Señora de la Esperanza, calle Cañada, 35, Moratalaz, Madrid (Archivo COAM, 4181/65)

Laboratorios Jorba ¨La Pagoda”, Avenida de América, Madrid

Viviendas para PROSA, calle Doctor Esquerdo, 130, Madrid (Archivo COAM 6.508/65).

Convento, Internado y Colegio de la Congregación de la Asunción, calle Asunción Cuestablanca, 11, Madrid

 

– 1966

 

Antigua sede de la compañía IBM, Paseo de la Castellana, 4, Madrid.Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena, calle Drácena, 23, Madrid (Archivo COAM7.502/68).

Viviendas del INV para la Cooperativa Sociedad General de Autores, calle Virgen de Aránzazu, 2-27, Madrid (Archivo COAM 6058/66)

Proyecto de viviendas en la calle Pedro de Valdivia, 29-31, Madrid.

 

– 1967

 

Vivienda unifamiliar para don José Antonio Tejada, Somosaguas, Pozuelo de Alarcón (Madrid)

 

– 1969

 

Centro de Rehabilitación MUPAG, calle Madre de Dios, 42 y 44, Madrid.

Edificio Bioter, calle Emilio Vargas, 7, Madrid

Ermita Nuestras Señora del Espinar, Avenida de la Virgen del Espinar, Guadalix de la Sierra (Madrid).

 

– 1970

 

Proyecto del Barrio 1 en Moratalaz, Madrid, con Eduardo Aguirre Basset, José Ramón Azpiazu Ordóñez, Damián Galmés de Fuentes, Luis Marzo Fernández, Carlos de Miguel González, Luis Pérez

Mínguez y Pedro Pinto Martínez.

 

– 1971

 

Estudio del arquitecto, Camino Arroyo de Valdebebas s/n, Madrid.

 

– 1973

 

Vivienda unifamiliar para don Pascual de Juan y Zurita, calle Camino Alto, 133 c/v Camino Viejo, La Moraleja, Alcobendas, Madrid.

Oficinas, calle Castelló, 119, Madrid.

 

– 1974

 

Proyecto de vivienda unifamiliar para don José Luis Várez, La Moraleja, Alcobendas, Madrid.

Editorial Dólar, Autovía N-I, km. 6,5, Madrid.

 

– 1975

 

Casa de don Carlos Mª Álvarez Peña, Alameda del Valle, Madrid.

 

– 1976

 

Fábrica de Cristalería La Veneciana, calle San Norberto, 19, Madrid.

Guardería infantil del Complejo Parroquial Santa Ana y Nuestra Señora de la Esperanza, calle Cañada, 35, Moratalaz, Madrid.

 

– 1979

 

Casa Fischer, Parque del Conde Orgaz, Madrid.

 

– 1982

 

Casa para don Luis Enrique Sorribes, Urbanización Santo Domingo, Algete, Madrid.

 

– 1983

 

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora Flor del Carmelo, Avenida del Ferrol, 49, Madrid.

 

– 1984

 

Centro de Usos Sociales de las Hermanas Hospitalarias, calle Reina Victoria, 5, Ciempozuelos, Madrid.

 

– 1987

 

Estudio del pintor Eduardo Naranjo, La Moraleja, Alcobendas, Madrid.

 

– 1994

 

Casa de Cultura en Villanueva de Perales, Madrid.

 

– 2000

 

Pabellón Deportivo La Alhóndiga, Carretera de Leganés, s/n, Getafe, Madrid, con Blanca Aleixandre, Sara González Carcedo, Leonardo Oro y Fernando Sánchez-Mora.

 

– 2004

 

Edificio de viviendas en el Ensanche de Vallecas, Madrid.

 

Bibliografía

 

ABURTO RENOVALES, RAFAEL, “Local en Madrid para el Consejo Superior de Investigaciones Científicas”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 108, dic. 1950, pp. 512-514.

 

AGUILÓ ALONSO, MARÍA PAZ, “Acerca del diseño: Miguel Fisac y el mobiliario del Consejo Superior de Investigaciones Científicas”, El arte español del siglo XX, Madrid, Encuentro, 1998.

 

ÁLAMO, M. DEL, “Vértebras de hormigón”, Revista de los Ministerios de Fomento y Medio Ambiente, n. 453, 1997, pp. 81-84.

 

ÁLVAREZ ENJUTO, JOSÉ MANUEL, “Entrevista con Miguel Fisac. Materia y Superficie”, Lápiz, n. 133, 1997, pp. 26-37.

 

AMANN, ATXU Y CÁNOVAS, ANDRÉS, “Miguel Fisac: arquitecto de objetos”, Experimenta, n. 9, invierno 1995/1996, p. 67-78.

 

Architecture, ˝L’architecture Espagnole Actuelle, quelques réalisationsrécents˝, L’Architecture d’Aujourd’hui, n. 85, sep., 1959.

 

ARGOTE, JOSÉ M. Y FISAC SERNA, MIGUEL, “Poblado de Zofio, Carabanchel Bajo, Madrid”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 179, nov.1956, pp. 176-177.

 

AROCA, RICARDO, “Una muerte sin anunciar: crónica de la destrucción de los Laboratorios Jorba”, Arquitectura Viva, n. 67, jul./ago. 1999, pp. 112.

 

ARQUÉS SOLER, FRANCISCO, Miguel Fisac, Madrid, Pronaos, 1996. Colección Arquitecturas-Estudio 1.

 

BALDELLOU, MIGUEL ÁNGEL Y CAPITEL, ANTÓN, Arquitectura española del siglo XX, en José Pijoán (dir.), Summa artis: historia general del Arte, t. XL, Madrid, Espasa Calpe, 1995.

 

BALLESTEROS, JOSÉ Y BARAHONA, MIGUEL, “Entrevista a Miguel Fisac”, Pasajes de Arquitectura y Crítica, n. 1, 1998, pp. 36.

 

BERLINCHES, AMPARO (dir.), Arquitectura de Madrid. Casco Histórico y Ensanches, Madrid, Fundación Arquitectura COAM, 2003, tomos 0, 1 y 2.

 

BOFF, LEONARDO, “Reflexiones sobre mi muerte. Miguel Fisac Serna”, Ars Sacra, n. 13, 2000, pp. 121-124

 

BORDALBA, F. “Miguel Fisac, Laureado en la Exposición de Arte Sacro de Viena, Breve Bosquejo Histórico de la Arquitectura Religiosa”, Labor, n.66, 1955.

 

BREVES, “Breves reflexiones de Miguel Fisac”, Arquitectura, n. 99, mar. 1967, pp. 9-10.

 

“Breves reflexiones de Miguel Fisac”, Arquitectura, n. 151, jul., 1971, pp. 46.

 

CAMPO BAEZA, ALBERTO, “La belleza rebelde”, Arquitectos, n. 135, 1994, pp. 83-84.

 

CÁNOVAS, ANDRÉS (ed), Fisac, Madrid, Ministerio de Fomento, Centro de Publicaciones, 1997. Colección Monografías de Arquitectos 5.

 

CASA, “Casa Barrera, Somosaguas, Madrid”, Arquitectura, n. 99, mar. 1967, pp. 6-8.

 

“Casa en Doctor Esquerdo en Madrid”, Arquitectura, n. 99, mar. 1967, pp. 13.

 

“Casa Fisac en Costa de los Pinos, Son Servera, Mallorca”, Hogar y Arquitectura, n. 51, mar./abr. 1964, pp. 23-27.

 

CAPILLA, “Capilla del Colegio Cuesta Blanca. Alcobendas, Madrid”, ARA (Arte Religioso Actual), n. 18, oct./dic., 1968, pp. 144.

 

“Capilla del Espíritu Santo del C.S.I.C de Miguel Fisac, C/ Serrano 115, Madrid”, Arquitectura, n. 241, mar./abr. 1983, pp. 30-31.

 

CASTRO, CARMEN, “Los arquitectos critican sus propias obras: Miguel Fisac, Edificio I.B.M. y Laboratorio Jorba en Madrid”, Arquitectura, n. 151, jul. 1971, pp. 44.

 

“Los arquitectos critican sus propias obras. Miguel Fisac (1971)”, Arquitectos, n. 135, 1994, pp.72-81.

 

CENTRO, “Centro de Estudios Hidrográficos en Madrid”, Informes de la Construcción, n. 157, 1964, pp. 21-30.

 

“Centro d´études hydrographiques à Madrid”, L’Architecture d’Aujourd’hui, n. 111, dic./janv., 1964.

 

“Centro de Investigaciones Biológicas de los Patronatos Cajal y Ferrán del C.S.I.C., C/ Velázquez, C/V Joaquín Costa, Madrid”, Arquitectura, n. 241, mar./abr. 1983, pp. 43-46.

 

COLEGIO, “Colegio de la Asunción, Carretera Madrid-Burgos Km 7800, Madrid. Arquitectura, n. 127, jul. 1969, pp. 3-6.

 

CHUECA GOITIA, FERNANDO, Historia de la Arquitectura Española. Edad moderna y contemporánea, Ávila, Fundación Cultural Santa Teresa, 2001, tomo II.

Coca Leicher, JOSÉ DE, El Recinto Ferial de la Casa de Campo de Madrid (1950-1975), Tesis Doctoral, Universidad Politécnica de Madrid, 2013.

 

COMPLEJO, “Complejo parroquial de Santa Ana, Moratalaz, Madrid” ,Hogar y Arquitectura, n. 57, mar./abr. 1965, pp. 46-59.

 

“Complejo Parroquial de Santa Ana, Moratalaz, Madrid” ,Arquitectura, n. 99, mar 1967, pp. 1-5.

 

Concurso, “Concurso de ideas para la construcción de una basílica hispanoamericana a Nuestra Señora de la Merced en la prolongación de la Castellana”, Revista Nacional de Arquitectura, 1949, pp. 349-358.

 

CORTÉS, JUAN ANTONIO, Miguel Fisac, el último pionero, Valladolid, Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla y León Este, 2001.

 

CORTÉS, JUAN ANTONIO, “Miguel Fisac, arquitecto inventor”, BAU, n. 1, nov. 1989, pp. 77-101.

 

DELGADO ORUSCO, EDUARDO, “Sota y yo. Entrevista a Miguel Fisac en el Cerro del Aire, 13 de enero de 1998”, Boletín Académico. Revista de investigación y arquitectura contemporánea, Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Universidade da Coruña, n. 4, 2014, pp. 83-90.

 

DEMOLICIÓN, “Sobre la demolición de La ……….”, BIA, n. 202, 1999, pp. 74-75.

Donald, C. “Light on the Altar”, Architectural Forum, dec. 1963.

 

DOS, “Dos obras en Madrid: Edificio “Vega” para oficinas. Vivienda unifamiliar en Somosaguas”, Informes de la Construcción, n. 195, 1967, pp. 3-12.

 

EDIFICIO, “de Oficinas en Madrid, Edificio I.B.M. Paseo de la Castellana, 4, Madrid”, Arquitectura, n. 127, jul. 1969, pp. 9-10.

 

“Edificio de oficinas en Paseo de la Castellana 4, Madrid”, Hogar y Arquitectura, n. 83 jul./ago. 1969, pp. 57-62.

 

“Edificio Vega. Oficinas, Avenida del Dr. Arce C/ Velázquez, Madrid”, Arquitectura, n. 99, mar. 1967, pp. 11-12.

 

ENTREVISTA, “Entrevista con Fisac”, Átomos y Energía, Madrid, jul./ago., 1966.

 

“Entrevista con Miguel Fisac”, Oriente, n. 45, oct./dic., 1958.

 

F.F., “La Arquitectura de Fisac”, Índice de Artes y Letras, n. 145, ene., 1961.

 

FERNÁNDEZ-GALIANO, LUIS, “Fisac avizor: La medalla de oro española premia la fidelidad moderna”, Av. Arquitectura y Vivienda, n. 51/52, 1995, pp. 182-183.

 

FERNÁNDEZ ISLA, JOSÉ MARÍA, “Miguel Fisac. Entrevista”, Arquitectura, n. 304, 1995, pp. 104-108.

 

FERNÁNDEZ ISLA, JOSÉ MARÍA, “Miguel Fisac, vivienda en Cerro del Aire: Madrid, 1956”, Arquitectura, n. 309, 1r. trim. 1997, pp. 61-63.

 

FERRUZ, CARLOS, “Reforma de una casa de Fisac”, Diseño Interior, n. 113, 2001, pp.114.

 

FISAC, “Miguel Fisac College de l´Ascensión (sic) Madrid”, L’Architecture d´Aujourd´Hui, Tendances, sep., 1958, pp. 101.

 

“Don Miguel Fisac dice: Modalidades Constructivas”, Modalidades Constructivas, n. 2, ene., 1958.

 

“Miguel Fisac 1: años experimentales, número dedicado a Miguel Fisac Serna”, Nueva Forma, n. 39, abr. 1969, pp. 3 -64.

 

“Miguel Fisac 2: los años de transición, número dedicado a Miguel Fisac Serna”, Nueva Forma, n. 41, abr. 1969, pp. 3-65.

 

“Miguel Fisac: Edificio de oficinas IBM, Madrid (1967); Laboratorios Jorba, Madrid; Escuela de la Congregación de la Asunción. Alcobendas, Madrid (1965); Iglesia de Santa Ana. Madrid; Casa en Somosaguas. Madrid”, A+U, n. 03/73, mar. 1973, pp. 90-112.

 

“Miguel Fisac Oficinas para la editorial dólar. Madrid (1974); Edificio para los laboratorios Bioter, Madrid (1974); Casa en la Moraleja, Madrid (1974)”, Nueva Forma, n. 111, jun./jul. 1975, pp. 277-288.

 

“Miguel Fisac Espagne”, L’Architecture d´Aujourd´Hui, n. 119, fev./mars., 1965.

 

“Miguel Fisac, el hombre y su obra”, Senda, feb., 1966.

 

“Miguel Fisac medalla de oro de la arquitectura”, Arquitectos, n. 135, 1994, pp. 94.

 

“Miguel Fisac Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Arte Sacro de Viena”, Goya, n. 4, ene/feb.1955, pp. 250.

 

“Miguel Fisac Obras y Proyectos”, BAU, n. 1, 1989, pp. 100-101.

 

“Miguel Fisac Selección de artículos críticos (1946-1971)”, Arquitectos, n. 135, 1994, pp. 33-84.

 

“Miguel Fisac; seguro y polémico: Baltasar Porcel entrevista a Miguel Fisac”, Jano, n. 8, jul./ago. 1973, pp. 31-34.

 

“Fisac Obra en Madrid”, Arquitectura, n. 308, 1996, pp. 107-108.

 

“Número monográfico dedicado a Miguel Fisac”, AV monografías, nº 101, 2003.

 

“Número monográfico dedicado a Miguel Fisac”, Formas de Arquitectura y Arte, nº 13, 1º trimestre, 2006.

 

FISAC SERNA, MIGUEL, “Algunas consideraciones sobre el espacio arquitectónico sagrado”, Atlántida, Revista del pensamiento actual, no.29-30, sep./dic. 1967, pp. 528-530.

 

“Algunas consideraciones sobre mis últimos trabajos”, Arquitectura, n. 161, mayo 1972, pp. 20-21.

 

“Algunas soluciones de estructuras de hormigón armado formadas por piezas premoldeadas”, Informes de la Construcción, abr. 1963, pp. 43-54.

 

“Los ambientes de la casa (cocina)”, Arquitectura, n. 21, sep. 1960, pp. 6.

 

“Arqueología”, Blanco y Negro, n. 2390, feb., 1958.

 

La arquitectura popular española y su valor ante la arquitectura del futuro, Madrid, Ateneo, 1952. Colección O Crece o Muere.

 

“Arquitectura y urbanismo”, Hogar y Arquitectura, n. 15, 1958, pp. 44-67.

 

“Artes Plásticas”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 78, jun. 1948, pp. 227-230.

 

“Asplund en el recuerdo”, Quaderns, n. 147, oct .1981, pp. 32-33.

 

“Buscando un Nuevo Arte Sacro”, Trahe Nos, Madrid, n. 12, 1957.

 

“Cartas al Director”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 138, jun. 1953, pp. IX “La Calle”, Blanco y Negro, n. 2349, may., 1957.

 

“Centro de formación del profesorado: Enseñanza Laboral. Ciudad Universitaria, Madrid”, Informes de la Construcción, n. 106, dic. 1958.

 

“Centro de Investigaciones Biológicas”, Informes de la Construcción, n. 184, oct., 1956.

 

“Centro de investigaciones biológicas de los Patronatos Cajal y Ferrán, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 175, jul. 1956, pp. 5-12.

 

“Ciudades Monumentales”,Blanco y Negro, n. 2424, oct., 1958.

 

“Lo Clásico y lo Español”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 78, jun. 1948, pp. 197-198.

 

“Comentario sobre Teodoro Anasagasti y José Manuel Aizpurua”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 191, 1957, pp. 13.

 

“Conjunto de edificios para formación del profesorado deenseñanza laboral en la Ciudad Universitaria, Madrid”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 203, nov. 1958, pp. 3-10.

 

El color en el Cine, visto por un Arquitecto, III Congreso Internacional de Cinematografía, Barcelona, 1961.

 

“Comentario de Fondo a la Exposición Nacional de Bellas Artes”, Arbor, n. 55/56, jul./ago., 1950.

 

“Comentarios al programa de una nueva materia en la enseñanza de Arquitectura”, Boletín de la Dirección General de Arquitectura, 4º trimestre, 1951, pp. 17-18.

 

“Comentarios a los artículos de Reyner Banham”, Arquitectura, n. 26, feb. 1961, pp. 27-28.

 

“Comentarios filosóficos”, Arquitectura, n. 35, nov. 1961, pp. 49.

 

“Complejo Parroquial de Santa Ana, Moratalaz, Madrid”, Informes de la Construcción, n. 191, jun., 1967.

 

“El Complejo Parroquial de Santa Ana, Moratalaz, Madrid”, T.A., n. 94, abr., 1967, pp. 22.

 

“Día Mundial del Urbanismo”,Blanco y Negro, n. 2375, nov., 1957.

 

“El Diseño Industrial: Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura de Madrid”,Revista Nacional de Arquitectura, n. 173, may., 1956.

 

“Dos obras de Miguel Fisac: Laboratorios Alter y Farmabión”, Informes de la Construcción, 1961.

 

“Durable-traccionable”, Tectónica, n. 5, 1997, pp. 2.

 

“Edificio para centro de información y documentación del patronato “Juan de la Cierva” del Consejo Superior de Investigaciones Científicas”, Informes de la Construcción, n. 174, 1965, pp. 59-66.

 

“La Enseñanza de una Exposición de Arquitectura de Finlandia”, Blanco y Negro, n. 2495, feb., 1960.

 

“Estética de Arquitectura. V Asamblea Nacional de Arquitectura”, Boletín de la Dirección General de Arquitectura, n. 11, jun., 1949, pp. 13-14.

 

Mi estética es mi ética, Ciudad Real, Museo de Ciudad Real, 1982.

 

“Estilo Moderno”, Blanco y Negro, n. 2358, jul., 1957.

 

“Los Estilos”, Blanco y Negro, n. 2351, may., 1957.

 

“Exposición Universal de Bruselas”,Blanco y Negro, n. 2398, abr., 1958.

 

“Fisac opina sobre Félix Candela”, Arquitectura, n. 10, oct., 1959.

 

“Francisco Farreras”, Cuadernos de Arte, n. 48, 1959.

 

“Futuro de la arquitectura religiosa”, Seminarios, n. 16, ene./abr., 1962.

 

“Futuro, hombre y arquitectura”, Cuadernos Hispanoamericanos, 1963.

 

“Habilitación de los locales de la Estación de Estudios Pirenaicos”, Pirineos II, jul./dic., 1945.

 

“Hombre, Arquitectura, Sociedad y Urbanismo”, Cuadernos de Idioma, Buenos Aires, n. 2, 1964.

 

“Homenaje a Daniel Vázquez Díaz”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 142, oct. 1953, pp. 22-23.

 

“El Hormigón Pretensado”, Arquitectura, n. 127, jul. 1969, pp. 2.

 

“Una horrible pesadilla”, Nueva Forma, n. 98, 1974, pp. 9.

 

“Iglesia del Espíritu Santo, en Madrid”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 78, jun. 1948, pp. 199-206.

 

“Impresiones sobre Gaudí”,Revista Nacional de Arquitectura, n. 179, nov. 1956, pp. 11-14.

 

“Intervención sobre Alvar Aalto”, Boletín de la Dirección General de Arquitectura, 2º trimestre, 1951, pp. 17.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura de Madrid”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 128, agosto, 1952.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura de Madrid”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 137, mayo 1953.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura de Madrid”,Revista Nacional de Arquitectura, n. 148, abr., 1954.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura de Madrid”,Revista Nacional de Arquitectura, n. 150, jun., 1954, pp. 24-30.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura de Madrid”,Revista Nacional de Arquitectura, n. 158, feb., 1955.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura de Madrid”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 170, feb., 1956.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura de Madrid”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 171, mar., 1956.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura celebradas en la Alhambra”,Revista Nacional de Arquitectura, n. 172, abr., 1956.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura celebradas en Sevilla”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 155, nov., 1954.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura de Madrid”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 176/177, ago./sep., 1956.

 

“Intervención en las Sesiones de Crítica de Arquitectura de Madrid”, Blanco y Negro, n. 2495, feb., 1960.

 

“Jardines para el Futuro”, Cedro, n. 2, 1954.

 

“Más sobre casas en cadena”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 148, abr. 1954, pp. 14-16.

 

Miguel Fisac, Almería, Colegio Oficial de Arquitectos de Andalucía Oriental, 1989. Colección Documentos de Arquitectura 10.

 

La molécula urbana: una propuesta para la ciudad del futuro, Madrid, Ediciones y Publicaciones Españolas, 1969.

 

“La Moral Profesional del Arquitecto”, Guía, agosto 1952.

 

“Muebles”, Blanco y Negro, n. 2381, dic., 1957.

 

“Necesidad de la belleza en los objetos de uso diario (Conferencia con motivo de la Exposición Equipo Doméstico)”, Arquitectura, n. 21, sep. 1960, pp. 29-30.

 

“Notas sobre la Arquitectura Sueca”, Boletín de la Dirección General de Arquitectura, n. 14, abril 1950.

 

“La nueva Arquitectura”, España Gráfica en América, Buenos Aires II, n. 14, 1955.

 

“Un Nuevo Ladrillo”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 127, jul. 1952, pp. 40-42.

 

“Opiniones sobre la Bienal Hispanoamericana: I Bienal Hispanoamericana de Arte)”, Boletín de la Dirección General de Arquitectura, 1r trimestre, 1952, pp. 31.

 

“Orientaciones y desorientaciones de la arquitectura religiosa actual”, Arbor, n. 39, mar., 1949, pp. 379-390.

 

“Orientaciones y desorientaciones de la arquitectura religiosa actual”, Boletín de la Dirección General de Arquitectura, n. 13, enero 1950.

 

“El Paisaje”, Blanco y Negro, n. 2373, oct., 1957.

 

“Posición del Arquitecto en la Cultura de nuestro tiempo”, Boletín de la Dirección General de Arquitectura, 4º trim., 1956.

 

“Problemas de la arquitectura religiosa actual”, Arquitectura, n. 4, abr. 1959, pp. 3-8.

 

“Problemas Urbanísticos que plantearía la Gran Vía Diagonal”, Hortaleza, 100, n. 1, mar., 1961.

 

“¿Qué Orientación debe darse al Arte Sacro Actual?”, Arte Sacro, Anuario, 1957.

 

Reflexiones sobre mi muerte, Madrid, Nueva Utopía, 2000. Serie Testimonio (Nueva utopía).

 

“Reformas en la Catedral de Barcelona”, Blanco y Negro, n. 2404, may., 1958.

 

“Ritmos en el espacio de Pablo Serrano”, Arquitectura, n. 14, feb. 1960, pp. 32-33.

 

“Salvemos las Zonas Verdes”, Blanco y Negro, n. 2450, abr., 1959.

 

“Sentido Humano del Urbanismo”, Las Ciencias, Madrid, n. 1, 1961.

 

“Sentido Humano del Urbanismo”, Ingeniería, Arquitectura, Construcción, Colombia, dic., 1968.

 

“Soluciones Arquitectónicas en Hormigón Pretensado”, Hormigón y Acero, n. 79, abr./jun., 1966, pp. 36.

 

“Sobre la manera de ver el arte”, Arbor, n. 49, ene./abr., 1950, pp. 57-63.

 

“Técnica y Arte”, Revista del Instituto de Ingenieros Civiles de España, n. 98, may./jun., 1969, pp. 17.

 

“Las Tendencias Estéticas Actuales”, Boletín de la Dirección General de Arquitectura, n. 9, dic., 1948.

 

“Teologado de San Pedro Mártir para los PP. Dominicos”, Cuadernos de Arquitectura, n. 45, 3r trim., 1961, pp. 8-12.

 

“Teologado de San Pedro Mártir para los PP. Dominicos en Madrid”, Arquitectura, n. 17, mayo 1960, pp. 9-19.

 

“Una tienda en Los Sótanos, Gran Vía, Madrid”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 173, nov. 1953, pp. 36.

 

“El Urbanismo Óptimo no existe”, SP, ene., 1966.

 

“Urbanismo Suicida”, Cuadernos para el Diálogo, n. 4, ene., 1964.

 

“Víctor de la Serna. Lección de Arquitectura”, Blanco y Negro, n. 2431, dic., 1958.

 

“Viejos recuerdos en torno a la construcción del Instituto Cajal y microbiología en 1950”, Arbor: ciencia, pensamiento y cultura, n. 631/632, 1998, pp. 333-342.

 

“Vigas Huecas Pretensada”, Hormigón y Acero, n. 94/95, 1970, pp. 296.

 

“Vivienda Unifamiliar en Madrid”, Informes de la Construcción, n. 90, abr., 1957.

 

“Viviendas en Cadena”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 109, enero 1951.

 

“Viviendas experimentales”, Arquitectura, n. 11, nov. 1959, pp. 26-28.

 

FLORES, CARLOS, “Sesenta días: La arquitectura religiosa de Fisac. Pequeño Congreso en Barcelona”, Hogar y Arquitectura, n.1960, pp. 33-61.

 

“Un siglo de arquitectura religiosa”,Hogar y Arquitectura, n. 57, mar./abr., 1965.

 

FULLAONDO, JUAN DANIEL, Fisac, Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia, 1972. Colección Artistas Españoles Contemporáneos.

 

“Miguel Fisac. Los años experimentales (1969)”, Arquitectos, n. 135, 1994, pp. 60-63.

 

“Miguel Fisac. Los años de la Transición (1969)”, Arquitectos, n. 135, 1994, pp.64-70.

 

GARCÍA-BADELL, JOSÉ JAVIER, Cálculo por computadora de estructuras de hormigón armado, Madrid, McGraw-Hill, 1994 (Prólogo de Miguel Fisac).

 

GARCÍA-GUTIÉRREZ MOSTEIRO, JAVIER, “Un trozo de aire humanizado. Conversación con Miguel Fisac”, Cuadernos Hispanoamericanos, n. 606, 2000, pp. 95-104.

 

GARRIDO, L. “Jardines Exteriores en el nuevo Edificio Vega en Madrid”, El Inmueble, n. 4, may., 1966.

 

GIL DEL PALACIO, J.L., “The Work of Miguel Fisac”, Concrete, London, n. 87, oct./dec., 1970.

 

GONZÁLEZ AMÉZQUETA, ADOLFO, “Fisac explicado por él mismo (1966)”, Arquitectos, n. 135, 1994, pp. 56-59.

 

“Las Iglesias de Fisac”, Hogar y Arquitectura, n. 57, mar./abr., 1965.

 

“Las Iglesias de Fisac (1965)”, Arquitectos, n. 135, 1994, pp. 48-54.

 

GONZÁLEZ BUENO, ANTONIO Y RODRÍGUEZ NOZAL, RAUL, Una estética al servicio de una idea: la colaboración de Miguiel Fisac (1913-2006) con la industria farmacéutica, Alcalá de Henares, Universidad de Alcalá, 2015.

 

HUESOS, “Huesos de Fisac”, Técnica e Invención, n. 174, ene., 1969, pp. 20-22.

 

Iglesia, Iglesia del Espíritu Santo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, Publicaciones Españolas, 1946.

 

“Iglesia y Teologado de los PP. Dominicos”, NA: Nueva Arquitecturacon Arcilla Cocida, n. 11, 2000, pp. 21.

 

Iglesias, Iglesias parroquiales en los barrios del Niño Jesús, Estrella y Moratalaz construidos por Urbis, Madrid, Urbis, 1972.

 

ILLÁN MARTÍN, MAGDALENA, “La poética del espacio: el último proyecto de Miguel Fisac”, Laboratorio de Arte, n. 14, 2001, pp. 405-412.

 

Instituto, “Instituto Nacional de Óptica”, Cortijos y Rascacielos, n. 61-62, 1950.

 

“Instituto de Óptica Daza de Valdés, Revista Nacional de Arquitectura, n. 102, junio 1950, pp. 253-260.

 

“El Instituto de Óptica Daza Valdés”, Arbor, n. 53, mayo 1950.

 

“Instituto de Óptica Daza de Valdés de Miguel Fisac, 1948, C/ Serrano 115, Madrid”, Arquitectura, n. 241, mar./abr. 1983, pp. 32-33.

 

JOVER, JOSÉ L. Y GARCÍA TOLEDANO, EDUARDO, Miguel Fisac [Vídeo] /, Madrid RTVE, 1984. Colección Autorretrato.

 

KERKEN, “Vier Kerken van Miguel Fisac”, Katolik, Beuwlad, n. 3, ago., 1958.

 

LABORATORIO, “Laboratorio Jorba (1965-1968), Avenida América, Madrid”, Arquitectura, n. 127, jul 1969, pp. 7-8.

 

LABORATORIOS, “Laboratorio Farmabión”, Arquitectura, n. 48, dic. 1962, pp. 13-18.

 

“Laboratorio Made, S.A., en el Km. 5.800 de la Carretera de Madrid-Alcobendas”, Hogar y Arquitectura, n. 64, mayo/jun. 1966, pp. 16-21.

 

LABORDA, JOSÉ, “Miguel Fisac”, Astrágalo, 1997, pp. 107-109.

 

LABRA, JOSÉ MARÍA DE, Miguel Fisac Serna, Madrid, Ateneo, 1955. Colección Cuadernos de Arte.

 

“Miguel Fisac Serna”, Índice de Artes y Letras, n. 81, jun., 1955.

 

LAFUENTE FERRARI, EMILIO, “Un Templo Madrileño y sus Artífices (La Iglesia del Espíritu Santo)”, Arte Español, Madrid, 1947.

 

LAMAS, F. “Una idea, una respuesta española”, Índice de Artes y Letras, n. 145, ene., 1961.

 

LARRODERA LÓPEZ, EMILIO, “La Molécula Urbana, Miguel Fisac”, Arquitectura, n. 128, ago. 1969, pp. 63-66.

 

LÓPEZ JAÉN, JUAN, “Polémica: Miguel Fisac”, Nueva Forma, n. 98, 1974, pp. 59-60.

 

LÓPEZ-PELÁEZ, JOSÉ MANUEL, “Innovación y tradición en la obra de Fisac”, Arquitectura, n. 241, mar./abr. 1983, pp. 47-50.

 

MARTORELL Y BOHIGAS,“La Casa del Arquitecto Miguel Fisac”, Moebel Interior Design, Stuttgart, 1962.

y Mackay, “Dominikener Kloserkirche S. Pedro Mártir in Madrid”, Moebel Interior Design, n. 12, 1963.

 

MONTANER FRAGUET, JESÚS, LÓPEZ GARCÍA, JAVIER Y LLEYDA DIONIS, JOSÉ LUIS, “Vigas hueso: sustitución de la estructura de cubierta de la nave de ensayos del centro de estudios hidrográficos de Madrid”, Hormigón y Acero, n. 204, 2º Trim. 1997, pp. 85-98.

 

MORALES, FELIPE, Arquitectura religiosa de Miguel Fisac, Madrid, Librería Europa, 1960.

 

“La Arquitectura Docente en Miguel Fisac”, Labor (Boletín Informativo de la Enseñanza Laboral), n. 31, dic., 1955.

 

MORALES SÁNCHEZ, JOSÉ, “A propósito de Miguel Fisac”, Boletín de Arte, n. 17, 1996, pp. 75-92.

 

MORALES SARO, MARÁ CRUZ, La arquitectura de Miguel Fisac, Ciudad Real, Colegio de Arquitectos, 1979.

 

MORENO GALVÁN, J.M. “Tres Ejemplos Españoles del Arte como totalidad (La Arquitectura Integra la Plástica, Miguel Fisac)”, Mundo Hispánico, n. 85, abr., 1955.

 

MUÑOZ ORTIZ, A. “El Consejo Superior de Investigaciones Científicas dedica un Oratorio al Espíritu Santo”, Arbor, n. 3, may./jun., 1944.

 

PAGODA, “Pagoda pandemonium, ‘this would never happen in Barcelona’; Architects: Miguel Fisac”, World Architecture, n. 80, oct.1999, pp. 36.

 

PERAZA, JOSÉ ENRIQUE, “40 años de la carpintería de los Dominicos de Alcobendas de Miguel Fisac”, AITIM: Boletín de Información Técnica, n. 191, ene./feb. 1998, pp. 21-26.

 

“Mobiliario en Miguel Fisac”, AITIM: Boletín de Información Técnica, n. 212, jul./ago. 2001, pp. 27-34.

 

PÉREZ ESTÉVEZ, R. “Fisac o la Conciencia Profesional”, Arte Vivo, jul., 1958.

 

POBLADO, “Poblado de Zofío, Madrid”, Hogar y Arquitectura, n. 7, 1957, pp. 3-7.

 

PIELTAIN, ALBERTO, “Plástico y mecánico: Miguel Fisac, un talante inventivo”, Arquitectura Viva, n.53, mar./abr. 1997, pp. 73-75.

 

PLAZAOLA, JUAN, “Miguel Fisac: el afán de crear”, Ars Sacra, n. 2, jun. 1997, pp. 4-18.

 

PROYECTO, “Proyecto de Centro de Rehabilitación para la Mutualidad del Papel Prensa y Artes Gráficas”, Nueva Forma, n. 53, jun. 1970, pp. 44-45.

 

REHABILITATION, “Rehabilitación centre in Madre de Dios Street, Madrid; Architect: Miguel Fisac”, Adobe, n. 4, jun. 1977, pp. 21-36.

 

A. ROIG, “El Arte de hoy y la Iglesia”, Arbor, n. 101, may., 1954.

 

“El Arte Sacro Moderno en España”, Cuadernos de Arquitectura, n. 45, 3r trim., 1961.

 

ROJO TEJERINA, JUAN JESÚS, Miguel Fisac Serna. Arquitecto. Vida y obra, Trabajo Fin de Máster, Valladolid, Escuela Técnica Superior de Arquitectura, Universidad de Valladolid, 2013.

 

RUIZ CABRERO, GABRIEL, “Soledad y fama de Miguel Fisac”, Arquitectura, n. 241, mar./abr. 1983, pp. 36-41.

 

SÁNCHEZ LAMPREAVE, RICARDO (dir), Miguel Fisac. Premio Nacional de Arquitectura 2002. Ministerio de Vivienda, Madrid, Ministerio de Vivienda, 2009.

 

SESIÓN, “Sesión de Crítica de Arquitectura. La Casa de Vivienda Madrileña”,Revista Nacional de Arquitectura, n. 118, oct. 1951, pp. 37-46.

 

SILLA, “Silla.”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 166, oct. 1955, pp. 18-19.

 

SOBRINO GONZÁLEZ, MIGUEL, “Dos torres y Fisac”, Restauración y Rehabilitación, n. 34, 1999, pp. 64-65.

 

TEOLOGADO, “Teologado de San Pedro Mártir para los PP. Dominicos, en Madrid”, Informes de la Construcción, n. 118, feb., 1960.

 

THORNE, MARTA “Miguel Fisac. Entrevista”, Quaderns, n. 157, 1983, pp. 100-101.

 

TORBADO, J. “Miguel Fisac, Spanish most prominent architect of religious art”, Guidepost, April 1963, pp. 16.

 

URRUTIA, ÁNGEL, Arquitectura española siglo XX, Madrid, Cátedra, 1997.

 

DANIEL VILLALOBOS, DANIEL (ed), La mirada de Fisac, catálogo de la exposición, Valladolid, Escuela Técnica Superior de Arquitectura, 2008.

 

VIVIENDA, “Vivienda unifamiliar, Madrid”, Revista Nacional de Arquitectura, n. 186, jun. 1957, pp. 5-9.

 

MIGUEL LASSO DE LA VEGA ZAMORA

FECHA DE REDACCIÓN: 26 DE DICIEMBRE 2019

FECHA DE REVISIÓN: 30 DE DICIEMBRE 2019

 

NOTAS

 

[1]Datos extraídos de la tesis doctoral: Elena García Vela, La Farmacia en el entorno de La Mancha, Tesis Doctoral, Universidad Complutense de Madrid, 2015.

X