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Retablo colateral de la iglesia parroquial de Santo Domingo de Silos de Pinto, 1632.
MARTÍN FERRER

 

Ensamblador. ¿? – Madrid, 1642.

 

Se desconoce el lugar y fecha de nacimiento del ensamblador de retablos Martín Ferrer, pero pudo tener lugar en Valladolid o su comarca algo antes de 1600. Como se ha señalado, a fines del siglo XVI trabajaban ahí un escultor llamado Pedro Ferrer y un albañil Lucas Ferrer, tal vez emparentados con Martín[1]. No se han puesto en conexión algunas noticias vallisoletanas de Ferrer con su actividad madrileña[2]. El 24 de abril de 1631 otorgó carta de pago para sí mismo y en nombre de su compañero el ensamblador Juan García de Berástegui, vecino como él de Valladolid, en favor del gran escultor Gregorio Fernández. Este le pagó algo más de 16000 reales por lo que habían hecho para él y para el ensamblador Juan Velázquez en el monasterio guipuzcoano de franciscanos de Nuestra Señora de Aránzazu en Oñate. Habían realizado el retablo mayor, los dos colaterales, cuatro retablos para los nichos de la nave y el entierro en la bóveda detrás del altar mayor, y habían comenzado la sillería de coro. Poco después, el 13 de mayo de aquel año otorgó finiquito en favor del pintor de Valladolid Pedro de Fuertes, por la dote de su hija, con la que había casado.

 

Ferrer estaba solventando sus asuntos personales en Valladolid porque el 22 de diciembre de 1630 había sido nombrado ayuda del aparejador de las obras reales[3]. El precipitado nombramiento se debió a una serie de cambios en el escalafón de las obras reales. El 14 de octubre de 1630 fue nombrado Giovanni Battista Crescenzi superintendente de las obras reales y miembro de la junta de Obras y Bosques. El 9 de noviembre era Alonso Carbonel quien ascendía de aparejador a aparejador primero, con lo que el otro aparejador, su rival Antonio de Herrera, quedaba subordinado a él. Herrera, que era además escultor del rey y tenía un importante obrador de retablos y escultura, renunció para evitar la situación, lo que permitió la elección de Ferrer como ayuda de aparejador. Si tardó en instalarse en Madrid fue debido a una enfermedad que le tuvo postrado dos meses a comienzos de 1631[4]. En junio comenzaría ya sus tareas, que incluían cuestiones rutinarias como mediciones, tasaciones y certficaciones de lo realizado por otros maestros.

 

Se piensa que la llamada de Ferrer desde Valladolid pudo venir inducida por Francisco de Praves, maestro mayor de las obras reales en Castilla la Vieja y que en 1636 sería llamado a serlo de las de Madrid de forma interina. Sin embargo, Martín Ferrer estaba relacionado al parecer ya anteriormente con Madrid, porque antes de octubre de 1630 se le había encargado el retablo colateral de Nuestra Señora de la Antigua de la parroquial de Pinto. Sin embargo, dos ensambladores y un dorador de Toledo se inmiscuyeron en septiembre de 1632 y se entabló un pleito que se resolvió a favor de Ferrer a mitad de diciembre. Este concertó entonces el retablo, que haría del mismo tamaño que el otro colateral del lado del evangelio, realizado a comienzos del siglo XVII. La obra se costeaba con 400 ducados que había legado en su testamento el presbítero de Pinto Juan Romano y 200 reales más de un sobrino y un cuñado de este. Ferrer tenía que acabar para Pascua de Flores de 1633 bajo pena de 50 ducados, y si lo hiciera antes recibiría 200 reales más. El hermano jesuita Francisco Bautista supervisaría la ejecución. Desde el punto de vista artístico es de lamentar que Ferrer tuviera que seguir el esquema del retablo anterior y no pudiera emplear sus propios modelos, que únicamente se observan en el sagrario y en las pirámides de remate, y que siguen el estilo de los Velázquez y Gregorio Fernández aprendido en Valladolid.

 

El 7 de septiembre de 1635 contrató el retablo del oratorio de la reina Isabel de Borbón en el Alcázar madrileño por traza y condiciones del maestro mayor de las obras reales Juan Gómez de Mora. El retablo contendría una escultura de la Virgen de la Expectación. Cobraría 3000 reales, de los cuales percibió 1000 el 18 de septiembre y otra cantidad el 17 de octubre. En noviembre había acabado y Gómez de Mora y Alonso Carbonel tasaron su labor. Se le dieron 550 reales más no por el retablo, sino por unos marcos y bastidores que había hecho por orden de Gómez de Mora para unas pinturas del Salón Nuevo, llamado luego de los Espejos[5]. Estas pinturas eran Sansón luchando contra los filisteos y Caín matando a Abel, del milanés Procaccini, según el inventario real del Alcázar hecho en 1636.

 

En 1638 estudió junto con Carbonel y el marqués de Torres, nuevo superintendente de las obras reales, cómo se podía reanudar la obra del Panteón real del monasterio de El Escorial, interrumpida desde 1630. Al año siguiente fueron ambos maestros a El Escorial a seleccionar las piedras sobrantes del Panteón para el Salón de los Espejos del Alcázar[6]. Ese año y el siguiente hizo por más de 30000 reales las gradas, tarimas y cazuelas en el coliseo del Buen Retiro, trazado y contratado por el mismo Carbonel. Según una relación de gastos de agosto de 1640 de obras del Panteón escurialense, Ferrer hizo tres pares de puertas que acabó de cobrar en febrero y mayo de 1642. En el año anterior le pagaron por unos andamios para que los pintores Francisco Camilo y Julio César Semini hicieran al fresco pinturas en la galería de Poniente del Alcázar[7].

 

Ese mismo año de 1641 finalizó el retablo mayor de la iglesia del monasterio de dominicas recoletas de la Concepción de Loeches, fundación del valido, el conde-duque de Olivares. Según Blanco Mozo pudo ser traza de Alonso Carbonel, lo que es plausible, porque fue quien proyectó todo el recinto monástico y el arquitecto de confianza de Olivares. En agosto de 1642 Martín Ferrer fue nombrado aparejador mayor interino por la ausencia de Carbonel, que acompañaba a Felipe IV en su jornada de Aragón[8], pero Ferrer no tuvo oportunidad de seguir mostrando su valía porque falleció el 29 de septiembre[9].

 

BIBLIOGRAFÍA

 

AGULLÓ Y COBO, MERCEDES, Documentos sobre escultores, entalladores y ensambladores de los siglos XVI al XVIII, Valladolid: Universidad, 1978.

 

BLANCO MOZO, JUAN LUIS, Alonso Carbonel (1583-1660), arquitecto del Rey y del Conde-duque de Olivares, Madrid: Universidad Autónoma, 2003.

 

BUSTAMANTE GARCÍA, AGUSTÍN, «El Panteón del Escorial: Papeletas para su historia», Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte, 4 (1992), pp. 161-216.

 

FERNÁNDEZ DEL HOYO, María Antonia, «Oficiales del taller de Gregorio Fernández y los ensambladores que trabajaron en él», Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, 49 (1983), pp. 347-374.

 

LLAGUNO Y AMÍROLA, EUGENIO, Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su restauración, Madrid: Imprenta Real, 1829, t. IV.

 

MORENO, JUAN, «Noticias sobre Martín Ferrer y el retablo de Ntra. Sra. de la Antigua en la iglesia parroquial de Pinto (1630-1633)», Anales de la Universidad de Murcia. Filosofía y Letras, 36 (1978), pp. 469-473.

 

CATÁLOGO DE OBRAS MADRILEÑAS

 

– Retablo colateral de Nuestra Señora de la Antigua en la iglesia parroquial de Pinto (1632-1636)

Archivo Diocesano de Toledo, expedientes de reparaciones de templos.

MORENO.

 

– Retablo del Oratorio de la reina y marcos para dos pinturas del Salón Nuevo en el Alcázar (1635).

A.G.P., Felipe IV, leg. 1 bis. Inventario real del Alcázar de 1636.

BLANCO MOZO, p. 334.

 

– Gradas, tarimas y cazuelas del coliseo del Buen Retiro (1639-1640).

A.G.S., T.M.C., leg. 3764.

BLANCO MOZO, p. 613.

 

– Tres pares de puertas para el Panteón real del monasterio de El Escorial (1640-1642).

A.G.S., C.M.C., 3ª época, leg. 1.461.

BUSTAMANTE, pp. 195-196. BLANCO MOZO, p. 427.

 

– Retablo mayor del monasterio de la Concepción dominica de Loeches (antes de 1641).

A.H.P.M., prot. 3229.

AGULLÓ, p. 68. BLANCO MOZO, p. 504.

 

JUAN MARÍA CRUZ YÁBAR

FECHA DE REDACCIÓN: 7 DE DICIEMBRE DE 2021

FECHA DE REVISIÓN:

 

NOTAS

 

[1] BLANCO MOZO, Juan Luis, Alonso Carbonel…, p. 272.

[2] FERNÁNDEZ DEL HOYO, María Antonia, «Oficiales…», pp. 367 y 371-373.

[3] LLAGUNO Y AMÍROLA, Eugenio, Noticias…, p. 150.

[4] Todos estos acontecimientos han sido desvelados en BLANCO MOZO, Juan Luis, Alonso Carbonel…, pp. 265-273.

[5] BLANCO MOZO, Juan Luis, Alonso Carbonel…, p. 272.

[6] BLANCO MOZO, Juan Luis, Alonso Carbonel…, p. 352 y 425.

[7] BLANCO MOZO, Juan Luis, Alonso Carbonel…, pp. 357-358.

[8] BLANCO MOZO, Juan Luis, Alonso Carbonel…, p. 331.

[9] BLANCO MOZO, Juan Luis, Alonso Carbonel…, p. 375.

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