25572
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-25572,stockholm-core-1.2.1,select-theme-ver-3.7,ajax_fade,page_not_loaded,wpb-js-composer js-comp-ver-6.1,vc_responsive
Detalle del Plano de Madrid de Espinosa de los Monteros 1769
ANTONIO ESPINOSA DE LOS MONTEROS Y ABADÍA

 

Grabador, Impresor y Cartógrafo. Murcia, 1732 – Segovia, post. 1812-10-29.

 

Generalmente conocido por su autoría del Plano Topográphico de la Villa y Corte de Madrid, de 1769, los pormenores de su biografía refieren un personaje vinculado íntegramente con el mundo de la edición, (grabador de medallas y punzones de letras, grabador calcográfico, fundidor de tipos e impresor) la acuñación de monedas (grabador principal de la Real Casa de la moneda de Segovia) y la cartografía urbana (dibujo, grabado y edición de planos) así lo evidencian los distintos trabajos realizados sobre su figura por Fermín de los Reyes Gómez[1].

 

Nacido en Murcia en 1732 hijo de Francisco Espinosa de los Monteros y Teresa Abadía, cursó estudios de Filosofía y Teología en el Colegio de San Fulgencio de aquella ciudad. En 1750, con dieciocho años, se desplaza a Roma, dedicándose al aprendizaje del dibujo hasta 1753. A su regreso a España, se establece en Madrid como discípulo del grabador Tomás Prieto, obteniendo plaza de pensionista en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su formación se completa hasta alcanzar el premio de grabado en hueco de esa corporación en 1760. Su capacitación como dibujante, grabador en hueco, tanto de medallas como de punzones de letra, y grabador calcográfico le permiten simultanear encargos de distinta índole: entre 1757 y 1767 participa en la realización de los distintos ejemplares de la Planimetría General de Madrid para la Contaduría del Aposentamiento de Corte, y comienza a surtir de caracteres de imprenta a las más importantes prensas de la Corte, entre ellas la de la Gaceta de Madrid.

 

Los primeros trabajos de Antonio Espinosa de los Monteros en la producción cartográfica de la Villa y Corte están relacionadas con la Visita General de las Casas de Madrid de 1750-1751, decretada por Fernando VI el 22 de octubre de 1749 para racionalizar el aposentamiento de Corte[2]. Una vez realizada dicha Visita General de Casas y los correspondientes planos de las 557 manzanas de la ciudad, realizados mayoritariamente por los arquitectos Ventura Padierne, Fernando de Moradillo, Nicolás de Churriguera y José Arredondo, se procedió a formar la Planimetría General de Madrid como resumen de aquella Visita, bajo el propósito de que constituyera el registro general de propietarios y planos de manzanas de toda la ciudad. A ese efecto, la Contaduría del Aposento contrató a José de la Riva como calígrafo y Antonio Espinosa de los Monteros como dibujante; el primero copió los registros extractados de propietarios de cada una de las 7.557 casas, correspondientes a las 557 manzanas en las que se numeró el casco urbano de Madrid; Espinosa de los Monteros, por su parte, trasladó los planos originales de las manzanas de la Visita General a un formato regular de papel imperial, tomando como modelos los planos originales de las manzanas 119 y 150[3], y estableciendo así las distintas escalas reales para que cupieran en el marco establecido. Ambos, de la Riva y Espinosa de los Monteros, formalizaron el ejemplar de la Planimetría custodiada en el Archivo General de Simancas entre el 30 de agosto de 1757 y el 28 de febrero de 1764; la copia coetánea depositada en la sección de Delegación de Hacienda, fondo histórico, del Archivo Histórico Nacional, se realizó entre el 29 de noviembre de 1763 y 25 de mayo de 1765; por último, la depositada en la sección de manuscritos de la Biblioteca Nacional de España se realizó entre el 19 de agosto de 1762 y 31 de marzo de 1767.

 

Dos años después de la culminación de la Planimetría General de Madrid, Antonio Espinosa de los Monteros realizó simultáneamente los planos de los sesenta y cuatro barrios de la división administrativa de 1768 y el Plano Topográphico de la Villa y Corte de Madrid. Los primeros se realizaron por encargo del editor Juan Francisco González[4] para ilustrar la distribución de cuarteles y barrios vigente desde 6 y 21 de octubre de 1768, que tenía como propósito establecer una nueva planta para la vigilancia de la ciudad por parte de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte, una de las medidas estelares del gobierno del conde de Aranda. Interesa destacar que la atribución de estos planos se contiene al pie del último de ellos, correspondiente al barrio del Humilladero, en el que consta que «Este barrio y sus compañeros los delineó y gravó al agua fuerte D[on] Ant[onio] Espinosa. Año 1769». La Instrucción de 1768 distribuía la ciudad en sesenta y cuatro barrios, cada uno de ellos formado por un número de manzanas próximas bajo el cuidado de un alcalde de barrio, los cuales se agrupaban en ocho cuarteles, respectivamente integrados por ocho barrios, lo que arrojaba el referido cómputo de sesenta y cuatro barrios. Espinosa los dibujó y grabó sin mención de escala gráfica, incorporando el número de manzana de cada isla de casas, con la toponimia vigente, e insertando en el frente de la fachada el número de casa de cada manzana respectiva, en ambos casos procedentes de la Planimetría General de Madrid. El fondo de cada manzana se cubría por un punteado fino, sin más precisiones.

 

Probablemente realizado simultáneamente a los anteriores, Espinosa abordó la realización del gran plano mural dedicado al conde de Aranda. Se trata del segundo plano más grande de cuantos se editaron en los siglos XVII y XVIII, solo detrás del de Texeira. La planta geométrica, realizada a la escala próxima de 1:1.800, representa la traza general de la ciudad formada por las 557 manzanas de la ciudad, en las que se insertan los esquemas de planta de los distintos templos de la urbe. Importa destacar que el plano, formado por nueve grandes grabados calcográficos al aguafuerte, debió contar para la delineación de su traza general con la colaboración del arquitecto e ingeniero militar José de Hermosilla Sandoval[5] En lo material, utiliza el punteado para el interior de las manzanas, eludiendo cualquier otro elemento a excepción de las citadas plantas de los templos, incorporando una serie de proyectos para la transformación urbana de la ciudad que no llegaron a materializarse; detalle importante es la profusión de leyendas insertas en el propio plano mediante composición tipográfica, en la banda inferior de la estampa.

 

Esta episódica dedicación a la cartografía, comprendida en el período entre 1757 y 1769, no interrumpió su empeño en el mundo de la edición. Académico supernumerario de la de San Fernando desde 1760, comienza profesionalmente a fundir tipos de imprenta con sus propios diseños, primero en su establecimiento de la calle de Silva, en 1766, y luego en el de las Veneras, en 1771. En 1774 se traslada a Segovia para ocupar la plaza de grabador principal de moneda en la ceca de aquella ciudad, estableciendo allí una imprenta estable desde 1777 que estuvo en funcionamiento algunos años. Ese mismo año recibe el nombramiento de académico de mérito por la de San Fernando.

 

Su papel en el desarrollo de la imprenta en Segovia no fue obstáculo para proseguir con su deseo de regresar a la Corte, como muestran las gestiones emprendidas en 1782. En febrero de ese año solicita del conde de Floridablanca que le encargara nuevas fundiciones de tipos para proveer a la Imprenta Real, que no llegó a término por las críticas a sus diseños. A fines de ese mismo año solicitó la plaza de grabador principal de moneda de la ceca de Madrid, vacante tras el fallecimiento de su maestro Tomás Francisco Prieto en 19 de diciembre de 1782. No obstante, lo más probable es que simultaneara sus ocupaciones como grabador de moneda e impresor en Segovia con la producción y venta de tipos en Madrid, a los que afianzó mediante el establecimiento de una nueva imprenta en 1787. No es casual su pertenencia a la Real Compañía de Impresores y Libreros, institución de nuevo cuño que sustituyó a la antigua congregación de San Juan Ante Portam Latinam. Su imprenta, bajo el pie de «Por Don Antonio Espinosa», iniciaría una fecunda andadura proseguida tras su muerte en 1812 por su hijo hasta 1835.

 

Antonio Espinosa de los Monteros no estampó ni grabó ningún otro plan a lo largo de su intenso trabajo como editor. Su destacada contribución en la historia de la cartografía urbana de Madrid fue continuado por el cartógrafo Tomás López y Vargas Machuca.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

DELGADO, J., “Un aspecto de la Ilustración en Segovia: El grabador Espinosa y la Escuela de Dibujo”, en Segovia 1088-1988. Congreso de Historia de la Ciudad. Actas. Segovia: 1991, pp. 557-581.

 

LARRUGA, EUGENIO, Memorias políticas y económicas sobre los frutos, comercio, fábricas y minas de España, con inclusión de los reales decretos, órdenes, cédulas, aranceles y ordenanzas expedidas para su gobierno y fomento. Madrid: Imprenta de Antonio Espinosa, 1792.

 

MARÍN PERELLÓN, FRANCISCO JOSÉ, “La Planimetría General de Madrid y la Regalía de Aposento”, en La Planimetría Ge­neral de Madrid. Madrid: Tabapress, 1989, pp. 81-111.

 

MARÍN PERELLÓN, FRANCISCO JOSÉ, “Planimetría General de Madrid y Visita General de casas, 1750-1751”, Catastro, nº. 39 (julio, 2000), pp. 87-114.

 

MARÍN PERELLÓN, FRANCISCO JOSÉ Y SANCHO GASPAR, JOSÉ LUIS, Estudio preliminar [a la obra de Juan Francisco González Madrid dividido en ocho cuarteles]. Madrid: Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid, 2008.

 

MOLINA CAMPUZANO, MIGUEL, Planos de Madrid de los siglos XVII y XVIII. Madrid: Instituto de Estudios de Administración Local, 1960.

 

ORTEGA VIDAL, JAVIER, “Los planos históricos de Madrid y su fiabilidad topográfica”, Catastro, nº. 39 (2000), pp. 65-85.

 

PÉREZ BUENO, LUIS, “Grabadores de moneda y medallas, años de 1760 a 1799. Documentos del Archivo Nacional de Simancas”, Archivo Español de Arte, XX (1947), pp. 303-328.

 

REYES GÓMEZ, FERMÍN DE LOS, La imprenta en Segovia (1472-1900). Madrid: Arco/Libros, 1997.

 

REYES GÓMEZ, FERMÍN DE LOS, “Antonio Espinosa de los Monteros, ¿buen grabador de letras de imprenta?”, Pliegos de Bibliofilia, 11 (2000), pp.71-75.

 

REYES GÓMEZ, FERMÍN DE LOS, “El impresor Antonio Espinosa de los Monteros en Madrid: avance para su estudio”, Revista General de Información y Documentación, T. 14, nº. 1 (2004), pp. 121-151.

 

REFERENCIAS DOCUMENTALES

 

CRONOLOGÍA DE SUS OBRAS RELEVANTES EN MADRID

 

– 1757-08-30 a 1767-03-31. Dibujos de los planos de las tres series de la Planimetría General de Madrid.

 

– 1769. Grabado de los sesenta y cuatro planos de la división administrativa de Madrid formalizada por la Instrucción de 6 de octubre de 1768 para la obra de Juan Francisco González. Madrid dividido en ocho cuarteles con otros tantos barrios cada uno […]. [Madrid:] En la oficina de Miguel Escribano […], 1769.

 

– 1769. Grabado del Plano Topográphico de la Villa y Corte de Madrid, dedicado al conde de Aranda.

 

FRANCISCO JOSÉ MARÍN PERELLÓN.

FECHA DE REDACCIÓN: 5 DE NOVIEMBRE 2019

FECHA DE REVISIÓN: 15 DE DICIEMBRE 2019

 

NOTAS

[1] “Antonio Espinosa de los Monteros, ¿buen grabador de letras de imprenta?”, Pliegos de Bibliofilia, 11 (2000), pp.71-75, y “El impresor Antonio Espinosa de los Monteros en Madrid: avance para su estudio”, Revista General de Información y Documentación, T. 14, nº. 1 (2004), pp. 121-151.

[2].FRANCISCO JOSÉ MARÍN PERELLÓN, “La Planimetría General de Madrid y la Regalía de Aposento”, en La Planimetría Ge­neral de Madrid. Madrid: Tabapress, 1989, pp. 81-111, y “Planimetría General de Madrid y Visita General de casas, 1750-1751”, Catastro, nº. 39 (julio, 2000), pp. 87-114.

[3] A.H.N., FF. CC., Delegación de Hacienda, fondo histórico, Carpeta 8, manzana 119, plano 119/2 y Carpeta 10, manzana 150, plano 150/2.

[4] JUAN FRANCISCO GONZÁLEZ. Madrid dividido en ocho cuarteles con otros tantos barrios cada uno […]. [Madrid:] En la oficina de Miguel Escribano […], 1770. Véase al respecto MIGUEL MOLINA CAMPUZANO, Planos de Madrid de los siglos XVII y XVIII. Madrid: Instituto de Estudios de Administración Local, 1960, pp. 421-424, y la edición y estudio preliminar de FRANCISCO JOSÉ MARÍN PERELLÓN, Y JOSÉ LUIS SANCHO GASPAR, Estudio preliminar [a la obra de Juan Francisco González Madrid dividido en ocho cuarteles]. Madrid: Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid, 2008.

[5] Así lo refiere JAVIER ORTEGA VIDAL, “Los planos históricos de Madrid y su fiabilidad topográfica”, Catastro, nº. 39 (2000), pp. 65-85. Sobre el plano, consúltense MIGUEL MOLINA CAMPUZANO, Planos de Madrid de los siglos XVII y XVIII. Madrid: Instituto de Estudios de Administración Local, 1960, Lám. XXX, pp. 425-454, y MARÍN PERELLÓN, FRANCISCO JOSÉ, “El Espinosa o Plano Topográphico de la Villa y Corte de Madrid”, Ilustración de Madrid, nº. 4 (verano, 2007) pp. 91-96.

X