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Claustro del colegio de Santo Tomás de Madrid, 1678-1690 (desaparecido, fotografía de Jean Laurent).
RODRIGO CARRASCO GALLEGO

 

Arquitecto, cantero y marmolista. Consuegra (Toledo) ¿? – Madrid, 1690.

 

Rodrigo Carrasco nació en Consuegra[1] en fecha desconocida, probablemente a comienzos de la década de 1630[2], al igual que el pintor José Jiménez Donoso, con quien mantuvo amistad toda su vida. Carrasco pudo aprender con su padre, llamado tal vez Martín[3], y continuaría trabajando luego con su hermano mayor Agustín, activo en Toledo. Con él estaría en Madrid al menos en 1657[4] y 1658[5], donde tuvo un primer contacto con la innovadora arquitectura cortesana. En la década de 1660 encontramos a Carrasco en Toledo[6], donde trabajó a las órdenes del prestigioso Bartolomé Sombigo[7], que hacía el mármol y jaspe del Ochavo catedralicio, y a quien Díaz Fernández califica de manera razonable como su mentor. Carrasco se asentó como maestro de prestigio y extendió su influencia a la actual provincia de Jaén[8].

 

A comienzos de la década de 1670 se avecindó definitivamente en Madrid. Antes de mayo de 1671 dio un poder para cobrar por diversas obras toledanas y mencionó que estaba trabajando en el madrileño puente de Toledo. En estos años hizo Carrasco cantería en piedra para edificios y de mármol y jaspe en ornatos de interior, a veces por trazas ajenas, pero otras ya con diseños propios que contribuyeron a la evolución del ornamento de las obras pétreas en la Corte. No abandonó la zona toledana, donde queda la capilla del maestro Pedro Ortiz de Albarrán en la parroquial de Las Ventas con Peña Aguilera con adornos de complicados codillos[9]. También trabajó para don Juan José de Austria en mármoles y jaspes para el alcázar de Consuegra y en el convento de Santa María de la Cruz en Cubas de la Sagra, seguramente en la urna de la venerable Juana de la Cruz comenzada por Bartolomé Sombigo[10].

 

En la Corte contrató la cantería de la iglesia de Santa María de Montserrat junto con Pedro de la Maza[11], que harían por las trazas, medidas y plantillas de Pedro de la Torre y Francisco de Aspur. En la casa de la Panadería de Tomás Román se ha documentado su participación[12] pero sin especificar en que consistió su labor. Pensamos que debió hacer la cantería de la fachada, pues Palomino la atribuye a Jiménez Donoso en vez de a Carrasco, como sucede con otras obras de este. Consiste en profusos adornos en los vanos, enmarcados por pilastras con cartelas, cornisa con jarrones y debajo tarjeta y dos festones, y sobre la entrada se repite el esquema pero con codillos, volutas y frontón semicircular. Para Marcos López realizó la cantería de las Trinitarias Descalzas y la Cárcel de Corte y para Francisco de Aspur la del palacio del marqués de Astorga. Asimismo proyectó el primer piso del claustro del colegio de Santo Tomás, que muestra perfiles complicados en arcos apainelados, óculos ovalados y sobre todo cornisas hundidas sobre las puertas[13]. Trazó y realizó las portadas del hospital de Montserrat, que le adjudicamos por la similitud de cartelas y cornisa del primer cuerpo con Santo Tomás, y de la parroquial de Santa Cruz con apoyo en la documentación[14]. Para la Venerable Orden Tercera del monasterio de San Francisco hizo obra de cantería y la portada de la enfermería, donde rescató elementos de comienzos de siglo.

 

En mármoles y jaspes hizo para la capilla de la V.O.T. un nuevo pedestal y sagrario para el tabernáculo del Cristo de los Dolores y el aguamanil de la sacristía[15], con arbotantes laterales en la parte baja y estípites. Se le encargó el retablo mayor de la parroquia de Santa María de la Almudena trazado por el maestro mayor de las obras reales Francisco de Herrera el Mozo, inacabado por falta de caudales[16], y se ocupó de los pedestales de los retablos mayores de Nuestra Señora de Loreto (1679)[17] y del monasterio de la Victoria (1682), diseñados por Jiménez Donoso.

 

Pretendió acceder a las obras reales, pues en 1678 se presentó para aparejador segundo con la protección del valido don Juan José de Austria[18]. Es posible que optara también a la maestría mayor, pero lo que finalmente obtuvo fue el cargo de sobrestante del caz del Jarama por nombramiento del 26 de marzo de 1686[19]. Carrasco falleció el 5 de enero de 1690[20] tras haber testado el 29 de diciembre anterior y haber dejado por uno de sus albaceas a Jiménez Donoso.

 

Reunió una notable biblioteca de 65 ejemplares en varios idiomas[21]. Solamente ocho no tenían que ver con su oficio, y de los restantes, los había clásicos, pero también raros de autores franceses y nórdicos. Su posesión se explica porque Carrasco trabajó desde 1665 para don Juan José de Austria, quien a su muerte en 1679 le quedó debiendo 550 reales y los testamentarios le dejaron escoger libros en pago de la deuda[22]. En otro trabajo pudimos identificar esos libros de don Juan José. La materia predominante era la arquitectura, en la que estaban la mayoría de autores fundamentales más otros menos habituales como Johann-Hartmann Beyer, la Architectura praeclara de Vredeman de Vries, los Palacios de Génova de Rubens, Pierre Le Muet, Ottavio Bruto Revese, Alessandro Francini y su hermano Tomasso, Edward Cocker y un desconocido Jetruk, más las exequias de Felipe IV en Milán. La aritmética estaba representada por Marco Aurel o Juan Ventallol, la geometría por García de Céspedes o Fray Ignacio Muñoz; la perspectiva por Samuel Marolois y Salomon de Caus, y la fortificación por este, Daniel Specklin, Jacques Perret, Antoine de Ville, la maquinaria e instrumentos por Besson, Giovanni Branca e Ignace Stafford, más la cosmografía de Apiano y un tratado de hacer nieve.

 

Destacan también los papeles de dibujos, trazas y plantas de arquitectura más cuatro libros manuscritos guardados en siete carteras y en un arca de pino. Estos efectos nos recuerdan la afirmación muchas veces repetida de Palomino de que «Dejó nuestro Donoso escrito un libro excelente de cortes de cantería, y otras curiosidades de Arquitectura, y muy curiosos papeles de perspectiva, rompimiento de ángulos, y figuras fuera de la sección, que cierto era un tesoro, porque fue esmeradísimo en estas cosas; y hoy no se sabe dónde paran». El libro y los papeles serían los de Carrasco, por la coincidencia con los manuscritos y trazas de su inventario y porque Palomino aprovechó la similitud de sus biografías para dar a Donoso un papel de arquitecto de edificios que solo correspondió a Carrasco[23]. Se ha demostrado documentalmente que las cinco trazas para construcciones madrileñas en piedra que asignó Palomino a Donoso[24] eran de otros arquitectos, tres de ellas del propio Carrasco.

 

Los manuscritos de arquitectura con dibujos serían el tratado de cortes de cantería mencionado por Palomino, que Carrasco pudo elaborar a partir de su rica biblioteca y otros autores como Vandelvira[25]. También pudo contar con el manuscrito parcial del Cerramiento y trazas de montea de Ginés Martínez de Aranda conservado en la Biblioteca de Ingenieros del Ejército en Madrid. Tiene 249 folios escritos con dibujos y un último con las inscripciones «Este libro es de Alberto de (tachado: Churriguera) por la verdad lo escribió el mismo Sepbre 4 de 1703» y «Soi de Dn. Joseph de Churiguera»[26]. Carrasco vivía en la calle de los Abades, paralela a la del Oso de los Churriguera. José Benito fue testigo en su testamento, y Alberto casó con su nieta Josefa. Rodrigo Carrasco adquiriría el manuscrito con ocasión de su viaje a Baeza para hacer una obra trazada por Eufrasio López de Rojas, discípulo de Juan de Aranda Salazar, sobrino de Ginés Martínez, todos naturales y activos en la actual provincia de Jaén. La materia de cantería también remite a Carrasco.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

CRUZ VALDOVINOS, JOSÉ MANUEL, «Arquitectura barroca: siglo XVII», en Historia de la arquitectura española, Madrid: Planeta, 1986.

 

CRUZ YÁBAR, JUAN MARÍA, «El escultor Pedro Alonso de los Ríos. Biografía y obra», Anales del Instituto de Estudios Madrileños, 47 (2007), pp. 133-154.

 

CRUZ YÁBAR, JUAN MARÍA, «Las vidas paralelas del pintor Jiménez Donoso y el cantero Rodrigo Carrasco. Su aprendizaje como maestros de arquitectura», en La formación artística: Creadores-historiadores-espectadores, Santander: Universidad de Cantabria, 2018, vol. I, pp. 223-236.

 

CRUZ YÁBAR, JUAN MARÍA, «La escultura cortesana para fachadas y portadas en el siglo XVII», en Escultura del tiempo de los Austrias: jornada de estudio, Museo Arqueológico Nacional, Madrid: Ministerio de Cultura y Deporte, 2019, pp. 94-135.

 

DÍAZ FERNÁNDEZ, ANTONIO JOSÉ, «El maestro de cantería Rodrigo Carrasco Gallego (c. 1640-1690) y su período toledano», Espacio, Tiempo y Forma, Serie VII, Historia del Arte, 14 (2001), pp. 73-88.

 

DÍAZ FERNÁNDEZ, ANTONIO JOSÉ, «Rodrigo Carrasco Gallego», en Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia.

 

GONZÁLEZ ASENJO, ELVIRA, Don Juan José de Austria y las artes (1629-1679), Madrid: Fundación de Apoyo al Arte Hispánico, 2005.

 

GUERRA SÁNCHEZ-MORENO, ESPERANZA, «La Casa de la Panadería», Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo del Ayuntamiento de Madrid, 32 (1931), pp. 363-376.

 

SALTILLO, MARQUÉS DE, «Los Churrigueras. Datos y noticias inéditos (1679-1727)», Arte Español, XVI-3 (1945), pp. 69-170.

 

SALTILLO, MARQUÉS DE, «Arquitectos y alarifes madrileños del siglo XVII (1615-1699)», Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, LII (1948), pp. 161-221.

 

TARRERO ALCÓN, CRISTINA, La iglesia de Santa María la Real de la Almudena: Dos siglos y medio de arte e historia (1638-1888), Madrid: Universidad Complutense, 2007.

 

TOVAR MARTÍN, VIRGINIA, Arquitectos madrileños de la segunda mitad del siglo XVII, Madrid: Instituto de Estudios Madrileños, 1975.

 

VERA TASSIS Y VILLARROEL, Juan de, Historia del origen, invención y milagros de la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de la Almudena, Madrid: 1692.

 

VERDÚ RUIZ, MATILDE, «Nuevos datos sobre Alberto de Churriguera y su obra en Madrid: El retablo de la Capilla mayor del convento de San Basilio Magno. Herencia de la librería del arquitecto Rodrigo Carrasco», Anales del Instituto de Estudios Madrileños, 36 (1996), pp. 153-162.

 

CRONOLOGÍA DE OBRAS MADRILEÑAS

 

– Cantería de la fachada de la Casa de la Panadería.

GUERRA, p. 371. CRUZ YÁBAR (2018), p. 235.

 

– Cantería de la iglesia de Santa María de Montserrat (1674).

A.H.P.M., prot. 9443.

TOVAR (1975), pp. 110.

 

– Urna para el cuerpo de la venerable Juana de la Cruz en la iglesia del monasterio de Santa María de la Cruz de Cubas de la Sagra (antes de 1675).

A.H.P.Toledo. prot. 3845.

DÍAZ FERNÁNDEZ (2001), p. 78. GONZÁLEZ ASENJO, pp. 348-351. CRUZ YÁBAR (2018), p. 227.

 

– Portada de la iglesia del hospital real de Montserrat o de la Corona de Aragón (atribución) (h. 1675).

CRUZ YÁBAR (2018), p. 228.

 

– Cantería en el monasterio de las Trinitarias descalzas (h. 1677)

A.H.P.M. prot. 10359.

TOVAR (1975), p. 321.

 

– Cantería en la Cárcel de Corte (antes de 1677)

A.H.P.M. prot. 10359.

TOVAR (1975), p. 321.

 

– Palacio del marqués de Astorga en la calle Barquillo (1678)

A.H.P.M. prot. 10751.

DÍAZ FERNÁNDEZ (2001), p. 82.

 

– Primer piso del claustro del colegio de Santo Tomás de Madrid (1678-1690)

A.H.P.M. prot. 9850 y 10065.

SALTILLO (1948), pp. 183-185.

 

– Sagrario y pedestal para el altar mayor de la capilla de la Venerable Orden Tercera en el monasterio de San Francisco (1680).

Archivo de la V. O. T., caja 410.

TOVAR (1975), p. 149.

 

– Cantería en la de la V.O.T. de San Francisco (1681)

Archivo de la V. O. T., leg. 1-410-15.

TOVAR (1975), p. 332.

 

– Retablo mayor de la iglesia parroquial de Santa María de la Almudena (1682-1690).

A.H.P.M. prot. 10747.

VERA TASSIS. TARRERO. CRUZ YÁBAR (2007), p. 144.

 

– Portada y aguamanil de la enfermería de la V.O.T. de San Francisco (1683).

Archivo de la V. O. T., leg. 1-410-15.

TOVAR (1975), p. 332.

 

– Portada de la iglesia parroquial de Santa Cruz (1687).

A.H.P.M. prot. 13424.

AGULLÓ, pp. 72-75. CRUZ YÁBAR (2018), p. 228. CRUZ YÁBAR (2019), p. 130.

 

JUAN MARÍA CRUZ YÁBAR

FECHA DE REDACCIÓN: 19 DE NOVIEMBRE DE 2021

FECHA DE REVISIÓN:

 

NOTAS

 

[1] Carrasco declaró ser natural de Consuegra en su testamento (SALTILLO, Marqués de, «Arquitectos…», p. 169).

[2] No se puede precisar la fecha exacta porque no se conservan las partidas bautismales de estos años en ninguna de las parroquias de la localidad. Tampoco se conoce documento alguno de Carrasco en el que declare su edad, aunque Díaz Fernández (DÍAZ FERNÁNDEZ, Antonio José, «El maestro…», p. 73), quien ha desvelado numerosos datos de sus años toledanos, sitúa su nacimiento hacia 1640.

[3][3] Hay un testigo de este nombre en el testamento del maestro de obras de Madrid Francisco Alonso en 1640 (AGULLÓ Y COBO, Mercedes, Documentos para la historia de la arquitectura española, Madrid y Boston: Fundación de Apoyo al Arte Hispánico-Universidad de Massachusetts, 2015, vol. I, p. 22).

[4] Agustín contrató en Madrid en febrero de 1657 el pedestal del altar mayor del convento de San Francisco en La Puebla de Montalbán (CRUZ YÁBAR, Juan María, El arquitecto Sebastián de Benavente (1619-1689) y el retablo cortesano de su época, Madrid: Universidad Complutense, 2013, t. II, pp. 675-679) y en octubre hizo obligación con otros maestros para la obra de mármol y jaspe de la capilla de San Isidro (TOVAR MARTÍN, Virginia, Arquitectos madrileños de la segunda mitad del siglo XVII, Madrid: Instituto de Estudios Madrileños, 1975, p. 134).

[5] Había muerto para julio de 1658, pues su viuda dio poder a Rodrigo para cobrar la obra de La Puebla, lo que ocurrió en agosto (CRUZ YÁBAR, Juan María, El arquitecto…, t. II, pp. 713-714).

[6] DÍAZ FERNÁNDEZ, Antonio José, «El maestro…», p. 74.

[7] En las capuchinas y el puente de San Martín de Toledo.

[8] DÍAZ FERNÁNDEZ, Antonio José, «El maestro…», p. 75. En el colegio de San Felipe Neri en Baeza y la iglesia de San José de Cazorla.

[9] Poder de 1676 para nombrar examinadores (SALTILLO, Marqués de, «Arquitectos…», p. 169). Advirtió su existencia CRUZ VALDOVINOS, José Manuel, Arquitectura…, p. 1261.

[10] En 1675 dio un oficial suyo poder para cobrar.

[11] TOVAR MARTÍN, Virginia, Arquitectura…, p. 110.

[12] GUERRA SÁNCHEZ-MORENO, Esperanza, «La casa…», p. 378.

[13] SALTILLO, Marqués de, «Los Churrigueras…», pp. 183-185.

[14] Documento en AGULLÓ Y COBO, Mercedes, Documentos…, pp. 72-75. Aunque Melchor de Bueras presentó la primera postura e hizo la obra con Carrasco, se dice que había una nueva traza, que ha de ser de éste pues Bueras ya había presentado la primera con su puja. Se conoce un grabado que deja ver algo de la misma y solo ha quedado el relieve del segundo cuerpo (CRUZ YÁBAR, Juan María, «La escultura…», p. 130).

[15] Vid. para las obras de la V.O.T. TOVAR MARTÍN, Virginia, Arquitectos…, pp. 149 y 332.

[16] CRUZ YÁBAR, Juan María, «El escultor…», p. 144.

[17] SALTILLO, Marqués de, «Los Churrigueras…», p. 94.

[18] También optaron Zumbigo, Pedro Lázaro Goiti y otro maestro de la confianza de don Juan José y ganador a la postre, José Gasén (BARBEITO, José Manuel, El Alcázar de Madrid, Madrid: Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, 1992). Tuvo entre 1677-79 alguna aparición fugaz en el Alcázar como Donoso.

[19] DÍAZ FERNÁNDEZ, Antonio José, «El maestro…», p. 80. El oficio pudo crearse a consecuencia de un grave suceso: el maestro mayor de las obras reales recién fallecido, Francisco de Herrera el Mozo, no estuvo presente a los apuntalamientos, que fallaron y el río se llevó parte de la presa.

[20] LLAGUNO Y AMÍROLA, Eugenio, Noticia de los arquitectos y arquitectura de España desde su restauración, Madrid: 1829, Imprenta Real, t. IV, p. 84.

[21] SALTILLO, Marqués del, «Arquitectos…», pp. 170-171. VERDÚ RUIZ, Matilde, «Nuevos datos…».

[22] GONZÁLEZ ASENJO, Elvira, Don Juan José de Austria y las artes (1629-1679), Madrid: Fundación de Apoyo a la Historia del Arte Hispánico, p. 562.

[23] Tampoco se conocen como maestro mayor, contrariamente a lo que escribió Palomino, trazas para obras en Madrid y el arzobispado toledano, aunque sí haría tasaciones y otras labores rutinarias.

[24] PALOMINO, Antonio, El Museo…, pp. 1038-1040.

[25] Se conservan en la B.N.E. varios manuscritos de Felipe Lázaro de Goiti, maestro mayor de la catedral de Toledo de 1643 a 1653, que siguen a Vandelvira, como otra copia conservada en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid que perteneció a Zumbigo.

[26] CALVO LÓPEZ, José, «El manuscrito Cerramiento y trazas de montea, de Ginés Martínez de Aranda», Archivo Español de Arte, 325 (2009), pp. 1-18.

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