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Proyecto del Matadero Municipal de Madrid, Luis Bellido y González. Abril 1910.
LUIS BELLIDO GONZALEZ

 

Arquitecto, Logroño, 8 de mayo de 1869 – Madrid, 15 de diciembre de 1955.

 

Nació en Logroño el día 8 de mayo de 1869. Su padre, Joaquín Bellido Díaz, ingeniero de caminos, era Jefe de Obras Públicas en la Provincia de Logroño; su madre, Mariana González Somoza. El hermano de la madre, Gabriel González Somoza, abogado y fiscal de la Audiencia de Oviedo, fue su padrino[1].

 

Luis estudió en la Escuela de Arquitectura de Madrid (1886-1894); se tituló el 5 de marzo de 1894. Su formación fue académica decimonónica, pero también recibió influencias de los maestros de la arquitectura del momento, lo cual le llevó a no utilizar un lenguaje arquitectónico único sino un eclecticismo, no como mera mezcla de estilos, sino como elección de la mejor opción ante cada objetivo[2].Nada más terminar la carrera fue nombrado arquitecto Diocesano de Asturias (abril, 1894). En julio de ese mismo año, hasta abril de 1895, fue nombrado arquitecto municipal de Lugo. Luego fue arquitecto municipal en Gijón, «cargo que compaginó con el libre ejercicio de su profesión»[3], trabajando para la burguesía y altos cargos locales.

 

El 1 de enero de 1905 llegó a Madrid para trabajar como arquitecto municipal y fue nombrado Arquitecto de Propiedades del Ayuntamiento madrileño. La revista La Construcción moderna, en la que Bellido por entonces ya colaboraba, dio noticia de este nombramiento, cargo que «venía ya desempeñando interinamente»[4].

 

Así, inicialmente en Lugo (1894-1899) y Gijón (1899-1904), y luego en Madrid (1905-1939), primero como dicho Arquitecto de Propiedades y después como Director de Arquitectura, Luis Bellido ejerció como arquitecto municipal durante cuarenta y cinco años. Su obra arquitectónica abarcó diversas facetas.

 

ARQUITECTURA RELIGIOSA

 

Su obra en Galicia y en Asturias fue historicista, aún próxima al estilo decimonónico, ya en Madrid su trabajo «fue despojándose de esos patrones»[5].

 

En 1919 proyectó el Instituto de María Reparadora o Convento de las Reparadoras en el pueblo de Chamartín de la Rosa –anexionado a la capital en 1948–, un conjunto conventual basado en modelos barrocos pero dentro de un eclecticismo que buscaba la funcionalidad. En la actualidad, en la Avenida de Burgos nº 10, rodeada de edificios modernos, únicamente subsiste la iglesia, de estilo neobarroco, y algunas dependencias, reformadas a finales de los años 80[6].

 

Hacia 1924 construyó el Noviciado de los Santos Ángeles Custodios, igualmente en Chamartín, que funcionó hasta los años 70. Tras un período de abandono fue restaurado y actualmente es la sede de la Fundación Síndrome de Down.

 

ARQUITECTURA RESIDENCIAL

 

En Gijón, Bellido realizó varias obras para las clases acomodadas de la ciudad. Residiendo aún allí, en Madrid construyó, en el mismo estilo burgués, una finca de viviendas para alquiler, para su hermano Manuel, un edificio en la calle de Almagro con Alonso Martínez (1900), una de las «casas de alquiler artísticas»[7] que se construyeron en Madrid en los primeros años del siglo XX. Las obras fueron dirigidas durante los tres años siguientes por Ignacio Aldama. El edificio, de hierro y ladrillo, contó con todas las comodidades (ascensor, calefacción, etc.) y materiales de la mayor calidad para la época[8]; destaca la cerrajería realizada en los talleres de Gabriel Asins.

 

Unos años después, en 1919, ya instalado en Madrid proyectó la Casa de los Portugueses, dos edificios de oficinas, comercios y vivienda construidos en dos fases (1919-20 y 1920-22) para Eduardo Garrido Ocampo. El segundo edificio albergó la Casa de los Portugueses, que dio nombre al conjunto, ubicado entre las calles Caballero de Gracia, Virgen de los Peligros y Jardines. Su fachada de ladrillo y hierro se integró perfectamente en la monumental Gran Vía.

 

En 1924 proyectó otro edificio de viviendas para don José Martínez Ruiz, en la calle Pelayo 38.

 

Pero la faceta que marcó su vida y condicionó su evolución profesional fue su trabajo como arquitecto municipal. Las obras de propiedad pública tenían otras necesidades que las que había hecho hasta el momento, y le llevaron a un estilo más racionalista. Desde 1905 hasta 1928 fue Arquitecto de Propiedades del Ayuntamiento de Madrid.Su función principal era el cuidado del patrimonio municipal, que afectaba a todos sus edificios: obras de restauración, conservación y reconstrucción en general; reparación y reformas necesarias en la arquitectura de servicios (mercados, escuelas…), nuevos proyectos, etc.

 

OBRAS DE RESTAURACIÓN

 

En los comienzos de siglo el Ayuntamiento madrileño compró varios edificios históricos con el fin de evitar su derribo y utilizarlos como sede de sus oficinas. Luis Bellido llevó a cabo su restauración y rehabilitación. El primero fue la Casa de Cisneros, más adelante se encargaría de los demás edificios de la plaza de la Villa.

 

La Casa-palacio encargada por don Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del Cardenal Cisneros,–cuyo inicio de construcción data de 1537–, aunque muy modificado es uno de los escasos vestigios renacentistas que se conservan en Madrid. En 1909 Bellido proyectó su primera reforma, con el fin no solo de ampliar las dependencias consistoriales sino respetar y restaurar los elementos originales que se conservaban[9]. Además de mantener su organización alrededor del patio, recuperó elementos decorativos, como algunos artesonados, que habían sido tapados, y la escalera principal así como el estilo plateresco de la fachada principal en la calle Sacramento. Las torres y algunas fachadas fueron reconstruidas. Construyó el pasadizo que la comunica con la Casa de la Villa en la que realizó algunas obras de reforma. El proyecto obtuvo el Primer Premio (1911) en el concurso de Arquitectura celebrado por la Sociedad de Amigos del Arte[10]. La magnífica labor realizada obtuvo el Primer Premio del Ayuntamiento de Madrid (1915) a obras de restauración o reforma[11].

 

Las Casas de los Lujanes, edificadas por orden de Álvaro de Luján, están formadas por tres inmuebles. Esta Casa de los Lujanes, en la plaza de la Villa nº 3, cuyo origen se remonta a 1494, en su fachada muestra un arco de herradura único en Madrid. Y en el nº 2, la Casa y la Torre de los Lujanes, esta última con entrada por la calle del Codo nº 3, construidas entre los años 1460 y 1490. La espléndida portada principal de piedra que da a la plaza conserva los escudos de la familia Luján. En 1865 el Ministerio de Fomento compró los edificios, momento en que se produjo el enfoscado de los muros, la creación de los adornos en las ventanas y cornisas y de las almenas que desvirtuaron su aspecto original. Las obras parciales eran continuas, hasta que en 1910, dentro de una reforma general de la Plaza de la Villa, Luis Bellido acometió la restauración que le devolvería parte de sus características originales, la piedra y el muro de ladrillo visto. En la actualidad estos edificios son sede de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, excepto la planta baja de la Torre, ocupada por la Sociedad Económica Matritense de Amigos del País.

 

En 1916 realizó el proyecto de reforma de la planta principal de la Casa de la Carnicería en la plaza Mayor, ocupada entonces por oficinas municipales, una nueva distribución de oficinas para alojar la Biblioteca y Hemeroteca municipales[12].

 

Posteriormente llevó a cabo la importantísima restauración del Hospicio de San Fernando para Museo Municipal que se encontraba en muy mal estado. Del Hospicio solo se salvó la portada y la capilla, el resto se reformó para nuevos usos.

 

El Antiguo Hospicio de San Fernando, situado en la calle de Fuencarral nº 78, fue construido durante el reinado de Felipe V (1721-1726) por el arquitecto Pedro de Ribera. Son de sobra conocidas las críticas tan crueles a las que los cronistas madrileños del siglo XIX (Mesonero Romanos, Madoz…), defensores del neoclasicismo, sometieron a Pedro de Ribera[13]. Esta actitud tan negativa, unida al hecho de que en los comienzos del siglo XX el edificio se encontraba muy deteriorado, ocasionó que se decidiera proceder a su demolición. Algunos organismos, entre ellos la Sociedad Central de Arquitectos, lucharon por conseguir su protección y solicitaron fuera calificado como Monumento Nacional. En 1919 se consiguió la declaración de Monumento Histórico-Artístico de la fachada, la primera crujía y la capilla. Sin embargo los problemas continuaron y a finales de 1922 comenzó su derribo. Tras muchos avatares el Ayuntamiento lo adquirió, y Luis Bellido comenzó la restauración de las construcciones en pie para museo y biblioteca, salvándose finalmente la Portada y la Capilla. El arquitecto escribió que «el interior del edificio era de gran modestia, aunque no desprovista de carácter, y en conservarla tuve empeño»[14].

 

En 1926 tuvo lugar un acontecimiento que resultaría decisivo para el futuro del edificio, la celebración de la exposición El Antiguo Madrid, precedente del Museo Municipal. Luis Bellido fue uno de los organizadores de la muestra en el antiguo Hospicio que él mismo había rehabilitado. En el Catálogo el propio arquitecto contó la historia que había sufrido[15].

 

Bellido también diseñó el parque, el Jardín del Hospicio, actualmente Jardines del Arquitecto Ribera que forman parte del museo hoy llamado Museo de Historia de Madrid. En el jardín ese mismo año se instaló la Fuente de la Fama, obra también de Ribera, donde continúa.

 

Asimismo reformó algunos teatros. Tras un incendio en 1918 Bellido restauró el Teatro de la Comedia, obra en la que por primera vez se empleó el hormigón armado en un edificio de este tipo. Reconstruyó la sala y el escenario, que Ortiz de Villajos había proyectado en 1875.

 

Entre 1924-29 tuvo lugar la ampliación y reforma del Teatro Español. El proyecto fue realizado por Pablo Aranda con la colaboración de Enrique Colas. Lamentablemente antes de su finalización Aranda falleció; el ayuntamiento encargó la dirección a Bellido quien respetó el proyecto inicial[16].

 

Participó en la reforma de edificios de arquitectura escolar, como la Escuela de Cerámica y las Escuelas Aguirre. La Escuela de Cerámica de Madrid, fundada en 1911, se instaló en las antiguas dependencias de La Tinaja –antiguo horno que perteneció a la Fábrica y Escuela de Artes Cerámicas de La Moncloa– donde antes estuvo la Escuela de los Zuloaga, que fueron rehabilitadas. Luis Bellido y Leopoldo José Ulled construyeron los nuevos pabellones y la tapia que hoy día se conservan. Uno de los edificios de la actual Escuela de Cerámica Francisco Alcántara, que alberga las aulas y talleres, hoy es conocido como Pabellón Bellido.

 

Las Escuelas Aguirre, obra de Emilio Rodríguez Ayuso, construidas entre las calles de Alcalá y O’Donnell en 1884-86, han sido reformadas en varias ocasiones, la primera por Bellido en 1908.

 

NUEVAS ADQUISICIONES Y PROYECTOS

 

Como Arquitecto de Propiedades municipales también era responsable de las nuevas construcciones. En este apartado, 1907 fue un año importante en la carrera de Bellido.

El alcalde Alberto Aguilera le nombró Arquitecto Director de la Exposición de Industrias Madrileñas que iba a celebrarse en el Retiro, en la Chopera. Él mismo cuenta[17] que realizó el plano general de edificaciones, ornato de los paseos y emplazamiento de todas las instalaciones de servicios general (alumbrado, agua, etc). Construyó el Palacio Central, el Pabellón de oficinas, las vallas de cerramiento y las puertas de acceso. Se considera una «gran muestra del modernismo madrileño, y posiblemente la única»[18], que lamentablemente no se conservó. Otros arquitectos participaron en la construcción de los diferentes pabellones.

 

Ese mismo año le encargaron la presentación de un anteproyecto de un Matadero y Mercado de ganados que sería aprobado en 1909. Se convertiría en su gran obra, que construyó entre 1910-1925, en colaboración con el ingeniero José Eugenio Ribera. 165.415 metros cuadrados con un perímetro de 2.500 metros que acogerían 48 pabellones.

 

Antes de realizar las obras Bellido, en el verano de 1907, «con representación oficial, aunque a mis expensas», como él mismo escribió[19], visitó los mataderos más importantes de Europa, documentándose, buscando la mejor solución para las necesidades que planteaba el buen funcionamiento de todos los servicios que requería el abastecimiento de carne, un buen matadero y mercado de ganados en el nuevo Madrid, además de una arquitectura racional pero bella «dentro de la sencillez de las formas y de la modestia de los materiales»; buscando la armonía y los métodos más económicos, diseñó como «único elemento ornamental algunos frisos de azulejos de vigoroso dibujo en impostas y cornisas»[20].

 

En la Memoria del proyecto especificó todos los objetivos y características, disposición general y clasificación de edificios. Los destinados a Dirección y Administración, el matadero, el mercado de ganado y la sección sanitaria, todos ellos descritos con preciso detalle así como la ejecución de las obras. El resultado fue que el conjunto se convertiría en un hito y modelo de la arquitectura industrial. Actualmente es un singular centro cultural y de creación dedicado al arte contemporáneo.

En el ámbito de la arquitectura escolar en 1915 proyectó, con Manuel Mendoza y Sáez de Argandoña, los pabellones para aulas de las Escuelas municipales Bosque. Al año siguiente, proyectó el pabellón de Servicios Generales. En los años 70 del siglo XX fueron demolidos, excepto uno, que se salvó, adaptado por los Servicios Técnicos Municipales para centro cultural, hoy Centro Cultural Juan Gris[21], en la calle Francos Rodríguez, 100. Muy cerca, en 1923 realizó el proyecto de cerramiento de la finca del Colegio-Asilo Nuestra Señora de la Paloma que había sido construido en 1901 en la Dehesa de Amaniel, hoy Instituto de Enseñanza Secundaria Virgen de la Paloma, situado en la calle de Francos Rodríguez 106.

 

En 1923 construyó el Instituto Municipal de Puericultura y Escuela de Maternología, en la plaza del Campillo del Mundo Nuevo nº 3, sede central de esta importante institución de beneficencia que fue inaugurada en 1927[22].

 

En 1924 Belllido diseñó las casetas de madera[23]para la compraventa de libros de ocasión en la Cuesta de Moyano. De unos 15 metros cuadrados cada una, eran treinta casetas de planta rectangular adosadas. En los años 80 del siglo XX[24] fueron reconstruidas siguiendo el modelo original.

 

En la Carrera de San Francisco nº 10 construyó en 1926 el edificio para Tenencia de Alcaldía del distrito Centro, y al año siguiente llevó a cabo la adaptación del Instituto Militar de Higiene (1885) en la calle de Alberto Aguilera para Casa de Socorro y Tenencia de Alcaldía del distrito de Universidad, inaugurada en abril de ese año[25].

 

Un apartado importante en la obra de Luis Bellido es el de la construcción de mercados. Trabajó en la creación de algunos nuevos y la mejora de otros, junto a otros arquitectos municipales.

 

El Programa de Mercados fue aprobado en 1926 aunque no pudo ponerse en marcha por problemas económicos hasta 1930[26]. El objetivo era dotar a la ciudad de establecimientos modernos, tanto de abastos como de barrio. En el caso de los mercados de barrio, en 1932, aún con elementos historicistas, construyó el desaparecido Mercado Tirso de Molina[27], reconstruido en 1943, en el Distrito de Latina. Ese mismo año con Leopoldo Ulled colaboró en la construcción del Mercado de Torrijos, en la calle Hermosilla esquina Díaz Porlier, con un enfoque próximo al racionalismo. Este fue vendido por el Ayuntamiento y demolido en 2006.

 

Otra de las grandes obras fue el Mercado de Frutas y Verduras, cuyas obras dirigió Javier Ferrero. El racionalismo y la funcionalidad dominaron el proyecto. Situado junto a la plaza de Legazpi, ocupó una parcela triangular junto al río. Fue construido en hormigón, con cerramientos de ladrillo visto, en colaboración con el ingeniero José A. Peña Boeuf. Las naves se adaptaron al terreno de más de 30.000 metros cuadrados perteneciente a la antigua Dehesa de la Arganzuela, llamado el Pico del Pañuelo, alrededor de un gran patio destinado a los vehículos. En 2006 fue destinado a albergar la sede de la Concejalía de Urbanismo, en cuyo proyecto estaba previsto construir un rascacielos en el interior del antiguo mercado. El plan nunca se llevó a cabo, surgieron otros que tampoco prosperaron. Durante un tiempo fue almacén municipal y alojó la Oficina de Objetos Perdidos, actualmente está sin uso, a la espera de restauración y rehabilitación.

 

El Mercado General de Pescados también fue dirigido por Ferrero. Ubicado en la glorieta Puerta de Toledo, el material utilizado igualmente fue el hormigón armado. Las plantas unidas por rampas, la lonja de contratación y los puestos de los asentadores, los almacenes de salazones y escabeches… desaparecieron en los años 80 del siglo XX en que el antiguo mercado, cerrado hacía tiempo, fue rehabilitado y convertido en Centro Comercial.

 

Ambos, el de Frutas y Verduras y el de Pescados fueron inaugurados en abril de 1935.También se planificó el Mercado de Leche, que no se llegó a construir. Y nuevamente con Ulled, el Mercado de Aves.

 

En el área de Jardines colaboró con Cecilio Rodríguez, Jardinero Mayor de la Villa, en alguna ocasión, juntos proyectaron el Parque Sur, entre el Paseo de la Chopera y el Manzanares. Y fue responsable de la zona de espectáculos tras la desaparición de los Jardines del Buen Retiro[28]. En el Parque del Retiro reconstruyó una de las puertas, la Puerta de Felipe IV, fue autor del quiosco de música, en la plaza del Maestro Villa (1925) y realizó las verjas de este Parque de Madrid[29].

 

En 1928 el Consistorio fue reorganizado; dos años después Bellido pasó a ser Director de Arquitectura del Ayuntamiento de Madrid, cargo que ejerció hasta su jubilación.

Tenía más de 60 años, pero «supo adaptarse a trabajar en un equipo y a las nuevas corrientes»[30].

 

Entre 1931 y 1933, nuevamente con Ferrero Llusiá, que lo dirigió, proyectaron el edificio de la Imprenta municipal, perfecto ejemplo ya plenamente de arquitectura racionalista. Estructura de hormigón armado y fachada de ladrillo, ordenado alrededor de un gran hueco central que proporciona luminosidad al edificio. Actualmente es la sede del Museo Imprenta municipal. Artes del Libro[31].

 

URBANISMO

 

Como responsable municipal Luis Bellido igualmente trabajó en tareas de urbanismo.

Participó en el debate que se desarrolló en la década de los años 20 sobre la arquitectura española y la necesidad de reformar la construcción de vivienda, sobre todo la destinada a la clase obrera. La Sociedad Central de Arquitectos presentó una Memoria a la información abierta por el Ayuntamiento de Madrid acerca de la construcción de casas baratas e higiénicas; Bellido fue uno de los ponentes[32].

 

Se convocó un concurso internacional para la intervención y extensión de la ciudad, para lo cual la oficina técnica realizó un estudio profundo de la situación que quedó reflejada en el «Informe de la Ciudad» de 1929 en cuya publicación colaboró. El concurso no prosperó al no obtener el primer premio ningún proyecto. Entonces la propia Dirección de Arquitectura del Ayuntamiento, con la recién creada Sección de Urbanismo, preparó en 1931 un Plan General de Extensión de Madrid[33], dirigido por Bellido[34].

 

ESCRITOS

 

Finalmente, recordemos sus textos escritos. Leyó su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando el día 25 de enero de 1925, contestado por José López Sallaberry. La prensa se hizo eco del tema elegido, La insinceridad constructiva como causa de la decadencia de la arquitectura, en referencia a los numerosos casos en que los arquitectos se limitaban a la copia de las buenas obras de otras épocas[35], mostrando una falta de creatividad. Bellido reclamaba como solución aplicar la lógica estructural, tener en cuenta las condiciones climatológicas y un uso racional de los materiales y sistemas constructivos, tal como él mismo intentó aplicar como arquitecto municipal.

 

Presentó Memorias de proyectos, colaboró en revistas técnicas, como Arquitectura, Arquitectura y Construcción, Boletín de la Sociedad Central de Arquitectos, La Construcción Moderna, etc. Sin olvidar su prólogo a la obra de Fernando García Mercadal, Parques y jardines, valorando esta rama del arte, como él mismo escribió[36].

Su actividad profesional fue importante a todos los niveles. Participó en la creación del Colegio de Arquitectos de Madrid, fue presidente de la Sociedad Central de Arquitectos, perteneció al Consejo Superior de Colegios de Arquitectos y a la Sección de Arquitectos de la Academia de San Fernando.

 

Se jubiló en 1939 pero continuó trabajando en actividades relacionadas con la arquitectura. En 1953 fue nombrado Presidente de Arquitectura de la Real Academia de San Fernando.

Luis Bellido y González, arquitecto municipal, vivió en Madrid, en su casa de la calle Conde de Xiquena nº 12, como recuerda una placa allí instalada. En ella murió, el 15 de diciembre de 1955.

 

CRONOLOGÍA DE LOS PROYECTOS Y BIBLIOGRAFÍA

 

– 1900

 

VIVIENDAS PARA MANUEL BELLIDO Y GONZÁLEZ, CALLE DE ALMAGRO Nº 2.

 

CABELLO LAPIEDRA, LUIS MARÍA. «Casa en la calle de Almagro, nº 2, Madrid», Arquitectura y Construcción, Barcelona, año VIII, nº 138, enero 1904, págs. 4 y 6.

SÁINZ DE LOS TERREROS, LUIS. «Verja artística», La Construcción Moderna, año I, nº 20, 30 octubre 1903, pág. 451.

 

– 1907

 

EXPOSICIÓN DE INDUSTRIAS MADRILEÑAS

 

BELLIDO, LUIS. Arquitecto Director, «Exposición de Industrias madrileñas», Pequeñas Monografías, año I, nº 3, Madrid, julio 1907, págs. 41-52.

SÁINZ DE LOS TERREROS, LUIS. La Construcción Moderna, año V, nº 14, Madrid, 30 julio 1907, págs. 221-223.

La Construcción Moderna, año V, nº 7, Madrid, 15 abril 1907, pág. 125; nº 8, Madrid, 30 abril 1907, págs. 129-130.

«Exposición de Industrias madrileñas», Pequeñas Monografías, año I, nº 1, Madrid mayo 1907, págs. 5-6.

 

ANTIGUO MATADERO Y MERCADO MUNICIPAL DE GANADOS

 

ANASAGASTI, TEODORO. «La Memoria del Matadero de Madrid», La Construcción Moderna, año XVI, nº 13, 15 julio 1918, pág. 145.

BELLIDO, LUIS. «Proyecto de Matadero y Mercado de Ganados para Madrid. Memoria», en La Construcción Moderna, año VIII: nº 15, 30 agosto 1910, págs. 298-305; nº 17, 15 sept.

1910,págs.324 – 330; nº 18, 30 sept. 1910, págs. 350-356; nº 19, 15 oct. 1910, págs. 367-375; nº 20, 30 oct. 1910, págs. 391-394; nº 21, 15 nov. 1910, págs. 419-425; nº 22, 30 nov. 1910, págs.

446-451; nº 23, 15 dic. 1910, págs. 462-465.

BELLIDO, LUIS, El nuevo matadero y mercado de ganados. Memoria explicativa del edificio. Ayuntamiento de Madrid, 1918.

«El nuevo Matadero», La Construcción Moderna, año VIII, nº 10, 30 mayo 1910, pág. 176.

«Las obras del nuevo Matadero», La Construcción Moderna, año XIII, nº 2, 30 enero 1915, págs. 11-12.

«Un nuevo matadero y mercado de ganados de Madrid», Alrededor del Mundo, nº 1200, Madrid 17 junio, 1922.

«Un nuevo matadero y mercado de ganados de Madrid», Arquitectura, nº 10, Madrid 1919, págs. 43-46; Arquitectura, nº 125, Madrid, 1969, págs. 68-69.

 

– 1908

 

Escuelas Aguirre, primera reforma (2ª reforma, 1929), actual sede de Casa Árabe.

CARMONA VICTORIO, JOSÉ. «Las Escuelas de Aguirre», Alrededor del Mundo, año XXIII, nº 1.141, 2 mayo1921.

 

– 1910

 

Casa de Cisneros. Reforma y restauración.

RUANO, FRANCISCO. «La Casa de Cisneros», en Arte español, revista de la Sociedad de Amigos del Arte, año IV, nº 5, Madrid, febrero 1915, págs. 240-251.

«Informe dado por la Sociedad Central de Arquitectos sobre la restauración la Casa nº 4 de la Plaza de la Villa», La Construcción Moderna, año VIII, nº 28, 15 abril 1910, págs.142-144.

«La Casa de Cisneros», La Construcción Moderna, año IX, nº 14, 30 julio 1911, p. 296

Ayuntamiento de Madrid. La Casa de Cisneros. Madrid, 1915.

«Los premios a las mejoras fincas construidas y reformadas en Madrid en 1914», La Construcción Moderna, año XIII, nº 5, 15 marzo 1915,págs. 33-34

«Restauración de la Casa de Cisneros», La Construcción Moderna, año XV, nº 2, 30 enero 1917, págs. 14-16.

 

– 1910

 

Torre y Casa de Los Lujanes. Reforma y restauración.

AMADOR DE LOS RÍOS, JOSÉ: «Torre y casa señorial de los Lujanes», Museo Universal, nº 11, 15 marzo 1863, págs. 82-83 y nº 12, 22 marzo 1863, págs. 90-91.

RADA Y DELGADO, JUAN DE DIOS: «Portadas de la Torre y Casa Señorial de los Lujanes de Madrid», Museo Español de Antigüedades. Madrid. 1872-1880, vol. V, págs. 380-387.

 

– 1915

 

Teatro de la Comedia. Reconstrucción del interior.

GALLEGO, EDUARDO: «El cemento armado en Madrid. Reconstrucción del Teatro de la Comedia», La Construcción Moderna, nº 3, 15 febrero1916, págs. 33-35, 40-41.

 

Escuelas municipales Bosque. Pabellones para aulas y pabellón Servicios Generales. Actual centro cultural Juan Gris.

BELLO, LUIS: “Viaje por las Escuelas de Madrid, El Sol, Madrid, 19 octubre 1928, 25 octubre 1928 y 30 nov.1928.

GARCÍA INIESTA, CÉSAR. «Las Escuelas Bosque en la Dehesa de la Villa», Estampa, Madrid, 7 agosto 1928.

 

– 1916

 

Reforma de la Casa de la Carnicería para Hemeroteca municipal.

Plano “Planta principal del proyecto de reforma. Luis Bellido, 1916”. AVM, citado por COAM, Arquitectura de Madrid, 2003.

 

– 1919

Iglesia del Convento de las Reparadoras, hoy iglesia católica alemana Santa María.

MARTÍNEZ LUJÁN, DOLORES. «El Ayuntamiento busca dinero para restaurar siete edificios de Chamartín», diario ABC, 4 julio 1982, págs. 28-29.

BELLVER, CARLOS. «Comienza la demolición del convento de las Reparadoras en Chamartín», El País, 18 septiembre 1980.

COAM, «Arquitecturas en peligro», Arquitectura, nº 219, Madrid 1979, pág. 5.

 

Casa de los Portugueses

PÉREZ ROJAS, FRANCISCO JAVIER: «Sobre tres singulares edificios madrileños (1911-1919)», Villa de Madrid, nº 75, 1983-I, págs. 25-34.

 

– 1921

 

Reconstrucción, reforma y ampliación (nuevos pabellones y tapia) de la Escuela de Cerámica de la Moncloa y Escuela de Arte Francisco Alcántara, (2º proyecto: 1934). Junto con Leopoldo José Ulled. Alcántara, JACINTO: «Escuela Taller Municipal de Artes Industriales y de Cerámica», Tiempos Nuevos, 20 abril 1934, págs. 26-27.

«La Escuela de Cerámica de Madrid, futura ciudad de oficios artísticos», Cortijos y Rascacielos, nº 19, 1935, págs. 11-15.

 

– 1923

 

Antiguo Instituto Municipal de Puericultura y Escuela de Maternología, actuales dependencias ministeriales.

GÓMEZ HERRERO, DIONISIO. Historia, organización y modo de funcionar de la institución municipal de puericultura. Madrid, 1926.

Ayuntamiento de Madrid. Memoria. Ayuntamiento de Madrid. Información sobre la ciudad. Año 1929.

 

– 1924

 

Noviciado de los Santos Ángeles Custodios

Colegio de Arquitectos de Madrid, «Arquitecturas en peligro», Arquitectura, nº 219, Madrid 1979, pág. 5.

MARTÍNEZ LUJÁN, DOLORES. «El Ayuntamiento busca dinero para restaurar siete edificios de Chamartín», diario ABC, 4 julio 1982, págs. 28-29.

 

– 1924

 

Restauración del Hospicio de Madrid para Museo Municipal, actual Museo de Historia.

BELLIDO, LUIS. «El antiguo Hospicio», Catálogo de la exposición del Antiguo Madrid, Sociedad Española de Amigos del Arte, Madrid 1926, págs. 269-272.

BELLIDO, LUIS. «El antiguo Hospicio», Tiempos Nuevos, 10 mayo1934, págs. 1-3.

BELLO, LUIS: «Lo que debe hacerse con el Hospicio», La Esfera, 8 octubre 1921; «¿Un jardín más?», La Esfera, 15 marzo 1924.

CARRERE, EMILIO. «El Hospicio», Nuevo Mundo, Madrid, 1 agosto 1907.

CAYETANO MARTÍN, CARMEN: «La génesis del Museo Municipal de Madrid», Villa de Madrid, año XXIV, 1986-II, nº 88, págs. 11-28.

GÓMEZ DE LA SERNA, RAMÓN: «El jardín del Hospicio», Nuevo Mundo, nº 1.739, 2 mayo 1927.

GÓMEZ RENOVALES, RAMÓN: «La demolición del Hospicio», Mundo Gráfico, t. XIII, nº 597, 7 marzo 1923, pág. 3; «Los solares del Hospicio de Madrid debieran convertirse en un parque público»,

Mundo Gráfico, nº 644, 5 marzo 1924, págs. 7-8.

LAMPÉREZ ROMEA, VICENTE: «La fachada, crujía y capilla del Hospicio de Madrid. «, Boletín de la Real Academia de Historia, t. LXXV, agosto-oct 1919.

LOREDO, ROMÁN: «La portada del Hospicio de Madrid. «, Arquitectura, nº 8, dic. 1918, págs. 226-228.

MARTÍNEZ OLMEDILLA, AUGUSTO: «El Hospicio sentenciado», Blanco y Negro, nº 1. 421, 11 agosto 1918, pág. 3.

VERDÚ RUIZ, MATILDE: La obra municipal de Pedro de Ribera. Ayuntamiento de Madrid, Madrid 1988.

 

– 1924

 

Teatro Español. Ampliación y reforma.

 

MARTÍNEZ OLMEDILLA, AUGUSTO: «La reforma del Español. La casa de la Contaduría», Blanco y Negro, 1 agosto 1926; «Los teatros de Madrid. El Español y su pasado», Blanco y Negro, nº 1757,

18 enero 1925.

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– 1926

 

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– 1926

 

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– 1927

 

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MERCEDES GÓMEZ MENÉNDEZ

FECHA DE REDACCIÓN: 10 DE OCTUBRE 2019

FECHA DE REVISIÓN: 11 DE DICIEMBRE 2019

 

NOTAS

[1] Datos del acta de bautismo de Luis Bellido de la parroquia de Santiago el Real de Logroño, citados por RIVAS, Pilar, «Luis Bellido: vida y obra de un arquitecto municipal» en Luis Bellido, MOPU, Madrid 1988, pág. 20.

[2] PILAR RIVAS, «Luis Bellido: vida y obra de un arquitecto municipal» en Luis Bellido, MOPU, Madrid 1988, pág. 29.

[3] Ibíd., pág. 21.

[4]La Construcción Moderna, 30 enero 1905, pág. 36.

[5] P. RIVAS, op cit., pág. 19.

[6]Arquitectura de Madrid, t. 2, Fundación COAM, 2003, pág. 196.

[7]LUIS SÁINZ DE LOS TERREROS, «Verja artística», La Construcción Moderna, año I, nº 20, 30 octubre 1903, pág. 451.

[8]LUIS Mª CABELLO Y LAPIEDRA, «Casa en la calle de Almagro, nº 2; Madrid», Arquitectura y Construcción, Barcelona, año VIII, nº 138, enero 1904, págs. 4 y 6.

[9]FRANCISCO RUANO, «La Casa de Cisneros», en Arte español, revista de la Sociedad de Amigos del Arte, año IV, nº 5, Madrid, febrero 1915, pág. 247.

[10]La Construcción Moderna, año IX, nº 14, Madrid, 30 julio 1911, pág. 296.

[11]La Construcción Moderna, año XIII, nº 5, 15 marzo 1915, pág. 34.

[12]Arquitectura de Madrid, t.1, COAM, 2003, pág. 39.

[13]El escritor Augusto Martínez Olmedilla, en agosto de 1918, en la revista Blanco y Negro escribió un artículo titulado «El Hospicio: sentenciado», en el cual se refería a los arquitectos barrocos como «Churriguera y sus secuaces», y calificaba su estilo como empalagoso, pretencioso, recargado, cursi… La portada del Cuartel del Conde Duque, como sabemos también diseñada por Ribera, para este autor era una obra «deleznable».

[14]LUIS BELLIDO, «El antiguo Hospicio», Tiempos nuevos, año 1, nº 2, Madrid, 10 mayo 1934, pág. 3.

[15]LUIS BELLIDO, «El antiguo Hospicio», Catálogo de la exposición del Antiguo Madrid, Sociedad Española de Amigos del Arte, Madrid 1926, págs. 269-272.

[16] «La restauración del Teatro Español». La Construcción Moderna, año XXVII, nº 2, Madrid, 30 enero 1929, pág. 22.

[17]LUIS BELLIDO, «Exposición de industrias madrileñas», Pequeñas Monografías, año I, nº 3, Madrid, junio 1907, pág. 41.

[18] RIVAS, P. op cit., pág. 42.

[19]LUIS BELLIDO, El nuevo Matadero y Mercado de Ganados. Memoria explicativa. Ayuntamiento de Madrid, 1918, pág. 7.

[20] Ibíd., pág. 71.

[21]Arquitectura de Madrid, t.2, COAM, 2003, pág. 567.

[22]Memoria. Ayuntamiento de Madrid. Información sobre la ciudad. Año 1929, pág. 137.

[23] Planos «Proyecto original de la Feria de los Libros», Luis Bellido, 1924, en LAFUENTE, Florentino L. «Bosquejo histórico», La Feria de Libros de la Cuesta de Moyano, Ayuntamiento de Madrid, Col. Cuadernos nº 4, Madrid, 1986, pág. 179.

[24]FLORENTINO LAFUENTE, «Bosquejo histórico», en La Feria de Libros de la Cuesta de Moyano, Ayuntamiento de Madrid, Col. Cuadernos nº 4, Madrid, 1986, págs. 149-198.

[25]La Construcción Moderna, año XXV, nº 7, Madrid, 15 abril 1927, pág. 107.

[26]JAVIER FERRERO, «Nuevos mercados madrileños», Arquitectura, nº 4, Madrid 1935, pág. 116.

[27] RIVAS, P. op cit., pág. 23.

[28] RIVAS, P. op. cit., pág. 43.

[29]ANTÓN CAPITEL, “La arquitectura de Luis Bellido, un testimonio de eclecticismo español”, en Luis Bellido, MOPU, Madrid, 1988, pág. 15.

[30] RIVAS, P. op. cit., pág. 43.

[31] Folleto museo Imprenta municipal. Artes del Libro. Museos de Madrid.

[32]VICENTE LAMPÉREZ, “Las casas baratas”, La Construcción Moderna, año VIII, nº 3, Madrid, 15 de febrero 1910.

[33] Ibíd., pág. 23

[34]CARLOS SAMBRICIO, “El Plan de Extensión de 1931”, en Madrid, urbanismo y gestión municipal 1920-1940, Ayuntamiento de Madrid, 1984, pág. 81.

[35]La Construcción Moderna, año XXIII, nº 2, Madrid 30 enero 1925, pág. 32

[36]LUIS BELLIDO, “Prólogo” en: GARCÍA MERCADAL, Fernando. Parques y jardines (su historia y sus trazados), Decoración y Hogar Vol. IV, Madrid, 1949.

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