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Detalle del retrato ecuestre de Juan Pedro Ayegui por Rafael Tegeo hacia 1830. Madrid, colección particular.
JUAN PEDRO AYEGUI Y TORRALBA

 

Arquitecto. Arróniz, Navarra, 8.II.1801-Carabanchel Bajo, Madrid, 12.II.1859

 

Hijo del matrimonio formado por José Mateo Ayegui y María Torralba[1], fue su padrino y protector don Ramón Cabrera, prior de Arróniz, de quien luego se tratará aquí[2]. De la militancia liberal de un muy joven Juan Pedro Ayegui hay testimonio cuando, con veinte años, el 25 de junio de 1821 se alista en la Milicia Nacional Local Voluntaria de Madrid[3]. Lo hay también más tarde, tras el Trienio Constitucional, cuando su apellido y profesión figuran entre los papeles reservados de Fernando VII en una lista de los masones de las logias madrileñas[4].

 

TÍTULO DE ARQUITECTO

 

En pleno absolutismo fernandino, cuando Ayegui solicita el 12 de agosto de 1828 a la Academia de San Fernando ser admitido a las pruebas para la obtención del título de arquitecto, expone los estudios previos realizados junto a José de Madrazo, Francisco Travesedo y Custodio Teodoro Moreno[5]. Presenta entonces como prueba de pensado un proyecto de Conservatorio de Artes para esta Corte[6] y suplica se le admita a los demás ejercicios preceptivos para la obtención del título al que aspira.

 

El necesario informe que tenía que presentar el pretendiente sobre su conducta política está refrendado, en este caso, por un escribano (un tal Casado) y un juez (un tal Galindo). Ayegui declaraba el 8 de mayo de 1828 que era soltero, de 27 años y que: 1.- Se inscribió de miliciano nacional a finales de 1822[7]. Su excusa es que lo hizo para que el Ayuntamiento le pusiese sustituto si le tocaba la suerte de soldado en las Quintas que acordó el Gobierno. 2.- Que apenas usó el uniforme, sólo por necesidad cuando le tocaba alguna guardia. 3.- Que nunca participó en asonadas ni sociedades patrióticas ni otra clase de reuniones prohibidas ni fue editor ni escritor público. 4.- Que siempre manifestó su adhesión al rey y a la real familia[8].

 

Vistos el informe y los planos presentados, la comisión de Arquitectura reunida el 13 de agosto consideró a Ayegui hábil para pasar a realizar los ejercicios. El 26 de agosto el pretendiente elige desarrollar como prueba de repente el asunto de una casa de campo o recreo para un matrimonio, con rotonda central[9]. Tras el examen oral correspondiente, la junta de examen de 6 de septiembre de 1828 lo aprueba y la junta ordinaria de 21 de septiembre de 1828 le da el título de arquitecto.

 

ACADÉMICO DE MÉRITO

 

Para completar su formación y acreditarse con el más alto grado de reconocimiento en el arte, Ayegui pasará también en la Academia de San Fernando por las pruebas obligadas para conseguir la graduación de académico de mérito por la Arquitectura[10]. Solicita ser admitido a ellas en Madrid el 8 de julio de 1831 y al hacerlo expone que ha continuado sus estudios tras titularse como arquitecto, aunque no dice dónde ni con quién, ha construido varias obras para particulares[11] y ha sido comisionado por el conde de España para levantar los planos del edificio del parque viejo de Artillería con el fin de alojar en él a la plana mayor del cuerpo de Granaderos de la Guardia Real de Infantería

 

El 12 de julio de 1831 la comisión de Arquitectura le admite para las pruebas de académico[12]. Después, la junta ordinaria reunida el 17 de julio siguiente elige como prueba de pensado a desarrollar por Ayegui el levantamiento de la glorieta de entrada al Jardín Botánico y al Real Museo y sortea la terna de posibles asuntos para su disertación. El 20 de julio Ayegui elige de esa terna el asunto que trata De la conducción de aguas á las fuentes; construcción de aqüeductos, pozos, cisternas, y estanques [13].

 

Entre el 2 y el 25 de abril de 1832 el manuscrito de la disertación comienza a circular entre los académicos que han de juzgarlo: Juan Antonio Cuervo, Juan Miguel de Inclán Valdés, Isidro Velázquez, Custodio Moreno y Antonio Varas. Después, la junta de examen, reunida la tarde del 4 de mayo y compuesta por Cuervo, Inclán, Moreno y Varas, preguntó al pretendiente sobre el contenido de su disertación y Ayegui se desenvolvió en sus respuestas «con tal inteligencia y posesión que la Junta conoció y se aseguró de los vuenos principios que posee este interesado, que había estudiado y trabajado todo su contesto»[14]. En consecuencia, aprobó al pretendiente por uniformidad de votos y trasladó su acuerdo a la junta ordinaria del 20 de mayo de 1832, que recibió a Ayegui en la corporación fernandina como académico de mérito.

 

Debió de ser con motivo de alguno de estos logros, o cuando con veintisiete años obtiene en el título de arquitecto o cuando con treinta y uno consigue el grado de académico de mérito por la Arquitectura, que Rafael Tegeo pintó el magnífico retrato ecuestre de Ayegui que fue llevado a la exposición de la Academia de San Fernando en 1838[15].

 

PRIMEROS TRABAJOS AL SERVICIO DE LA CORONA

 

Ya arquitecto y académico, en 1832 Ayegui forma parte de una terna de candidatos a segundo teniente del arquitecto y fontanero mayor Francisco Javier de Mariátegui en el Ayuntamiento de Madrid, pero entonces no fue elegido para el empleo[16]. Recibió después comisiones de la Real Casa para reparar y poner en uso la ría del Casino de la Reina, obra del arquitecto Antonio Aguado entre 1817 y 1818 que sirvió de regalo del Ayuntamiento de Madrid a Isabel de Braganza[17]-

 

Muerto ya Fernando VII, el 1 de marzo de 1835 Ayegui » fue encargado por S.M. la Reyna Gobernadora [de] la Dirección de las obras de la Rl. Posesión de Vista Alegre que desempeñó hasta fines de 1844.» Esta comisión preludia su nombramiento como arquitecto mayor honorario de Palacio por real orden de 1 de julio de 1836[18]. Aunque no sabemos con precisión qué hizo Ayegui en la finca de Carabanchel Alto durante más de nueve años, pudieron ser obras suyas el gran canal que atraviesa la posesión, el embarcadero y algún pabellón estufa. Además, tuvo que serlo el pórtico dórico que preside la fachada del real palacio levantado bajo la dirección de Martín López Aguado entre noviembre de 1832 y enero de 1835, ya que en él Ayegui reutiliza seis columnas de gusto griego que estarán disponibles en el almacén de obras de Palacio poco después de que quede bajo su dirección todo lo relacionado con la arquitectura de la real posesión de Vista Alegre[19].

 

PRIMERA OBRA DE IMPORTANCIA

 

La más importante obra de Ayegui que nos ha llegado, acabada según su proyecto, pero modificada poco después, es la terminación del Colegio de Medicina y Cirugía de San Carlos[20]. En relación con este edificio, en 1836 el arquitecto y académico representa los intereses de la junta médica que protestó ante la Academia de San Fernando los honorarios presentados por Tiburcio Pérez Cuervo como autor de los proyectos y director de la obra del Colegio entre 1832 y 1835. Sin embargo, la Academia los encontró justos y proporcionados en relación con los trabajos realizados y dio la razón a Pérez. Ese mismo año de 1836 Ayegui fue puesto al frente de la obra, pero con su propio proyecto de doble crujía y fachada a la calle de Atocha, cuyos trabajos dejó terminados entre 1836 y 1841[21].-

Del año 1837 tenemos tres noticias de Ayegui desde muy distintos ámbitos de su actividad. Como arquitecto y académico, mientras dirige su primera obra de importancia en la calle de Atocha, da el proyecto para construir una casa de baños en la calle de Capellanes, cuyos alzados firma el 23 de mayo[22]. También en 1837, siendo oficial de Caballería de la Milicia Nacional y en calidad de tal, Ayegui excusa su asistencia a la jura de la Constitución de aquel año en la Academia de San Fernando para hacerlo en el cuartel de la Milicia que le correspondía[23]. Finalmente, ese mismo año Ayegui publica la obra de su padrino de bautismo, Ramón Cabrera, Diccionario de las Etimologías de la Lengua Castellana. Obra póstuma de Don […], Prior de Arróniz, Consejero de Estado y Director que fue de la Real Academia Española, individuo de la de la Historia, y de Honor de la de San Fermando[24].

 

ARQUITECTO MUNICIPAL

 

El 31 de marzo de 1838 se va a producir su nombramiento como arquitecto de fontanería y alcantarillado del Ayuntamiento de Madrid por jubilación de su anterior titular, Elías Villalobos[25]. En consecuencia, el Diario de Madrid del miércoles 28 de febrero publica la vacante del empleo de arquitecto de fontanería y alcantarillado de Madrid, dando ocho días para la presentación de solicitudes del puesto.

 

El primero en presentar entonces su instancia es Juan Pedro Ayegui. Lo hace el 17 de febrero de 1838 y declara ser académico de mérito por la Academia de San Fernando, teniente de Caballería de la Tercera Compañía del Primer Escuadrón de la Milicia Nacional de Madrid y estar condecorado con la cruz del 7 de julio. Le siguen Antonio Herrera de la Calle, José París, Martín López Aguado, Narciso Pascual y Colomer, Inocencio Ladrón de Guevara, Mariano de Marcoartú, Juan Morán Lavandera, Juan José Sánchez Pescador y otros hasta un total de trece arquitectos pretendientes.

 

La comisión mixta que informa las solicitudes propone al Ayuntamiento por unanimidad la terna compuesta por París, Ayegui y Ladrón de Guevara. La votación secreta del pleno reunido el 31 de marzo da a Ayegui la mayoría de los votos: quince, y el 3 de abril se le comunica su nombramiento con un sueldo de 8.000 reales anuales de dotación durante la vida de Villalobos, a quien se asignan 4.000 reales por jubilación sobre el sueldo completo de 12.000 reales que correspondía al empleo que dejaba.

 

Por un decreto de 9 de junio de 1838, Ayegui había sido comisionado junto al arquitecto Juan de Blas Molinero para reconocer las cárceles de Madrid y, en concreto, para informar sobre la posibilidad de reformar el edificio del antiguo Saladero para su nuevo uso como cárcel. Enterado el Ayuntamiento en 1840 de esta comisión, lamenta la falta de cortesía de Ayegui al no haber comunicado su encargo a la junta de obras municipal[26].

 

Comisionado por el Ayuntamiento de Madrid, Ayegui dirige la terminación del monumento del Dos de Mayo en la plaza de la Lealtad[27], según proyecto de Isidro Velázquez, monumento que el 25 de marzo de 1839 vio puesta la última piedra del obelisco[28]. Se había seguido hasta el final el proyecto de Isidro Velázquez, aunque no sus condiciones[29], pero quedó a falta de los adornos escultóricos definitivos y de la obra de enverjado, ajardinamiento y urbanización de su entorno, asuntos que no se dieron por acabados hasta finales de 1848[30].

 

El pleno municipal celebrado el 1 de julio de 1839 acuerda que Ayegui pase a encargarse interinamente del Departamento Alto hasta que se cubra la vacante dejada por el cese, el 30 de diciembre de 1838, de su anterior titular, Fermín Pilar Díaz. Ayegui lo hace así, aunque se mantiene también como arquitecto municipal del ramo de fontanería y alcantarillado. La sobrecarga de trabajo de la doble función que desempeña hizo que el 6 de diciembre de 1839 dirigiera al Ayuntamiento un oficio para que se tomase en consideración su esfuerzo. El Ayuntamiento, tras conocer el buen informe que la comisión de obras hace de la labor de Ayegui durante los anteriores seis meses, acuerda el 31 de diciembre que se complete su sueldo de 8.000 reales hasta los 12.000 con efectos de 1 de enero de 1839 y hasta que se dote la plaza vacante de arquitecto del Departamento Alto[31].

 

NUEVAS OBRAS EN MADRID

 

El año 1838 va ha dejar dos obras de Ayegui en Madrid. Una es una mera reforma de alero y recomposición de huecos en la calle de Santa Polonia y San Juan, manzana 239[32]. La otra tiene relación con una casa propiedad del mismo Ayegui, que quiere reedificarla de nueva planta en la calle Jardines, para lo cual firma el plano de fachada el 4 de septiembre y obtiene licencia el día 26 de mismo mes[33].

 

En marzo de 1839 un nuevo edificio destinado a casa de baños va a ser proyectado por Ayegui para la Villa, tras la solicitud de licencia realizada al Ayuntamiento el día 14 por su promotor, un cierto Adam Weidmam, para construir de nueva planta un hermoso y cómodo establecimiento con fachada a la calle del Caballero de Gracia, manzana 294, donde estuvo el que fue convento de monjas del Caballero de Gracia[34].

 

El Liceo Artístico y Literario de Madrid tiene en 1840 a Ayegui como consiliario de la Junta de Gobierno y a Narciso Pascual y Colomer como secretario primero[35]. En febrero de ese mismo año Ayegui informa, junto al arquitecto municipal Juan Francisco Rodrigo, a la comisión de obras del Ayuntamiento sobre los lugares capaces y ventilados que encuentran más idóneos para la construcción de cementerios en Madrid. La respuesta de Ayegui y Rodrigo comienza elogiando las virtudes del cementerio parisino del Padre Lachaise, pero acepta las diferentes condiciones que la naturaleza ofrece en la Villa y recomienda los terrenos situados en el campo titulado de Guardias, los de los altos de Chamberí y los de la izquierda del camino de Alcalá siempre que puedan adquirirse al menos 20 fanegas de tierra[36].

 

También son de 1840 los trabajos que Ayegui realiza para trasladar los restos de Pedro Calderón de la Barca de la cripta de la antigua iglesia parroquial de San Salvador, donde se encontraban, al cementerio de la Sacramental de San Nicolás. El 11 de agosto firma para este fin dos proyectos alternativos de arquitectura funeraria, únicos en su carrera: un templete-mausoleo –con pedestal de planta cuadrada, ocho columnas de orden dórico griego de fustes lisos, féretro central y obelisco de coronación sobre la cubierta– y una solución más sencilla de monumento sepulcral compuesto por pedestal, féretro y obelisco sobre la tapa[37].

 

El 5 de diciembre de 1840 firma el proyecto de una barrera para la puerta de Santo Domingo[38] y ese mismo mes de 1840, a finales, Ayegui es ascendido por orden de antigüedad en el Ayuntamiento a ocupar la plaza vacante de arquitecto del Departamento Alto por fallecimiento de su anterior titular [39].

 

ENFRENTAMIENTO CON TIBURCIO PÉREZ

 

Ya se dijo que Ayegui estaba atendiendo desde el 1 de julio de 1839 la doble función de arquitecto de fontanería y alcantarillado y arquitecto del Departamento Alto, aunque cobraba sólo el sueldo completo del primer empleo[40]. En esa circunstancia es cuando el Ayuntamiento de Madrid decide a mediados de 1840 convocar una oposición para cubrir la plaza de arquitecto del ramo de fontanería y lo hace así en junio. Como titular entonces de ese empleo municipal Ayegui forma parte del tribunal y uno de los cinco opositores que concurren a las pruebas será el arquitecto Tiburcio Pérez Cuervo[41].

 

Recuérdese que en ese año de 1840 Ayegui está construyendo la doble crujía que, con fachada principal a la calle de Atocha, completa la manzana del Colegio de Medicina y Cirugía de San Carlos, cerrando así, con su propio proyecto, la obra que Tiburcio había proyectado y dirigido entre 1832 y 1835. Y considérese a la vez otro hecho que aporta a las vidas de Tiburcio y Ayegui un nuevo paralelismo que puede entenderse también como motivo de rivalidad: ambos desarrollaron el mismo asunto para la disertación con la que obtuvieron el grado de académicos de mérito en la de San Fernando. La de Tiburcio, en 1818, se titulaba «De la conducción de las aguas á las fuentes, y construcción de Acueductos, Pozos, Estanques, cisternas &c.» La de Ayegui, en 1832, «Sobre la conducción de aguas a las fuentes; construcción de aqueductos, pozos, cisternas, y estanques». Como se ve, los dos especializaron los últimos momentos de su formación académica en arquitecturas hidráulicas.

 

Durante el desarrollo de la oposición municipal en la que están presentes, como se dijo, Tiburcio Pérez Cuervo como opositor y Ayegui como parte del tribunal, el 17 de agosto de 1840 hay oficio de Ayegui al Ayuntamiento declarando sentir su honor ofendido por la crítica de Tiburcio a cómo se llevaban entonces los ramos de fontanería y alcantarillado de la Villa. Pérez Cuervo considera que «El asunto es grave, de honor y de consecuencias» después de que Ayeguí le reclame «el desagravio necesario y justo […] por exsigirlo así el honor de mi sangre y la reputación de mi carrera» [42]. Nada más sabemos del recorrido de este asunto, una vez cruzadas por escrito las consideraciones anteriores entre sus dos directos implicados.

 

Ya en 1841, Ayegui hace medición el 3 de febrero de una casa en la calle de la Ballesta esquina a la de la Puebla, manzana 369[43], y en ese mismo mes de febrero forma parte, junto a los arquitectos Narciso Pascual y Colomer, José García Otero y Juan José Sánchez Pescador, de una comisión encargada de reconocer e informar a la comisión de gobierno interior del Congreso sobre el estado del edificio que aloja a los diputados del reino tras las obras realizadas en él en muy pocos meses de 1834 por Tiburcio Pérez Cuervo para habilitar urgentemente el que fue convento del Espíritu Santo como Salón de Procuradores del Estatuto Real. Los cuatro comisionados encuentran, casi siete años más tarde, que las rapidísimas obras realizadas se hicieron «atropellando por necesidad todas las reglas de la buena construcción.» Y que el estado del edificio era tal que «sólo un sistema continuo de reparaciones podrá sostenerlo en un regular estado de servicio»[44].

 

Tiburcio Pérez Cuervo murió poco después en Madrid, el sábado 6 de marzo de 1841, en su casa de la calle de Capellanes número 7, soltero, a los cincuenta y cinco años de edad y sin testar, y al día siguiente fue enterrado en una sepultura común del cementerio General del Norte[45].

 

NUEVOS TRABAJOS

 

En 1841 Ayegui realiza un proyecto asociado a su actividad como arquitecto municipal: un puente de madera en dos versiones para el lugar que ocupaba el puente del Abanico, construido por Ventura Rodríguez entre 1770 y 1772[46].

 

Poco más de un mes después de haber firmado el 9 de septiembre ese proyecto de puente, Ayegui comunica el 12 de octubre de 1841 al Ayuntamiento que está enfermo desde el 17 de septiembre anterior, según certificación adjunta del prestigioso Melchor Sánchez de Toca, doctor en Medicina y Cirugía, catedrático del Colegio Nacional de San Carlos y académico de la Real Academia de Medicina, que había diagnosticado una «afección gástrica biliosa rebelde» el 11 de octubre. El arquitecto del Departamento Alto solicita entonces quince días de licencia para restablecer su salud[47]. El mal que padecía Ayegui no debió de curarse del todo y en 1842 vuelve a solicitar una baja temporal que se le concede por un mes con el mismo fin que la anterior[48]. También en 1842 Ayegui da el proyecto y dirige la obra de la fuente de Relatores en la plaza del Progreso (hoy de Tirso de Molina)[49].

En 1843, el 10 de febrero da el plano general de la plaza del Progreso incorporando una pequeña nueva manzana en su vértice oriental, enfilada con la esquina de la calle de San Pedro Mártir y entre la plaza y la calle de la Magdalena, con el fin de dar mejor forma y proporción al espacio público. El plan fue aprobado inicialmente por el Ayuntamiento, pero la denuncia del acuerdo de aprobación por parte del procurador síndico de la corporación municipal, Simón Santos Lerín, a la Diputación Provincial de Madrid, las presiones de los vecinos y la opinión contraria al proyecto por parte de la Academia de San Fernando hicieron que la idea de Ayegui se desestimara en febrero de 1844 y que la plaza quedara con la forma y las dimensiones que hoy mantiene[50]. También en 1843, Ayegui proyecta y dirige la construcción del monumento a la Reconciliación que el Ayuntamiento levantó en la Plaza Mayor con motivo de las fiestas por la mayoría de edad de Isabel II y su acceso al trono. Proyecta un nuevo barrio para alojamiento de menestrales entre la huerta y el convento de Nuestra Señora de Atocha, idea de Mendizábal siendo alcalde de Madrid[51].

 

Al menos desde junio de 1843, y hasta su fallecimiento, Ayegui fue siempre elegido capitán comandante de zapadores bomberos de la Milicia Nacional Voluntaria de Madrid, el más alto grado de una compañía a la también pertenecían, entre otros, los arquitectos municipales Juan José Sánchez Pescador e Isidoro Llanos[52].

 

Tras la jubilación de Custodio Moreno, Ayegui solicita la plaza de arquitecto mayor de Palacio en oficio de 16 de diciembre de 1843, sin obtenerla entonces, ya que el elegido para el empleo por real orden de 18 de enero de 1844 fue Narciso Pascual y Colomer[53].

 

Comienza así un año en el que el 5 de octubre Ayegui proyecta alzado y plantas baja y principal de un pabellón con destino desconocido[54]. Pero 1844 acabó siendo un año aciago para el arquitecto navarro, puesto que el 8 de noviembre moría en Madrid, con cuatro años de edad, su hijo Ramón, nacido del matrimonio de Ayegui con la sevillana Manuela Sanz Elizalde[55]. También su salud se resintió entonces y tendrá que volver a solicitar y a obtener del Ayuntamiento una licencia por enfermedad que repite en 1845[56], esta última en una circunstancia que debió de resultar muy preocupante, ya que Ayegui otorga testamento el 9 de junio de ese año ante el escribano Domingo Bande. Deja entonces como heredera y usufructuaria de todos sus bienes a su mujer y cuando ella fallezca –lo hará en 1874– a su sobrino Victoriano Ayegui, estudiante de Medicina[57].

 

Al final de ese año debieron de volver las fuerzas a Ayegui, ya que el 30 de noviembre de 1845 firma su proyecto de barrera para sustituir a la puerta de Segovia[58], no construido, ya que en 1850 Sánchez Pescador aporta su propia idea para el mismo lugar[59], tampoco realizada.

 

ARQUITECTO DE LOS REALES SITIOS

 

Superadas sus dolencias, el 14 de marzo de 1846 se produjo el nombramiento de Ayegui como arquitecto mayor de los reales sitios, en régimen de igualdad de consideración, sueldo y facultades con el arquitecto mayor de Palacio, Narciso Pascual y Colomer. El navarro tomó posesión y juró el cargo el día 17 de marzo de ese año[60], pero para deslindar competencias fue necesario un oficio de 14 de mayo siguiente según el cual Pascual y Colomer quedaba como arquitecto mayor de Palacio, Casa de Campo, El Pardo, La Florida, Casino de la Reina, El Retiro y San Fernando, mientras que Ayegui quedaba como arquitecto mayor de San Ildefonso, San Lorenzo, Aranjuez, real acequia del Jarama y La Isabela, lugares en los que ejerció hasta la real orden de jubilación, dada el 15 de noviembre de 1849[61].

 

En septiembre de 1846, los días 21 y 23, Ayegui proyecta y da las condiciones para la decoración efímera de la fachada de la iglesia del Buen Suceso con motivo del matrimonio de la reina Isabel II con el duque de Cádiz, con seis columnas dóricas[62]. Por entonces proyecta un manicomio en el ex-convento y huerta de San Bernardino[63] y en 1847 es uno de los arquitectos municipales que informan, todos favorablemente, las propuestas para la mejora de Madrid presentadas al Ayuntamiento y al Gobierno por una sociedad de capitalistas presidida por Mendizábal[64].

 

CESE EN EL AYUNTAMIENTO

 

En 1848, y como consecuencia de las obras que ha dirigido para terminar el entorno del obelisco de la plaza de la Lealtad, Ayegui quedó obligado a reparar a su costa las obras del enverjado del monumento del Dos de Mayo, por acuerdo municipal de 26 de julio de aquel año, descontándosele una tercera parte de sus haberes hasta la cantidad de 15.330 reales[65]. Este problema de Ayegui con el Ayuntamiento fue muy probablemente el detonante del expediente que se abre en su contra para declarar incompatible el empleo en Palacio de arquitecto mayor de los Reales Sitios que desempeñaba con el de igual clase en la Villa como arquitecto del Departamento Alto[66]. El 31 de diciembre de 1848 la comisión municipal de policía urbana consideró incompatible el doble empleo y acordó el cese de Ayegui, que se hizo efectivo el 24 de enero de 1849[67]. Cuando cesó en su destino de arquitecto del Departamento Alto Ayegui dejó una deuda con el Ayuntamiento de 12.264 rs. y 30 mrs.[68].

 

La vacante que el cese de Ayegui creó fue solicitada en 1849 por su compañero Juan José Sánchez Pescador[69], pero fue finalmente ocupada por Isidoro Llanos mientras el arquitecto Martín López Aguado fue encargado desde el mismo 24 de enero de 1849 del ramo de fontanería y alcantarillas que Llanos ocupaba[70]. Martín fue confirmado en ese destino en 1851[71] y mientras estuvo en prisión en 1853, supongo que por motivos profesionales, se autorizó a Llanos para despachar los asuntos del ramo de fontanería[72].

 

JUBILACIÓN EN PALACIO

 

Poco tiempo más estuvo Ayegui en Palacio al frente de las obras en los Reales Sitios, ya que el 15 de noviembre de 1849, a los cuarenta y ocho años de edad, le llega la real orden de jubilación[73]. Esto quiere decir que Ayegui tendrá que mantenerse durante poco más de cinco años, entre noviembre de 1849 y diciembre de 1854, sin los recursos económicos de los destinos de arquitecto municipal y de las reales obras que durante un tiempo simultaneó, destinos que pierde respectivamente a primeros y a finales de 1849 como si una conjura contra él tuviera lugar.

 

REPOSICIÓN COMO ARQUITECTO MUNICIPAL

 

Iniciado el bienio progresista tras la revolución de julio de 1854 que llenó Madrid de barricadas y llevó a Espartero a la presidencia del gobierno como reacción a la década que desde 1843 y con la Constitución de 1845 tuvo en el poder al partido moderado, el 4 de agosto de 1854 Ayegui solicita al alcalde constitucional del Ayuntamiento de Madrid, a la sazón Ignacio Olea, ser repuesto en su empleo de arquitecto del Departamento Alto y atribuye a causas políticas haberlo perdido en 1849. Entre los diferentes títulos, empleos y condecoraciones que posee, menciona entonces dos que no conocíamos hasta ahora: el de secretario, supongo que honorífico, de S.M. y el de ingeniero de la Junta de Salvación y Defensa del distrito de San Juan y el Prado. En el memorial de sus méritos y servicios califica de representantes de la tiranía a quienes con alma cobarde y en época de opresión, la que hoy conocemos como década moderada, le calumniaron y persiguieron hasta conseguir sus ceses en el Ayuntamiento como arquitecto de la Villa y en Palacio como arquitecto mayor de los Reales Sitios [74].

 

El memorial con la solicitud de reposición de Ayegui pasa a informe de la comisión de obras, que recomienda que pase a su vez a la comisión de gobierno interior del Ayuntamiento que está encargada de proponer el arreglo de las dependencias municipales. No hay respuesta rápida y el 5 de septiembre presenta nuevo escrito repitiendo su solicitud de reposición. La conclusión a la que llega el Ayuntamiento no se produce hasta el 29 de diciembre de 1854, cuando acuerda que el arquitecto navarro sea repuesto en su antiguo destino al frente del Departamento Alto[75], plaza que obtiene en propiedad el 13 de marzo de 1855 y en la que permanecerá hasta el 5 de agosto de 1858, fecha en que Ayegui se jubilará a petición propia[76].

 

NUEVAS OBRAS DE AYEGUI PARA PARTICULARES

 

Para una casa en la calle del Baño (hoy de Ventura de la Vega) 17, manzana 220, Ayegui firma el plano de fachada el 14 de julio de 1841. Sánchez Pescador fija alineaciones con pies de sitio a beneficio público e informa favorablemente la licencia, que es concedida el 20 de agosto siguiente[77].

 

En 1843 Ayegui va a realizar dos obras de importancia menor, ya que consisten en levantar piso segundo a edificios preexistentes. La primera afectaba a una casa en la calle de la Magdalena 22. El arquitecto firma el plano el 26 de agosto de 1843 y se concede licencia el 3 de octubre siguiente[78]. La segunda era una casa en la calle de la Abada 28 y 30 con vuelta a Jacometrezo, manzana 365. Ayegui firma el plano de fachada el 14 de septiembre de 1843 y se concede licencia el 11 de octubre siguiente[79].

 

Después realizó dos casas en la calle de la Montera, una en el número 17 de la manzana 376, para la que Ayegui aporta plano de fachada el 3 de julio de 1844 y se concede licencia el 16 del mismo mes y año[80]. Otra en el número 22 de la manzana 290, para la que firma el plano de fachada el 14 de marzo de 1845 y se concede licencia el 28 del mismo mes y año[81].

Proyectó una casa en la calle de la Tahona de las Descalzas con fachadas laterales a la misma calle y a la de Peregrinos (hoy de Tetuán). El plano de Ayegui está firmado el 9 de mayo de 1846 y, tras el informe favorable de Sánchez Pescador, la licencia se concede el 5 de junio siguiente[82].

 

La casa más interesante de Ayegui en Madrid tiene una historia compleja y su solar tres fachadas en las calles de Requena, de Rebeque y de Noblejas nueva, en la manzana 437 nueva.[83]. Se trataba de un solar propiedad del mismo Ayegui, quien, para construir una casa de nueva planta, solicita el 10 de enero de 1849 tira de cuerdas y demarcación de «la escalinata que debe establecerse formando medianera con la expresada finca». No aporta plano de fachadas a la espera de conocer las conclusiones de la tira de cuerdas que realizaría el arquitecto municipal Isidoro Llanos[84]. Al informar la solicitud de Ayegui el 18 de enero, Isidoro Llanos explica que el solar se encuentra entre la casa de un tal Francisco de Paula Alcalde y la casa de herramientas de las obras del Real Palacio. Entre ambas y el solar de Ayegui tendría que quedar una calle a cada lado de 11 y 1/4 pies de anchura (3,13 m). Después de dar estas condiciones y una vez definidas las alineaciones, la casa de Ayegui quedaría como un volumen exento, es decir, de cuatro fachadas y de planta irregular. Con respecto a la escalinata que debería salvar el desnivel entre la calle de Requena y la de Noblejas nueva, adosada a la fachada de la calle de Rebeque, Llanos deja la decisión a la comisión de obras del Ayuntamiento. El expediente pasa así a tal comisión, que solicita opinión sobre alineaciones y escalinata a sus vocales Mesonero Romanos y Gil Delgado sin que conste respuesta de ninguno de ellos[85]. La casa que hoy ocupa el extremo de la manzana 437 nueva no responde a la condición de exenta que Llanos le otorgaba: es una casa con tres fachadas adosada a una medianera, así que tuvo que haber nuevo expediente de licencia para la propiedad de Ayegui en el que se fijaron de nuevo sus límites, sus dimensiones y sus alineaciones[86]. En la obra construida que ha llegado hasta nosotros, las fachadas a las calles de Requena y Noblejas son convencionales y compatibles con los modos habituales de Ayegui, pero en la fachada a la calle de Requena es donde se da una singularidad interesante, ya que se crea en ella un volumen resaltado en cuya planta segunda se abre una arquería de cinco huecos recercados de piedra que confiere a ese frente un carácter muy distinto al de los otros alzados del mismo edificio.

 

Por otra parte, la obra que Ayegui proyecta para la calle de Santa Ana 11, manzana 88, consistía en derribar la fachada existente y construir la proyectada por él según el plano que firma el 24 de abril de 1852. La solicitud de licencia pasa todos los trámites habituales con informes de Sánchez Pescador antes y después de la tira de cuerdas y la licencia es concedida el 20 de agosto[87].

 

También proyecta una casa propia en la calle de la Flor baja 11, manzana 122. El plano de fachada está firmado por Ayegui el 25 de junio de 1852 y lo informa Isidoro Llanos el 2 de septiembre después de corregir la alineación del solar con un saldo a favor del Ayuntamiento de 333 reales que deberían abonarse a los fondos municipales. Además, Llanos se permite opinar sobre las dimensiones de los machones de la fachada proyectada, a los que recomienda dar «un poco más de latitud, reduciendo la luz de los huecos». Lo anterior alteraría las proporciones de los arcos y era sólo una recomendación, de modo que la obra obtuvo licencia el 10 de octubre, pero Ayegui nunca pagó los 333 reales y, en consecuencia, la edificación no fue realizada[88].

Para una casa en la calle Carretas 7, manzana 207, Ayegui firma el plano de fachada el 5 de enero de 1854 y es informado por Sánchez Pescador, que reduce la altura proyectada de 72 y medio pies castellanos a 70 pies, es decir, 70 cm menos que dejarían con mejor proporción las cinco altas pilastras de orden corintio que recorren tres alturas del edificio, las que se elevan sobre las plantas baja y entresuelo. La licencia municipal fue concedida el 23 de febrero y la obra realizada. La casa hoy existe con un torpe revoco general e importantes reformas en planta baja, aunque en el resto de sus alturas se mantiene bastante fiel al dibujo inicial del arquitecto[89].

 

Ayegui proyecta con Sánchez Pescador en septiembre de 1855 un nuevo barrio para Madrid[90] y el 20 de octubre de 1855 firma el «Plano General de la Puerta del Sol con las alineaciones plazas y calles que la rodean, según los acuerdos del Excmo. Ayuntamiento y las observaciones del Excmo. Sr .D. Julián Huelves, Ministro de la Gobernación y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando»[91].

 

Para la casa que proyecta en la calle de Jacometrezo 61, manzana 379, se solicita licencia el 15 de septiembre de 1856. Ayegui, la informa, realiza la tira de cuerdas el día 20 del mismo mes y solicita plano de fachada al propietario, que lo presenta firmado por el mismo Ayegui el día 22 siguiente. Informa entonces el proyecto Juan José Sánchez Pescador[92].

El 4 de mayo de 1857 Ayegui firma junto a los arquitectos José París y Juan Bautista Peyronnet la fachada del edificio de la Puerta del Sol señalado entonces con los números 5 ,7, 9 y 11, y las plantas baja y principal del número 11 que hace esquina con la calle de Carretas. Ambos planos son aprobados por real orden de 6 de junio de 1857, según consta en ellos[93].

Finalmente, el arquitecto navarro da el plan de las obras para la escalinata de la plaza de los Mostenses, aprobado el 20 de febrero de 1858[94].

 

ÚLTIMOS MOVIMIENTOS

 

La recuperación de su empleo municipal a finales de diciembre de 1854 no evitó a Ayegui que, para hacer frente a deudas cuantiosas cuyo origen desconocemos y poder responder ante sus acreedores, tuviera que poner en venta su casa del número 4 moderno, 5 y 6 antiguo, de la manzana 224, en la calle del Prado esquina a la del Lobo (hoy de Echegaray). El Diario oficial de avisos de Madrid informó el día 11 de mayo de 1855 de la pública subasta del inmueble, que tenía una superficie de 6.374 pies cuadrados (494,73 m2) y estaba tasado por el arquitecto Luis Antonio Fenech en la enorme cantidad de 1.258.116 reales de vellón. No se vendió entonces y a través del mismo periódico se volvió a convocar el 5 de octubre siguiente la pública subasta de la propiedad en las mismas condiciones económicas. Hay que suponer que la venta finalmente se hizo, pues no vuelve a convocarse subasta en los periódicos, y que Ayegui pudo liberarse definitivamente de sus deudas. Trasladó entonces su residencia a la población de Carabanchel bajo, a una casa del casco viejo situada en la calle de Pinto (o calle Real, hoy de Eugenia de Montijo), casa que él mismo había medido y tasado en 1837, poco antes de comprarla[95].

 

FALLECIMIENTO

 

A petición propia, Ayegui obtuvo del Ayuntamiento de Madrid su jubilación por acuerdo del Concejo de 5 de agosto de 1858. Dos meses y medio más tarde, por real orden de 23 de octubre, se le asignaron 3.840 reales anuales que le correspondían por sus servicios[96], que se añadirían a los 2.880 reales anuales que sabemos que tenía asignados desde noviembre de 1849 por su jubilación como arquitecto de los Reales Sitios. Pero pudo disfrutarlos muy poco. Ayegui murió en su casa de Carabanchel bajo cinco días después de haber cumplido cincuenta y ocho años de edad, el 12 de febrero de 1859[97]. Dejaba viuda y una hija de nombre Dolores.

 

El triste suceso fue comunicado a la Academia de San Fernando por la viuda, Manuela Sanz Elizalde, el 17 del mismo mes. El 14 de marzo la Academia le escribe para que remita la medalla que usaba el finado y los datos para la formación de su biografía[98]. En el Ayuntamiento de Madrid hubo entonces una propuesta hecha por varios concejales para conceder pensión a la señora y se le asignaron 8 reales diarios por la comisión de obras[99], pero el acuerdo municipal no debió de resultar efectivo o los pagos debían de retrasarse mucho, ya que doña Manuela tuvo que pedir en 1861 pensión o socorro a la corporación municipal[100].

 

El sobrino de Ayegui, aquel a quien en testamento de 1845 protegía hasta que acabara sus estudios de medicina, Victoriano Ayegui, llegó a ser médico cirujano del Real Hospital de Montserrat, destino para el que fue nombrado el 23 de junio de 1870[101]. Por su parte, la hija del arquitecto, Dolores Ayegui Sanz, debió de quedar en mala situación económica tras el fallecimiento de su madre en 1874. Vendió en 1875 a la Biblioteca Nacional papeles de aquel ilustre Ramón Cabrera que fue padrino de su padre[102] y diez años más tarde, en 1885, se vio obligada a solicitar ayuda económica a la Real Congregación de Arquitectos de Madrid, a la que Ayegui había pertenecido desde 1841 y en la que le correspondió el turno de hermano mayor en 1851[103]; se la auxilió entonces, por primera y única vez, con la corta cantidad de 200 reales.

 

OBRAS DE JUAN PEDRO AYEGUI

 

Reparación de la ría del Casino de la Reina (1832), entre 1835 y 1844 dirige las obras de la real posesión de Vista Alegre, entre 1836 y 1841 proyecta y dirige la obra de la doble crujía y fachada a la calle de Atocha del Colegio de Medicina y Cirugía de San Carlos, casa de baños en la calle de Capellanes (1837), dirige la terminación del monumento del Dos de Mayo en la plaza de la Lealtad (1838-1839), reforma de alero y recomposición de huecos en la calle de Santa Polonia y San Juan, manzana 239 (1838), casa propia en la calle Jardines (1838), casa de baños en calle del Caballero de Gracia, manzana 294 (1839), da dos proyectos alternativos para el mausoleo de Calderón de la Barca en la sacramental de San Nicolás (1840), proyecta una barrera para la puerta de Santo Domingo (1840), casa en la calle del Baño (hoy de Ventura de la Vega), 17, manzana 220 (1841), proyecto de un puente de madera en dos versiones para el lugar que ocupaba el puente del Abanico (1841), da el proyecto y dirige la obra de la fuente de Relatores (1842) en la plaza del Progreso (hoy de Tirso de Molina), plano general de la plaza del Progreso con nueva manzana en su vértice oriental (1843), proyecta y dirige la construcción en la Plaza mayor del monumento a la Reconciliación con motivo de la mayoría de edad de Isabel II y su acceso al trono (1843), levantar piso segundo a una casa en la calle de la Magdalena 22 (1843) y a una casa en la calle de la Abada 28 y 30 con vuelta a Jacometrezo, manzana 365 (1843), proyecta un nuevo barrio para alojamiento de menestrales entre la huerta y el convento de Atocha, proyecta un pabellón de recreo sin indicación de lugar (1844), dos casas en la calle de la Montera, número 17 de la manzana 376 (1844) y número 22 de la manzana 290 (1845), da los planos de una barrera en la calle de Segovia (1845), casa en la calle de la Tahona de las Descalzas con fachadas laterales a la misma calle y a la de Peregrinos (1846, hoy de Tetuán), casa con fachadas a las calles de Requena, Rebeque y Noblejas nueva, manzana 437 nueva (1849), casa en la calle de Santa Ana 11, manzana 88 (1852), casa propia en la calle de la Flor baja 11, manzana 122 (1852, no construida), casa en la calle Carretas 7, manzana 207 (1854), proyecta con Sánchez Pescador un nuevo barrio para Madrid (1855) y firma el «Plano General de la Puerta del Sol con las alineaciones plazas y calles que la rodean,…» (1855), casa en la calle de Jacometrezo 61, manzana 379 (1856). El 4 de mayo de 1857 firma con José París y Juan Bautista Peyronnet la fachada del edificio de la Puerta del Sol señalado entonces con los números 5 ,7, 9 y 11, y las plantas baja y principal del número 11 que hace esquina con la calle de Carretas. En 1858 proyecta la escalinata de la plaza de los Mostenses.

 

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PEDRO MOLEÓN GAVILANES

FECHA DE REDACCIÓN: 7 DE DICIEMBRE DE 2020

FECHA DE REVISIÓN :

 

NOTAS

 [1] Datos del testamento de Ayegui en 1845. AHPM. Pº. 25330.

[2] Esta biografía corrige y amplia la que publiqué sobre Ayegui en el Diccionario biográfico español, Madrid, Real Academia de la Historia, vol. VI, 2009, pp. 271-272.

[3] AVM.S. 3-222-9. Listas alfabéticas de la Milicia Nacional de 1820 a 1823.

[4] AGP. Fernando VII. Papeles Reservados. Libro 67, expte. 8, ff. 159-207: «Lista de los Masones hallados que componen varias logias de Madrid y otros puntos, extendida por el orden Alfabético». Los datos de los inscritos aparecen en tres columnas: Nombres propios / Masónicos / Empleos que ocupan». En el f. 176 v. se lee: «D. Juan Mª. Yegui / — / Arquitecto». La lista está llena de inexactitudes en nombres y apellidos, ya que debió de ser dictada a partir de testimonios y notas sueltas también dictadas, pero la inscripción transcrita permite reconocer a Juan Pedro Ayegui en ese Juan Mª Yegui arquitecto. No había otro arquitecto o estudiante de Arquitectura entonces compatible con nombre, apellido y profesión, aunque en 1823 o 1824, cuando se forma la lista, Ayegui aún no tenía el título de arquitecto y se estaba formando para serlo en los estudios de José de Madrazo y Custodio Teodoro Moreno.

[5] Véase AASF. Leg. 2-4-3 con los pormenores del proceso.

[6] AASF. Planos A-285 a 288.

[7] Tiene que ser intencional la elección de la fecha, finales de 1822; así evita ser relacionado con la victoria liberal del 7 de julio de aquel año, tras la que Ayegui fue condecorado con la cruz del 7 de julio. Pero no era cierto. Ya se dijo que se alistó en la MNLV de Madrid el 25 de junio de 1821.

[8] Presenta tres testigos de calidad que confirman todo lo anterior, fray Miguel González Cordavias, predicador de S.M. en el madrileño convento de la Victoria, Jorge Miguel de Gordon, secretario del Consejo de S.M., oficial de la Secretaría de Gracia y Justicia, individuo de número de la orden de Carlos III y capitán de la compañía de Granaderos de voluntarios realistas, y José de Madrazo, pintor de cámara del rey.

[9] AASF. Plano A-1442, con planta y alzado.

[10] AASF. Leg. 1-44-3.

[11] La única casa de la que tengo noticia que está proyectada por Ayegui para Madrid antes de 1831 corresponde a 1830, en la calle de San Joaquín 5, manzana 349. AVM.S. 1-62-97. Su proyecto de fachada está firmado el 13 de julio. Obra modesta y sin destellos, con plantas baja, principal, segunda y ático, de tres huecos por planta.

[12] AASF. Libro 3/141 y leg. 1-30-3.

[13] Memoria sobre la conducción de aguas á las fuentes; construcción de aqüeductos, pozos, cisternas, y estanques, presentada á la Rl. Academia de Sn. Fernando por el arquitecto Dn. Juan Pedro Ayegui para la recepción de Académico de mérito según el programa nº 4. Firmada al final del manuscrito encuadernado, en el f. 15 v. «Madrid, 2 de Abril de 1832». AASF. Manuscrito 3-313-12. El texto no tiene articulación interna e incluye alusiones a autores clásicos y a obras hidráulicas de la antigüedad.

[14] AASF. Leg. 1-44-3.

[15] Véase Carlos G. NAVARRO y Asunción CARDONA SUANZES (eds.), Rafael Tegeo (1798-1856), Madrid, Museo del Romanticismo, 2020, pp. 217-211.

[16] AVM.S. 1-171-36.

[17] AGP. Personal. Cª. 87/53. «AYEGUI, Juan Pedro, Arquitecto mayor de los Reales Sitios.»

[18] AGP. Personal. Cª. 87/53 cit. Vista Alegre fue regalada en 1829 por el Ayuntamiento de Madrid a la reina doña María Cristina de Borbón como regalo por su boda con Fernando VII. A la muerte del rey en 1833 se había gastado en la posesión 30 millones de reales, sin que sepamos entre 1829 y 1834 en qué consistieron las obras ni quién las proyectó y dirigió, siendo Isidro Velázquez el arquitecto mayor de las obras reales. Antes que Ayegui había estado al frente de las obras como arquitecto de Vista Alegre Martín López Aguado entre noviembre de 1832 y enero de 1835, fecha en que dejan de estar a su cargo. Véase Martín López Aguado. AGP. Exp. Personal. Cª 559/21. En esos dos años Martín pudo realizar allí el palacio, el gran canal que atraviesa la posesión, el embarcadero, estufas y otras diferentes obras de ornato y recreo. Sobre la finca, véase Antonio MATILLA TASCÓN, «La Real Posesión de Vista Alegre, residencia de la reina Doña María Cristina y el Duque de Riansares», AIEM, XIX, 1982, pp. 283-348, y Daniel DÍAZ MÍNGUEZ, «Algunos datos para la historia del Palacio de Vista Alegre en Carabanchel Bajo», Anuario del Dep. de Historia y Teoría del Arte, UAM, Vols. IX-X, 1997-1998, pp. 339-365. José María SÁNCHEZ MOLLEDO, «La Real Posesión de Vista Alegre», AIEM, XXXVIII, 1998, pp. 261-282, y del mismo autor, Carabanchel, un distrito con historia, Madrid, Ayuntamiento-La Librería, 1998. Rosa María RIVAS RAMÍREZ, «Una Real Posesión poco conocida: Vista Alegre», Reales Sitios, 140, 2º trimestre 1999, pp. 48-59. Hay tesis doctoral de Eva J. RODRÍGUEZ ROMERO, El jardín paisajista y las quintas de recreo de los Carabancheles. La posesión de Vista Alegre. Madrid, Fundación Universitaria Española, 2000. Después de la presencia de Ayegui, en escritura de 5 de marzo de 1846 la reina María Cristina entrega la finca a sus dos hijas, Isabel y Luisa Fernanda, y la propiedad es tasada por Narciso Pascual y Colomer, que levanta planos de todo (en AGP. núms. 476, 477, 3508, 3511, 3512, 3517, 3518, 3519). La finca fue adquirida por el marqués de Salamanca en 1859.

[19] Esas seis columnas procedían del único templete que fue construido según el proyecto redactado entre 1817 y 1820 por Isidro Velázquez para el gran foro fernandino que hubiera sido la plaza de Oriente. Véase AGP. Inmuebles. Leg. 737 y Ángel MARTÍNEZ DÍAZ, «El Palacio Real Nuevo y su entorno», en Pedro Moleón Gavilanes (ed.), Isidro Velázquez (1765-1840). Arquitecto del Madrid fernandino, Madrid, Ayuntamiento de Madrid, 2009, pp. 157-204. Las seis columnas dóricas levantadas por Isidro Velázquez fueron desmontadas y reservadas para la regente de acuerdo con el convenio firmado el 21 de junio de 1836 por el Ayuntamiento de Madrid y el Real Patrimonio para la explanación de los terrenos de la plaza de Oriente tras el derribo de lo poco construido sobre rasante en tiempos de Fernando VII, antes del trienio constitucional. Véase AGP. Inmuebles. Leg. 735.

[20] AVM.S. 1-66-44 (1836) Colegio de Cirugía de San Carlos. Antes de presentarlo a licencia municipal, como encargado de la dirección de las obras del Real Colegio de Medicina y Cirugía de San Carlos Ayegui sometió a la censura de la Academia de San Fernando en 1836 su proyecto de la fachada a la calle de Atocha.

[21] En 1841 será Francisco Javier de Mariátegui quien se haga cargo de resolver problemas y reformar lo realizado por Ayegui, para lo cual derriba los áticos de los extremos de la fachada a la calle de Atocha, reforma el cuerpo central de la misma fachada, reutilizando las columnas ya labradas, y altera también el zaguán de acceso hasta dar por terminadas las obras en 1844. Véase Pedro MOLEÓN GAVILANES, «El Colegio de Medicina y Cirugía de San Carlos», en Pedro Moleón Gavilanes (ed.), Isidro Velázquez (1765-1840), arquitecto del Madrid fernandino, Madrid, Ayuntamiento de Madrid, 2009, pp. 295-319.

[22] AVM.S 1-113-81 (1837) casa en la calle de Capellanes c/v a la plazuela de Celenque, números 1 y 3 de la manzana 393. Sobre el mismo proyecto hay planos de Ayegui en la BNE. Dib/14/45/47, 48, 49, 52, 53, 54, 55 y 56. Véase «Dibujos españoles», fichas 7 a 19 firmadas por PMG (Pedro Moleón Gavilanes) en Dibujos de arquitectura y ornamentación de la Biblioteca nacional de España. Siglo XIX, Madrid, BNE-Fundación Arquia, 2018, I, pp. 71-78.

[23] AASF. Libro 3/89.

[24] Publicada por Don Juan Pedro Ayegui. Madrid, Marcelino Calero, 1837, 2 tomos. En la dedicatoria del libro, Ayegui llama a Cabrera «padrino y protector» y en la «Advertencia del Editor», explica que su labor estuvo motivada «tanto para llenar el editor los sagrados deberes de la gratitud con que se considera obligado á los muchos beneficios que recibió de su autor, cuanto para satisfacer la expectación pública y los deseos que el mismo gobierno, excitado seguramente por algunos literatos, manifestó». Este Diccionario de etimologías lo prepararon para la edición José Presas (tomo I) y el académico de número de la Lengua José Duaso (tomo II). En el primer tomo hay «Noticia de la vida de Don Ramón Cabrera» (pp. V-XVI) escrita por su amigo Juan de Dios Gil de Lara, capitán de Artillería. Por ella conocemos los siguientes datos biográficos: Ramón Cabrera fue miembro de la Academia Española de la Lengua el 21 de noviembre de 1790, el 24 de octubre de 1793 le dieron el priorato de Arróniz, el de mayor dignidad en Navarra. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia en 1797. Fue Cabrera preceptor del marqués de Villafranca, después duque de Alba consorte. A su fallecimiento, la duquesa nombró a Cabrera uno de sus herederos y legatarios. En 1813 fue nombrado vocal de la Junta de Censura. Entre marzo y octubre de 1814 fue director de la Real Academia Española. Estando en ese puesto fue acusado de no haber condenado un artículo impreso en uno de los periódicos de la corte en el que se defendía la soberanía popular. Fue apresado, multado y desterrado de Madrid, por lo que marchó a Arróniz hasta que en 1820 fue llamado otra vez a integrarse en la Junta de Censura, Beneficencia e Instrucción Pública. En mayo de 1821 fue nombrado consejero de Estado y al año siguiente se trasladó con el Consejo a Sevilla, donde residió hasta su muerte.

[25] AVM.S. 1-171-34. Sobre jubilación de Dn. Elías Villalobos como arquitecto de fontanería y alcantarillado y nombramiento para el empleo a favor de Dn. Juan Pedro Ayegui en marzo de 1838.

[26] AVM.S. 4-27-106 .(1840) El Ayuntamiento de Madrid manifiesta al arquitecto Dn. Juan Pedro Ayegui su desagrado por no haber puesto en su noticia el nombramiento hecho en él por el gobierno político para informar sobre la construcción de una cárcel. La operación fue finalmente realizada por Custodio Moreno y de ello da noticia MADOZ, 1848, con imagen de la fachada de Ventura Rodríguez.

[27] AVM.S. 3-465-5. Minutas correspondientes a la construcción del monumento del Dos de Mayo. Antecedentes en AVM.S. 2-326-3. Expediente de 1821 sobre diseños y programas para la pirámide del 2 de mayo de 1808. AVM.S. 2-326-1. En 1821, diseños para el monumento del 2 de mayo y solicitud de Isidro Velázquez del premio y pago de honorarios por la asistencia a la obra. AVM.S. 2-328-19. Sobre traslación a Sevilla en 1823 de las cenizas de Daoiz y Velarde que se encontraban en la Real Iglesia de San Isidro y devolución posterior al mismo lugar.

[28] Ángel FERNÁNDEZ de los RÍOS, Guía de Madrid, Madrid, Oficinas de la Ilustración Española y Americana, 1876, p. 191.

[29] Véase el epígrafe «El obelisco por las víctimas del 2 de mayo de 1808» en Pedro MOLEÓN GAVILANES, «Isidro Velázquez, metido en un rincón«, en Pedro Moleón Gavilanes (ed.), 2009, pp. 67-70.

[30] Sobre la intervención final de Ayegui, véase AVM.S. 3-392-29. (1839) Obra del monumento del Dos de Mayo. Incidente con motivo de un memorial del arquitecto Ayegui y de una exposición del Sr. regidor comisario D. Antonio Tabernilla. AVM.S. 3-392-32. (1840) Remates del monumento del Dos de Mayo y enverjado del mismo. AVM.S. 3-367-68. (1840) Traslación de los restos mortales de Daoiz y Velarde con motivo de la conclusión del monumento del Dos de mayo. AVM.S. 3-392-45. (1842) Acuerdo para la ejecución de reparos que según el arquitecto Ayegui faltaban para la conclusión del monumento del Dos de Mayo. AVM.S. 4-113-4. (1848) Sobre el resultado final de la obra.

[31] AVM.S. 1-171-27. (1839) «Reclamación de Dn. Juan Pedro Ayegui sobre que se tome en consideración el aumento de trabajo que le ha ocasionado la vacante de Arquitecto del Departamento Alto.»

[32] AVM.S. 1-114-19. (1838) casa en C/ Sta. Polonia y San Juan 14 y 15, mª. 239.

[33] AVM.S. 1-114-35 (1838) Casa propia en C/ Jardines 32, mª. 291.

[34] AVM.S. 1-114-74. Informa la fachada de Ayegui el 30 de abril de 1839 el arquitecto municipal Francisco Rodrigo y la licencia se concede el 31 de mayo siguiente.

[35] Guía de Forasteros de Madrid, 1840.

[36] AVM.S. 4-23-29 (1840). «Sre. construcción de un Cementerio qe. reuna todas las circunstancias qe. se hechan de menos en los existentes.»

[37] AVM.S. 3-364-54 (1840 -41).

[38] AVM. Planos 0,39-6-16 (de 5 de diciembre de 1840) y 0,39-1-3 (de 1845).

[39] AVM.S. 4-27-107 y 4-118-41.

[40] La sobrecarga de trabajo que eso supondría hace que en 1840 el Ayuntamiento le autorice a Ayegui para valerse del auxilio de dos delineantes. AVM.S. 3-364-48.

[41] Los otros opositores al empleo de arquitecto de fontanería fueron Aníbal Álvarez Bouquel, Juan José Sánchez Pescador, Isidoro Llanos Colón y Francisco Javier Van-Baumberghen en una oposición que comenzó el lunes 17 de agosto de 1840. Véase AVM.S. 3-91-1 y AVM.S. 4-88-114.

[42] El asunto se sigue en AVM.S. 4-27-107. «Ayuntamiento Constitucional de Madrid. 1840. Arquitecto. Memorias presentadas por D. Tiburcio Pérez, uno de los aspirantes á la plaza de Arquitecto vacante de esta Villa.» En este expediente falta parte de la documentación: escritos de Tiburcio de 16 de junio y 18 de julio, además de las tres memorias que leyó ante el tribunal de la oposición, que están en otro expediente del Archivo de Villa con el que se completa el asunto en lo que atañe a Tiburcio Pérez: AVM.S. 3-391-1. «Ayuntº. Constl. de Madrid. 1838 á 40. Espediente causado con motivo de la separación de D. Fermín Pilar Díaz del destino de arqto. del ecsmo. Ayuntº. Lo actuado después por la Comisión de Policía Urbana sre. dho. ramo de Arquitª. Nombramtº. hecho en D. Juan Morán Labandera pª. los ramos de Fontanería y Alcantarillas, y suspensión de dho. nombram.to. Oposición á la plaza de arqtº. de los ramos de Fontanería y Alcantarillas. Nombram.to hecho en D. Juan José Shez. Pescador uno de dhos. opositores.» Otro expediente relacionado con los anteriores es el AVM.S. 3-391-2. «Nombramiento de Dn. Juan José Sánchez Pescador para Arquitecto del Departamento bajo vacante por el fallecimiento de Dn. Juan Francisco Rodrigo. Y nombramiento de Dn. Isidoro Llanos para arquitecto de los ramos de Fontanería y Alcantarillas.»

[43] Diario de Madrid de 6 de junio de 1846.

[44] Véase ACD.SGI. Leg. 18/24. «Espediente sobre el estado ruinoso del Palacio del Congreso. Traslación de dicho cuerpo al Teatro de Oriente.»

[45] Archivo Histórico Diocesano de Madrid. Parroquia de San Martín. Libro 36 de Difuntos que da principio en 1º de Abril de 1837 y concluye en 31 de Diciembre de 1842, fol. 221 vuelto.

[46] AVM.S. 0,59-13-4. «Proyecto de un puente de madera con pilas de cantería y ladrillo que ha de colocarse en el sitio que ocupaba el antiguo del Abanico sobre el río Manzanares», dos planos firmados por Ayegui el 9 de septiembre de 1841. Hubo en julio de 1770 proyecto de Ventura Rodríguez para el puente que había detrás de la fuente del Abanico, destinado al uso de los lavaderos que había en el que entonces se llamaba Prado de las Vacas, junto al Manzanares. AVM.S. 1-204-41.

[47] La comisión de obras del Ayuntamiento concede a Ayegui aquel mismo 12 de octubre la licencia que pedía. Véase AVM.S. 3-391-3.

[48] AVM.S. 3-391-6. Se encarga de sus funciones en el ínterin el arquitecto del ramo de fontanería, Isidoro Llanos.

[49] Con motivo de esta fuente, Pascual Madoz se refiere a él como «el distinguido arquitecto nuestro particular amigo Don Juan Pedro Ayegui». Pascual MADOZ, Diccionario geográfico dedicado a Madrid, audiencia, provincia, intendencia, vicaría, partido y villa. Madrid, 1848, p. 189. También navarro, Pascual Madoz Ibáñez (Pamplona, 1805- Génova, 1870) fue liberal exaltado y miliciano nacional durante el Trienio. Exiliado en Francia entre febrero de 1831 y diciembre de 1832, desde noviembre de 1836 hasta 1854 fue diputado en todas las legislaturas como uno de los principales representantes del Partido Progresista, presidente del Congreso en las cortes constituyentes de 1854 y el 1 de enero de 1855 fue nombrado ministro de Hacienda durante cinco meses en los que restaura la desamortización de bienes del clero regular y secular que había detenido el Concordato de 1851 e inicia en España la desamortización civil, esto es, de bienes del Estado, de las órdenes militares, de los establecimientos de beneficencia y enseñanza y de los propios, esto es, los no comunales, de los ayuntamientos, todo con el doble fin de favorecer el crecimiento económico y la consolidación del sistema político liberal mediante el desmantelamiento del antiguo régimen. Véase Francisco Javier PAREDES ALONSO, Pascual Madoz (1805-1870). Libertad y progreso en la monarquía isabelina, Pamplona, Universidad de Navarra, 1982. José María MORO BARRENADA, «La desamortización de Madoz», en AAVV: Pascual Madoz (1805-1870) un político transformador del territorio, Madrid, Universidad Carlos III-IPMdTUyMA, 2005, pp. 71-83

[50] Eulalia RUIZ PALOMEQUE, Ordenación y transformaciones urbanas del casco antiguo madrileño durante los siglos XIX y XX, Madrid, Instituto de Estudios Madrileños, 1976, pp. 118 y 119. El asunto se sigue con detalle en AVM.S. 4-23-56. Santos Lerin publicó su crítica en El Corresponsal del sábado 18 de febrero de 1843 y Ayegui le respondió en El Espectador del domingo 26 de febrero de 1843.

[51] MADOZ, 1848, p. 568.

[52] Diario de Madrid, núm. 3.053, sábado 5 de agosto de 1843.

[53] Narciso Pascual y Colomer la tenía solicitada desde el 3 de noviembre de 1843, por real orden de 18 de enero de 1844, es decir, el mismo día del cese de Moreno. Pascual y Colomer juró su cargo el 23 de enero. Solicitó voluntariamente la jubilación el 3 de febrero de 1854 y se le concedió el día 6 del mismo mes y año, tras 10 años y 18 días de servicio abonable. Véase su expediente en AGP. Personal. Cª. 793/38.

[54] AVM.S. 0,59-30-4.

[55] Matías FERNÁNDEZ GARCÍA, Parroquia madrileña de San Sebastián- Algunos personajes de su archivo, Madrid, Caparrós, 1995, p. 77. El matrimonio Ayegui-Sanz vivía entonces en casa propia, calle del Prado esquina a la del Lobo (hoy de Echegaray), número 4 moderno, 5 y 6 antiguos de la manzana 224, parroquia de San Sebastián.

[56] AVM.S. 4-27-109 (1844) y AVM.S. 4-65-67 (1845), licencias para restablecer su salud al arquitecto Juan Pedro Ayegui. Habrá necesidad de nueva licencia municipal para lo mismo en 1847, AVM.S. 4-65-68.

[57] AHPM. Pº. 25330, ff. 1.356-1.359. Estas últimas voluntades sólo se entienden si la hija del matrimonio Ayegui-Sanz, de nombre Dolores, aún no había nacido en junio de 1845.

[58] AVM. 0,39-1-3. De Juan Pedro Ayegui.

[59] AVM. 0,59-3-3. Diseño de la barrera que se piensa construir en lugar de la puerta de Segovia y en la línea de la nueva muralla, por J. J. Sánchez Pescador.

[60] AGP. Personal. Cª. 87/53. «AYEGUI, Juan Pedro, Arquitecto mayor de los Reales Sitios.»

[61] AGP. Caja 793/38. «Sobre nombramiento de dos Arquitectos mayores con deslindación de atribuciones.» Por su parte, Pascual y Colomer fue jubilado a petición propia el 6 de febrero de 1854 con el haber de 12.000 reales y manteniéndole la casa que habitaba pagando de renta 4.000 reales. De esta situación no existía otro antecedente que el que se había dado de hecho durante el reinado de Carlos IV, con Juan de Villanueva nombrado «Arquitecto mayor trazador con ejercicio en los Palacios y Sitios Reales» por real orden de 28 de abril de 1789, pero manteniendo Francisco Sabatini la misma posición que tenía desde tiempos de Carlos III como arquitecto principal de Palacio. Pedro MOLEÓN GAVILANES, La arquitectura de Juan de Villanueva. El proceso del proyecto. Madrid, Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid,1988.

[62] NAVASCUÉS, 1979. p. 88: «Hoy conocemos dicha fachada por un grabado de F. y G. Batanero publicado en el «Semanario Pintoresco Español». La fachada no resultaría mal si el frontón cargara directamente sobre el entablamento, sin el pesado cuerpo intermedio que afea las proporciones. Ayegui muestra en esta pequeña obra arquitectónica su formación y gusto clásico, pero manejando a su antojo las proporciones y elementos de un modo que habría sido inconcebible en la generación de Villanueva.»

[63] Sostiene MADOZ, 1848, p. 569: «sería muy conveniente convertir el ex-convento de San Bernardino y su huerta en un magnífico establecimiento de casa de locos, por ser aquel sitio el más a propósito á esta clase de asilos de beneficencia.»

[64] MADOZ, 1848, p. 570.

[65] AVM.S. 4-113-4. por su parte, MADOZ, 1848, p. 567: «en el pasado año de 1848 se ha dado una nueva y más acertada colocación á la verja que circunda el monumento del Dos de Mayo en el Prado».

[66] AVM.S. 4-65-69: (1848 y 1849). Sobre declarar incompatible el empleo de arquitecto del Real Patrimonio que desempeña el Sr. Ayegui, con el de igual clase en esta Villa. Cese del dicho Profesor en este cargo por disposición del Sr. Corregidor. La comisión de policía urbana considera la incompatibilidad con fecha 31 de diciembre de 1848. El 24 de enero de 1849 fue cesado en su destino. Sobre lo mismo véase también AVM. Corregimiento. 2-49-78 y AVM. Corregimiento. 2-224-36. Cese en el destino del arquitecto D. Juan Pedro Ayegui. La vacante resultante del cese de Ayegui como arquitecto del Departamento del Norte fue ocupada por Isidoro Llanos y Martín López Aguado fue encargado del ramo de fontanería y alcantarillas (AVM. Corregimiento. 2-224-37, de 1849). Martín fue confirmado en ese destino en 1851 (AVM. Corregimiento. 2-161-111) hasta su cese por reincorporación de Ayegui.

[67] AVM. Corregimiento. 2-49-78 y AVM. Corregimiento. 2-224-36. Ambos sobre el cese en su destino del arquitecto D. Juan Pedro Ayegui.

[68] AVM.S. 4-113-4. Además, el Corregidor reclamó a Ayegui varios documentos y planos propiedad del Ayuntamiento que estaban en poder del arquitecto.

[69] AVM.Corregimiento. 2-224-38. El arquitecto del Ayuntamiento Juan José Sánchez Pescador, pidiendo se le destine al Cuartel del Norte

[70] AVM. Corregimiento. 2-224-37, de 1849.

[71] AVM. Corregimiento. 2-161-111. Confirmación del empleo de arquitecto de Madrid, encargado de los ramos de fontanería y alcantarillas, a favor de D. Martín López Aguado.

[72] AVM.Corregimiento. 2-126-77. Se autoriza a D. Isidoro Llanos para despachar los asuntos de fontanería durante la prisión del señor Aguado. Al quedar libre Martín volvió a su destino municipal hasta su cese por la reincorporación de Ayegui al Ayuntamiento, como veremos. También Sánchez Pescador estuvo preso por razones del empleo. Véase AVM. Corregimiento. 2-298-45. «Nombramiento de D. Isidoro Llanos para reemplazar en el cargo de Arquitecto de Villa a D. Juan José Sánchez Pescador, preso por la desgracia ocurrida en la zanja abierta para hacer el sumidero de la calle de Atocha.»

[73] Corresponden entonces a Ayegui, por 3 años 8 meses y dos días de servicios, 2.880 reales anuales. Su sucesor en el mismo destino fue el arquitecto Domingo Gómez de la Fuente. Natural de Guadalajara (México y nacido en 1808 ó 1809, ya que el 9 de julio de 1850 tiene 41 años), hijo de padres españoles. Véase AGP. Personal. Cª. 446/16. Por real decreto de 15 de noviembre de 1849 es nombrado arquitecto mayor de los reales sitios con el sueldo y en los mismos términos que desempeñaba dicha plaza Juan Pedro Ayegui, a quien S.M. declaró jubilado el mismo día. Jubilado después Pascual y Colomer, con fecha 6 de febrero de 1854, Gómez recibe el 11 de febrero siguiente sus competencias y queda así de nuevo unificado en su persona el destino de arquitecto mayor de Palacio y Sitios Reales, que Gómez ejercerá teniendo a sus órdenes a Alejandro Sureda en calidad de arquitecto segundo y a Blas Crespo como ayudante de arquitecto mayor.

[74] Dice también que como comandante de zapadores de la Milicia Nacional «fortificó la villa aspillerándola en toda su muralla y construyendo interiormente obras de defensa». AVM.S. 4-118-41. Nombramiento de Arquitectos. Reposición de Dn. Juan Pedro Ayegui y separación de Dn. Martín López Aguado.

[75] Lo que obliga al cese en su destino de Martín López Aguado, ya que Isidoro Llanos vuelve a ser arquitecto de fontanería y alcantarillado y Juan José Sánchez Pescador se mantiene como arquitecto del Departamento Bajo. Llanos se jubilará en 1863 (AVM.S. 4-264-9), el mismo año que Sánchez Pescador (AVM.S. 4-264-14).

[76] Hubo un incidente anterior a la jubilación ya que el 12 de agosto de 1857 el Ayuntamiento le comunicó su cese como arquitecto municipal por haber demorado en exceso el despacho de un expediente, pero Ayegui solicitó su reposición tras presentar sus disculpas, que se aceptaron, y el asunto no fue a más; véase AVM.S. 4-195-73. Su jubilación de 1858 como arquitecto nombrado por el Ayuntamiento se le concedió por acuerdo del concejo de 5 de agosto y una real orden de 23 de octubre de 1858 le reconoció 3.840 reales anuales de pensión; véase AVM.S. 4-196-94. Sumados a los 2.880 reales anuales que le correspondían por su jubilación en Palacio, Ayegui reunía a partir de entonces un total de 6.720 reales anuales, esto es, la exigua cantidad de 560 reales al mes.

[77] AVM.S. 3-365-24 (1841).

[78] AVM.S. 4-7-61 (1843).

[79] AVM.S. 4-7-60 (1843).

[80] AVM.S. 4-46-17 (1844).

[81] AVM.S. 4-46-24 (1845).

[82] AVM.S. 4-62-22 (1846).

[83] He calificado de nueva esa manzana 437 porque la antigua de ese mismo número había sido derribada junto con otras muy próximas –las 431, 432, 433 y 434 (San Gil) completas, parte de la 436 y las 437, 438, 439 y 442 también completas– tras el plan de derribos proyectado pòr Juan de Villanueva en 1809 para ampliar las dependencias del Real Palacio nuevo según los planes formados por Juan Bautista Sacchetti y Francisco Sabatini. Véase AGP. Planos 38 y 1040. La nueva manzana 437 respondía al planeamiento del entorno del Real Palacio formado por Narciso Pascual y Colomer en 1844 y dejaba sin concretar con precisión sus dimensiones e incluso su forma y el modo de resolver los cambios de nivel de las calles de su perímetro.

[84] AVM.S. 7-206-58 (1849).

[85] AVM.S. 7-206-58 citado.

[86] No he encontrado en Villa los expedientes que expliquen las alineaciones del estado actual del edificio ni los alzados de Ayegui para la obra.

[87] AVM.S. 4-84-109 (1852).

[88] AVM.S. 4-84-8 (1852).

[89] AVM.S. 4-94-69 (1853-54).

[90] AGP. Plano 840, signatura 1427. «Plan general de distribución de manzanas del nuevo barrio». Firmado por Juan Pedro Ayegui y Juan José Sánchez Pescador el 20 de septiembre de 1855.

[91] AVM. Corregimiento. M.E., plano 164, leg. 9091. Véase también La Casa de Correos, un edificio en la ciudad, Madrid, 1988, p. 146 y en tomo de documentación gráfica el plano 16, p. 15.

[92] AVM.S. 4-193-12 (1856).

[93] AVM.S. 4-226-21 (1857-1861). «Expediente promovido con motibo de la Real Orden comunicada por el Ministerio de Fomento mandando tirar las cuerdas de las Casas sitas en la Puerta del Sol, núms. 5, 7, 9 y 11 para edificar sobre su terreno dos nuevas casas. Indemnización a Dª. Alejandra Barceló, D. Ecequiel Martín y Don Francisco Maltrana.»

[94] AVM.S. 4-194-73 (1856). RUIZ PALOMEQUE, 1976, p. 57.

[95] Diario de Madrid, núm. 795, sábado 3 de junio de 1837. Sección de «VENTAS». La casa se anunciaba entonces así: «propia para recreo, construida al estilo de Madrid: es de planta baja, y consta de 3.871 pies cuadrados [300,39 m2] superficiales; tiene bonitas habitaciones, cámara, patio, cuadra, pajar, un pequeño jardín y dos pozos, el uno de aguas claras y el otro para las inmundas, tasada en 11 de febrero de este año por Don Juan Pedro Ayegui, arquitecto de la Academia, en la cantidad de 45.818 reales: no tiene carga ninguna.»

[96] AVM.S. 4-196-94 (1858) «Dn. Juan Pedro Ayegui solicitando su jubilación como arquitecto de Villa nombrado por el Ayuntamiento.»

[97] AVM.S. 4-250-10 (1859). Noticia del fallecimiento de Ayegui e informe de la comisión de obras elevando de 4 a 8 reales diarios la pensión a su viuda, esto es, 2.920 reales anuales, o 243 reales al meS.

[98] AASF. Leg. 1-444-4.

[99] AVM.S. 4-250-10 citado.

[100] AVM.S. 4-245-16 (1861).

[101] AGP. Personal Cª. 87/54. D. Victoriano Ayegui. Médico-cirujano.

[102] Memoria para la Biblioteca Nacional en el presente año, 1875. Madrid, Aribau y Cª., 1875, p. 12.

[103] Pedro MOLEÓN GAVILANES: Profesión y devoción. La Real Congregación de Arquitectos de Nuestra Señora de Belén y Huida a Egipto. Madrid, conarquitectura, 2019.

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