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Estanque Grande del Retiro. Construido por Cristóbal de Aguilera. Museo de Historia de Madrid, INV. 1477, ca. 1816.
CRISTÓBAL DE AGUILERA

 

Maestro de obras. Maestro fontanero. Activo Madrid 1620 – 1647

 

Natural de Argamasilla de Alba comenzó a realizar trabajos externos para el ayuntamiento de Madrid a principios de la década de 1620, primero como alarife y más tarde como veedor y tasador de obras municipales, especialmente de fontanería.

 

Su pericia y buen hacer llamó rápidamente la atención de los miembros de la Junta de Fuentes, quienes le eligieron para sustituir al fallecido Gabriel López como veedor o maestro mayor de las fuentes de la villa de Madrid. Su nombramiento oficial se produjo el 11 de agosto de 1626, asignándosele un sueldo de 200 ducados anuales [1].

 

Desde ese día y hasta su fallecimiento en 1647, Cristóbal de Aguilera ejerció fundamentalmente como fontanero mayor de Madrid, perfeccionando y profesionalizando el oficio al conseguir del ayuntamiento unas competencias exclusivas e independientes de las del maestro mayor de obras de la Villa [2].

 

De esta manera, durante los veintiún años que ejerció el oficio, Aguilera proyectó y dirigió todos los trabajos encomendados por la Junta de Fuentes, siendo el primero en dirigirlos a pie de obra, lo que aumentó su eficacia y productividad. También se encargó de visitar periódicamente las minas, galerías, atarjeas y encañados de los viajes de agua ya construidos, detectando desperfectos y elaborando informes donde proponía las reparaciones pertinentes al corregidor o al superintendente de la Junta, a través de los comisarios de fuentes.

 

La dedicación y perfección con la que Aguilera desempeñó su oficio le permitieron terminar en apenas cuatro años las obras de los tres grandes viajes de agua que se habían comenzado a construir durante la década anterior (Fuente Castellana en 1612, y Abroñigal Alto y Abroñigal Bajo en 1617) y que estaban paralizados entre otros motivos por los problemas técnicos que habían sobrevenido y que ninguno de sus antecesores había sabido solventar.

 

Tras finalizar los trabajos en 1630, Aguilera consiguió asegurar a la villa un caudal de agua diario de 217 reales fontaneros (694.834 litros) y poner en marcha una primera red de 32 fuentes públicas que mejoraron el aspecto de la ciudad y las condiciones de vida de los madrileños [3]. En reconocimiento a su labor, la Junta de Fuentes le incrementó su asignación hasta los 400 ducados anuales [4].

 

El excelente trabajo desempeñado en el seno de la Junta de Fuentes, le sirvió para ganarse la confianza de importantes personajes como Baltasar Gilimón de la Mota y Francisco de Tejada y Mendoza -superintendentes de dicha Junta y miembros del Consejo de Castilla- quienes le facilitaron el poder desempeñar otro tipo de trabajos más propios de aparejador, o incluso de trazador y arquitecto.

 

La primera de estas actuaciones realizadas fuera del ámbito de la fontanería municipal le fue encomendada por el Consejo de Castilla a mediados del año 1629, justo cuando estaba terminando las obras de los viajes de agua. Se trataba de dirigir la construcción de la Cárcel Real y sede de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte -palacio de Santa Cruz- conforme a las trazas realizadas por Juan Gómez de Mora.

 

Aunque la intención del Consejo era que sirviera simplemente de aparejador de la obra, la ausencia de Gómez de Mora de la Corte obligó a Aguilera a reformar el proyecto original para satisfacer una demanda de los comerciantes de la plaza de Santa Cruz quienes se quejaron de que el nuevo edificio reduciría notablemente las dimensiones de la plaza. Una vez realizadas las nuevas trazas, la primera piedra del palacio de Santa Cruz se puso el 14 de septiembre de 1629, y hasta su finalización en 1641 fue Cristóbal de Aguilera quien dirigió las obras, organizando las cuadrillas de trabajadores y realizando todos los pagos a artesanos y proveedores [5].

 

Durante el resto de la década de 1630 Aguilera continuó acumulando numerosos encargos. Como fontanero mayor de Madrid, en 1631 comenzó una segunda fase de obras en los viajes de agua para consolidar la infraestructura construida mediante continuos trabajos de renovación, reparación y búsqueda de nuevas aguas, lo que le llevó a ampliar todos los viajes con la construcción de nuevos ramales. En este sentido, las actuaciones más destacadas hasta 1640 fueron la construcción de los ramales del “valle del Zarzal” y “valle de la Guindalera” en el Viaje de la Fuente Castellana, del ramal de “Santa Ana o de los Tejares” en el viaje de Abroñigal Alto, y la limpieza general de todo el viaje de Abroñigal Bajo.

 

Pero de todos los encargos recibidos durante esta década, el más importante fue su participación en las obras del Real Sitio del Buen Retiro, en su doble faceta de fontanero y aparejador.

 

Comenzando por los trabajos de fontanería, los inició en 1631 cuando el Consejo de Castilla ordenó a la Junta de Fuentes de Madrid que buscara 12 reales fontaneros para conducirlos hasta las obras que se estaban realizando en el cuarto real de San Jerónimo [6]. El superintendente de la Junta, Francisco de Tejada y Mendoza, encargó a Cristóbal de Aguilera la dirección del proyecto, siendo el resultado todo un éxito. En año y medio consiguió abastecer al mencionado cuarto real con 20 reales fontaneros, esto es, ocho más de los comprometidos inicialmente.

 

En 1633, cuando las obras del cuarto real derivaron en la construcción del Real Sitio, Francisco de Tejada le encargó esta vez la construcción de todo un viaje de agua para su abastecimiento. Conocido como el viaje “alto del Buen Retiro” la obra consistió en una canalización de 15 kilómetros de longitud capaz de transportar 24 reales fontaneros diarios hasta la posesión regia. Además, también se le encargó el diseño y construcción de un canal en superficie ó “río chico”, de dos estanques principales -el de San Isidro y el de las Campanillas- de otros dos estanques complementarios situados junto a las ermitas de San Juan y de la Magdalena, de varios depósitos de agua, y de una fuente situada junto a la ermita de San Pablo [7].

 

Cuando finalizaron todos los trabajos en 1636, la creciente demanda de agua obligó a construir otro nuevo viaje de agua capaz de conducir hasta el Real Sitio otros 16 reales fontaneros. Conocido como “bajo del Buen Retiro” la nueva conducción permitió a Cristóbal de Aguilera poder realizar nuevas y si cabe más espectaculares infraestructuras hidráulicas, como un estanque nuevo y mucho más capaz que los anteriores, y de otro canal artificial y navegable denominado “río grande”, que desembocaría en una isla sobre la que se levantaría la ermita de San Antonio de los Portugueses [8].

 

Cristóbal de Aguilera proyectó y dirigió todas las obras hidráulicas del Buen Retiro hasta su conclusión a comienzos del año 1640. Un año después, y en reconocimiento a su trabajo, el conde duque de Olivares le nombró fontanero mayor del Real Sitio asignándole un salario de 15.000 maravedís al año, goce de médico y botica y derecho a residir en el propio complejo palatino [9].

 

Pero la participación de Aguilera no se limitó exclusivamente a las infraestructuras hidráulicas, y por mediación de su protector, Francisco de Tejada, desde 1633 se convirtió en el principal contratista de las obras de todo el recinto -primero junto a Juan de Aguilar y a partir 1635 en solitario- ejecutando y dirigiendo hasta su conclusión todos los proyectos y encargos recibidos del arquitecto Alonso Carbonel [10].

 

La buena sintonía existente entre Aguilera y Carbonel durante la construcción del Buen Retiro, hizo que continuaran colaborando en otros trabajos durante el resto de la década. De todos ellos, el más destacado sin duda fue el realizado para el Conde Duque de Olivares en Loeches.

 

En efecto, tras adquirir dicha villa en 1633, quiso el valido embellecerla con la construcción de una casa-palacio, un convento de dominicas y un viaje de agua que abasteciera a todo el complejo ducal, y para ello contrató a Alonso Carbonel. Respecto a la participación de Aguilera en el proyecto, sabemos que lo hizo tanto en la construcción del monasterio -como ejecutor del diseño original de Carbonel- y en el viaje de agua como auténtico trazador y director de las obras.

 

En cualquier caso, los trabajos desempeñados en Loeches fueron el único punto negro en la carrera de Cristóbal de Aguilera, pues en 1638, tres años después de iniciarlos y todavía sin finalizar, tuvo que abandonarlos debido a discrepancias con la condesa de Olivares sobre las cantidades de dinero a invertir [11].

 

La década de 1640 se abrió para Cristóbal de Aguilera con nuevas obras y encargos. En el ámbito de los viajes de agua, lo más destacado fue la renovación completa de las cañerías del viaje de Abroñigal Bajo y la construcción -en el viaje de la Fuente Castellana- de un ramal de minas que debía abastecer a la nueva fuente de la plaza de Afligidos. Aprobadas las obras en 1641 por Antonio de Contreras -superintendente de la Junta de Fuentes- esta conducción fue conocida desde entonces con el sobrenombre de “viaje de Contreras” [12].

 

Fuera del ámbito de la fontanería municipal durante estos años continuó participando en la construcción de alguno de los edificios más emblemáticos del momento, como el convento de los Capuchinos de la Paciencia a partir de 1643, único proyecto arquitectónico que realizó en solitario [13], la construcción, en colaboración con Alonso Carbonel, de la iglesia del convento de las Maravillas en 1644, la nueva torre de la parroquia de Santa Cruz, y la ejecución de las obras de la Casa de la Villa, cuyas obras dirigió entre 1644 y 1647 logrando labrar unos 8.000 pies de fábrica [14].

 

Tras amasar un inmenso patrimonio, Cristóbal de Aguilera falleció en Madrid a comienzos del mes de agosto de 1647 [15]. Fue enterrado en el interior de la iglesia parroquial de Santa Cruz, en una sepultura perpetua grabada con el emblema de la Inquisición, debido a su condición de familiar del Santo Oficio. Casado con Gabriela de Angulo, la pareja no tuvo descendencia, por lo que la mayoría de sus propiedades fueron otorgadas a sus sobrinos. A Manuel de Aguilera -hijo de su hermano Pedro- le legó un mayorazgo fundado en 1646 y compuesto por varias casas y propiedades; a su sobrina Catalina 3.000 ducados que todavía le debían de las obras del Retiro, y a otros beneficiarios toda una serie de bienes entre los que se encontraban los oficios de Tasador General de Pleitos del rey, y el de Alguacil Mayor del adelantamiento de Campos y de la ciudad de Palencia, adquiridos por Aguilera respectivamente en 1639 y 1644 [16].

 

 

BIBLIOGRAFÍA DE CONSULTA Y REFERENCIA

 

ARDEMANS, TEODORO, Fluencia de la tierra y curso subterráneo de las aguas, Madrid: 1724.

 

BARRIO MOYA, JOSÉ LUIS, «Cristóbal de Aguilera y el desaparecido convento de los Capuchinos de la Paciencia de Cristo, de Madrid», Anales del Instituto de Estudios Madrileños, XVIII (1981), pp. 187-191.

 

BLANCO MOZO, JUAN LUIS, Alonso Carbonel (1583-1660), arquitecto del rey y del Conde-Duque de Olivares, Madrid: FUE, 2007.

 

BROWN, JONATHAN, ELLIOTT, JOHN H., Un palacio para el rey. El Buen Retiro y la Corte de Felipe IV. Madrid: Taurus, 2003.

 

DE MIGUEL, JUAN CARLOS, “El agua en el Madrid de los Austrias”, en MACÍAS, JOSÉ Mª y SEGURA, CRISTINA (Coords.), Historia del abastecimiento y usos del agua en la Villa de Madrid, Madrid: 2000.

 

GARCÍA GUTIÉRREZ, PEDRO, Fuentes de Madrid, arte e historia, Madrid: La Librería, 2009.

 

GÓMEZ IGLESIAS, AGUSTÍN, «El Buen Retiro», Villa de Madrid: revista del Excmo. Ayuntamiento, Nº24 (1968), pp. 25-38.

 

LÓPEZ LINAJE, JAVIER, Organización y finanzas de las obras fontaneras de Madrid (1561-1868), Madrid: 2001.

 

LOPEZOSA APARICIO, CARMEN, El Paseo del Prado de Madrid: arquitectura y desarrollo urbano en los siglos XVII y XVIII, Madrid: 2005.

 

CONDE DE POLENTINOS, Investigaciones madrileñas, Madrid: Ayuntamiento de Madrid, 1948.

 

PINTO CRESPO, VIRGILIO (Dir.), Los Viajes de agua de Madrid durante el Antiguo Régimen, Madrid: Fundación Canal, 2010.

 

SABANDO, JULIÁN MARÍA, «El Buen Retiro», La Ilustración Española y Americana, XXVIII, 30-7-1893, p.59.

 

SANCHO, JOSÉ LUIS, La Arquitectura de los Sitios Reales. Catálogo Histórico de los palacios, jardines y Patronatos Reales del Patrimonio Nacional. Madrid: Patrimonio Nacional, 1995.

 

SOLESIO DE LA PRESA, MARÍA TERESA, Antiguos viajes de agua de Madrid, Madrid: Instituto Eduardo Torroja, 1975.

 

TOVAR MARTÍN, VIRGINIA, «La Cárcel de Corte Madrileña: Revisión de su proceso constructivo», Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo del Ayuntamiento de Madrid, (1980), nº6, pp. 7-24.

 

VARELA HERVIAS, EULOGIO, Casa de la Villa de Madrid, Madrid: Ayuntamiento de Madrid, 1951.

 

VELASCO MEDINA, FERNANDO, El agua de Madrid: abastecimiento y usos sociales en el Antiguo Régimen, Tesis Doctoral dirigida por Virgilio Pinto Crespo, Madrid: Universidad Autónoma de Madrid, 2017.

 

– «El establecimiento de la red de fuentes públicas en el Madrid del primer cuarto del siglo XVII», en VV.AA., Palacios, plazas, patíbulos. La sociedad española moderna entre el cambio y las resistencias, Valencia: Tirant humanidades, 2018, pp. 671-687.

 

CRONOLOGÍA DE SUS OBRAS RELEVANTES EN MADRID.

 

20-9-1625. Tasación de los edificios de las casas que se habían de derribar en la calle de Mesón de Paredes para instalar la fuente de Cabestreros.

A.V.M., Libros de Acuerdos de la Junta de Fuentes, I, acuerdo de 20-9-1625.

 

11-8-1626. Nombramiento como veedor de las Fuentes de la Villa de Madrid.

A.V.M., Libros de Acuerdos de la Junta de Fuentes, I, acuerdo de 11-8-1626.

 

24-11-1627. Reparación completa de la fuente de los Caños del Peral.

A.V.M., Libros de Acuerdos de la Junta de Fuentes, I, acuerdo de 24-11-1627.

 

1628. Realiza la conducción de las fuentes de San Andrés y del Soldado en el viaje de la Fuente Castellana.
A.H.P.M. Protocolos 5.803 y 5.804.

 

7-11-1628. Construcción en el viaje de agua de Abroñigal Alto de la conducción de la nueva fuente de la Puerta del Sol.

A.V.M., Libros de Acuerdos de la Junta de Fuentes, I, acuerdo de 7-11-1628.

 

3-7-1629. Realiza el nuevo proyecto del Palacio de Santa Cruz, rectificando las dimensiones originales de Juan Gómez de Mora.

TOVAR MARTÍN, VIRGINIA, «La Cárcel…», pp. 7-24.

 

9-7-1630. Finaliza las obras del “ramal de los Basilios”, en el viaje de agua de la Fuente Castellana.

A.V.M., Libros de Acuerdos de la Junta de Fuentes, II, acuerdo de 9-7-1630.

 

1631. Comienza las obras de ampliación del viaje de la Fuente Castellana con la construcción del ramal de “Santa Ana”.
A.H.P.M. Protocolos 5.806.

 

1631. Comienza las obras de ampliación del viaje de Abroñigal Alto con la construcción de los ramales del “valle del Zarzal” y del “valle de la Guindalera”.
A.H.P.M. Protocolos 5.806.

 

1631. Comienza las obras de la conducción de agua del Cuarto Real de San Jerónimo.
AVM, Secretaría, 1-179-131.

 

1633. Proyecta y comienza a construir el viaje Alto del Buen Retiro, así como la conducción de agua interior denominada “Río Chico”.
VELASCO MEDINA, FERNANDO, El agua de Madrid… pp. 240-250.

 

1633. Proyecta y construye en el Buen Retiro los estanques de San Isidro y de las Campanillas.
A.V.M., Libros de Acuerdos de la Junta de Fuentes, II, acuerdo de 7-3-1633.

 

1634. Proyecta y comienza a construir el viaje Bajo del Buen Retiro, así como la conducción de agua interior denominada “Río Grande”.
VELASCO MEDINA, FERNANDO, El agua de Madrid… pp.250-256.

 

12-1-1635. Comienza las obras del viaje de agua y del convento de dominicas de la Inmaculada Concepción, en la villa de Loeches.
A.H.P.M. Protocolo 5.810.

 

1636. Proyecta y comienza la construcción del Estanque Grande del Buen Retiro. Las obras finalizarán el 13 de abril de 1638.
A.V.M., Secretaría, 1-93-4
SABANDO, JULIÁN MARÍA, «El Buen Retiro», p.59.

 

1641. Comienza las obras del nuevo ramal del “valle de la Norieta”, en el viaje de la Fuente Castellana.
A.V.M., Libros de Acuerdos de la Junta de Fuentes, III, acuerdo de 25-2-1641.

 

1643. Proyecta y dirige las obras del convento de los Capuchinos de la Paciencia.
BARRIO MOYA, José Luis, «Cristóbal de Aguilera…», pp. 187-191.

 

1644. Se hace cargo de las obras de la Casa de la Villa.
VARELA HERVIAS, EULOGIO, Casa de la Villa de Madrid, pp. 9-13.

 

FERNANDO VELASCO MEDINA
FECHA DE REDACCIÓN: 12 de octubre de 2019

FECHA DE REVISIÓN: 23 de febrero de 2021

 

NOTAS

[1] A.V.M., Libros de Acuerdos de la Junta de Fuentes, I, acuerdo de 11-8-1626.

[2] VELASCO MEDINA, Fernando, El agua de Madrid…, pp. 73-76.

[3] VELASCO MEDINA, Fernando, «El establecimiento…», pp. 671-687.

[4] A.V.M., Libros de Acuerdos de la Junta de Fuentes, II, acuerdo de 11-1-1631.

[5] TOVAR MARTÍN, Virginia, «La Cárcel de Corte…», pp. 7-24.

[6] A.V.M., Secretaría, 1-179-131.

[7] VELASCO MEDINA, Fernando, El agua de Madrid…, pp. 242-250.

[8] IBÍD., pp. 250-256.

[9] A.G.P., Personal, Caja 21, Exp. 7.

[10] BROWN y ELLIOTT, Un palacio para el rey…, Ed. 2003, p.66.

[11] BLANCO MOZO, Alonso Carbonel, pp. 289-293.

[12] VELASCO MEDINA, Fernando, El agua de Madrid…, pp. 128-131.

[13] BARRIO MOYA, «Cristóbal de Aguilera…», p. 188.

[14] VARELA HERVIAS, Casa de la Villa de Madrid…, pp. 9-13.

[15] PARROQUIA DE SANTA CRUZ DE MADRID. Libro de difuntos. Año 1647, fol. 405v

[16] A.H.N., Consejos, 29.559, y A.H.P.M., Prots. 6.215, 6.227 y 6.233.

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