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Eduardo de Adaro Magro. Edificio del Banco de España, alles de Alcalá y Paseo del Prado. Fotografía de J. Laurent y Cía. 1891.
EDUARDO DE ADARO MAGRO

 

Arquitecto Madrid, 6 de febrero de 1848 – Madrid, 27 febrero 1906

 

Eduardo de Adaro Magro nació en Madrid el 6 de febrero de 1848. Era hijo de José Adaro Ruíz, secretario del Banco de España, y de María Salomé Magro Mozo. Comenzó sus estudios de segunda enseñanza en 1858 en el Colegio de San José de Madrid, donde conoció a Enrique María Repullés y Vargas, junto al que ingresó más tarde en la Escuela de Arquitectura y con el que le unió una amistad que duraría toda la vida. Obtuvo el título de arquitecto por la Escuela de Arquitectura de Madrid el 19 de julio de 1872, cuando tenía 24 años, y en noviembre de ese mismo año ingresó en el Banco de España como arquitecto auxiliar, donde desde 1859 era arquitecto titular Severiano Sainz de la Lastra. En 1873 Eduardo de Adaro fue nombrado profesor auxiliar de Mineralogía Aplicada a la Construcción en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid1. Contrajo matrimonio en la capital, el 19 de junio de 1878, a los 30 años de edad, con Carolina Atanasia Bolomburu Villar, hija de José Bolomburu Urtiaga y de Josefa Villar Valle.

 

Su ingreso en el Banco de España se produjo en un momento clave, pues la conversión de la entidad en el emisor único de billetes para toda la Nación, por Decreto de 19 de marzo de 1874, ofreció a Adaro la oportunidad de desarrollar el que sería el gran proyecto de su vida profesional, el edificio del Banco de España. El monopolio de emisión había generado unas necesidades de espacio que el viejo edificio de los Cinco Gremios, en la calle Atocha 15, sede entonces de la entidad, no podía satisfacer. Tras varios años de gestiones infructuosas para hallar un edificio adecuado, en marzo de 1882, se adquirió a José Osorio y Silva, duque de Sesto y marqués de Alcañices, su casa-palacio en la esquina de la calle Alcalá con Paseo del Prado, para levantar un nuevo edificio. Fracasó la idea inicial del Consejo del Banco de obtener un buen proyecto a través de la convocatoria de un concurso entre los arquitectos españoles, lo que se debió, seguramente, como sostuvo entonces Enrique Repullés y Vargas, a la dificultad de entender

 

“un edificio de funcionamiento tan complicado como es el Banco, que requiere en su autor un conocimiento acabado de su mecanismo y estar empapado en la manera de verificarse todas las operaciones que allá se realizan, tanto en la parte interna como en la pública”[1].

 

En febrero de 1883 se encomendó el proyecto a Severiano Sainz de la Lastra y a Eduardo de Adaro, que conocían bien las necesidades de espacio y tránsito de los servicios, y lo tuvieron finalizado en diciembre de ese mismo año. Al año siguiente, en 1884, el proyecto obtuvo la medalla de oro en la sección de arquitectura de la Exposición Nacional de Bellas Artes[2]. Durante el otoño de 1882 Adaro había viajado por las principales capitales europeas para conocer sus principales establecimientos bancarios, periplo que resultó sumamente fructífero en el diseño y las soluciones técnicas adoptadas, pues le dio a conocer, entre otras cosas, los avances tecnológicos utilizados en el extranjero, que fueron incorporados en ascensores (sistema Otis), calefacción (Robert Renton Gibbs, de Liverpool), cajas de seguridad (Hobbs, Hart and Co) y relojes (David Glasgow)[3].

 

La construcción comenzó en abril de 1883, con el vaciado del terreno, y finalizó en marzo de 1891. La adición de nuevos terrenos al solar inicial de Alcañices en la línea de Paseo del Prado, en 1886 y 1887, obligó a Adaro Sainz de la Lastra había fallecido a finales de 1884 – a replantear el proyecto en dos ocasiones, al tiempo que la construcción estaba en plena ejecución. Ello explicaría, según Navascués, la existencia en planta de dos ejes principales yuxtapuestos independientes uno del otro, creadores de dos ambientes espaciales radicalmente distintos entre sí[4]. A partir del fallecimiento de Sainz de la Lastra, Adaro fue nombrado arquitecto de número y a él se puede atribuir la autoría del edificio, aunque dada su complejidad, necesitó la colaboración de muchos otros arquitectos, como Lorenzo Álvarez Capra, José María Aguilar, Alejandro Herrero, Amador de los Ríos, Manuel Aníbal Álvarez-Amorós o Luis Esteve.

 

El edificio resulta una de las construcciones más interesantes de la arquitectura española del siglo XIX, en un momento en el que no estaba definida aun una tipología de edificio bancario cuyo diseño estuviese basado en el estudio de necesidades. De inconfundible estilo ecléctico, la monumental fachada exterior combina el carácter industrial y el de representación. El primero de ellos se concentra en el cuerpo basamental, que comprende las plantas baja y entresuelo, resuelto sobriamente en sillería de granito gris con amplias ventanas adinteladas que proporcionan abundante luz interior, rasgo característico de los edificios de carácter industrial. En sendas plantas se localizan los espacios destinados propiamente a negocio bancario, como el patio de efectivo, las cajas de alhajas, la caja de valores, el patio de cobradores, el archivo o el taller de confección de billetes. A partir de la planta principal, destinada a oficinas y despachos de la alta administración, la fachada está realizada en piedra caliza blanca, resuelta en una combinación de arcos, columnas y balaustres que hacen reconocer en ella su carácter de principal. La planta segunda, también en caliza, repite las ventanas adinteladas de los pisos bajos, pero en un ritmo duplicado. La planta de mansardas, destinada a viviendas, está retranqueada respecto a la línea de fachada y se oculta detrás de una balaustrada, único rasgo de origen francés del edificio. La horizontalidad de la fachada se rompe mediante los cuerpos avanzados de las puertas de ingreso, que tienen un especial desarrollo en el chaflán y en la puerta de Paseo del Prado. Toda la fachada exterior está recubierta de rica escultura realizada en mármol de Carrara, diseño de importantes escultores españoles y ejecución italiana (Carlo Nicoli), donde la simbología propia del dios Mercurio aparece repetidamente bajo diferentes formas. La fachada interior, realizada en ladrillo y piedra, contrasta con la exterior, y tiene un carácter marcadamente industrial, muy del estilo de la sucursal de Burgos en el Paseo de la Isla, realizada en 1898 también por Adaro[5].

 

Los dos accesos principales del edificio se realizan por los ingresos del chaflán de Cibeles y por la puerta del Prado, dando lugar ambos a bellísimas escaleras, correspondiendo la del chaflán al diseño del primer proyecto de Adaro, el que realizó cuando únicamente se disponía del solar de Alcañíces. Sin embargo, la escalera del Prado, enormemente monumental por su desarrollo, materiales, ornamentación e iluminación, fue el resultado de la re-planificación del proyecto por ampliación de solares con las adquisiciones ya comentadas. En el interior del edificio, Adaro replica el carácter industrial en las plantas baja y entresuelo, donde destaca la amplia utilización del hierro en escaleras, forjados, armaduras, barandillas y especialmente en las bellas estructuras vistas del taller de confección de billetes y del patio de efectivo, hoy zona de trabajo y Biblioteca, respectivamente, ejecución de la Fábrica de Mieres[6].

 

Es muy poco conocido que paralelamente a la construcción del edificio del Banco de España en Madrid, Adaro desarrolló una gran actividad en la reforma y adaptación de los edificios de las primeras sucursales de la entidad tras la obtención del monopolio, cuya rica documentación y planos se conservan en el Archivo Histórico del Banco de España. Así, le vemos en la reforma del edificio de la sucursal de Badajoz en la calle del Arco-Agüero, nº 12 (1880); en el de Palma de Mallorca, en la calle San Bartolomé, proyectado por Miguel Rigo y Clar en 1872 para sede del Banco Balear, que pasó a formar parte de los inmuebles del Banco de España por fusión de ambas entidades en 1874 y que todavía hoy es sede de la sucursal del Banco en aquella localidad; en la obra de unión del edificio de la sucursal de Sevilla en la calle de la Estrella con otro contiguo que se adquiere en 1880 en la calle de Pajaritos; en la adaptación para sucursal de la Casa de Tarazona, en Zaragoza, en la calle del Coso, nº 67, en 1882; en la obra del edificio adquirido para sucursal en Granada, en 1886, en la calle de San Antón, nº 38; en la adaptación del edificio alquilado en 1887 en Cartagena, en la calle de la Maestranza; y en 1900 en la anexión del edificio de la sucursal de Alicante en la calle de la Victoria, nº 2, con otro colindante que se adquiere en la calle de Bilbao, nº 1. A partir de 1898, realiza varios proyectos de nuevos edificios, también para sucursales. De ese mismo año es el proyecto de la sede de Burgos en el Paseo de la Isla, que se inauguró en 1900 y que en 1958 se vendió a las religiosas de las Damas Negras. De 1900 es el proyecto de la nueva sucursal en Pontevedra en la calle de Michelena, a la que Romualdo de Madariaga adicionó una planta en 1946. De 1902 es el proyecto de sucursal de Huesca, en el Coso Alto, nº 16. Su último edificio de sucursal es el de Logroño, de 1905, que firma en colaboración con José de Astiz, en la calle Bretón de los Herreros, nº 33, inaugurado en 1908 y cuya obra no pudo ya dirigir[7].

 

Adaro realizó múltiples y variados trabajos fuera del ámbito del Banco de España. Entre 1876 y 1883 colaboró con Tomás Aranguren, como arquitecto auxiliar, en el proyecto y ejecución de la Cárcel Modelo de Madrid, ya desaparecida, y viajó a Bélgica para estudiar sus presidios. Recibió, además, el encargo de redactar el proyecto del presidio de la isla de La Cabrera, donde viajó en 1880 con el Ministro del ramo. También en 1880 fue elegido vocal-arquitecto del Correccional de Jóvenes de Santa Rita y proyectó y dirigió su edificio de Carabanchel. En 1877 trabajó en el arreglo y decoración de la sala décima de la Exposición vinícola de Madrid y en 1885 fue nombrado Delegado facultativo de la Comisaría regia de los terremotos de Andalucía de diciembre de 1884, donde proyectó y dirigió varios edificios, entre los que figuran las iglesias de Pariana, Torre del Mar y Fuente Piedra, la restauración del templo de Alhama en Granada y el monumento a Alfonso XII en aquella localidad. Entre los primeros edificios de arquitectura doméstica que proyectó en Madrid, figura el edifico de viviendas de Bruno Zaldo Rivera en la calle Juan de Mena, 11, que realiza en 1882 en colaboración con J. Asensio Berdiguer[8].

 

A partir de la finalización del edificio del Banco de España, Adaro se posiciona como uno de los arquitectos más acreditados de Madrid, recibiendo a partir de entonces importantes encargos. Para el Vizconde de Torre-Almiranta construye su casa-palacio en la calle de Sagasta, 27, que finaliza en 1893, siendo este uno de los mejores ejemplos de arquitectura privada del Madrid alfonsino[9]. En 1900 proyecta el edificio de viviendas de Louis Loubinoux en la calle Zurbano, nº 84[10] y la casa-palacio de Bruno Zaldo en la calle Alfonso XII, nº 26, con vuelta a Felipe IV y a Méndez Núñez[11]. En 1890 obtiene el primer premio en el concurso convocado por la Sociedad central de Arquitectos para un monumento en honor de Juan de Villanueva y Ventura Rodríguez, que finalmente no fue realizado. Dirigió el panteón del marqués de Casa-Jiménez, consejero del Banco de España, en el cementerio de la Sacramental de San Isidro, de Madrid (1889) y la fábrica de La Industrial Madrileña, en el número 163 de la calle de Alcalá, hoy demolida (inaugurada en 1903)[12].

 

Fue jurado en varias exposiciones, concursos y oposiciones, representante de la Sociedad de Higiene, presidente de la Sociedad Central de Arquitectos y vocal secretario de la Junta facultativa de Construcciones Civiles. En 1903 fue elegido académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, cuyo discurso de ingreso no pudo leer por encontrarse ya gravemente enfermo. Poseía la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso XII y la de Caballero y Comendador de la Orden de Carlos III.

 

Su dedicación al Banco de España en una extensa trayectoria temporal y espacial, le acreditaba como uno de los mejores arquitectos de arquitectura bancaria. No es extraño, pues, que en 1902 recibiera el encargo de construcción del nuevo edificio del Banco Hispano-Americano en la plaza de Canalejas, de Madrid, que ya fue su último trabajo[13]. Tenía planta irregular con fachada cóncava distribuida en torno al patio de operaciones, donde el arquitecto recurrió a estructuras de hierro del tipo utilizado en el Banco de España. El edificio tuvo que ser finalizado por José López Salaberry, por encontrarse Adaro ya gravemente enfermo. El tiempo transformó profundamente la fisonomía de este inmueble hasta que recientemente ha sido totalmente demolido en su interior.

 

Adaro falleció el 27 de febrero de 1906, a los cincuenta y ocho años de edad. A su entierro asistió el ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, que lo presidió, el Gobernador del Banco de España, el director del Banco Hispano-Americano, representantes de ambos bancos, amigos y compañeros y operarios de las construcciones que le llevaron a hombros.

 

 

BIBLIOGRAFÍA DE CONSULTA Y REFERENCIA

 

ALONSO LÓPEZ, MARIA JOSÉ, “El Banco de España o la búsqueda de un modelo (1872-1921)”, en Arquitectura bancaria en España, Madrid: Ministerio de Fomento, 1998, pp.47-63.

 

ALONSO LÓPEZ, MARIA JOSÉ, “La arquitectura del Banco de España”, en Arquitectura del Banco de España: imágenes de un edificio histórico, fotografías de Javier Campano, Madrid: Banco de España, 2001, pp. 205-261.

 

ALONSO PERERIA, J.R., Madrid 1898- 1931 de corte a metrópoli, Madrid: Comunidad de Madrid, 1985

 

BALDASANO Y DE LOS LLANOS, FÉLIX LUIS, El edificio del Banco de España, Madrid: Banco de España, 1959 (2ª ed.).

 

HERNANDO, J., Arquitectura en España 1770-1900, Madrid: Cátedra, 1989

 

NAVASCUÉS PALACIO, PEDRO, Arquitectura y arquitectos madrileños del siglo XIX, Madrid: Instituto de Estudios Madrileños, 1973.

 

NAVASCUÉS PALACIO, PEDRO,, “El Banco de España en Madrid. Génesis de un edificio”, en El Banco de España. Dos siglos de historia 1782-1982, Madrid: Banco de España, 1982, pp. 91-129.

 

NAVASCUÉS PALACIO, PEDRO,, “La arquitectura del Banco de España”, en Elena Serrano García (ed.), Planos               históricos de los edificios del Banco de España. Madrid y sucursales, Madrid: Banco de España, 2015, pp. 11-38.

 

PANTORBA, BERNARDINO DE, Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes celebradas en España, Madrid: Alcor, 1948 (reed., Madrid, José Ramón García-Rama, 1980)

 

REPULLÉS Y VARGAS, ENRIQUE MARÍA, “El nuevo edificio del Banco de España”, en Revista de Arquitectura, 1 (1891), págs. 89-92

 

REPULLÉS Y VARGAS, ENRIQUE MARÍA, “Eduardo Adaro”, en Arquitectura y Construcción, 164 (1906), págs. 68-71 y 81-87

 

REPULLÉS Y VARGAS, ENRIQUE MARÍA, EDUARDO ADARO, necrología”, en La Ilustración Española y Americana, 10       (1906).

 

DA ROCHA ARNADA, OSCAR, “Adaro Magro, Eduardo de”, en http://dbe.rah.es/biografias/5163/eduardo-de-adaro-magro [consultado en 15.12.2019].

 

RUÍZ PALOMEQUE, E., Ordenaciones y transformaciones urbanas del casco antiguo de Madrid durante los siglos XIX y XX, Madrid, Instituto de Estudios Madrileños, 1976

 

SAGUAR QUER, CARLOS, Arquitectura funeraria madrileña del siglo XIX, Madrid, Universidad Complutense, 1989

 

SERRANO GARCÍA, ELENA, El edificio del Banco de España en el nuevo eje financiero del Madrid moderno, Madrid: 2013 (artículo inédito)

 

SERRANO GARCÍA, ELENA, (ed.), Planos históricos de los edificios del Banco de España. Madrid y sucursales, Banco de España, Madrid, 2015.

 

SERRANO, ELENA Y PATRICIA ALONSO, Primeras fotografías del edificio del Banco de España (1891), Madrid: Banco de España, 2019.

 

URRUTIA NÚÑEZ, A., “Bibliografía básica de arquitectura en Madrid. 199-266;

 

2003. AA., Arquitectura de Madrid: casco histórico y ensanches, Madrid, Fundación COAM-Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, 2003.

 

 

CRONOLOGÍA DE SUS OBRAS RELEVANTES EN MADRID

 

1876-1883

 

(Obra) Cárcel Modelo de Madrid

 

1883

(Proyecto) Banco de España

 

1880

(Proyecto) Correccional de San Rita en Carbanchel

 

1882

(Proyecto) Viviendas de Bruno Zaldo en C/ Juan de Mena 11

 

1893

(finalización) Casa-palacio del Vizconde Torre Almirante, C/ Sagasta, 27 c/v Manuel Silvela, 2 c/v Manuel González Longoria, 2

 

1900

(Proyecto) Viviendas de Louis Loubinoux, C/ Zurbano, 84

 

1901-1902

(Proyecto) Palacio de Bruno Zaldo, C/ Alfonso XII, 26 c/v Felipe IV, c/v Méndez Núñez

 

1889

(Proyecto) Panteón del marqués de Casa-Jiménez en el cementerio de la Sacramental de San Isidro

 

1902

(Proyecto) Edificio del Banco Hispano-Americano, Plaza de Canalejas, 1 c/v Carrera de San Jerónimo, 7 c/v Sevilla, 1

 

1903

(Finalización) Fábrica de La Industrial Madrileña en C/ Alcalá, 163.

 

ELENA SERRANO GARCÍA

FECHA DE REDACCIÓN 15 DE DICIEMBRE DE 2019

FECHA DE REVISIÓN: 28 DE DICIEMBRE DE 2019

 

NOTAS

[1]REPULLÉS Y VARGAS (1891)

[2]Para todo lo relacionado con el proceso de construcción del edificio, véase NAVASCUÉS (1982), ALONSO (2001) y SERRRANO (2013). La documentación y los planos en AHBE, CP, 76-78; Sec. 1439-1447.

[3]SERRANO GARCÍA (2013)

[4]NAVASCUÉS (1982), p. 112

[5]Para todo lo referente a la arquitectura del edificio, tanto en sus fachadas como en su interior, véase NAVASCUÉS (1982, 2015) y ALONSO (2001).

[6]Las primeras fotografías del edificio, realizadas por el establecimiento fotográfico de J. Laurent y Cía en 1891 se pueden ver en SERRANO y ALONSO (2019).

[7]Para todo lo que se refiera a los trabajos de Adaro en las sucursales del Banco de España véase ALONSO (1998) Y SERRANO (2015).

[8]VV.AA. (2003), T. 1, p. 414; AVM: 6-133-72

[9]NAVASCUÉS (1971), p. 277; VV.AA. T. 2, p. 76; «La Casa-Palacio del limo. Sr. Vizconde de Torre-Almiranta. Madrid», Resumen de Arquitectura, 1 de abril de 1893, págs. 28-29.

[10]VV.AA. (2003), T. 2, p. 552; AVM: 13-402-1. Louis Loubinoux fue el contratista de las cubiertas del edificio del Banco de España, realizadas en plomo, zinc y pizarra.

[11]VV.AA. (2003), T. 1, p. 237; AVM: 16-19-36

[12]http://galiciaagraria.blogspot.com/2012/03/galleteros-gallegos-1-madrid.html[consulta 15.12.2019]

[13]VV.AA (2003), T.1, p. 243; AVM: 16-20-17.

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